Cartas desde la Fe |
Nota del Arzobispo de Pamplona ante las próximas elecciones
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1.-
Ante la Convocatoria de unas nuevas elecciones me permito escribir estas líneas,
dirigidas a los católicos navarros y a cuantos quieran acoger mis
palabras con atención y benevolencia. No pretendo intervenir en la
contienda política. Intento solamente iluminar y fortalecer la conciencia
de quienes quieran tener en cuenta mis palabras para ayudarles a emitir el
voto responsablemente como una participación importante a favor del bien
común. Ante
todo, conviene tener en cuenta que el ejercicio del voto, para que sea una
actividad libre y responsable, moralmente correcta,
debe hacerse siempre desde una conciencia moral rectamente formada.
Para que el voto sea libre y responsable se requiere un conocimiento
objetivo de los programas electorales y de las propuestas concretas de
cada uno de los partidos. Pero para que el voto sea moralmente justo y
positivo, se requiere además que los programas y proyectos de cada
partido hayan sido evaluados moralmente, teniendo en cuenta los preceptos
de la ley moral y, para los católicos, las enseñanzas morales de la
Iglesia. Si,
como es lo más frecuente, ningún programa respeta del todo las
exigencias de la moral católica, habrá que valorar cuál de ellos
favorece más el conjunto de la conducta cristiana y qué otros la ignoran
o la contradicen en materias más importantes. Si no siempre se puede
elegir lo mejor, siempre hay posibilidad y obligación de elegir lo menos
malo. En
consecuencia animo a los católicos, y a cuantos quieran escucharme, que
antes de decidir su voto, en orden a un coherente discernimiento moral,
vean cómo se atienden y respetan, en los programas electorales y en las
propuestas políticas concretas, los siguientes criterios conformadores
del bien común: - La protección efectiva de los derechos fundamentales de la persona, especialmente el derecho a la vida desde el primer momento de la concepción, y, por tanto, el derecho inviolable de los niños concebidos a nacer y vivir; el derecho de los ancianos y enfermos terminales a morir de muerte natural. - La condena efectiva de toda clase de violencia, la lucha efectiva contra el terrorismo por todos los medios legítimos, la defensa de la seguridad y de la libertad de los ciudadanos. La protección y defensa del derecho a opinar libremente y a mantener las propias ideas, de palabra y por escrito, sin discriminaciones, amenazas ni agresiones de ninguna clase. -La
defensa de los derechos de la familia, fundada en la unión matrimonial
indisoluble del varón con la mujer; con las ayudas necesarias para poder
obtener una vivienda en condiciones justas y recibir sin agobios los hijos
que Dios quiera enviarles. -
El derecho del hombre y de la mujer a un puesto de trabajo en igualdad de
condiciones, el derecho a poder acomodar los deberes del trabajo con las
exigencias de la educación de sus hijos; la valoración social y económica
del trabajo de la mujer esposa y madre en el cuidado de su familia y la
educación de sus hijos. -
El derecho a una educación que facilite a los padres el libre ejercicio
de la elección del modelo educativo integral que desean para sus hijos. -
La promoción de una cultura que, junto con otros muchos elementos
positivos, respete y favorezca también los valores morales y religiosos
como base imprescindible para el bien moral de los ciudadanos, el
bienestar social, la convivencia y la paz.. Rogamos
al Señor, y a Santa María la Real, a San Fermín y a San Francisco
Javier que las próximas elecciones contribuyan al deseado bien común de
nuestro pueblo. Pamplona,
1 de febrero de 2004 + Fernando Sebastián Aguilar Arzpo. Pamplona, Obpo. Tudela |