Titulo2.gif (14196 bytes)

Cartas desde la fe

 

Evangelizar la Familia. Aliento y sugerencias

(Conferencia de D. Fernando Sebastián en las Jornadas Pastorales del Pueblo de Dios en Navarra. 26 de septiembre de 2001)

 INTRODUCCIÓN

En los días anteriores hemos visto desde dos perspectivas diferentes la realidad de la familia navarra, y de la familia en general. El primer día el doctor Madoz nos expuso la situación actual de la familia en Navarra.  El segundo día El Prof. Flecha nos habla hermosamente de lo que es y de lo puede llegar a ser la familia humana tal como está concebida, revelada por Dios y ofrecida a todos los hombres por medio de la Iglesia.

 Hoy tenemos que hablar de qué es lo que nosotros podemos hacer para acercar lo que hay a lo que tendría que haber, lo que somos a lo que Dios quiere que seamos, a lo que podríamos ser con la ayuda de Dios y de su gracia.

 En mi exposición tengo que dar por supuesto lo que nos han dicho los dos conferenciantes anteriores. .

 Hablamos mucho de los cambios de nuestra sociedad.  Quizás donde más se concretan esos cambios es en las familias. En la vida familiar todo ha cambiado profundamente. Comencemos por la casa. Hemos cambiado nuestras casas, muebles, electrodomésticos, neveras, congeladores, Están construyendo continuamente aunque no haya más gente. Porque cambiamos de casa. Mejoramos. Hay una constante emigración interior dentro de la Ciudad. Muchas familias tienen dos casas, en la ciudad y en el pueblo, y los que pueden tienen un apartamento en la playa.

Todo esto es posible porque han cambiado los ingresos familiares, trabaja el marido y la mujer, con eso ha cambiado la forma de estar y convivir. Nos vemos menos, somos más independientes. Ha cambiado la manera de tratarnos dentro de la familia, marido y mujer, más igualdad, más libertad, más confianza. Aun así queda todavía mucha servidumbre, malos tratos, imposiciones, casi siempre por falta de sensibilidad y de educación. Han cambiado los horarios, las comidas, la manera de celebrar el domingo, las bodas, los cumpleaños, más de lo que pensamos.

 Unas cosas para mejor. La mayoría. Otras para peor. Las casas son caras. Se ha retrasado demasiado la edad de los casamientos. Antes de casarse tienen que resolver muchas cosas, y a veces quieren tener demasiadas cosas resueltas. Hay menos convivencia entre los esposos. No digamos con los hijos. Falta un reconocimiento social de la labor específica de la mujer en la casa.

 De forma resumida podemos enumerar los cambios ocurridos en nuestras familias de esta forma.

Cambios sociales, externos en la familia navarra:

 -         Retraso de la boda (26 y 30 años)

-         Retraso del primer hijo (dos o tres años más)

-         Disminución de la fertilidad (1,2) Tendría que ser el 2, 1 para subsistir.

-         Menos extensa, más nuclear

-         Menos coherente, menos grupal, tipo fonda.

-         Menos consistente, más frágil, menos estable

-         Más variada, multiforme, opcional

-         Más centrada en la pareja, los hijos no esenciales, opcionales, negativos

-         Menos institucional, menos formal, menos definida

-         Más opcional, experiencial, espontaneísmo, si viene bien, y si no se deja

-         Más temporal, poligamia sucesiva, y poliandria (las revistas del corazón)

Cambios de fondo

-         No se ve con una clara referencia religiosa

-         No es algo definido por la naturaleza, ni por Dios

-         Sino que la diseñamos nosotros,

-         Nos juntamos para vivir con quien queremos y como queremos

-         Visión laicista de la vida, sin Dios, sin creacionismo, sin naturaleza que nos determine ni nos rija.

-         Visión antropocéntrica, el hombre es absolutamente libre para dibujar su propia vida, concepto ateo y mítico de la libertad.

-         Visión narcisista, hedonista del sexo, ordenado al placer, no como signo de amor, ni ordenado a la fecundidad. Genitalidad.

-         En una larga adolescencia (27) insegura, narcisista, egoísta, inestable,

-         Primacía y presiones de lo económico, reales y ficticias

Como consecuencia de estos cambios digamos sociales, vitales, también nuestras familias han cambiado mucho en lo religioso. Basta comparar cómo se vivía religiosamente en la familia media navarra de hace cuarenta o cincuenta años y como se vive ahora. Era común rezar juntos por la mañana y por la noche, bendecir la mesa, tener la imagen de la Virgen, ir juntos a Misa, celebrar fiestas y aniversarios, pertenecer a asociaciones religiosas. Ahora todo eso ha desaparecido. No hay ni cuadros ni imágenes, ni se reza ni se enseña a rezar.

Hoy se celebran en Navarra un 25 por ciento de matrimonios civiles, de los cuales se separan casi la mitad. Del 75 % de los matrimonio canónicos se separan un 10 %, casi todos se vuelven  a casar civilmente, aumentan considerablemente los hijos de padres separados, con el calvario de sus “emigraciones afectivas” . Las diferencias de planteamientos entre los esposos se manifiestan en la programación de la familia, hijos, ¿cuándo? ¿cuántos? ¡Por qué razones? ¿Con qué criterios? ¿Con qué procedimientos? ¿Con qué estima y respeto de las normas morales de la Iglesia?

 Podemos también pensar en qué comunicación y qué influencias religiosas tienen los padres sobre los hijos. ¿Se habla en casa sobre temas de fe, de religión, de Iglesia? ¿Con qué signo, con qué acentos, con qué información? ¿Se recibe en casa alguna revista religiosa, católica, con información directa de la Iglesia? ¿Qué actos religiosos se hacen en común con los niños, al levantarse y acostarse, en la Iglesia? ¿Qué atención a las clases de religión y a la catequesis? Los hijos tienen oportunidad de ver en el comportamiento de sus padres que la vida cristiana es importante?

 Las consecuencias de estos cambios son muy profundas. La vida en la familia afecta muy profundamente al ser de las personas. Afecta a los adultos, la familia es el contexto afectivo y relacional más profundo, donde somos aceptados y queridos tal como somos, en toda circunstancia. Si esa relación falta, el individuo se encuentra profundamente solo, incomunicado, empobrecido, en lo humano y en lo religioso.

Es un dato común que entre los dos y los cinco años se fija la cosmovisión afectiva del niño y de la persona, su actitud frente a los otros, a sí mismo, a Dios. Si en esos primeros estratos de la conciencia y de la mente no aparece Dios, Jesús, los ideales cristianos de comportamiento, será luego muy difícil suplir esa deficiencia, volver a reconstruir la visión y del mundo y el proyecto de sí mismo que se ha fraguado en el alma del niño.

1 ª CONSECUENCIA    

Individualismo, inseguridad, insatisfacción. Ya no es el lugar donde somos queridos y aceptados definitivamente tal como nos somos, donde siempre encontramos ayuda para ser felices a pesar de todas las debilidades.

2º. CONSECUENCIA

Escaso lugar para la convivencia profunda. No hay tiempo para estar juntos, para hablar. Lo poco que tenemos es para descargarnos, pasarlo bien, sin entrar en profundidades, los esposos y los padres con los hijos. “Para media hora que estoy con ellos, no les voy a reñir”. Predominio de los hijos. “filarcado”, se hace lo que quieren los hijos.

3 ª  CONSECUENCIA. No hay tiempo, ni interés por las dimensiones religiosas de la vida. Crecimiento y desarrollo religioso de los hijos muy deficiente, muy débil, muy dominado por agentes externos. Nuestras catequesis, con una hora a la semana, no pueden suplir las carencias familiares. Sin contar lo que reciben los niños en los diferentes ambientes durante el conjunto de la semana.

La transmisión educativa se hace a través del afecto entre las personas,  la admiración, la confianza, la verdadera comunicación. Lo que vemos en otros con amor y admiración se nos queda dentro como ideal de nuestra vida, o como fuente de un rechazo permanente. Si la familia no educa religiosamente, es muy difícil hacerlo sin su colaboración.

4ª CONSECUENCIA. La parcialidad de la vida religiosa de los adultos. La familia, la relación matrimonial es la más profunda, la más influyente, la más estable. Lo que no se vive en familia nunca se vive del todo. Si la fe y la piedad no se comparten, ni la vida cristiana ni la comunicación conyugal pueden ser completas. Es como si el marido te dice, tengo toda la confianza en ti, pero nunca te voy a decir ni lo que gano ni lo que tengo en el Banco. De eso es mejor no hablar..
Tratemos ahora de exponer directamente el enunciado de nuestra disertación.

Vamos a hablar de cómo evangelizar nuestras familias, especialmente las familias jóvenes, las familias del futuro en esta tierra nuestra de Navarra. Pero nos podemos preguntar por qué tenemos que evangelizarlas. No sería mejor dejar las cosas que vayan siguiendo su curso natural. La respuesta es muy sencilla.

LA FAMILIA CRISTIANA ES LA REVELACIÓN Y EL DON DE LA PLENITUD  DE LA RELACIÓN HUMANA MEDIANTE EL AMOR ENTRE VARON Y MUJER COMO MEDIO DE PLENITUD HUMANA Y CRISTIANA, COMO LUGAR MÁS APTO PARA EL NACIMIENTO Y CRECIMIENTO DEL SER HUMANO, COMO INSTRUMENTO DE GRACIA SANANTE, SANTIFICANTE Y BEATIFICANTE  QUE DIOS NOS HA DADO PARA LA REALIZACIÓN Y FELICIDAD DE LOS HOMBRES.

Nosotros, como sacerdotes, y como cristianos tenemos obligación de presentárselo, de ofrecérselo a nuestros conciudadanos para que no se vean privados de los bienes que Dios quiere darles por medio de la vivencia personal de la grandeza y de los bienes de la familia tal como El la ha pensado DESDE EL PRINCIPIO.

No se trata de nostalgias, ni de afanas de dominio, ni de desprecio de los demás. Se trata simplemente de ofrecer lo que Dios nos ha revelado y hace posible con su gracia para bien de todos, de los que se casan, de sus hijos, de la sociedad entera.

 

I. EVANGELIZAR

¿Qué queremos decir con eso de evangelizar la familia? Algunos pueden pensar que pretendemos volver a los esquemas antiguos, a la manera antigua de vivir en familia, al papel de la mujer, encerrada en casa, o a los horarios o a los estilos. No. Primero porque es imposible. Segundo porque no nos interesa, queremos un cristianismo joven, renovado, para el siglo XXI, que sea moderno, pero sin dejar de ser verdadero cristianismo.

 

Evangelizar la familia significa simplemente: Ayudar a las familias jóvenes a vivir religiosamente su vida ordinaria. Esto quiere decir,

.  fortalecer en los miembros de la familia la memoria y presencia de Dios

.  fortalecer en la vida familiar el reconocimiento, la obediencia, la confianza, el amor de Dios

.  fortalecer en casa y en la familia el sentido de pertenencia a la Iglesia, las relaciones con la parroquia, las actividades como miembros de una comunidad cristiana,

. fortalecer el comportamiento cristiano en todos sus aspectos, litúrgicos, espirituales, sociales, etc.

En una palabra, Impulsar y fortalecer la vida cristiana conjunta de la familia, dentro y fuera de casa.

Estamos pensando en una vida cristiana renovada, personal, convencida, verdadera, vivida voluntariamente desde cada persona, pero expresada, compartida, vivida también conjuntamente como una dimensión importante de la vida familiar, en tiempo y espacio, en actuaciones, aficiones, gustos, manifestaciones, compromisos, acciones.

 Tenemos que tener el valor y la humildad de partir de una visión realista.

 -         Un 30 % que no tienen ni quieren tener relación con la parroquia;

-         Un 40 % que tienen relación esporádica, fragmentaria, deficiente, pero real y verdadera, bautizan, se casan, asisten funerales, bodas, fiestas más importantes, pero no tienen mentalidad ni formación cristiana sobre la marcha de los acontecimientos.

-         Un 20 % de asistencia asidua fragmentaria, la madre, los hijos pequeños, los abuelos, no el padre, ni los hijos mayores, poca formación, poca participación.

-         Un 10 % de familias con las que sí podemos contar como miembros de la parroquia a todos los efectos, misa dominical, celebraciones de los sacramentos, apoyo a la educación religiosa, revista o información cristiana y eclesial, colaboración apostólica y económica.

 Evangelizar, hoy y aquí,  quiere decir modificar esas cifras, subir ese 10 % a un 12 ó un 15, ó un 20; subir el 20 de la asistencia fragmentaria a un 30 o un 40, disminuir el 30 de los totalmente alejados, y el 40 de los que solo tienen una relación esporádica y superficial.

Por qué?

No para dominar,

No para volver a los modelos de antaño

No para luchar contra el progreso o la novedad de la vida moderna.

 Sino para proponer y propagar el modelo de convivencia familiar pensado por Dios como el mejor para el nacimiento, crecimiento, santificación y felicidad de sus hijos.

 Porque estamos convencidos de que la familia, tal como la anuncia la Iglesia, responde a la voluntad de Dios, a la naturaleza profunda del hombre y de la mujer, a la felicidad de las personas, al progreso de la sociedad, a la santificación y salvación de todos, a la felicidad de los hijos, a la salud moral de la sociedad.

 LA FAMILIA ES POR NATURALEZA EL PRINCIPAL EDUCADOR DE NUESTRA VISIÓN DEL MUNDO, DE NUESTROS SENTIMIENTOS, DE NUESTROS CRITERIOS E IDEALES DE CONDUCTA.

 II. ¿ES ESTO UN OBJETIVO POSIBLE?

 

Yo diría que por lo menos intentarlo es un objetivo obligatorio. Obligatorio para los sacerdotes, para los religiosos y religiosas de vida apostólica, para los fieles y matrimonios cristianos, para las asociaciones cristianas que quieran sentirse vivas, para el Obispo que os habla. Lo demás sería conformismo, derrotismo, falta de confianza en Dios. Falta de amor a Dios, a Jesucristo, al Evangelio y a la gente misma.

 Es posible

Ø      por parte de Dios

Ø      de Jesucristo

Ø      del Evangelio

Ø      TAMBIÉN POR PARTE DE LA IGLESIA. No podemos dejarnos mentalizar por el ambiente negativo que se respira contra la Iglesia. Tenemos defectos, pero las críticas que nos hacen no son justas, por lo menos en el sentido de que desconocen y silencias casi todo lo bueno que se dice, se hace y se vive en la Iglesia, por muchos cristianos. Milingo es noticia, pero los demás Obispos y sacerdotes no somos noticia. Las tres profesoras que los Obispos dejan de presentar como aptas para seguir enseñando religión son noticia. Pero los 18.000 profesores que continúan dándola ejemplarmente no son noticia. La prensa, los medios tienen un defecto radical que deforma la realidad. No hablan más que de lo que llama la atención, lo que resulta provocador o escandaloso. Es una forma de deformar la realidad.

 

Necesitamos tener una idea positiva de nuestra Iglesia. Pensemos en la vida y los ejemplos de

 

o       Las contemplativas

o       Las religiosas asistenciales

o       Los colegios

o       Los sacerdotes

o       Numerosas familias cristianas

o       Los grupos cristianos militantes

o       Las celebraciones dominicales

o       Los grupos de jóvenes practicantes y laborantes

o       La influencia en el Tercer Mundo

o       Nuestros Misioneros

o       El uso del dinero

o       La manera de cuidar y tratar en casa a los ancianos y a los enfermos

o       La acogida a los emigrantes

 

No somos santos, pero tampoco somos los peores del mundo.

¿Hay otras asociaciones que vivan más sobriamente, que hagan tanto por el prójimo, que tengan un programa mejor que nuestro evangelio, que prediquen y enseñen cosas mejores?

 TENEMOS RECURSOS SUFICIENTES

 

Somos muchos

Tenemos bastante edad,

Pero hay también jóvenes

Sacerdotes, religiosos, laicos,

Tenemos cultura, experiencia de siglos, organización.

¿Qué se requiere?

1º Querer hacerlo

2º Saber hacerlo

 III. QUERER HACERLO

A la hora de pensar en trabajar en el Reino de Dios, el primer esfuerzo es situarnos en la realidad. Y la realidad primera es ésta: El Reino de Dios es obra suya, de su gracia, de su providencia, de su presencia y actuación. Obra de Cristo resucitado y del Espíritu Santo. “Estoy con vosotros hasta el fin del mundo”. “El Evangelio es la fuerza de Dios para la salvación del mundo” “Te basta mi gracia”.

De aquí se deduce una cosa fundamental, no podremos hacer nunca nada de provecho en la obra de la evangelización si no comenzamos por ponernos en las manos de Dios, contando son su gracia, si no comenzamos por sintonizar con El, con sus deseos, con sus ritmos, con sus procedimientos. La evangelización pide de nosotros un esfuerzo grande de piedad, de oración, de acercamiento a la voluntad de Dios. Nadie puede evangelizar si no se sitúa en una actitud religiosa, de oración, humildad, y confianza

Y una segunda exigencia fundamental. La evangelización, porque es obra de Dios, no puede ser iniciativa particular de nadie al margen de la Iglesia. El Señor encomendó la evangelización del mundo a sus Apóstoles, y a sus sucesores, a los Obispos en comunión con el Papa, a la Iglesia real y concreta. No podremos evangelizar si no actuamos en comunión cordial con la Iglesia, su doctrina y disciplina, con fidelidad, humildad y entusiasmo. En comunión cordial con el Papa y su magisterio, con el  Obispo, con los hermanos del Presbiterio, con toda la Iglesia local.

No podemos desconocer que esta unidad eclesial, en el tema del matrimonio y la familia, tiene una exigencia clara, es preciso aceptar la enseñanza oficial y reiterada de la Iglesia acerca de la moral sexual y matrimonial. No es esto lo substancial. Lo principal es manifestar la grandeza y belleza de la vida matrimonial y familiar según la gracia de Dios en su conjunto. Pero hay que ser sincero. En el corazón de la vida familiar están las relaciones de intimidad entre los cónyuges. Si eso no se vive según Dios, todo el resto queda ensombrecido y de alguna manera deteriorado. La contracepción querida y aplicada habitualmente es una fuente de egoísmo que enturbia el despliegue del verdadero amor en todas las estancias de la vida familiar.

Hoy vivimos bajo la influencia de una corriente cultural muy fuerte en favor de la legitimación moral de cualquier actividad sexual libre, dentro o fuera del matrimonio, vinculada o no vinculada a la generación. Esa no es la doctrina de la Iglesia. En favor de la humanidad, en favor de la dignidad de la mujer, en favor de la dignidad del amor y de la felicidad de los hijos, hay que defender con la Iglesia las exigencias personales del amor, del sexo, de los métodos de control de la fertilidad, del respeto a la persona en todas las manipulaciones genéticas. Sin un esfuerzo sincero y generalizado de comunión doctrinal en estas materias morales relacionadas con la familia no podremos dar un paso en esta tarea de la evangelización de la familia. Y por tanto en la evangelización de la sociedad.

UNA EMPRESA COMÚN Y ANIMOSA

En esto como en todo tenemos que desterrar las actitudes conformistas, derrotistas, casi nihilistas. Esas actitudes que se manifiestan en expresiones como ¿qué más da? no pasa nada, da igual, déjame de líos. Detrás de esas expresiones hay mucho conformismo, mucha decepción, poca fe y a veces pocas ganas de trabajar.

IV. SABER HACERLO

 No esperéis fórmulas mágicas. Yo no tengo el secreto. Nadie lo tiene. Todos andamos buscando cómo responder mejor a los compromisos que tenemos ante nosotros.

 En lo que os diga a continuación me limito a recoger lo que sale por una parte y otra. El verdadero secreto consiste en desear vivamente responder a la voluntad de Dios, en querer mucho a nuestra gente y querer llevarle la riqueza del evangelio y de la gracia de Dios, con esfuerzo, con rigor, con humildad y perseverancia.

 ACTIVIDADES  GENERALES

1º, Hay que establecer contacto con los alejados. Es la primera necesidad. ,

-         Con los asiduos, para convocarlos al trabajo

-         Con los menos asiduos, para ponerles al corriente, para animarlos

-         Con los más alejados

 

Diversos procedimientos,

-         equipos de visitadores

-         momentos aptos para visitarlos el cura personalmente, fiestas, desgracias, acontecimientos

-         servicios de prensa y comunicación

-         convocatorias abiertas, fiestas, conmemoraciones

-         medios de comunicación comunes

-         medios de comunicación propios, LA VERDAD, con Hoja encartada, comunicaciones ocasionales de palabra o por escrito.

2º, Hay que valorar y aprovechar los encuentros, sus acercamientos

 -         fiestas

-         celebraciones sacramentales, con vivita previa o siguiente

-         la manera de acoger, de presentarse, de tratar los asuntos

-         el error de ponerse a su nivel, de no ofrecer lo que tenemos ni manifestar lo que somos, ni invitar a lo que hacemos. Se van como vinieron.

          

 ACTIVIDADES  ESPECIFICAS

  1. La preparación para celebrar el matrimonio

 Remota,

- la explicación del matrimonio, teología, espiritualidad y moral en las catequesis de confirmación, en la posconfirmación, en los colegios, .

 - La implantación del “Catecumenado prematrimonial” Despertar el aprecio y hasta el entusiasmo por la imagen y las posibilidades de la familia cristiana vivida con hondura, con libertad, con alegría y generosidad. Superar el complejo ante los programas de “libertad” que terminan en embarazos no queridos, remordimientos, abortos, divorcios, niños solitarios y tristes, amarguras de unos y otros.

 - Conferencias navideñas o cuaresmales en las parroquias sobre el matrimonio, la familia, en sus aspectos teológicos, espirituales, morales. No se puede comenzar por los aspectos morales. La moral tiene que nacer casi espontáneamente de la grandeza y del amor de la vocación del matrimonio ante Dios y según Dios. La moral nace del amor. Y el amor nace de la fe y de la gratitud.

 La preparación inmediata

 -         Cómo podemos mejorar los cursillos, calendario, lugares, duración, contenidos,

-         Necesidad de contar con equipos bien preparados, que expliquen en todo y por todo la doctrina de la Iglesia.

 

  1. Atención a los matrimonios jóvenes

- Los contactos en los primeros meses de matrimonio, cuando aterrizan en el barrio,

-         La preparación de los bautismos. Con visita previa a domicilio

-         Bendición de las madres gestantes

-         Reunión con las que lo hicieron  al cabo del año

Convocatorias aniversarios, 1º, 5º,

Lanzamiento de los Movimientos Familiares, Equipos de Ntra. Señora, Movimiento Familiar Cristiano, Encuentros matrimoniales. Comunidades Neocatecumenales. Tenemos que superar la suspicacia, la indiferencia frente al asociacionismo de los seglares, a los movimientos y asociaciones bien centradas en nuestra parroquia. Es la única manera de trabajar y vivir con claridad, continuidad y eficacia.

Aunque respondan pocos.

Aceptar ser y vivir en comunidad minoritaria, pero clara, vigorosa, significativa, actuante  Saber trabajar con resultados escasos. Agricultores de la Cuenca, pero también hay agricultores de las Bardenas o de los Monegros.

Ø      Contar con un matrimonio o un equipo responsable, asesor, colaborador.

Ø      Organizar encuentros, conferencias, cursillos sobre problemas educativos, o temas que de verdad les interesen.

V º  PROMOVER APOYOS SOCIALES A LA FAMILIA

No todas las deficiencias existentes son efecto del descuido o de la mala voluntad de la gente. Muchas personas, muchos matrimonios querrían hacer las cosas de otra forma pero no pueden por la presión de la vida, del trabajo, de las necesidades económicas.

Si queremos ayudar a las familias tenemos que apoyar una serie de reivindicaciones que no siempre son suficientemente atendidas por los agentes sociales. En general tenemos que denunciar que no exista en Navarra ni en España una verdadera política de apoyo a la familia. No hay un reconocimiento del valor social de la familia, de la procreación y educación de los hijos.

Muchas corrientes feministas han trabajado por la mujer ayudándole a liberarse de su propia misión femenina. No sólo han impulsado la cultura y la promoción personal y social de la mujer, el reconocimiento de su dignidad y valor igual que el varón, sino que han intentado igualarla en cierta medida con el varón, animándola a no ser madre, a no dedicarse a la educación de sus hijos, como si eso fueran tareas indignas de una mujer promocionada, libre y culta.

Nosotros estamos con el feminismo, pero un feminismo que tenga en cuenta y defienda la función específica de la mujer, en la vida, en familia, en la sociedad.

 

En concreto.

 Ø      Políticas de vivienda social, por qué la especulación del suelo, la enorme carestía de las viviendas.

  Reconocimiento social del embarazo y de la crianza de los hijos, en concreto, bajas pagadas en los tres últimos meses de embarazo y en el primer año de crianza. Una madre que tiene y educa a su hijo está haciendo un bien social de primera importancia. Justo es que la sociedad la apoye. Con más razón que a un trabajador accidentado.

      Contratos de trabajo estables con horarios parciales, sometidos a las conveniencias familiares. Por que ha de ser la economía la que siempre imponga su ley sobre horarios, sueldos, formas de vida?

      Retribución importante por el número de hijos. Hay países donde la retribución por los tres o cuatro primeros hijos duplica el salario del padre. Los católicos en los sindicatos, en la política deberían promover una política decidida en favor de la familia, me refiero a la familia verdadera, fundada sobre el matrimonio entre hombre y mujer, estable y con intención de criar y educar a los hijos. Al menos 50.000 mensuales por hijo. 

      Ayudas para las obligaciones extraordinarias de las familias. No que el Estado quiera substituirlas, sino que les ayude a atender a los ancianos, a los enfermos, a los niños sin familia. Eso no se puede hacer con criterios laborales. Cuesta más dinero y se hace peor. Una mujer que cuida a su madre enferma debería recibir al menos las 2/3 de su sueldo. O lo que cuesta una asistenta. El enfermo estaría mejor, y el Estado gastaría menos dinero.

 

CONCLUSIÓN

 Ayudar a conocer y a vivir el ideal cristiano de la familia es una manera privilegiada de trabajar a favor de la persona, a favor del bienestar espiritual y de la estabilidad afectiva del hombre y de la mujer, a favor del respeto a la mujer y a los ancianos, a favor de los niños, y por todo ello a favor de la salud moral y el bienestar de una sociedad.

 Contra una civilización que tiende a valorar únicamente el bienestar material, simbolizado y reducido al dinero, con las secuelas de individualismo y soledad; contra una alternativa colectivista que desdibuja también los perfiles del verdadero crecimiento personal, nosotros propugnamos la familia matrimonial, fundada en el amor estable entre varón y mujer, que ayuda a crecer como personas, con el respaldo del amor y de la confianza de los demás, que ofrece el mejor ambiente para el nacimiento y crecimiento normal y armonioso de nuevas personas. Todo ello es una manifestación de la fuerza restauradora y personalizante del evangelio, de la sabiduría y de la gracia de Dios.

 Esta familia tendrá en la sociedad futura un papel profético, será la demostración viviente de que es posible el amor, la fidelidad, la gratuidad, la confianza, la generosidad entre personas, y por eso mismo es posible la felicidad y la salvación

 La familia cristiana está llamada a ser inspiradora, iluminadora, motivadora de la civilización del amor, del acogimiento, de la solidaridad, de la humanidad. Sin ella caminaríamos hacia una sociedad cada vez más individualista, más solitaria, más triste. Que puede llegar a ser una sociedad dónde ya no hay hermanos? Esto casi ocurre ahora. No hay experiencia de fraternidad. Una sociedad donde ya no existe la unidad esponsal de amor personal, profundo y perpetuo, sin esponsalidad, porque la gente se junta y se desjunta como los animales cuando les apetece sin ningún vínculo intrapersonal  profundo ni definitivo. Una sociedad donde no hay tampoco verdaderos padres. Los niños vienen a la vida por encargo, puede haber hospitales donde se fabriquen niños a gusto de sus “compradores”, que los dejarán si no les gustan, porque no son suyos.

 “Sed, pues, imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor. ...Maridos amad a vuestras mujeres como Cristo amó a su Iglesia y se entregó a sí mismo por ella. Sed sumisos unos a otros en el temor de Cristo. Las mujeres a sus maridos como al Señor. Como la Iglesia está sumisa a Cristo así las mujeres deben estar sumisas a sus maridos en todo.  Gran misterio es este, lo digo respecto a Cristo y a la Iglesia. Este misterio de vivir unos y otros en el amor que se da mutuamente. Hijos obedeced a vuestros padres en el amor del Señor.  (Cf. Ef 5).

 La ley del Señor es perfecta, consolación del alma.

Los preceptos de Yahvé son rectos, gozo del corazón. (Salmo 19)

Abre mis ojos para que contemple las maravillas de tu ley (Salmo 119)

Aléjame del camino de la mentira y dame la gracia de tu ley,

Corro por el camino de tus mandamientos que dilatan y alegran mi corazón.

Llegue hasta mi tu amor, oh Señor,

Extiendo mis manos hacia tus mandamientos porque los amo y en ellos están los bienes de tu promesa.

Quiero volver a tus preceptos,

Me doy prisa para recuperar el gozo de tu verdad y de tus misericordias.

Los soberbios se enredan con sus mentiras,

Yo prefiero ser humilde en tu presencia, porque tus juicios son justos,

Tu ley es mi delicia y tus preceptos me traen la salvación.

Lámpara para mis pasos es tu ley, luz para el sendero de mi vida.

Tu eres mi refugio y mi escudo, yo confío en tu palabra,

Por eso amo tus mandamientos más que la plata y el oro.

Lloro lleno de tristeza porque tu ley no es conocida ni amada,

Vuelve tu rostro hacia nosotros, estamos descarriados como ovejas perdidas,

Ven en busca de tus siervos

Espero tu salvación cumpliendo tus mandamientos

Los amo de todo corazón

 

Pamplona, 22 de septiembre del 2001

+ Fernando Sebastián Aguilar

Arzpo. de Pamplona, Obpo. de Tudela

 
Volver a Cartas pastorales
 
Volver a Documentación