www.iglesianavarra.org > Arzobispo > Comentario radio >  10 de junio de 2007, Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo


Cuerpo Santo

 
 

        La fiesta del Cuerpo Santo de Cristo es una fiesta llena de misterios. La gente sencilla lo sabe desde siempre y ha vivido la fiesta del Corpus, como normalmente decimos, con una especial devoción y reverencia. A veces, los que ven el cristianismo desde fuera y con un poco de resentimiento nos dicen que la fe cristiana desprecia el cuerpo, menosprecia la grandeza de lo corporal, o tiene miedo a la belleza y a las maravillas del cuerpo humano.  

         Pero en este día, los cristianos vivimos una verdadera exaltación del Cuerpo, no de cualquier manera, sino del Cuerpo de Cristo como signo y expresión de su bondad, de su amor, de su fuerza redentora y santificadora. Para nosotros, el cuerpo es signo, expresión e instrumento de vida. Lo bueno o lo malo no viene del cuerpo sino de lo que se expresa o se vive corporalmente desde dentro de nuestro corazón. “No es lo que entra por la boda, sino lo que sale del corazón, lo que mancha al hombre”. Y lo que sale del corazón es también lo que honra y embellece nuestro cuerpo. La cultura de nuestro tiempo se queda demasiado en las apariencias, no valora el espíritu que hay detrás de un gesto, de una sonrisa o de una mirada inteligente y bondadosa. 

         El Cuerpo de Cristo entregado por nosotros es la expresión definitiva del amor más grande que puede haber en el mundo. Cristo nos entregó su cuerpo aceptando serenamente la muerte en la cruz para quebrar de una vez para siempre la fuerza del mal en el mundo. Y nos lo volvió a entregar en el Cenáculo, al instituir el sacramento de la Eucaristía diciendo “Haced esto en memoria mía”. Entonces fundó esencialmente la Iglesia. Y con ello nos permitió tener en las manos y en el corazón su cuerpo entregado, su cuerpo semilla y manantial de amor verdadero, de amor inagotable, de amor vivificante capaz de regenerar el mundo.  

         Una manera muy provechosa de celebrar este año la fiesta del Corpus puede ser decidirnos a leer en unos cuantos días la Exhortación Apostólica “Sacramento de Caridad”, dedicada a la Eucaristía. Es un texto precioso que nos ayudará a descubrir mejor las grandezas de este sacramento y del conjunto de nuestra vida cristiana. Lo podéis encontrar en cualquier librería religiosa. Veréis como es un tiempo muy bien empleado para la calidad y el gozo de vuestra vida espiritual y personal.

 

+ Fernando Sebastián Aguilar,
Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela