RESUMEN DE PRENSA

 

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Jueves, 11 de octubre de 2007

 

 

INTERNACIONAL

 

 

Fortaleza y mansedumbre, secreto para defender y anunciar la fe; dice el Papa. Presenta el ejemplo de san Hilario de Poitiers

 

ZENIT

 

Anunciar y defender la verdadera fe requiere fortaleza y mansedumbre, considera Benedicto XVI. Así lo explicó al presentar la figura de san Hilario de Poitiers, doctor de la Iglesia, fallecido en torno al año 368, quien se convirtió en uno de los grandes defensores de la divinidad de Jesús ante la herejía arriana que veía en él una criatura.

 

Como el mismo Papa explicó, Hilario tuvo un papel decisivo para que Galia, la antigua Francia, la hija primogénita de la Iglesia, mantuviera su fidelidad a la fe de los apóstoles, particularmente en el sínodo de París, celebrado en el año 360 o en el 361.

 

«Algunos autores antiguos consideran que este cambio antiarriano del episcopado de Galia se debió en buena parte a la fortaleza y mansedumbre del obispo de Poitiers», constató el Papa. «Esta era precisamente su cualidad: conjugar la fortaleza en la fe con la mansedumbre en la relación interpersonal», explicó.

 

De hecho, el mensaje central de la obra teológica que ha dejado escrita Hilario de Poitiers es ante todo un mensaje de amor. «Dios sólo sabe ser amor, y sólo sabe ser Padre. Y quien ama no es envidioso, y quien es Padre lo es totalmente», decía el obispo según uno de sus escritos retomados por el Santo Padre.

 

«Por este motivo, el Hijo es plenamente Dios sin falta o disminución alguna», decía Hilario, recordó el pontífice. «Quien procede del perfecto es perfecto, porque quien lo tiene todo le ha dado todo», afirmaba el doctor de la Iglesia. «Sólo en Cristo, Hijo de Dios e Hijo del hombre, encuentra salvación la humanidad».  La meditación del Papa continuó con la serie de intervenciones de los miércoles sobre las grandes figuras del inicio del cristianismo.

 

Un enviado papal se reunirá con Alexis II

 

La Razón

 

El Vaticano dio ayer un nuevo paso para acercar posturas con la Iglesia Ortodoxa rusa. Según informó en un comunicado la Santa Sede, el arzobispo Paul Josef Cordes, Presidente del Consejo Pontificio «Cor Unum», se encontrará en Moscú el próximo día 18 con el patriarca ortodoxo Alexis II, lo que constituirá una de las «etapas más importantes» del viaje del emisario del Papa al país euroasiático.

 

La visita del Presidente de «Cor Unum», el Consejo Pontificio encargado de promover el desarrollo humano integral por medio de la caridad, comenzará el próximo día 15 y durará hasta el 21. Monseñor Cordes pasará las tres primeras jornadas junto al obispo Joseph Perth en Novosibirsk, la capital de Siberia. En esta ciudad, la delegación vaticana visitará las dependencias de Cáritas, una escuela de los Franciscanos y el centro de asistencia que mantienen las monjas de la Madre Teresa de Calcuta. Según informa el comunicado del Vaticano, «en esta vasta zona, la Iglesia católica se ha distinguido en los últimos años» por su multiplicación de proyectos caritativos «en todo el territorio».

 

Una vez concluida su visita a la capital de Siberia, monseñor Cordes será el invitado de honor en las jornadas que celebrará la rama de Cáritas de la Federación Rusia, las cuales serán presididas por el arzobispo Tadeuus Kondrusiewicz. En su nota, el Vaticano señala la «fructuosa colaboración» entre la Iglesia Ortodoxa y la Santa Sede en el ámbito de la caridad, de la que se está beneficiando gran parte de la población más necesitada. Este encuentro es «especialmente significativo» porque se produce precisamente un año y medio después de que el Papa Benedicto XVI promulgara su primera Encíclica -«Deus caritas est»-, dirigida a recordar a los católicos la importancia de la caridad con los más desfavorecidos.

 

El viaje de monseñor Cordes a la Federación Rusa, que sirve para tender nuevos puentes entre el Vaticano y la Iglesia Ortodoxa, es considerado por la Santa Sede una «etapa importante de la misión» del Presidente del Consejo Pontificio «Cor Unum».

La visita de monseñor Cordes sigue la línea marcada tras el último gesto importante de Roma hacia la comunidad ortodoxa rusa, que se produjo el pasado 22 de septiembre, cuando Benedicto XVI anunció el nombramiento de un italiano como nuevo arzobispo de Moscú. Esta decisión fue analizada por los expertos como una muestra más de la firme voluntad del Vaticano por acercar posturas con la Iglesia Ortodoxa rusa. Paolo Pecci, que anteriormente había sido rector del seminario de San Petersburgo y sacerdote en una parroquia de Novosibirsk, fue el elegido por el Papa para hacerse cargo del arzobispado de Moscú. Tanto monseñor Cordes como el nuevo arzobispo tienen como uno de sus más importantes cometidos realizar los primeros contactos para organizar un posible encuentro entre Benedicto XVI y el patriarca ortodoxo Alexis II, que ha acusado al Vaticano de proselitismo en algunas ocasiones. Aunque durante años Juan Pablo II soñó con realizar un viaje a Rusia, nunca pudo cumplir su anhelo.

Con los últimos gestos de acercamiento es posible que Benedicto XVI pueda cumplir con el deseo del anterior Papa. 

 

 

«Yo, secuestrado por misión». El padre Bossi comparte su experiencia

 

ZENIT

 

Un volumen recién lanzado en Italia relata no sólo la dramática experiencia en manos de secuestradores, sino la entrega en manos de Dios del padre Giancarlo Bossi, del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras.

 

La desaparición, el pasado 10 de junio, del sacerdote italiano puso literalmente de rodillas a fieles de todo el mundo en una plegaria común por su liberación.

Desde el momento del secuestro, el Papa oró y pidió diariamente noticias sobre el sacerdote. El 20 de julio el misionero, de 57 años, fue liberado en Mindanao.

 

Entonces el mayor deseo del padre Giancarlo Bossi fue el reencuentro con sus parroquianos de Payao (Filipinas), donde lleva una vida de misión con plena conciencia de los riesgos que ello implica. Las reflexiones del sacerdote de aquellas jornadas en manos de delincuentes acompañan ahora la crónica del secuestro en el libro que firma para la Editora Misionera Italiana (www.emi.it) «Secuestrado. Cuarenta días con los rebeldes, una vida en las manos de Dios» («Rapito. Quaranta giorni con i rebelli, una vita nelle mani di Dio»).

 

En este mes misionero, ofrecemos la anticipación que el diario italiano «Avvenire» ha publicado del nuevo volumen.

 

* * *

Yo, secuestrado por misión

 

De Giancarlo Bossi

 

Llegué a Payao en 1987. En aquel momento los musulmanes estaban poniendo literalmente en fuga a los cristianos de allí.

 

La islamización moderna en la isla ha conocido sustancialmente dos fases. La primera, a mediados de los años '80, contempló la llegada de un número significativo de predicadores extremistas de Afganistán, quienes fundaron muchas «madrasas» (las escuelas coránicas). La segunda fase –entorno al [año] 2000— vio como protagonista al grupo Abu Sayyaf. Después del 11 de septiembre de 2001 surgieron sospechas de conexión entre este grupo y la red de Al Qaeda. En la isla de Basilan, su bastión, pero también en algunas otras zonas donde está presente Abu Sayyaf, los sacerdotes extranjeros ya no pueden permanecer.

 

Creo en el diálogo con todos. Pero la base para dialogar es, en cualquier caso, siempre el respeto. Porque si falta el respeto, el diálogo se ha acabado. Cuando en cambio cristianos y musulmanes se respetan, dialogan asimismo en la diversidad. Es cuanto dije también en la mezquita de Abbiategrasso tras mi liberación.

 

Me habían dicho que también ellos habían orado por mi durante mi secuestro y por lo tanto quise acudir en persona a darles las gracias. Fue un encuentro sencillo, sin grandes ceremonias. Cuando existe respeto, todo es posible.

 

Recuerdo que mis secuestradores me hicieron preguntas sobre el Papa, estaban sorprendidos de su papel. Al carecer el islam de una figura «que tenga la última palabra», comprendían que eso de la autoridad es un servicio precioso. No sólo. Estaban maravillados de que los cristianos tradujéramos la Biblia en las lenguas locales, mientras que el Corán se lee sólo en árabe. La otra cosa que les escandalizó fue el problema de la interpretación.

 

Les preguntaba: «¿Cómo hacéis para orar con la ametralladora al lado?». Respondían que Alá está en el corazón, pero no en las elecciones de la vida. En el fondo, es también el razonamiento de ciertos cristianos: Dios existe, pero la vida es otra cosa, la fe no determina las opciones concretas...

 

Intenté saborear las cosas que ellos sabían darme con el corazón. Un ejemplo: mis carceleros sabían que cuando me ponían en alguna roca era para rezar; así que en esos momentos nunca me molestaron. Y tampoco yo me permitía jamás molestarles cuando rezaban. Oraba sobre todo por los míos en casa, al no saber nada de mí. Creo que su sufrimiento fue mucho mayor que el mío.

 

Después me preguntaba: ¿por qué el Señor ha permitido mi secuestro? ¿Qué proyecto hay detrás? Es una pregunta que me hago todavía. He pensado que tal vez Dios permitió que me retuvieran a mí para valorar a las muchas personas, frecuentemente excepcionales, que siempre han trabajado en el silencio y en lo escondido. Fui conocido sólo porque fui secuestrado; no ciertamente por la labor que hacía. Pero, como yo, muchos otros trabajan en el silencio y nadie les conoce.

 

Puede parecer extraño, pero rezaba el Magnificat. ¿El motivo? Pienso que la Virgen siempre supo leer las cosas negativas como pasadas y descubrir las cosas bellas que estaban ya naciendo. Igualmente yo estaba atravesando un período negativo, sin embargo lo leía en la perspectiva de una liberación; y esto cambiaba todo, me hacía disfrutar la belleza del cántico.

 

El sentimiento de perdón nació en mí espontáneamente. Por lo demás, si no logras perdonar, has fracasado en tu ser sacerdote. El impulso me lo dio la primera línea del Padrenuestro: si logramos llamar a Dios «Padre», los demás son hermanos. Y si no nos reconocemos tales, hacemos como Caín y Abel. Considero a mis secuestradores mis hermanos. Mi oración es para que sepan un día volver a casa, sentarse en la mesa con su familia, comer en la paz y en la tranquilidad. Se lo dije también a ellos. Se sorprendieron. Creo que nunca han oído hablar de fraternidad y el hecho de que yo rezara por ellos les impactaba. La idea de perdón es algo grande que nosotros, los cristianos, podemos donar a los musulmanes. Con frecuencia ellos son prisioneros de lógicas de venganza. Y la venganza es el inicio de una cadena de mal que se puede interrumpir sólo con el perdón y reconociéndose hermanos.

 

El secuestro es parte de mi misión; no puedo suprimirlo.

 

Lo que ha ocurrido me ha hecho precisa la llamada a construir un mundo en el que todos somos hermanos, aún en la diversidad de nuestros credos. Esto para mí está en la base del desafío de volver a Mindanao y hacer de la parroquia de Payao el símbolo de un diálogo posible. El sacerdote es un ministro de reconciliación y, desde este punto de vista, me siento reencargado. No sé si he comprendido mejor a los musulmanes; sigue el hecho de que el diálogo con ellos ha sucedido también a través de la experiencia del secuestro. Espiritualmente hablando, considero esta experiencia una gracias. Aunque si bien –debo admitirlo-- ha sido muy dura.

 

Desearía invitar a la gente a continuar el diálogo con los musulmanes. En Payao la mitad de la población es musulmana; yo fui secuestrado por un grupo musulmán. No quería que se creara un clima de conflicto... Creo que el mensaje ha sido bien acogido. Y el mensaje era: se sigue adelante, continuando con el trabajo y nuestro diálogo con los hermanos musulmanes. Expliqué que quien me secuestró es simplemente un criminal, no lo hizo como musulmán.

 

Me acuerdo mucho de Charles de Foucauld. Me atrae la opción de vivir en una aldea como monje. Trabajo y oración. Y la oración puede convertirse en señal para la gente.

 

 

La biotecnología no puede violar la dignidad humana, advierte el Papa. Al recibir al nuevo embajador de Corea del Sur ante el Vaticano

 

ZENIT

 

 Benedicto XVI ha alertado ante la tentación de que la investigación científica pisotee la dignidad fundamental del ser humano, como sucede con los experimentos con embriones humanos que después son destruidos, o con la clonación.

 

Al mismo tiempo, al recibir este jueves al nuevo embajador de Corea del Sur, Ji-Young Francesco Kim, apoyó la investigación y el uso con células embrionarias adultas, pues en este caso la vida humana no queda en peligro.

 

Al reconocer los enormes pasos tecnológicos dados por el país asiático, el pontífice destacó en particular los «avances en biotecnología, que tienen la posibilidad de tratar y curar enfermedades de manera que se mejore la calidad de la vida»

 

«Los descubrimientos en este campo invitan al hombre a tener una conciencia cada vez más profunda de sus serias responsabilidades involucradas en su aplicación», explicó en su discurso entregado en inglés.

 

«Ante todo está la dignidad del ser humano, que no puede ser manipulada en ninguna circunstancia o tratada como mero instrumento de experimentación».

 

«La destrucción de embriones humanos para obtener células estaminales o con cualquier otro propósito contradice el pretendido intento de investigadores, legisladores y funcionarios de la salud pública de promover el bienestar humano», denunció.

 

«La Iglesia no vacila en aprobar y animar la investigación de las células somáticas estaminales no sólo por los resultados favorables obtenidos con estos métodos alternativos, sino porque – y es lo más importante - esta investigación se armoniza con el intento ya mencionado, respetando la vida humana en cada etapa de su existencia», aclaró.

 

El obispo de Roma aseguró sus oraciones «para que la sensibilidad moral que es inherente al pueblo coreano, como ha evidenciado en su firme rechazo a la clonación humana y a los procedimientos relacionados, ayude a la comunidad internacional a adherirse a las profundas implicaciones éticas y sociales de la investigación científica y de su utilización».

 

 

El sacerdote del horror

 

EL PAÍS

 

Citó a Jesucristo y a los apóstoles, a Juan Pablo II y al cardenal argentino Jorge Bergoglio. Habló de perdón, paz y reconciliación, pero durante su alegato final momentos antes de que en la noche del lunes un juez de La Plata le condenara a cadena perpetua por genocidio, el sacerdote Christian von Wernich en ningún momento pronunció dos palabras: "Soy inocente". La condena por la implicación del ex capellán de la temida policía bonaerense en crímenes cometidos durante la dictadura militar (1976-1983) ha reavivado en Argentina el debate sobre el papel de la Iglesia en una época cuyas heridas siguen abiertas, en medio de una cascada de procesos judiciales activados gracias a la anulación en junio de 2005 de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final (…)

 

 

El sacerdote condenado a cadena perpetua en Argentina no recibe sanción de la Iglesia

 

EL MUNDO

 

La Iglesia católica de Argentina negó ayer cualquier responsabilidad institucional en el caso del cura represor Christian von Wernich, que el martes fue condenado a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura militar (1976-1983).

Por parte del Episcopado sólo hubo un comunicado de 20 líneas, donde se sostuvo que si el cura «avaló con su recomendación o complicidad alguno de esos hechos de represión violenta, lo hizo bajo su responsabilidad personal». En cambio el presidente, Néstor Kirchner, calificó la condena de «ejemplar» y celebró la sentencia. «Pronto a terminar mi gestión, me siento bien de que hayamos avanzado tanto, de buscar la reconciliación con memoria, con Justicia», declaró (…)

 

Dolor del episcopado argentino por los delitos de un sacerdote en la dictadura. El obispo del sacerdote pide en su nombre perdón

 

ZENIT

 

El episcopado argentino ha manifestado su dolor por los delitos cometidos por un sacerdote durante la dictadura argentina (1976-1983) por los que ha sido condenado a reclusión perpetua.

 

El ex capellán de la policía de la provincia de Buenos Aires, el padre Christian Von Wernich, fue declarado culpable de siete homicidios, 31 casos de torturas y 42 secuestros, según el fallo del Tribunal Oral Federal nº 1 de La Plata.

 

Tras hacerse pública la condena, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, emitió un comunicado en el que manifiesta que la Iglesia en la Argentina está conmovida por el dolor que causa la participación de un sacerdote en delitos gravísimos.

 

El texto, firmado por el cardenal Bergoglio como presidente; los obispos Luis Villalba y Agustín Radrizzani, vicepresidentes; y monseñor Sergio Fenoy, secretario general, es el siguiente considera que «los pasos que la justicia da en el esclarecimiento de estos hechos deben servir para renovar los esfuerzos de todos los ciudadanos en el camino de la reconciliación y son un llamado a alejarnos, tanto de la impunidad como del odio o el rencor».

 

«Si algún miembro de la Iglesia, cualquiera fuera su condición, hubiera avalado con su recomendación o complicidad alguno de esos hechos (la represión violenta), habría actuado bajo su responsabilidad personal, errando o pecando gravemente contra Dios, la humanidad y su conciencia», afirma la nota de los obispos.

 

El comunicado recuerda «el pedido de perdón realizado por la Iglesia en el acto de apertura del Encuentro Eucarístico Nacional», que tuvo lugar en Córdoba el 8 de septiembre de 2000.

 

Por su parte, monseñor Martín de Elizalde, OSB, obispo de la diócesis Nueve de Julio a la que pertenece el presbítero von Wernich, ha lamentado «que haya habido en nuestra Patria tanta división y tanto odio, que como Iglesia no supimos prevenir ni sanar».

 

 

El que «un sacerdote, por acción o por omisión, estuviera tan lejos de las exigencias de la misión que le fue confiada» «nos lleva a pedir perdón con sincero arrepentimiento, mientras rogamos a Dios Nuestro Señor que nos ilumine para poder cumplir nuestra vocación de unidad y de servicio».

 

El obispo anunciar que se resolverá, «conforme a las disposiciones del Derecho Canónico, de la situación de Christian von Wernich».

 

«Rezamos por él, para que Dios lo asista y le otorgue la gracia que necesita para comprender y reparar el daño ocasionado», concluye el prelado.

 

 

 

 

 

Navarra

 

 

 

 

NACIONAL

  

 

El Congreso Nacional Jóvenes Provida se planteará hasta qué punto “la defensa de la vida y la familia” separa a izquierdas y derechas

 

VERITAS

 

La Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir”, acogerá desde mañana, viernes 12 de octubre, y hasta el próximo lunes 14, el Congreso Nacional Jóvenes Próvida, que congregará a jóvenes de toda España que debatirán entre otras cuestiones su “poder” en la defensa de la vida o hasta qué punto “la defensa de la vida y la familia” separa a izquierdas y derechas.

 

“La política y la defensa de la vida” ocupará precisamente una de las sesiones del sábado 13. Los organizadores han propuesto al periodista Ramon Pi y a la presidente de la Federación Española de Asociaciones Próvida, Alicia Latorre, que analicen hasta qué punto es cierto que lo que separa a “izquierdas y derechas hoy en día en los foros parlamentarios son las respectivas posiciones sobre la defensa de la vida y la familia”.

 

En la sesión sobre “El poder de los jóvenes en la defensa de la vida”, se denunciará “el imperialismo cultural que se ejerce sobre los jóvenes bajo el señuelo del consumo y cómo éstos, desde las asociaciones provida, han respondido en rebeldía”

 

Además, durante la jornada del sábado, los profesores Jesús Poveda, de la Universidad Autónoma de Madrid, y Pablo López, de la Universidad de Jerez, protagonizarán la sesión inicial, dedicada a “el aborto” como “un atentado contra los jóvenes”, con sendas ponencias en las que se pondrá de manifiesto como “la opción social a favor de la vida entre los jóvenes es ignorada por la cultura dominante”.

 

«El martirio acompaña siempre a la Iglesia», recuerda Martínez Camino

 

La Razón

 

El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, señaló ayer que «el magisterio de los últimos Papas, muy especialmente el de Juan Pablo II y Benedicto XVI, ha llevado a la Iglesia a tomar conciencia renovada de que el martirio la acompaña siempre». Y cree que «en este sentido, el siglo XX ha sido un siglo especialmente luminoso como Iglesia de mártires», destacó en el marco de una conferencia sobre «Los mártires, luz del mundo».

 

Así, en este contexto, «también la Iglesia en España ha tomado conciencia del gran don que ha sido para ella el testimonio de los mártires del siglo XX».

 

Sobre esta cuestión, ayer se pudo conocer que un grupo de diputados del Partido Popular prepara su viaje a Roma para asistir, a título personal, a la beatificación de casi medio millar de mártires españoles de la persecución religiosa que tendrá lugar en la Plaza de San Pedro del Vaticano el próximo día 28.

 

En la ceremonia, que estará presidida por el cardenal portugués José Saraiva Martins en representación del Papa, se beatificará a los religiosos que murieron en los primeros años de la Guerra Civil. En principio, entre los diputados del PP figuran Jorge Fernández Díaz, Jaime Ignacio Del Burgo y Eugenio Nasarre.

 

 

Moratinos asistirá por el Gobierno a la beatificación de los 498 mártires

 

EL MUNDO

 

El Gobierno socialista tendrá una representación de alto nivel en la beatificación de los 498 mártires de la persecución religiosa en España, que se celebrará en la plaza de San Pedro del Vaticano el próximo día 28. Según ha podido saber EL MUNDO, la delegación gubernamental estará encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, acompañado por el embajador español ante la Santa Sede, Francisco Vázquez, y la directora general de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico.

Según fuentes socialistas, se está barajando incluso la posibilidad de que sea la propia vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, la que encabece la delegación socialista. Su presencia dependerá del protocolo vaticano de las beatificaciones. «Si el Papa, como está previsto hasta ahora, se limita a saludar a los peregrinos españoles desde la ventana de los palacios pontificios, la vicepresidenta no iría a Roma. En cambio, allí estaría si Benedicto XVI bajase a la Basílica de San Pedro para saludar a las autoridades y a los obispos españoles». Un diagnóstico en el que coinciden otras fuentes de la Casa de la Iglesia.

 

El Ejecutivo enviará, pues, una delegación «con fuerza simbólica y política». Al Gobierno le interesa dejar claro que la aprobación de la Ley de Memoria Histórica «no busca reabrir heridas ni tiene ánimo de división, sino de reconciliación».  Moratinos es un católico practicante, que va a misa todos los domingos y simpatiza con la corriente de Cristianos Socialistas del PSOE. A la ceremonia de los mártires asistirán también la práctica totalidad de los obispos españoles en activo y unos 20.000 peregrinos desde España.

 

 

Cañizares admite el uso del pañuelo si es «fundamental» para una religión

 

ABC

 

El cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, consideró ayer que el debate sobre el uso del velo islámico en centros escolares no se puede zanjar con «un sí o un no», sino que hay que matizarlo, porque si se considera algo «fundamental» para una religión debe admitirse.

 

A preguntas de los periodistas, en Talavera de la Reina, sobre este asunto, Cañizares dijo que el respeto a la libertad religiosa «es para todas las religiones», aunque puntualizó que los inmigrantes «deben asumir» las costumbres del país al que llegan sin que esto signifique que «su presencia no pueda enriquecer, y enriquece de hecho, al país que los acoge».

 

Para el Primado, «aquello que en las distintas religiones es fundamental como expresión, rito o manifestación religiosa debe mantenerse», y en este sentido consideró que si «para algunos sectores del Islam» el velo se considera así, «debe respetarse». Si fuera «otro móvil» ajeno al religioso el que les impulsa a llevar el velo islámico «sería algo que no tendría justificación», apostilló.

 

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal precisó que «la base de la democracia está en el respeto al derecho fundamental y a la libertad religiosa, donde se asientan todos los derechos universales». A su juicio, más que dar «una respuesta de sí o no» a esta polémica, hay que dar «una respuesta mucho más matizada de lo que se está haciendo estos días».

 

Por otra parte, el uso del velo fue defendido ayer por la profesora marroquí y presidenta del Centro de Estudios e Investigación sobre las Mujeres, Souad Slaoui, quien participa en la Semana Intercultural de Feminismos sin Fronteras, que se celebra esta semana en la Fundación Euroárabe. La directora de este encuentro, Margarita Birriel, consideró que no hay que penalizar a las mujeres por llevar el velo islámico o la hiyab en las aulas, puesto que hay que respetar la manera en la que las mujeres musulmanas «se sienten mejor, ya sea por pudor o porque les mueva su fe religiosa».

 

Por el contrario, la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), una entidad católica, entiende que el uso del velo por las adolescentes no responde a criterios religiosos, sino sociales, y señala que cubrirse la cabeza u otras partes del cuerpo supone «un trato discriminatorio hacia la mujer». La CECE se refiere en un comunicado al conflicto surgido en el colegio Severo Ochoa de Ceuta, una cooperativa de trabajo asociado sin orientación religiosa que pertenece a CECE. El escrito asegura que un 87 por ciento del alumnado del centro profesa la religión musulmana, y dos alumnos forman parte del Consejo Escolar del colegio. «Nunca antes han surgido problemas de este tipo», asegura la patronal.

 

Cañizares defiende el uso del pañuelo en la escuela «si es fundamental para una religión»

 

EL MUNDO

 

El uso del pañuelo islámico en las escuelas ha desatado todo tipo de reacciones y en su defensa han salido no sólo las asociaciones islámicas, sino también los católicos y las feministas. Ayer, mientras tanto, regresaron a su colegio de Ceuta las dos niñas que habían faltado varios días a clase por usar el hiyab. El cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, consideró que el debate sobre el uso del pañuelo islámico en centros escolares no se puede zanjar con «un sí o un no», sino que hay que matizarlo porque, si se considera algo «fundamental» para una religión, debe admitirse.

 

(…)

 

 

El consenso ya no vende

 

ForumLibertas - Àlex Seglers   

 

El gobierno no altera el estatus de la Iglesia, sino todo lo demás: vida, familia, matrimonio, sexo y bioética.

 

 

La Constitución española de 1978 fue posible gracias al consenso adoptado por diferentes sectores sociales y políticos. No sólo en lo que atañó a las pretensiones de autogobierno y de reconocimiento simbólico de las nacionalidades históricas, o a los principios rectores de la economía, sino también a la denominada “cuestión religiosa”.

 

La cuestión religiosa remitía al conflicto Iglesia-Estado de los años treinta. Durante la negociación de la Constitución se desdramatizó y se convirtió en una realidad más de signo político que también fue objeto de consenso.

 

La regulación del hecho religioso se canalizó correctamente a través del artículo 16. Los principios constitucionales pactados fueron los de libertad religiosa, no discriminación, aconfesionalidad –o laicidad positiva– y cooperación con la Iglesia y las demás confesiones. Por lo tanto, se orilló la doble intransigencia del integrismo religioso y del sectarismo laicista.

 

No obstante, en los últimos años se han reabierto algunas heridas que parecían cicatrizadas. No tanto por lo previsto en los Acuerdos de 1979 suscritos entre el Estado y la Santa Sede, sino por la actual legislación secularista del gobierno que preside José Luís Rodríguez Zapatero, y que ha levantado ampollas en muchos sectores, no sólo cristianos.

 

Mientras el gobierno no altere unilateralmente el estatus de la Iglesia, no tiene por qué darle explicaciones de sus iniciativas legislativas. Lo que ocurre es que son de tal envergadura que hubiera sido preferible recuperar el espíritu de consenso. No con la Iglesia, que no es un partido político, sino con los sectores sociales y políticos que con ésta se identifican.

 

Algunos think tanks advierten cabalmente que estas leyes secularistas desconsensuadas materialmente nos alejan de los valores occidentales, debilitan el capital social y humano y convierten España en una anomalía (ver, por ejemplo, este artículo de ForumLibertas.com).

 

Actualmente lo que más preocupa no es el estatus jurídico de la Iglesia, sino el cambio de escenario o paradigma que plantean las regulaciones secularistas del gobierno.

 

Las reformas del Código Civil sobre el matrimonio homosexual, la fracasada ley integral contra la