|
29 de
junio de 2008
Domingo
Décimotercero
del Tiempo Ordinario
Solemnidad de
San Pedro y San Pablo
|
|
Lecturas de la Eucaristía |
Igandeko Liturgia
Liturgia Dominical en Euskera |
|
1ª LECTURA
Lectura de los Hechos de los Apóstoles 12, 1-11
|
|
Era verdad: el Señor me
ha librado de las manos de Herodes
En aquellos días, el rey
Herodes se puso a perseguir a algunos miembros de la Iglesia. Hizo pasar a
cuchillo a Santiago, hermano de Juan. Al ver que esto agradaba a los judíos,
decidió detener a Pedro. Era la semana de Pascua. Mandó prenderlo y meterlo
en la cárcel, encargando de su custodia a cuatro piquetes de cuatro soldados
cada uno; tenía intención de presentarlo al pueblo pasadas las fiestas de
Pascua. Mientras Pedro estaba en la cárcel bien custodiado, la Iglesia oraba
insistentemente a Dios por él.
La noche antes de que lo
sacara Herodes, estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con
cadenas. Los centinelas hacían guardia a la puerta de la cárcel. De repente,
se presentó el ángel del Señor, y se iluminó la celda. Tocó a Pedro en el
hombro, lo despertó y le dijo: -«Date prisa, levántate.» Las cadenas se le
cayeron de las manos, y el ángel añadió: -«Ponte el cinturón y las
sandalias.» Obedeció, y el ángel le dijo: -«Échate el manto y sígueme.»
Pedro salió detrás, creyendo que lo que hacía el ángel era una visión y no
realidad. Atravesaron la primera y la segunda guardia, llegaron al portón de
hierro que daba a la calle, y se abrió solo. Salieron, y a¡ final de la
calle se marchó el ángel. Pedro recapacitó y dijo: -«Pues era verdad: el
Señor ha enviado a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de la
expectación de los judíos.»
Palabra de Dios |
|
SALMO RESPONSORIAL
Salmo 33, 2-3.
4-5. 6-7. 8-9 -35
|
|
R. El Señor me libró de
todas mis ansias.
Bendigo al Señor en todo
momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor,
él lo escucha y lo salva de sus angustias. R.
El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
|
|
2ª LECTURA
Lectura del apóstol san Pablo a
a Timoteo 4, 6-8.
17-18
|
|
Ahora me aguarda la
corona merecida
Querido hermano:
Yo estoy a punto de
ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien
mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda
la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel
día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida.
El Señor me ayudó y me
dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos
los gentiles. Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome
de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo. A él la gloria
por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios
|
|
EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según
san Mateo 16, 13-19
|
|
Tú eres Pedro, y te daré
las llaves del reino de los cielos
En aquel tiempo, al
llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
-«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Ellos contestaron: -«Unos
que Juan Bautista, otros que Ellas, otros que Jeremías o uno de los
profetas.» Él les preguntó: -«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Simón
Pedro tomó la palabra y dijo: -«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió: -«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te
lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.
Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y
el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los
cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates
en la tierra quedará desatado en el cielo.»
Palabra del Señor
|
|
Comentario litúrgico - A LA LUZ DEL EVANGELIO
D. Juan Apecechea Perurena |
|
XIII Domingo del Tiempo Ordinario
San
Pedro y San Pablo
|
|
|
|