EL GRAN JUBILEO DEL AÑO 2000
DE LA ENCARNACIÓN Y NACIMIENTO DEL SEÑOR
EN LAS DIÓCESIS DE PAMPLONA Y TUDELA
¿QUÉ ES EL JUBILEO?
En la tradición católica, el Jubileo es un gran suceso religioso, que
acontece con motivo de alguna gran efemérides. Es al año de la remisión de los pecados
y de las penas por los pecados, es el año de la reconciliación entre los adversarios, de
la conversión y de la penitencia sacramental, y, en consecuencia, de la solidaridad, de
la esperanza, de la justicia, del empeño por servir a Dios en el gozo y la paz con los
hermanos.
Sus orígenes se remontan al Antiguo Testamento: "Declararéis
santo el año cincuenta, y proclamaréis en la tierra liberación para todos sus
habitantes" (Lev 25, 10-13). La celebración de este año llevaba consigo, entre
otras cosas, la restitución de las tierras a sus antiguos propietarios, la remisión de
las deudas, la liberación de los esclavos, y el reposo de la tierra. En el Nuevo
Testamento, Jesús se presenta como Aquél que lleva a su cumplimiento el Jubileo antiguo,
ya que Él ha venido a "predicar el año de gracia del Señor". (Is 61, 1-2)
Además de por la alabanza a Dios, al Jubileo se le llama "Año
Santo" porque está destinado a promover la santidad de vida de quienes lo celebran.
Su celebración es para que se consolide nuestra fe en Cristo, haciéndola más sincera y
coherente, para que favorezcamos las obras de caridad hacia los más necesitados y para
que crezca entre nosotros la comunión fraterna. Esta es la mejor forma de dar gloria a
Dios.
EL JUBILEO DEL AÑO 2000
El próximo Jubileo celebra el año dos mil del nacimiento de
Cristo. Hace ahora dos mil años que nació Jesús, hijo de María virgen, Hijo de Dios
hecho hombre para la redención del mundo. Su venida significa el mayor acontecimiento
ocurrido en la historia humana, pues, en su Hijo, Dios nos ha manifestado definitivamente
su amor gratuito hacia los hombres. En la persona de Jesús reconocemos la plenitud de
todos los beneficios recibidos de Dios a lo largo de la historia. Por eso, lo primero que
la Iglesia quiere mostrar al mundo en este Jubileo es el júbilo por la Salvación,
invitando a todos a la participación en esa misma alegría. De ahí que la primera
actitud del Jubileo sea la de alabanza y acción de gracias a Dios, que en Jesús nos ha
amado primero. y nos sigue amando, a pesar de nuestros pecados.
LOS FINES DEL JUBILEO
Para ello, el Año Santo insiste en cinco actitudes y tareas
que tienden a dinamizar siempre la vida del creyente en Cristo y que en este año
cobran especial realce e intensidad: La comprensión del sentido cristiano del
tiempo y de la historia y su aceptación como don de Dios, como historia de
salvación; la glorificación de la Trinidad, de las tres personas divinas, Padre,
Hijo y Espíritu Santo, el único y eterno Dios vivo y verdadero; el estímulo para la
nueva evangelización, a fin de que el Reino de Dios se extienda a quienes todavía no
lo conocen; la catequesis y la celebración renovadas de la Eucaristía y de la
Penitencia, a fin de que estos sacramentos alimenten y transformen al fiel cristiano
para que éste se renueve interiormente y así transforme el mundo; la promoción del
ecumenismo hacia los cristianos de otras Iglesias y Confesiones, y también hacia los
creyentes de Israel y del Islam: que los creyentes en Dios lleguemos a ser
"uno", para que el mundo crea en el amor de Dios.
LOS SIGNOS DEL JUBILEO
Juan Pablo II, en su Bula de convocatoria del Año Santo, nos
presenta unos medios propios del Jubileo para la consecución de estos fines:
La apertura de la puerta santa en Roma, que evoca el paso
del pecado a la gracia. Traspasar esta puerta simboliza la entrada del hombre en la vida
nueva que Jesucristo nos da.
La peregrinación a los lugares santos (catedral
diocesana, Roma, o a Tierra Santa). Representa la marcha del hombre en búsqueda de la
gracia de Dios. Todas las parroquias la harán a la catedral o a otro santuario.
El don de la indulgencia jubilar: En este año se nos
concede una gracia particular, a través de la cual Dios no sólo nos perdona los pecados,
sino que también nos otorga la "indulgencia", es decir una ayuda especial para
purificarnos también de las consecuencias del propio pecado (recuerdos, inclinaciones
hacia el mal,
). De esta forma, el perdón se hace total.
La purificación de la memoria de la Iglesia, que no
sólo quiere perdonar en nombre de Dios, sino también pedir perdón por todo lo que
hayamos hecho mal, o hayamos ofendido, con la intención de que así podamos convivir un
día de verdad como hermanos.
La caridad hacia las necesidades de quienes sufren la
pobreza y la marginación. Nuestra diócesis nos propone como objetivo del Jubileo la
colaboración en un Proyecto concreto de solidaridad con nuestros hermanos de Timor
Oriental, masacrados este año por la barbarie. Necesitan todo: iglesias, casas, escuelas,
útiles de trabajo,
Nuestra aportación económica , fruto de la conversión, será
expresión de nuestra solidaridad con los necesitados.
La memoria de los mártires. Ellos son los verdaderos
testigos del Evangelio, pues han dando su vida por amor. Los dos milenios de cristianismo
están llenos de su constante testimonio. Nuestra Iglesia de Navarra siempre ha estado
regada por su fecunda sangre, desde los orígenes en San Saturnino y San Fermín, hasta
los mártires de este siglo.
LA IMPORTANCIA DE LA CELEBRACIÓN DEL JUBILEO EN
LA CATEDRAL
La Catedral es la Iglesia en la cual el Obispo tiene situada la cátedra,
signo de su magisterio y de su potestad como Pastor diocesano y de la unidad de los
creyentes en la fe apostólica. Por eso es el centro de la vida litúrgica de la
diócesis. El Año Santo representa una ocasión muy particular para resaltar la unidad
y comunión en torno al obispo, especialmente en la liturgia presidida por él. Todo
ello hace de las catedrales de Pamplona y Tudela los primeros santuarios y
los primeros centros diocesanos del Jubileo. Por eso se fomentan en el Año Santo las
peregrinaciones a la Catedral.
Además de la Catedral, como centro preferente de las celebraciones
jubilares, el Sr. Arzobispo ha designado como templos jubilares los siguientes Santuarios:
Colegiata de Roncesvalles, Basílica del Puy, Santuario de la Virgen de Codés,
Santuario de la Virgen de Ujué, Santuario del Yugo, Santuario de San Miguel in excelsis y
Santuario de Javier. Como en la catedral, también se celebrará en estos santuarios
la liturgia del Jubileo para la obtención de la indulgencia jubilar, especialmente
durante las romerías que se realizan a los mismos. Se ofrecerán los subsidios
litúrgicos oportunos.
LAS CELEBRACIONES JUBILARES
La mejor forma de vivir la realidad gozosa y transformante del Jubileo
es celebrándolo a lo largo del año litúrgico, en la que la Iglesia recorre el entero
misterio salvífico de Cristo, desde el anuncio de su venida, hasta su glorificación
final, teniendo como eje su Pascua salvadora. Por ello, todos los domingos, Día del
Señor, y en las solemnidades señaladas, se celebrará en las dos catedrales la liturgia
estacional del Jubileo durante sus respectivas eucaristías de las Doce del mediodía, abierta
a todos los fieles y grupos que acudan. El resto de la programación jubilar se anunciará
cada trimestre.
LA APERTURA DEL JUBILEO
Anuncio del año Santo Jubilar. En la fiesta de San
Saturnino, patrono de Pamplona, el Sr. Arzobispo Fernando Sebastián anunció la apertura
del año Santo Jubilar
La apertura del Año Santo Jubilar tendrá lugar el 25 de diciembre,
Natividad del Señor, a las 12 del mediodía, durante la solemne eucarística presidida
por el Sr. Arzobispo en la iglesia Catedral de Pamplona y por un delegado suyo en la
iglesia Catedral de Tudela. A esa hora habrá un repique general de campanas en
todos los templos de Navarra. El 31 de diciembre se celebrará una Vigilia de
oración para el paso al año 2000 a partir de las 11 de la noche en la Parroquia de
San Miguel de Pamplona. (En la ciudad de Pamplona, se invita a todas las parroquias
a un repique general de campanas, a las 12 de la noche del día 31 de diciembre,
uniéndonos a las celebraciones de la ciudad en el estreno de un nuevo siglo).
EL JUBILEO EN
LAS PARROQUIAS
La celebración del gran Jubileo del Año 2000 representa un
acontecimiento eclesial de tal magnitud que está llamado a impregnar toda la vida
pastoral de nuestras parroquias. Por ello, se les invita a la organización de
celebraciones de acción de gracias por el don de la Redención, explicando a los fieles y
ayudándoles a comprender la grandeza y el valor de los dones de la fe y de la gracia de
Dios para esta vida y para la salvación eterna.
Todas las parroquias de la diócesis fijarán un día concreto para la
peregrinación jubilar de sus fieles. Lo normal es que la hagan a sus respectivas
catedrales. Se recomiendan como fechas más propicias los sábados y domingos de Cuaresma
y Pascua, además de fechas especialmente indicadas (día de la Dedicación y semana
previa al Día de la iglesia Diocesana). Las parroquias vinculadas a alguno de los
santuarios designados y con tradición de peregrinar al mismo, podrán hacerla en la fecha
tradicional o en otra oportuna, de acuerdo con el respectivo santuario
Este día se preparará previamente, con catequesis que
expliquen a los fieles el significado del Jubileo. Inmediatamente antes de la
peregrinación parroquial, se organizará una celebración penitencial, en la que se
asegure a los fieles la posibilidad de la confesión y de la absolución sacramental.
Todas las parroquias contarán para ello con el Ritual del Jubileo, que les será
enviado desde el Arzobispado y que contiene diversas celebraciones (penitenciales, de la
palabra).
A los peregrinos que se dispongan a recibir el don de la indulgencia
jubilar individualmente se les procurará la GUIA del PEREGRINO, en la que
se contiene todo el material explicativo del Jubileo y todo cuanto se necesita para
realizar la peregrinación. Un ejemplar de esta guía se enviará a todas las parroquias.
También se les repartirá la oración del Santo Padre (castellano/euskera) para
el gran Jubileo y los Diez consejos de nuestro arzobispo para celebrarlo bien.
La obtención de la indulgencia jubilar: Este signo tan
característico del Año Santo, cuyo significado se explica en la Carta desde la fe
de nuestro Arzobispo, requiere lo siguiente:
La celebración de la confesión sacramental (en la parroquia o en otra
iglesia).
La participación en la Eucaristía celebrada en la Catedral o en los
santuarios jubilares, o bien en otra celebración litúrgica (Laudes o Vísperas), o
ejercicio de piedad (Via Crucis, Santo Rosario).
La visita a hermanos necesitados o con dificultades (enfermos,
encarcelados, ancianos,
) durante un tiempo conveniente.
La indulgencia jubilar también puede obtenerse por nuevas formas,
además de las indicadas: abstinencia de cosas superfluas, dando una suma proporcionada de
dinero a los pobres, sosteniendo obras de carácter religioso o social, dedicando una
parte conveniente del tiempo libre a actividades de interés para la comunidad, o
practicando otras formas parecidas de sacrificio personal.
El carácter Jubilar ha de ser resaltado en todas las celebraciones
parroquiales, especialmente en la eucaristía dominical. También organizarán, dentro
de sus posibilidades, actos extraordinarios de carácter similar a los diocesanos
(vigilias de oración, celebraciones penitenciales, conferencias, conciertos, ...).
Contarán para ello con el material ofrecido por el indicado Ritual del Jubileo.
Además de todo ello, el Año Jubilar es un "año
eucarístico", dedicado a la acción de gracias por el don de la Encarnación.
Para ello se les invita a que reaviven el culto eucarístico (exposición del
Santísimo los primeros jueves de cada mes,...).
MATERIALES
PARA EL JUBILEO |
Os adjuntamos la explicación para el anuncio del Jubileo, las
orientaciones para celebrarlo en la parroquia, el cartel de Jubileo, y la estampa con la
oración del Papa Juan Pablo II,
Próximamente recibiréis el Ritual del Jubileo y la Guía
del Peregrino. Ambos materiales podrán adquirirse en la Librería Diocesana, cuantos
ejemplares se precisen. También podréis encontrar otros materiales explicativos del
Jubileo.
Próximamente recibiréis un suplemento del Boletín Oficial de la
Diócesis, donde se os ofrecen una serie de documentos relativos al Jubileo:
Del Sr. Arzobispo:
. Celebrar los dos mil años de Jesús y del Cristianismo
. Las Indulgencias
. Diez Consejos para celebrar bien el Jubileo de la Redención
De la Comisión Organizadora Diocesana:
. Gran Jubileo del año 2000 de la encarnación y Nacimiento del
Señor en las diócesis de Pamplona y Tudela (desarrollado).
Iglesias especiales para el sacramento de la penitencia en Pamplona
y Tudela
Normalmente, en las peregrinaciones organizadas (parroquias,
colegios...), la estación preparatoria (que incluye la celebración sacramental de la
penitencia) se hará en la iglesia desde la que parta. No obstante, para facilitar la
obtención del Jubileo, la diócesis ha señalado unos templos penitenciales, en los que
se ofrecerá la posibilidad de la reconciliación sacramental, con un amplio horario de
confesiones durante todo el Año Santo. Son los siguientes: San Miguel, San Nicolás,
PP. Capuchinos de San Antonio y PP. Redentoristas en Pamplona y PP. Capuchinos y
PP. Jesuitas en Tudela. Además de ello, las dos Catedrales y los Santuarios
jubilaras ofrecerán la posibilidad de recibir el sacramento de la reconciliación durante
los días jubilaras, antes de las respectivas celebraciones eucarísticas.
EJERCICIOS ESPIRITUALES JUBILARES
Se celebrará una tanda diocesana de Ejercicios Espirituales
Jubilares abierta a todo tipo de personas, en el Centro de Espiritualidad de Javier, del
26 al 30 de abril (miércoles a domingo). Un amplio equipo de sacerdotes
especializados se encargará de su dirección. Las parroquias animarán a sus fieles a la
participación en esta gran tanda.
EL PROYECTO DIOCESANO DE SOLIDARIDAD PARA EL
JUBILEO
El don de la indulgencia jubilar nos abre a la caridad hacia el
prójimo y nos abre los ojos a las necesidades de quienes viven en la pobreza y la
marginación. Nuestra diócesis propone como obra de caridad para el Jubileo un Proyecto
de solidaridad para la reconstrucción de una Misión Católica en la diócesis de
Díli (Timor Oriental). Se trata de un pueblo y de una Iglesia recientemente
masacradas. El proyecto abarca la reconstrucción religiosa y social de este pueblo:
Iglesia y Casas rectorales, Escuelas y Centro de formación y desarrollo, cien casas para
campesinos y maquinaria agrícola y ganadera Todas las limosnas penitenciales aportadas
como consecuencia de la indulgencia jubilar irán destinadas a este fin. Cáritas
diocesana se encargará de la promoción de este Proyecto.
ACTIVIDADES CULTURALES
Exposición de arte cristiano
Se realizará durante el Adviento del año 2000 una exposición de arte
cristiano, que tendrá como hilo conductor los "misterios del rosario":
Encarnación, Muerte y Resurrección del Señor; además de ello, contará también los
orígenes de la llegada del cristianismo a Navarra y lo que ha supuesto su presencia
durante estos dos milenios.
Conferencias y actuaciones musicales
También se organizará un ciclo de conferencias sobre estos temas y
dos conciertos extraordinarios de música, en los que se interpretarán significativas
piezas de la producción musical religiosa universal y también de lo producido en nuestra
tierra.
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