Titulo2.gif (14196 bytes)

Cartas desde la fe

 

La llamada de Manos Unidas

Como cada año, también en este año de 2002 "Manos Unidas llama a nuestra puerta para recordarnos que tenemos unos hermanos necesitados que están esperando nuestra ayuda.

Por si alguno no lo tiene claro, es bueno repetir una vez más que MANOS UNIDAS es la organización de la Iglesia Católica de España para fomentar y canalizar la ayuda de los católicos a los pueblos y comunidades del Tercer Mundo.

La recaudación de "Manos Unidas" llega a los puntos más lejanos, en Africa, América Central y del Sur, Asia y Oceanía, y se distribuye en los sectores básicos, como educación, sanidad, vivienda, agricultura, promoción de la mujer.

"Manos Unidas" está presenta en todas las diócesis de la Iglesia de España. Se encargan de este trabajo las mujeres de A. C. Llevan adelante este trabajo con gran capacidad e inteligencia, con tenacidad y perseverancia, con espíritu emprendedor, con una cuidadísima administración y un total desinterés. Se han ganado la confianza de todos.

La Jornada nacional de "Manos Unidas" será el 10 de febrero. Antes nos invitan a hacer un día de ayuno voluntario el viernes, día 8 de febrero. El ayuno nos cura de nuestras distracciones, de nuestro plácido bienestar y nos hace pensar en los que tienen hambre. Así el ayuno se convierte fácilmente en limosna.

Para esas fechas tenemos que preparar nuestra limosna, con diligencia y generosidad. Hasta ahora Navarra se mantiene en los primeros puestos de las Diócesis de España. No podemos perder este puesto de honor. Os pido a los católicos, a los amigos de los pobres, jóvenes y adultos, que preparéis una buena limosna.

Los jóvenes tenéis la posibilidad de hacer un acto concreto de solidaridad, de apoyo y de desprendimiento en favor de otros muchos jóvenes del mundo entero que tienen que luchar para tener lo más elemental en enseñanza, en sanidad, en alimentación. Sed generosos y os sentiréis más contentos. Así Dios os bendecirá.

El lema de este año nos dice "Si quieres la paz, rechaza la violencia". Rechazamos la violencia de todo corazón. No queremos nada con la violencia, ni aquí ni en ninguna parte del mundo. Pero hay que ayudar a que los pobres tengan lo indispensable para que no sientan nunca la tentación de la rebeldía, del odio, de la revancha. Es bueno repartir, es bueno ayudar, es bueno vivir todos en la buena conciencia del amor y de la paz.

+ Fernando Sebastián Aguilar

Arzpo. de Pamplona, Obpo. de Tudela

 
Volver a Cartas pastorales
 
Volver a Documentación