RESUMEN DE PRENSA

 

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Jueves, 18 de octubre de 2007

 

 

INTERNACIONAL

  

 

Los valores no los dictan la moda o la política, aclara el Papa. Al presentar el ejemplo de san Eusebio de Verceli

ZENIT

 

Benedicto XVI aclaró este miércoles que los valores de la vida no pueden ser decididos por las modas o por la política. Así lo explicó en la audiencia general a los 50 mil peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano a quienes presentó el modelo de vida de Eusebio de Verceli, primer obispo de Italia del norte, que falleció en el año 371 ó 372.

 

El emperador Constancio le exilió durante largos años en Asia menor por defender la fe en Jesucristo, en contra de lo los arrianos, quienes negaban su divinidad. «Para el emperador la fe arriana, más sencilla, era políticamente más útil como ideología del imperio», explicó el Papa.

 

«Para él no contaba la verdad, sino la oportunidad política --añadió--: quería utilizar la religión como lazo de unidad del imperio». Pero san Eusebio, junto a otros grandes obispos de la época, «resistieron defendiendo la verdad contra la dominación de la política».

 

La vida de san Eusebio, indicó el sucesor de Pedro, enseña hoy «a los pastores y a los fieles a salvaguardar la jerarquía justa de valores, sin doblegarse jamás a las modas del momento y a las injustas pretensiones del poder político». «La auténtica jerarquía de valores, parece decir toda la vida de Eusebio, no la deciden los emperadores de ayer o de hoy, sino que procede de Jesucristo, el Hombre perfecto, igual al Padre en la divinidad, y al mismo tiempo hombre como nosotros», añadió el papa..

 

«Por este motivo, los pastores, recordaba Eusebio, tienen que exhortar a los fieles a no considerar las ciudades del mundo como su morada estable, sino que deben buscar la Ciudad futura, la Jerusalén definitiva del cielo». El Papa concluyó con palabras personales y cariñosas dirigidas a los peregrinos: «Queridos amigos, también yo os recomiendo de todo corazón estos valores perennes».

 

La meditación del Papa continúa con su serie de meditaciones sobre los grandes personajes de los orígenes de la Iglesia.

 

Sydney 2008. Diez patrones para Jornada Mundial de la Juventud. Juan Pablo II, uno de ellos.

ACI

 

Al concluir la segunda jornada del encuentro preparatorio para la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará del 15 al 20 de julio de 2008 en esta ciudad australiana, se informó que son diez los patrones, entre siervos de Dios, beatos y santos, a quienes se confiará la realización de este importante evento eclesial mundial.

 

Ellos son: Nuestra Señora de la Cruz del Sur; el Siervo de Dios Juan Pablo II; la Beata Mary McKillop, la primera australiana en ser beatificada; San Pietro Chanel, misionero francés y mártir en las islas Wallis y Fortuna, el Beato Pier Giorgio Frassati, Patrono Oficial de las JMJ; Santa Teresa de Lisieux, Doctora de la Iglesia y Patrona de Australia; el Beato Pietro To Rot, de Papúa Nueva Guinea, laico casado hijo del jefe de una tribu, martirizado en un campo de concentración japonés al final de la Segunda Guerra Mundial; Santa María Goretti; Santa Faustina Kowalska, polaca y la primera santa del tercer milenio; y la Beata Teresa de Calcuta.

 

En el evento preparatorio que reúne a más de 200 delegados de 100 países, se indicó que "los jóvenes se verán alentados a consagrarse a Nuestra Señora de la Cruz del Sur con el espíritu del lema ‘Totus Tuus’ (todo tuyo) de Juan Pablo II en el transcurso de la peregrinación hacia la Catedral de St. Mary durante la JMJ".

 

90 años de la Milicia de la Inmaculada, fundada por el padre Kolbe. El Papa recuerda el aniversario

ZENIT

 

Benedicto XVI celebró este miércoles en la plaza de San Pedro del Vaticano los noventa años de la Milicia de la Inmaculada, obra fundada por san Maximiliano María Kolbe, OFMConv (1894-1941). Al final de la audiencia general, en la que participaron unos 50.000 peregrinos, el Santo Padre saludó a los miembros de esta realidad eclesial para alentarles a «continuar con renovado ardor apostólico en su servicio al Evangelio y a la Iglesia».

 

La asociación «Milicia de la Inmaculada» nació en la noche del 16 de octubre de 1917, en el Colegio Seráfico Internacional de los Frailes Menores Conventuales en Roma, que entonces era sede de la Pontificia Facultad Teológica «San Buenaventura». El fundador era el entonces hermano Kolbe, quien ofrecería su vida en el campo de concentración de Auschwitz. Fue canonizado por su compatriota polaco, el Papa Juan Pablo II, el 10 de octubre de 1982.

 

El año de la fundación era también el año de las apariciones en Fátima. La Milicia debía responder a la Inmaculada para ayudar a la conversión y santificación de los no católicos, especialmente de aquellos que rechazaban a la Iglesia. Sus miembros se consagran a la Virgen María y cada día lo viven ofreciéndolo todo a ella por la conversión de los pecadores y esforzándose por todos los medios por establecer el Reino del Corazón de Jesús sobre el mundo.

 

Con motivo de este aniversario, en la Pontificia Facultad Teológica «San Buenaventura» se ha erigido la «Cátedra Kolbiana», que tiene por objetivo el conocimiento teórico-práctico de la espiritualidad de san Maximiliano M. Kolbe.

 

El cardenal que hizo frente a Hugo Chávez

EL MUNDO

 

El cardenal venezolano José Rosalio Castillo Lara nació en el seno de una familia humilde y de origen campesino, pero nunca se sintió identificado con la revolución bolivariana. Por el contrario, fue uno de los prelados que criticaron con más fuerza los rasgos totalitarios del presidente Hugo Chávez. Se recuerda especialmente la agria disputa que mantuvo con éste a principios de 2006, cuando rogó «fervorosamente a la Divina Pastora salvar a Venezuela de un Gobierno elegido democráticamente hace siete años, que ha perdido su rumbo democrático y presenta visos de dictadura». Castillo Lara estudió en el seminario de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco en Bogotá (Colombia) y, posteriormente, viajó a Turín (Italia) en 1950 para doctorarse en Derecho Canónico. A partir de este momento, sus actividades en el Vaticano le impidieron vivir en Venezuela hasta 1997.

 

Durante 10 años se dedicó a la docencia como profesor de Derecho en el Pontificio Ateneo Salesiano de Turín. En enero de 1973 fue designado obispo y, en 1985, recibió el birrete rojo y la diaconía de Nostra Signora de Coromoto. Antes de ser investido como cardenal, Castillo Lara ya ocupaba una posición privilegiada en Roma, donde el propio papa Pablo VI le confió la elaboración del Código de Derecho Canónico de 1983. Fue también una persona muy cercana a Juan Pablo II, quien lo apodó «el hombre del Derecho». Sin embargo, Castillo Lara confesó siempre que su vocación se acercaba más a la docencia que a los gruesos libros de canónico. En 1997 regresó a Venezuela y fijó su residencia en su pueblo natal, desde donde siguió de cerca la política del Gobierno bolivariano, a la vez que se mantuvo en estrecho contacto con el Vaticano.

 

Castillo Lara, junto al arzobispo de Coro (occidente del país), Roberto Luckert y el también fallecido cardenal José Ignacio Velasco, fueron los prelados que mantuvieron las más encendidas disputas verbales con Chávez, quien acusó a la cúpula eclesiástica venezolana de «llevar al diablo debajo de la sotana». Castillo Lara afirmó en una misa en 2002 «Frente al Gobierno de Chávez, nadie debe quedarse pasivo o irse al extranjero. Eso es traición. Venezuela necesita de todos nosotros. No podemos esperar a que otros hagan el trabajo por nosotros». El cardenal también denunció entonces «el proyecto de una persona [Hugo Chávez] que ejerce el poder de forma arbitraria, despóticamente, no para procurar el mayor bien a la nación, sino para un torcido y anacrónico proyecto político: el de implementar en Venezuela un régimen desastroso, anacrónico como el que han aplicado en Cuba». Rosalio Castillo Lara, de 85 años, falleció el pasado 15 de octubre, por una infección respiratoria. José Rosalio Castillo Lara, cardenal, nació en 1922 en Aragua (Venezuela) y murió el 15 de octubre de 2007 en Caracas.

 

 

Las “cifras de la vergüenza”: 854 millones de personas padecen hambre crónica

ForumLibertas

 

Manos Unidas denuncia también que una de cada seis vive por debajo del umbral de la pobreza; el Papa llama a “liberar del hambre a millones de seres humanos”. La ONG Manos Unidas denuncia que alrededor de 854 millones de personas padecen hambre crónica en el mundo y una de cada seis vive por debajo del umbral de pobreza; unas “cifras de la vergüenza” que “permanecen prácticamente inamovibles”. La organización católica advierte de los estragos que el hambre causa en el mundo coincidiendo con la Jornada Mundial de la Alimentación y la Jornada Internacional de la Erradicación de la Pobreza, que se celebran respectivamente el 16 y 17 de octubre.

 

Estas jornadas “engloban el primero y, con toda probabilidad, más importante de los Objetivos de Desarrollo del Mileno: ‘Erradicar la pobreza extrema y el hambre’”, señala Manos Unidas. Al mismo tiempo, Benedicto XVI hace un llamamiento a la comunidad internacional para que afronte uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo “liberar del hambre a millones de seres humanos”.

 

El drama de los niños

Manos Unidas añade en su denuncia que los niños son las grandes víctimas de la pobreza y el hambre: “en los países en desarrollo uno de cada cinco niños morirá antes de cumplir el primer año de vida”.

 

“El hambre, junto con la pobreza, es la mayor vulneración de los derechos que, teóricamente, asisten a los seres humanos desde su nacimiento. Es un robo, consentido y a veces fomentado, de la dignidad y de las posibilidades de desarrollo de las personas”, informa la ONG.

 

La lucha contra el hambre, la deficiente nutrición, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo, la falta de instrucción y las causas que lo provocan “son desde hace casi 50 años los fines prioritarios de Manos Unidas”, pero también desafíos que no deben ser materia de una sola Jornada, “sino una prioridad en las agendas de todas las personas implicadas en la consecución de un mundo mejor”, pide.

 

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) promueve la Jornada Mundial de la Alimentación, este año sobre el tema El derecho a la alimentación. or su parte, la Jornada Mundial del Rechazo de la Miseria llega al vigésimo año de su institución por obra del padre Joseph Wresinski (1917- 1988), fundador del movimiento ATD Cuarto Mundo. El 17 de octubre de 1987 colocó en el atrio del Trocadero, en París, una lápida “por las víctimas de la miseria”. La iniciativa fue asumida por las Naciones Unidas en 1992.  

 

“Falta del pan cotidiano”

Por otra parte, en un mensaje dirigido a Jacques Diouf, director general de la FAO con motivo del Día Mundial de la Alimentación, el Papa urgió a los países desarrollados a liberar del hambre a millones de personas en el mundo. Comentando el tema elegido para este año, El derecho a la alimentación, el Pontífice dijo que con él la FAO “invita a la Comunidad internacional a tratar sobre uno de los desafíos más graves de nuestro tiempo: liberar del hambre a millones de seres humanos, cuyas vidas están en peligro por falta del pan cotidiano”.

 

Benedicto XVI constató que “los esfuerzos realizados hasta ahora no parecen haber disminuido significativamente el número de hambrientos en el mundo, a pesar de que todos reconocen que la alimentación es un derecho primario”. También recordó que “el incumplimiento del derecho a la alimentación se debe no solo a causas de tipo natural sino, sobre todo, a situaciones provocadas por el comportamiento de los hombres y que desembocan en un deterioro general de tipo social, económico y humano”.

 

El Pontífice añadió que “cada vez son más numerosas las personas que, a causa de la pobreza o de conflictos sangrientos, se ven obligadas a dejar sus casas y sus seres queridos para buscar sustento fuera de su tierra. No obstante los compromisos internacionales, muchas de ellas son rechazadas”. Es apremiante, dijo el Papa, un empeño concreto en el que “todos los miembros de la sociedad, tanto en el ámbito individual como internacional, se sientan comprometidos a cooperar para hacer posible el derecho a la alimentación, cuyo incumplimiento constituye una violación evidente de la dignidad humana y de los derechos que derivan de ella”.

 

 

Día mundial de lucha contra la miseria. El Papa llama a incrementar esfuerzos para eliminar la pobreza

ACI

 

Al final de la Audiencia General de este miércoles, el Papa Benedicto XVI recordó que hoy se celebra la Jornada Mundial del rechazo de la miseria, reconocida por las Naciones Unidas con el título de "Jornada Internacional para la eliminación de la pobreza".

 

"¡Estas poblaciones siguen viviendo en condiciones de extrema pobreza!”, exclamó el Santo Padre; y señaló que “la diferencia entre ricos y pobres se ha hecho más evidente e inquietante, también en los países económicamente más avanzados. Estas situación preocupante se impone a la conciencia de la humanidad, porque las condiciones en que se hallan tantas personas ofenden la dignidad del ser humano y comprometen, en consecuencia, el progreso auténtico y armónico de la comunidad mundial”.

 

“Animo, por tanto, a multiplicar los esfuerzos para eliminar las causas de la pobreza y sus consecuencias trágicas”, concluyó.

 

 

El Papa nombrará cardenales a los arzobispos de Barcelona y Valencia y a un jesuita español

Diario de Navarra

 

El Pontífice designará como nuevos príncipes de la Iglesia al arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, al arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, y al jesuita Urbano Navarrete Cortés, rector emérito de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

 

Con la elección de estos tres purpurados españoles, el nuevo Colegio Cardenalicio contará con la presencia de diez ministros españoles, seis de ellos electores y, por tanto, con derecho a voto en un eventual cónclave por la muerte del Papa. Actualmente hay siete, cuatro electores y tres con más de 80 años. De los cuatro cardenales electores, tres residen en España: el cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid; el cardenal Carlos Amigo Vallejo, arzobispo de Sevilla, y el arzobispo de Toledo, el cardenal Antonio Cañizares. Reside en Roma el cardenal Julián Herranz Casado, presidente emérito del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos y presidente de la Comisión Disciplinar de la Curia Romana.

 

Son, hasta ahora, purpurados españoles no electores el cardenal Francisco Álvarez Martínez (1925), arzobispo emérito de Toledo; el cardenal Ricard María Carles (1926), arzobispo emérito de Barcelona, y el cardenal Eduardo Martínez Somalo (1927), prefecto emérito de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

 

Los tres nuevos príncipes de la Iglesia española recibirán, por tanto, dentro de poco más de un mes el birrete rojo y el anillo de oro de cardenal durante la celebración del segundo Consistorio o reunión de cardenales del pontificado.

Los tres nuevos purpurados

 

El arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, uno de los dos prelados que obtendrá el título cardenalicio, es natural de Corral de Almaguer (Toledo), donde nació el 12 de febrero de 1931. Actualmente preside la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, cargo que desempeña desde abril de este mismo año. El Papa Juan Pablo II le nombró arzobispo de Valencia el día 24 de julio de 1992 y tomó posesión de la Archidiócesis el 3 de octubre del mismo año.

 

Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona desde 2004, nació en la Ciudad Condal el 29 de abril de 1937. Fue nombrado obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991 y el 20 de febrero de 1997 fue promovido a arzobispo metropolitano de Tarragona. El 15 de junio de 2004 se hizo público su nombramiento como arzobispo metropolitano de Barcelona.

 

El jesuita Urbano Navarrete nació el 25 de mayo de 1920 en Camarena de la Sierra (Teruel). Tiene en la actualidad 87 años, por lo que será cardenal no elector. Fue nombrado rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, por el Papa Juan Pablo II, en noviembre de 1980. Es consultor de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe

 

 

El Papa refuerza la representación española en el colegio cardenalicio

La Razón

 

Benedicto XVI nombró ayer a 23 nuevos cardenales, de los cuales 18 tendrán capacidad de decisión en el próximo cónclave debido a que son menores de 80 años. Entre ellos destacan tres españoles: el arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco; el de Barcelona, Lluís Martínez Sistach; y el rector emérito de la Pontificia Universidad Gregoriana, Urbano Navarrete Cortés.

 

García-Gasco es arzobispo de Valencia desde 1992, pero hasta ese momento su trayectoria episcopal se desarrolló principalmente en Madrid, donde fue obispo titular de Nona y auxiliar de Madrid-Alcalá. Además, ha sido secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE) de 1988 a 1993 y preside desde el mes de abril la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe. Por su parte, Martínez Sistach es arzobispo metropolitano de Barcelona desde 2004, pertenece al Comité Ejecutivo de la CEE y es además miembro del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia y consultor del Consejo para los Laicos.

 

Además de los españoles, el Pontífice designó a tres iberoamericanos que podrán ejercer como electores: al argentino Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, al mexicano Francisco Robles Ortega, arzobispo de Monterrey, y al brasileño Idilio Pedro Scherer, arzobispo de Sao Paulo, ciudad que el propio Benedicto XVI visitó en su reciente viaje a Brasil. Con la designación de los arzobispos de Monterrey y Sao Paulo, el Papa reconoce a los dos países de Iberoamérica que tienen las comunidades católicas más numerosas.

 

Es muy significativo también el nombramiento de monseñor Leonardo Sandri, que anteriormente ejerció como sustituto de la secretaría de Estado y fue la voz de Juan Pablo II durante sus últimos meses de vida, llegando incluso a ser el responsable de dar la noticia de su muerte. Del resto de nuevos purpurados, hay también que destacar a monseñor Paul Joseph Cordes, Presidente del Pontificio Consejo «Cor Unum», que será el primer alemán que nombrado cardenal desde el nombramiento de Benedicto XVI como Papa. Su designación es además un reconocimiento al empuje que, en los últimos tiempos, está teniendo la comunidad católica alemana. El nombramiento de Cordes, que desde su presidencia en «Cor Unum» había sido una de las puntas de lanza del diálogo ecuménico, está asimismo motivado por el profundo interés del Papa por mantener relaciones fluidas con el resto de religiones.

 

Algunos de los nombramientos responden a la tradición vaticana, ya que los máximos responsables de las archidiócesis de París, Dakar, Bombai y Sao Paulo han estado siempre ocupados por cardenales. De entre los nuevos cardenales octogenarios, que no podrán ser electores y ven con esta designación un reconocimiento a sus años de servicio a la Iglesia, destaca el de Emmanuel III Delly, patriarca de la comunidad caldea de Irak.

 

 

Barcelona y Valencia, el juego de los equilibrios

La Razón

 

El anuncio de un consistorio es un complejo encaje de bolillos en el que el Santo Padre tiene que conjugar variables como la procedencia geográfica de los prelados, la adecuada presencia de miembros de la curia romana o el respeto a las tradicionales sedes cardenalicias, sin olvidar, claro está, la valía de los candidatos. Nada queda al azar.

 

De ahí que la presencia de tres españoles en la lista que ayer hizo pública Benedicto XVI tiene grandes repercusiones para la Iglesia española, aunque más allá del reconocimiento honorífico al jesuita Urbano Navarrete, la importancia se centra en los otros nombramientos. Dos trayectorias eclesiales bastante dispares que han acabado, paradójicamente, encontrándose a la hora de llegar al cardenalato, porque lo cierto es que cualquiera de los dos nombramientos no hubiera sido posible sin la concurrencia del otro.

 

Barcelona es una diócesis con una tradición cardenalicia bastante reciente. Sólo desde 1973 -después de que en 1964 fuera elevada a archidiócesis y dejara de depender de Tarragona- su pastor ha accedido al birrete. Siendo la segunda ciudad de España era más que seguro que su arzobispo acabara siendo cardenal. Pero no era necesario que lo fuera en este consistorio. A nadie hubiera sorprendido que el capelo le llegara a Martínez Sistach (arzobispo de Barcelona desde 2004) dentro de uno o dos años, teniendo en cuenta esperas tan significativas como los once años de Carlos Amigo en Sevilla, o los seis de Francisco Álvarez en Toledo.

 

Sin embargo, al incluirlo en este consistorio, el Papa ha acallado todas las interpretaciones en clave de victimismo nacionalista que hubiera desencadenado una nueva ausencia de Martínez Sistach.

 

Pero la Secretaría de Estado vaticana también es muy consciente de que ese victimismo se hubiera convertido en euforia en el caso de que Martínez Sistach fuera el único español de la lista. Y además, que su nombramiento habría sido instrumentalizado hasta convertirlo en un respaldo de la Santa Sede a la corriente que, en cierta forma, lidera Sistach dentro de la Conferencia Episcopal. Un grupo minoritario y heterogéneo, pero que se hizo evidente en noviembre de 2006 en su oposición a la instrucción pastoral en la que los obispos hacían una valoración moral de la actual situación política y social de España. En este contexto, y descartada su ausencia en aras de evitar el victimismo, el nombramiento de Sistach requería un contrapeso.

 

García-Gasco se ha caracterizado por ser uno de los obispos españoles que con más fuerza ha condenado a ETA y que más cercano se ha mostrado a sus víctimas. Nadie le puede acusar tampoco de ponerse en manos de los sectores nacionalistas de la Iglesia valenciana, que aunque minoritarios, ejercen una constante presión. Encarna, por lo tanto esa otra sensibilidad eclesial.

 

Sin embargo, no sería justo reducir su nombramiento a una mera cuestión de balanceo. Tras la división de la diócesis de Barcelona en 2004 -la solución encontrada entonces por el nuncio para satisfacer a todos los sectores implicados en la sucesión del cardenal Carles y que propició la llegada de Martínez Sistach-, Valencia ha pasado a ser la segunda diócesis en población, por detrás de Madrid. Pero el reconocimiento que el Santo Padre otorga ahora a García-Gasco no es sólo por una cuestión de números. Mil curas y 650 parroquias tanto urbanas como rurales, una universidad católica, más de sesenta colegios diocesanos, una significativa implantación de las nuevas realidades eclesiales y un seminario que ha llegado a albergar a más de un centenar de aspirantes -aunque ahora está en sus horas más bajas-, hacen de Valencia una de las diócesis españolas con mayor potencial. No en vano, en Roma comienzan a llamarla la Milán española, por su semejanza con la gran diócesis del norte de Italia. Una predilección papal que ya se puso en evidencia con su designación como sede para el Encuentro Mundial de las Familias de julio de 2006, una elección que sólo había recaído en sedes cardenalicias. Valencia recupera, en García-Gasco, esta distinción que había perdido hace ochenta años. Queda comprobar si estará vinculada sólo al actual arzobispo o si Valencia queda incorporada desde ahora a las sedes cardenalicias.

 

En el encaje de bolillos del que hablábamos al principio, dejábamos de citar otra de las condicionantes de un consistorio: el límite de 120 cardenales electores (menores de 80 años). No era un olvido; ayer el Papa decidía romper la norma, para superarlo sólo por uno. Curiosamente, España es el único país que aporta dos arzobispos residenciales en este equilibrado encaje. Pero no había Valencia sin Barcelona, ni Barcelona sin Valencia. 

 

El Papa nombra cardenales a los arzobispos de Valencia y Barcelona

ABC

 

Benedicto XVI concedió ayer un trato privilegiado a España al nombrar cardenales a los arzobispos de Valencia, Agustín García-Gasco, y de Barcelona, Lluís Martínez Sistach. Y eso a pesar de que se esperaba como máximo un nombramiento o incluso que nuestro país se quedase sin ninguno, ya que a lo largo del mundo hay muchas sedes «históricas» e importantes, como por ejemplo las de Washington o Varsovia, todavía sin birreta cardenalicia.

 

Al término de la audiencia general del miércoles, Su Santidad el Papa anunció que «el próximo 24 de noviembre, víspera de la fiesta de Jesucristo Rey del Universo, nombraré dieciocho cardenales», cuyos nombres leyó como es tradicional en orden jerárquico, comenzando por el arzobispo argentino Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, y otros seis miembros de la Curia romana, entre los que destacan el italiano Giovanni Lajolo, gobernador del Estado del Vaticano y ex responsable de Asuntos Exteriores de la Santa Sede, o el alemán Joseph Cordes, presidente del Pontificio Consejo «Cor Unum», que distribuye las ayudas caritativas del Papa en todo el mundo.

 

Grandes servicios

Benedicto XVI anunció que concederá también la púrpura a cinco prelados que han prestado grandes servicios a la Iglesia, pero tienen ya más de 80 años, por lo que no podrían participar en el Cónclave. Entre ellos figuran el jesuita turolense Urbano Navarrete, antiguo rector de la Pontificia Universidad Gregoriana, y el patriarca caldeo de Bagdad, Emmanuel III Delly, cuyo nombramiento supone un gesto de apoyo a los cristianos de Irak, donde la guerra y la violencia crónica han provocado el éxodo forzoso de buena parte de la comunidad.

 

Aparte de los méritos de las personas, el nombramiento de monseñor Agustín García- Gasco se considera en medios vaticanos como un premio a la tradicional cercanía de Valencia con la Santa Sede y al esfuerzo realizado en el reciente V Encuentro Mundial de las Familias, al que asistió Benedicto XVI.

 

A su vez, el de monseñor Lluís Martínez Sistach -adelantado por este periódico el pasado mes de agosto- tiene por objeto reforzar la sintonía de Cataluña con la Santa Sede e incluir a la segunda ciudad de España entre las sedes con cardenal elector.

 

Con los dos nuevos electores, España sube a seis, el mismo número que tienen Francia y Alemania, por debajo tan sólo de Italia, que contará con 22, y de Estados Unidos, que sumará doce. Los seis electores en un hipotético Cónclave serían los cardenales de Madrid, Antonio María Rouco Varela; Toledo, Antonio Cañizares; Sevilla, Carlos Amigo; Valencia, Agustín García-Gasco, y Barcelona, Lluís Martínez Sistach, además del presidente emérito del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos, Julián Herranz, que en la actualidad es el español más importante en la Curia romana.

 

Otros cuatro purpurados (Carles, Álvarez, Martínez Somalo y el neocardenal Navarrete) superan los 80 años, lo que les inhabilita para elegir nuevo Papa. Aunque el peso español en el Colegio de Cardenales cobra una fuerza evidente, la representación de nuestro país en altos cargos de la Curia es llamativamente minúscula. Incluso el inminente nombramiento de Juan Antonio Martínez Camino (también adelantado por ABC) como secretario de la Congregación para la Educación Católica, no equilibra la pérdida de una presencia significativa, ya que ningún español preside una Congregación o un Consejo Pontificio.

 

Benedicto XVI designará el 24 de noviembre a 23 nuevos cardenales, entre ellos tres españoles

ABC

 

El papa Benedicto XVI ha anunciado hoy la celebración del segundo Consistorio Cardenalicio de su pontificado para la designación de 23 nuevos cardenales, que tendrá lugar el próximo 24 de noviembre. Con estos nombramientos se cubren las vacantes que han quedado libres y se llega al máximo de 120 cardenales electores, los encargados de elegir al futuro Papa en un eventual cónclave.

Entre los nuevos purpurados estarán, según ha informado el Vaticano, los actuales arzobispos de Valencia, monseñor Agustín Garcia-Gasco Vicente, el de Barcelona, Lluís Martinez Sistach, y el jesuita Urbano Navarrete Cortés, rector emérito de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

 

Con la elección de estos tres purpurados españoles, el nuevo Colegio Cardenalicio contará con la presencia de diez 'ministros' españoles, seis de ellos electores. Actualmente hay siete, cuatro electores y tres con más de 80 años. De los cuatro cardenales electores, tres residen en España: el cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid; el cardenal Carlos Amigo Vallejo, arzobispo de Sevilla, y el arzobispo de Toledo, el cardenal Antonio Cañizares. Reside en Roma el cardenal Julián Herranz Casado, presidente emérito del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos y presidente de la Comisión Disciplinar de la Curia Romana.

 

Son, hasta ahora, purpurados españoles no electores el cardenal Francisco Álvarez Martínez (1925), arzobispo emérito de Toledo; el cardenal Ricard María Carles (1926), arzobispo emérito de Barcelona, y el cardenal Eduardo Martínez Somalo (1927), prefecto emérito de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

 

El número de componentes del Colegio Cardenalicio ha descendido después de varias bajas hasta 180, de los que 104 tienen derecho a voto en la elección del Pontífice por ser menores de 80 años. La cifra se verá reducida en dos miembros más cuando dos de ellos cumplan próximamente esa edad y pierdan el derecho a voto.

 

Según expertos en la Curia, el Papa tiene la intención de mantener un cierto equilibrio en las designaciones con vistas a no alterar la representación de la Iglesia en los distintos continentes. La ceremonia en la que los cardenales reciben la birreta roja, realizan el juramento y reciben el anillo tendrá lugar, como es habitual, en el Vaticano.

 

  

 

 

 

NACIONAL

   

El Vaticano nombra tres cardenales españoles, dos de los cuales podrán elegir al Papa

EL MUNDO

 

España aumentará en breve el número de cardenales con derecho a voto en caso de elección de un nuevo Papa. Benedicto XVI anunció ayer, al término de la tradicional audiencia de los miércoles, la convocatoria para el próximo día 24 de noviembre de un Consistorio (el segundo de su Pontificado), en el que nombrará 23 nuevos cardenales, de los cuales 18 podrían participar en un eventual cónclave al no haber cumplido aún los 80 años.

 

Entre los elegidos por Ratzinger para ser elevados a la «dignidad cardenalicia», como reza el argot vaticano, se encuentran tres españoles: el arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco Vicente; el de Barcelona, Lluís Martínez Sistach; y el jesuita Urbano Navarrete, ex rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Este último, sin embargo, no formará parte del sacro colegio cardenalicio que, tras la muerte de un Papa, se encarga de designar a su sucesor, ya que cuenta con 87 años.

 

Con el nombramiento de Sistach y García-Gasco, se eleva a seis el número de purpurados españoles electores, y por tanto, autorizados a participar en un cónclave. Hasta ahora, sólo cuatro cardenales españoles tenían derecho a participar en el proceso de elección de un nuevo Papa: el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo; el de Madrid, Antonio María Rouco Varela; el de Toledo, Antonio Cañizares; y el presidente de la Comisión Disciplinaria de la Curia Romana, Julián Herranz.

 

Además, hay otros tres cardenales españoles no electores: los arzobispos eméritos de Toledo, Francisco Alvarez Martínez, y de Barcelona, Ricard Mª Carles Gordó; y Eduardo Martínez Somalo, prefecto emérito de la Congregación para las Sociedades de Vida Apostólica.

 

23 nombramientos

El nombramiento de 23 nuevos cardenales anunciado ayer por Benedicto XVI, de los cuales 18 aún tienen menos de 80 años, elevará a 121 el número total de purpurados. La cifra sobrepasa en un cardenal el techo de 120 electores establecido por Pablo VI y respetado por Juan Pablo II. Pero no tardará en disminuir para ajustarse a los límites estipulados, pues a principios de 2008 al menos tres de los actuales purpurados cumplirán 80 años, edad a la que los cardenales son privados de la posibilidad de participar en la elección del Pontífice.

 

Entre los nuevos cardenales se encuentran algunas de las principales figuras del Pontificado de Benedicto XVI, como el arzobispo de Génova, Angelo Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal italiana. «Los nuevos purpurados proceden de varias partes del mundo. En ellos se refleja claramente la universalidad de la Iglesia con la multiplicidad de sus ministerios: junto a beneméritos prelados por el servicio realizado a la Santa Sede, hay pastores que emplean sus energías en contacto directo con los fieles», subrayaba ayer el Papa. Los nuevos purpurados serán investidos el sábado 24 de noviembre, en una ceremonia solemne que se celebrará en la plaza de San Pedro y en la que Benedicto XVI les entregará el capelo y el anillo cardenalicio.

 

 

Martínez Sistach (Barcelona) y García-Gasco (Valencia), cardenales

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El Papa anuncia la lista de 23 nuevos cardenales, que serán creados en un consistorio el 24 de noviembre. Barcelona, por tradición, suele tener cardenal. Valencia, no siempre, pero al Papa le gustó la horchata y el Encuentro Mundial de las Familias del 2006. Además, la Iglesia española necesita "refuerzos" en tiempos de laicismo radical. Quizá por eso hay un tercer español en la lista: el jesuita y rector emérito de la Universidad Gregoriana, Urbano Navarrete. Por lo tanto, tres cardenales más para España. Y van diez, de los que cinco son arzobispos en activo al frente de su diócesis.

 

Sistach y la rumorología. ¿Sistach sí? ¿Sistach no? "El Seminario de Barcelona está sin vocaciones, Cataluña es un desierto". "Sí, pero Barcelona es una gran ciudad y no puede ser que su arzobispo no sea cardenal". Se han acabado los rumores: Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona, será creado cardenal en el consistorio del 24 de noviembre. Junto con Agustín García-Gasco, arzobispo de Valencia, la ciudad que acogió al Papa para el Encuentro Mundial de las Familias. Y el rector emérito de la Pontificia Universidad Gregoriana, el también español Urbano Navarrete

 

El 2 de octubre, el periodista Enric Juliana (con buenos contactos en "Avvenire" y la prensa romana) publicaba en La Vanguardia que "Sistach será cardenal" (el artículo puede leerse aquí:

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20071002/53398510298.html ). Lo que no pudo llegar a prever Juliana fue que también se le otorgaría el capelo cardenalicio al arzobispo de Valencia. En cambio, se equivocaron las fuentes romanas de la web "Germinans Germinabit", crítica con el arzobispo Sistach, que en un artículo daba por seguro que no sería creado cardenal en este consistorio (para ver cómo las "cosas romanas" son a menudo rumorología léase el artículo en: http://www.germinansgerminabit.org/directorio/directorio.html ).

 

La lista de cardenales la ha hecho pública Benedicto XVI al finalizar su audiencia de los miércoles. Nuevos cardenales de menos de 80 años:

Mons. Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias orientales;

Mons. John Patrick Foley, Pro-Gran Maestro de la Orden  Ecuestre del Santo Sepulcro de  Jerusalén;

Mons. Giovanni Lajolo, Presidente de la Pontificia Comisión y de la  Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano;

Mons. Paul Joseph Cordes, Presidente del Pontificio Consejo  "Cor Unum";

Mons. Angelo Comastri, Arciprete de la  Basilica Vaticana, Vicario General para el Estado de la Ciudad del Vaticano;

Mons. Stanislaw Rylko, Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos;

Mons. Raffaele Farina, Archivista y Bibliotecario de la Iglesia;

Mons. Agustín García-Gasco Vicente, Arzobispo de  Valencia (España);

Mons. Seán Baptist Brady, Arzobispo de Armagh (Irlanda);

Mons. Lluís Martínez Sistach, Arzobispo de Barcelona (España);

Mons. André Vingt-Trois, Arzobispo de París (Francia);

Mons. Angelo Bagnasco, Arzobispo de Génova (Italia);

Mons. Théodore-Adrien Sarr, Arzobispo de Dakar (Senegal);

Mons. Oswald Gracias, Arzobispo de Bombay (India);

Mons. Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Monterrey (México);

Mons. Daniel N. DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston (Estados Unidos);

Mons. Odilio Pedro Scherer, Arzobispo de São Paulo (Brasil);

Mons. John Njue, Arzobispo de Nairobi (Kenya).

 

Además, serán también cardenales (pero no podrían votar a un nuevo Papa por superar los 80 años) "tres venerados prelados y dos beneméritos eclesiásticos, particularmente  meritorios  por su compromiso  al servicio de la Iglesia":

S.B. Emmanuel III Delly, Patriarca de Babilonia de los Caldeos (sufrido líder de la Iglesia en Irak);

Mons. Giovanni Coppa, Nuncio Apostólico emérito de Checoslovaquia y República Checa.

Mons. Estanislao Esteban Karlic, Arzobispo  emérito de Paraná (Argentina).

P. Urbano Navarrete, S.I., Rector emérito de la Pontificia Universidad Gregoriana.

P. Umberto Betti, O.F.M., Rector emérito de la Pontificia Universidad Lateranense.

 

Muchos de los nombramientos eran previsibles: al llamar a Roma como colaboradores a unos cuantos arzobispos de distintos países (Tarsicio Bertone desde Génova, Iván Dias desde Bombay, etc...) ciudades importantes que tenían cardenal se quedaron sin él. Lo mismo se aplica a ciudades cuyo cardenal ha muerto, como es el caso de Lustiger en París. Por lo tanto, los nuevos arzobispos de estas sedes reciben ahora la dignidad cardenalicia. También se le otorga a una serie de colaboradores de la Curia romana, miembros de confianza del equipo que Benedicto XVI ha ido construyendo.

 

Con la creación de los 3 nuevos cardenales españoles ya serán 10 los purpurados de España: uno en la curia, cuatro eméritos y cinco arzobispos "en activo" al frente de sus diócesis: Sevilla, Madrid, Toledo, Valencia y Barcelona.

1. Francisco Álvarez Martínez, arzobispo emérito de Toledo, 82 años

2. Ricard María Carles, Gordó, arzobispo emérito de Barcelona, 81 años

3. Eduardo Martínez Somalo, Prefecto emérito de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, camarlengo durante el Cónclave que eligió a benedicto XVI, ahora emérito; 80 años

4. Julian Herranz Casado, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, 77 años; en la curia romana

5. Carlos Amigo Vallejo, OFM, arzobispo de Sevilla, 73 años

6. Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid, 71 años

7. Antonio Cañizares Llovera, arzobispo de Toledo y primado de España, 62 años

8. Agustín García-Gasco Vicente, Arzobispo de  Valencia, 76 años

9. Lluís Martínez Sistach, Arzobispo de Barcelona, 70 años

10. Urbano Navarrete, SI, rector emérito de la Pontificia Universidad Gregoriana, 87 años.

 

 

El Papa nombra cardenales a dos arzobispos españoles

EL PAIS

 

Benedicto XVI anunció ayer el nombramiento de 23 nuevos cardenales, entre ellos tres españoles: los arzobispos de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, y Valencia, Agustín García-Gasco, y el jesuita Urbano Navarrete. De los nuevos purpurados, 18 tienen menos de 80 años y, por tanto, pueden participar, hasta superar esa edad, en el cónclave que eligirá al sucesor del actual Papa. Navarrete, con 87 años, carece de derecho de voto.

 

Los nombramientos elevan a 121 el número de cardenales electores, uno por encima del máximo de 120. Se tiende a sobrepasar el límite, dado que la mortalidad, por obvias razones de edad, está por encima de la media. Los cardenales españoles con derecho a voto, tras la ampliación de ayer, son Carlos Amigo, Antonio Cañizares, Julián Herranz, Antonio María Rouco, Lluís Martínez Sistach y Agustín García-Gasco.

 

Ninguno de los nombramientos resultó sorprendente. La púrpura de García-Gasco se daba por descontada, porque Benedicto XVI quedó muy satisfecho de su viaje a Valencia con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud. El arzobispo de Barcelona es considerado una persona intelectualmente próxima al Pontífice.

 

Buena parte de la nueva nómina sirve para resolver situaciones anómalas: el arzobispado de París suele comportar la púrpura y André Vingt-Trois no la tenía; lo mismo ocurría con Angelo Bagnasco, nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y arzobispo de Génova. En otros casos, como los de Leonardo Sandri (prefecto para la Congregación de las Iglesias Orientales) y Giovanni Lajolo (gobernador del Vaticano), se ha premiado a personas cercanas al anterior Papa.

 

García-Gasco manifestó, nada más conocer su designación, su "profunda gratitud al Pontífice por este reconocimiento a la que es la segunda diócesis más importante de España". Según fuentes del Arzobispado, el arzobispo de Valencia añadió que su nombramiento es también un gesto de gratitud del Papa a Valencia por la acogida que le tributó cuando vino al V Encuentro Mundial de las Familias, en julio de 2006. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, fueron de los primeros en felicitar al nuevo cardenal. No en vano, García-Gasco, se ha caracterizado por su cercanía al PP. El nuevo cardenal nació en la localidad toledana de Corral de Almaguer el 12 de febrero de 1931. Recibió la ordenación sacerdotal el 26 de mayo de 1956 y fue nombrado arzobispo de Valencia el 24 de julio de 1992.