|
NACIONAL
'Colaboro con las Madres Adoratrices'
EL MUNDO
Como colaboradora del Proyecto Esperanza, Mabel Lozano
tomó conciencia de la dimensión del problema que «la
trata» de mujeres de países del Este tiene en España.
Hace un año se desplazó a Moldavia y Rumanía con un
equipo de rodaje para seguir el trayecto de estas
jóvenes hasta Madrid. Fruto de esa experiencia ha nacido
Voces, un documental que, insospechadamente, se ha
convertido en uno de los éxitos de nuestra cartelera.
Pregunta.- ¿No es raro que una actriz, puesta detrás de
la cámara, haga un documental en lugar de una ficción,
una película de actores? Respuesta.- No soy una
directora de actores ni soy una directora de cine. Lo
único que he hecho ha sido servir de vehículo para que
esas mujeres pusieran su voz y denunciaran desde la
realidad el delito que se está cometiendo con ellas,
tanto en Madrid como en otros lugares de España y del
resto del mundo.
P.- En una primera apreciación cuesta imaginarla como
colaboradora de las Madres Adoratrices. R.- Bueno, el
Proyecto Esperanza es más que las Madres Adoratrices. Es
un gran proyecto que ayuda a las mujeres víctimas de la
trata de blancas. Es una iniciativa puesta en marcha por
estas hermanas, pero en ella trabaja gente de muchas
profesiones: psicólogas, médicos, enfermeras. Es un
proyecto al que pueden acudir estas mujeres.
P.- ¿Está concienciada nuestra sociedad sobre el asunto?
R.- Es un problema que siempre se acomete desde el
amarillismo: ¿cómo se prostituyen?, ¿cuánto las violan?,
¿cuántas veces hacen el amor al día?, ¿cuántas redes se
han desarticulado? Pero, en realidad, nadie se pregunta
qué oportunidades tienen estas mujeres para salir de
este mundo.
P.- ¿Cómo convenció a sus protagonistas para que posaran
delante de su cámara? R.- Porque son mujeres valientes
-a veces niñas que sueñan con tener un empleo en el
servicio doméstico- que, después de vivir este viaje al
horror, lo han relatado para que otras no tengan que
pasar por él.
P.- ¿Alguna de ellas le ha conmovido especialmente? R.-
Me han conmovido todas, pero especialmente Olga, una
rusa que acababa de terminar su carrera de medicina y
que no tiene el planteamiento de inicio de las demás:
diferencia social, pobreza... Ha tenido que vivirlo
desde la plataforma de la cultura.
P.- ¿Pasa por aquí el debate abierto en estos días sobre
el ejercicio de la prostitución en las calles? R.- No
tiene nada que ver. Una cosa es la prostitución y otra
la esclavitud. He querido diferenciar mucho esto. Quizás
ésa sea la causa de que algunos espectadores hayan dicho
que el documental es un poco frío. Pero he procurado
evitar la lágrima fácil. Mi interés ha estado en la
denuncia para que la sociedad se sensibilice ante este
problema. También hay esclavos en nuestros campos y
mendigando.
P.- Bueno, pero la mayoría de las mujeres que usted
retrata trabajaron como prostitutas. R.- Sí pero las
calles sólo son el lugar donde trabajan. Yo me refiero
al yugo bajo el que trabajan: unos opresores que las
violan, las inyectan tranquilizantes en vena, las quitan
la documentación.
P.- ¿Qué es una persona sin documentación en el Madrid
de nuestros días? R.- No tienes identidad, no hablas el
idioma, no sabes dónde estás y te venden de uno a otro
club de carretera. Eres un esclavo. Pueden hacer contigo
lo que quieran.
P.- ¿No escapa ninguna de ellas? R.- Algunas sí, gracias
a las redadas de la Policía y, en muy pocas ocasiones,
gracias a los clientes. Hubo una que se tiró desde un
tercer piso.
P.- No obstante su asunto, la película está teniendo un
gran éxito. R.- Nos han dicho en la sala que el fin de
semana pasado hubo un lleno total. Es algo que a mí me
sorprende gratamente porque cada vez somos más
escépticos y estamos más insensibilizados ante todo.
Somos conscientes de la pobreza, de todo lo que está
ocurriendo. Pero no lo queremos ver.
P.- Sin embargo, puede decirse que asistimos a una
eclosión de solidaridad. R.- Pero mientras quien
necesite esa solidaridad no llame a tu puerta, no le
veas y no sepas su nombre, no te duele. Eso de que «ojos
que no ven, corazón que no siente» es un refrán muy
español.
P.- Entonces, que la gente prefiera su documental a
cualquiera de las producciones estadounidenses que copan
la cartelera, seguro que significa algo. R.- Significa
muchísimo, que esa indiferencia ante lo que se pretende
ignorar está empezando a cambiar.
P.- ¿Qué tal le fue en el rodaje? R.- Fue un año de
mucha incertidumbre, de no saber y de oír cosas muy
duras.
RETRATO
Origen: Villaluenga (Toledo), 1965. Currículo: Tras
iniciarse como modelo se dio a conocer como actriz en
series de televisión como Vecinos y Los ladrones van a
la oficina. Grandes ocasiones, París. Tombuctú y Tiovivo
c. 1950 son algunas de las películas que jalonan su
filmografía. Ultimamente ha vuelto a prodigarse en la
pequeña pantalla como conductora de un espacio en
Telemadrid. Mujer en verdad polifacética, asegura que,
desde hace dos años, «sólo soy Mabel 40». Aficiones: El
Atlético de Madrid, «este año estupendo». Debilidades:
Mi familia, mi chico y mis hijos. Defectos: Tengo tantos
que me cuesta decidirme por uno.
La
parroquia de Entrevías será el «Centro Pastoral San
Carlos Borromeo»
ABC
Después de varios meses de conflicto que parecía
enquistado, el Arzobispado de Madrid emitió ayer un
escueto comunicado en el que informaba que el cardenal
Antonio María Rouco ha decidido reconvertir la extinta
parroquia de San Carlos Borromeo en un «centro
pastoral», que quedará bajo la atención de los mismos
sacerdotes que, hasta la fecha, ejercían su misión en el
madrileño barrio de Entrevías.
Se
trata de una solución sorprendente, toda vez que el
pasado mes de abril, el propio Arzobispado anunció la
disolución de la parroquia, donde se habían constatado
abusos en la liturgia, y su intención de convertirla en
un centro social gestionado por Cáritas. Esto motivó la
rebeldía de los sacerdotes y de la autoproclamada
«asamblea parroquial» de San Carlos Borromeo.
Finalmente, y como explica la nota episcopal, «el pasado
4 de noviembre, el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio
María Rouco Varela, ha visitado a los presbíteros Javier
Baeza, Enrique de Castro y José Díaz Ortiz, con
ministerio pastoral hasta ahora en la parroquia de San
Carlos Borromeo».
Rouco llega a un acuerdo con la 'iglesia roja' de
Entrevías
EL MUNDO
Sin vencedores ni vencidos. Ese fue el objetivo del
cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, y de los
tres curas de la parroquia roja de Entrevías, desde el
día en que estalló el conflicto entre ambos. Y así ha
sido. La parroquia deja de ser parroquia jurídicamente
hablando, para convertirse en el Centro Pastoral San
Carlos Borromeo, pero con todas las «atribuciones». Es
decir, los curas podrán seguir celebrando los
sacramentos y realizando la misma actividad catequética,
litúrgica y social que venían haciendo desde hace muchos
años.
En
un breve comunicado, el arzobispado da cuenta de que,
«después de un prolongado y fraterno diálogo», el
cardenal Rouco «ha acordado constituir el Centro
Pastoral San Carlos Borromeo, adscrito a la Vicaría IV
de la archidiócesis de Madrid».
Rouco conserva como «capellanes» del centro San Carlos a
los tres curas de la antigua parroquia: Javier Baeza,
Enrique de Castro y José Díaz. Además, el decreto
reconoce explícitamente que «prestarán la adecuada
atención catequética, litúrgica y social con todas las
facultades concedidas por el Derecho». Es decir,
conservan, como hasta ahora, todas las atribuciones
sacerdotales y parroquiales, pero con otra denominación
canónica.
El
cardenal sólo les impone una condición, si así puede
llamarse: «Que procuren visibilizar la comunión eclesial
en toda su acción pastoral». Dicho en román paladino,
que no se metan con la jerarquía ni con la doctrina de
la Iglesia y que se mantengan unidos a ella en todo.
Rouco deja que la «parroquia roja» continúe con su
liturgia
La Razón
El
arzobispado de Madrid anunció ayer que el cardenal
Antonio María Rouco, después de visitar el pasado
domingo a los tres sacerdotes de la denominada
«parroquia roja» de Entrevías -Javier Baeza, Enrique de
Castro y José Díaz- ha tomado la decisión de crear el
Centro Pastoral San Carlos Borromeo y encomendárselo a
los mismos presbíteros.
El
cambio de denominación no supone ninguna modificación en
las actividades que hasta ahora venía desarrollando la
parroquia, pues como reconoce la nota del arzobispado,
los tres sacerdotes «prestarán la adecuada atención
catequética, litúrgica y social con todas las facultades
concedidas por el Derecho, procurando en toda su acción
pastoral visibilizar la comunión eclesial». Como ayer
reconocía el párroco Javier Baeza a Servimedia, «todo
seguirá igual, lo único que cambia es la denominación».
El
conflicto se inició en abril cuando los tres sacerdotes
de Entrevías hicieron publicas la conversación que
habían mantenido con el arzobispado, en las que se les
informaba de que la parroquia se iba a convertir en un
centro dirigido por Cáritas, en el que ellos asumirían
«las tareas de acogida, educación y atención social». La
decisión había sido tomada por el arzobispo, tras el
«parecer favorable unánime del Consejo Presbiterial»,
como reconocía una nota hecha pública entonces por la
diócesis madrileña.
Detrás de esta decisión se encontraban los abusos
litúrgicos que desde hacía años se venían cometiendo en
la parroquia, como no respetar el ordinario de la misa,
no vestir los ornamentos sagrados o consagrar con
especies distintas al pan y el vino, como bizcocho. El
objetivo del arzobispado era que San Carlos Borromeo
continuara con su labor social, especialmente dirigida a
drogadictos e inmigrantes, pero cesaran los actos
litúrgicos.
En
oposición a ello, los tres sacerdotes se embarcaron en
una gira mediática por radios y televisiones, en
especial Enrique de Castro, que llegó a ser entrevistado
hasta en un algún programa del corazón. Después, la
estrategia mudó para dar protagonismo a los fieles de la
parroquia, y presentar firmas de apoyo en el
arzobispado. Paralelamente, la parroquia organizó
actividades para buscar el respaldo de diferentes
sectores.
De
ellas, la que más eco mediático tuvo fue el encuentro
«Unidos en la exclusión» con el que se pretendía
«visibilizar el apoyo y solidaridad de multitud de
comunidades creyentes». Pero ni la presencia de Leonardo
Boff en la apertura, ni la del ex ministro José Bono y
Pedro Zerolo en la celebración de la «dominical cena del
Señor» logró congregar a poco más de unos centenares de
personas.
Apenas unos días después, la activa participación de
Bono y Zerolo en aquella celebración provocó la
respuesta del cardenal Rouco en la homilía del Corpus
Christi, donde defendió la «presencia real de Cristo en
la Eucaristía», y lamentó «con profundo dolor, los
abusos y profanaciones de este sacramento de los que
hemos sido testigos recientemente en nuestra diócesis».
Aunque sin citar expresamente a Entrevías, Rouco precisó
que estos hechos «apartan a sus autores de la comunión
en la fe y en la vida eclesial».
Una semana después los tres curas se reunían con el
obispo auxiliar de Madrid, Fidel Herráez, quien les
reiteró su objetivo de que «la parroquia dejara de ser
tal para convertirse en un centro de características
distintas». Los sacerdotes manifestaron su «decisión de
continuar con la situación actual, sin depender de
Cáritas, viviendo y celebrando nuestra fe con la
comunidad parroquial». Nueve meses después de iniciar el
conflicto, Rouco ha optado por esa solución.
«Acuerdan constituir la Parroquia en Centro Pastoral,
pero con las mismas atribuciones, y podemos celebrar los
sacramentos», explicaba ayer Baeza a Europa Press. «Fue
una propuesta que nos pareció interesante porque recoge
todo lo que habíamos propuesto en julio pasado. Por qué
ahora han cambiado de criterio, no tengo datos, pero
estamos satisfechos», celebró Baeza.
La
celebración de la particular liturgia de Entrevías a la
que pudo asistir este diario a finales de mayo comenzó
con un «bueno, vamos a empezar» con el que el sacerdote
intentaba silenciar al centenar de personas que ocupaba
el templo. Sin realizar el acto penitencial, ni rezar el
Gloria o leer los preceptivos pasajes bíblicos y salmo,
el sacerdote ofreció a un joven la proclamación del
Evangelio. En lugar de homilía algunos asistentes
comentaron el texto o aprovecharon para proclamas del
estilo de «ya está bien de tanto rezar. Hemos de empezar
a actuar como el Che. Estoy ya harto de tanto Rouco y de
su p... madre». Tras consagrar -sin plegaria eucarística
y sobre una mesa ordinaria- una panera con rebanadas de
pan y vino tinto en una copa de cristal, unas jóvenes
repartieron la «comunión» entre los asistentes. Con unos
«avisos» y la bendición, acabó la liturgia.
El cardenal Rouco recuerda que Juan Pablo II era "una de
las personas más enamoradas de España"
Análisis Digital
El
cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco
Varela, aseguró ayer en Santiago de Compostela que la
comunidad gallega está en deuda con Juan Pablo II ya que
tras su visita a Santiago impulsó el hecho jacobeo y
muchos jóvenes se han animado a peregrinar y a renovarse
con las palabras del discurso que allí ofreció el 9 de
noviembre de 1982
Así lo señaló durante la conferencia que pronunció en el
salón de actos del Colegio La Salle, en Santiago, ante
unas 400 personas con motivo de la conmemoración del XXV
aniversario de la visita del Papa Juan Pablo II a la
capital gallega, que se conmemora el día 9. El cardenal
Rouco comenzó su intervención realizando un recorrido
por la jornada del 9 de noviembre de 1982, día en el
que, según recordó, "llovió mucho y había mucha gente"
en Santiago. Además, indicó que Juan Pablo II, fallecido
en abril de 2005, "era una de las personas más
enamoradas de España".
Asimismo, comentó que todas las críticas efectuadas por
Juan Pablo II sobre los valores que construían Europa
"son actuales" e incidió en que aquel mensaje "es actual
por el derecho a la vida". Por ello, invitó a
"renovarse" a partir del discurso de Juan Pablo II en
Santiago. También consideró que "sería muy interesante"
y una "buena propuesta" que el "derecho natural fuera la
base ética universal" como se hizo "después de la II
Guerra Mundial". Al respecto, precisó que "está en manos
de la normativa jurídica de un país o de otro".
Por otra parte el cardenal Rouco Varela subrayó el
"impulso increíble" que le dio el Papa "al hecho
jacobeo" y "no sólo a Santiago sino también a Galicia".
Así, consideró que la comunidad gallega "está en deuda
con Juan Pablo II". En esta línea, apuntó que "el 70% de
los jóvenes que hoy peregrinan no lo haría si no hubiera
venido el Papa". "Galicia está en deuda", insistió y
expresó su deseo para que las palabras del pontífice
"ayuden".
Distintos actos organizados
Con motivo de este aniversario el Instituto Teológico
Compostelano organiza un acto conmemorativo mañana a las
20.00 horas en el Aula Magna en el que el
cardenal-presidente Emérito de la Pontificia Comisión
para la Interpretación de los Textos Legislativos,
Julián Herranz Casado, ofrecerá una conferencia titulada
'Juan Pablo II y Benedicto XVI, vistos de cerca'.
Para celebrar este 25 aniversario, monseñor Barrio
presidirá, además, una eucaristía solemne en la Catedral
de Santiago el viernes a las 12.00 horas, según informó
el Arzobispado de Santiago.
La
visita de Juan Pablo II a España se celebró entre el 31
de octubre y el 9 de noviembre de 1982, jornada en la
que llegó a la capital gallega y celebró la Misa del
Peregrino en el Aeropuerto de Lavacolla. En su homilía
el Papa explicó que "la fe católica constituye la
identidad del pueblo español". En 1982 era arzobispo de
esta Archidiócesis Ángel Suquía Goicoechea y obispo
auxiliar el ahora cardenal arzobispo de Madrid. En la
Praza do Obradoiro se celebró, según recordó el
Arzobispado compostelano, un encuentro con las gentes
del mar, a quien habló sobre la dignidad del trabajo
humano.
No basta. Fundación Vida reclama cambio cultural y no
solo ayuda para familias españolas
ACI
La
Fundación Vida aplaudió la aprobación en el Senado de un
proyecto de Ley que concede una prestación económica por
maternidad, pero recordó que urge combatir la cultura
antinatalista y defender a los no nacidos.
El
Senado aprobó una prestación de 2 500 euros por hijo
para todas las familias que hayan tenido o adopten un
niño desde del 1 de julio de este año.
"Premiar la natalidad, como hace ahora el Gobierno, sin
combatir la cultura antinatalista, es todo un
contrasentido. Por un lado de pronto hemos visto una
competencia política por ver quien ofrece más
prestaciones por maternidad, pero al mismo tiempo nunca
se ha minusvalorado tanto el ser madre. Las escasas
atenciones a la maternidad de los políticos y de la
sociedad son una postura cosmética, superficial, propia
de quien no valora lo propio de la mujer, que es ser
madre", advirtió el director de la Fundación Vida,
Manuel Cruz.
Asimismo, indicó que "ahora que tanto se habla de la
mujer, debe promoverse y protegerse la maternidad. Pero
eso supone la protección y defensa de todo ser humano
concebido, sin exclusiones. Si no, la sociedad española
admitiría una convivencia inhumana, en donde
seleccionamos unas vidas, desechando otras. Eso sería
una muestra de un egoísmo inaceptable".
Hasta el momento 118 mil 624 familias ya han solicitado
al Gobierno la ayuda por hijo o adopción
"Esta decisión viene a ser un premio para aquellos niños
que han logrado sobrevivir la difícil gimkana que supone
hoy la gestación en España", señaló Cruz y recordó que
"de cada tres niños concebidos en España, no llegan a
dos los que ven la luz. Sólo nacer ya merece un buen
premio. Especialmente es en los primeros 14 días del
embrión cuando más ataques mortales recibe".
El obispo de Canarias preside una Misa por los
inmigrantes fallecidos al intentar arribar a las costas
isleñas
VERITAS
Monseñor Francisco Cases, obispo de Canarias, preside
esta mañana una Misa en la Catedral “como signo de
cercanía y solidaridad desde la fe con nuestros hermanos
inmigrantes”, según informaron las Cáritas diocesanas de
Canarias y Tenerife. También en la Capilla de Cáritas de
Canarias, se celebrará una Misa en unión con el “signo
de nuestro obispo”.
En
un comunicado emitido en la tarde de ayer, martes 6 de
noviembre, Cáritas de Canarias y Cáritas de Tenerife
denuncian la nueva tragedia de “47 inmigrantes que
murieron de hambre, sed y frío al intentar llegar a
Canarias. Se trata de la segunda tragedia de estas
características en tan sólo dos semanas”.
Al
tiempo que se solidarizan con las familias, Cáritas de
Canarias y Cáritas de Tenerife denuncian “la falta de
sensibilidad y el silencio de algunas instituciones que
tienen la responsabilidad de desarrollar más políticas
efectivas de desarrollo en los países vecinos, y menos
políticas de defensa y castigo hacia los inmigrantes”.
Director de la Cátedra de Inmigración de la UFV: “La
mujer inmigrante pone en primer lugar a Dios dentro de
su escala de valores”
VERITAS
El
Congreso “La mujer inmigrante. Retos y Oportunidades”
–que se está celebrando en el Círculo de Bellas Artes de
Madrid- analizará mañana, jueves 8 de noviembre, “Los
distintos valores religiosos de la mujer inmigrante”, a
partir de un Estudio de la Universidad Francisco
deVitoria (UFV), que presentará el director de la
Cátedra de Inmigración de la UFV, Miguel Osorio.
Osorio ofrecerá un resumen de los datos que han
conseguido en este Estudio, realizado “entre más de 500
mujeres de las 10 nacionalidades mayoritarias en la
región de Madrid a principios de este año, y en el que
principalmente destaca que la mujer inmigrante pone en
primer lugar a Dios dentro de su escala de valores”.
El
director de la Cátedra comentó a Veritas, que según el
Estudio, la mujer inmigrante “llega a España siendo
mayoritariamente creyente y practicante y empieza pronto
a acusar la secularización de nuestra sociedad”.
Otro dato que subrayó Osorio fue que “hasta ahora no hay
síntomas altos de discriminación por este motivo
religioso, aunque un 9% sí suele sentirlo,
principalmente mujeres musulmanas”. Respecto a las
confesion, “la mayoria de ellas se profesan católicas
(66%), seguidas de ortodoxas (11.4%),musulmanas (9%),
protestantes y evangélicas en menor porcentaje”.
Tras la presentación del Estudio, Pilar Samanes,
directora de la Comisión de Migraciones de la
Conferencia Episcopal Española, se referirá a la
valoración que la Iglesia Católica hace de los valores
religiosos y su especial atención a los inmigrantes
llegados a nuestro país.
Quieren acallar a la Iglesia
La Gaceta de los Negocios - Raul Mayoral Benito
Cuando Juan Pablo II se oponía a la guerra de Irak,
nuestra progresía sonreía hipócritamente
Cuenta Eugenio Xammar en Crónicas desde Berlín
(1930-1936) que en 1934, la Iglesia alemana,
especialmente la católica, se oponía al régimen nazi. Y
Goebbels profería contra ella amenazas como ésta: “El
nacionalsocialismo no está dispuesto a tolerar que el
púlpito sirva para hacer propaganda política indirecta y
solapada”. Hoy en día, en España, se arremete duramente
contra la Iglesia católica desde dos diarios
progubernamentales, uno más que otro como es público y
notorio. Se reprocha a la Iglesia “su persistente e
indisimulado activismo político” y su “acoso a algunas
instituciones y magistraturas del Estado”. Se denuncia
que “la Iglesia sigue reclamando en la vida pública
española un espacio que no le corresponde. Pero, además,
sigue reclamándolo desde unas posiciones abiertamente
partidistas, cuando no directamente sectarias”. La
invectiva periodística concluye: “La jerarquía
eclesiástica española ha renunciado a la autoridad moral
en favor de la militancia política”. ¡Cuánta similitud
entre esto y lo de Berlín¡
A
los furibundos ataques se suman noticias de corte
anticlerical que informan de la preparación de un
programa electoral del PSOE que propone la revisión del
Concordato entre el Estado español y la Santa Sede de
1979 y de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980.
Se pretendería, así, suprimir, por ejemplo, la presencia
eclesiástica en las Fuerzas Armadas y en los funerales y
demás actos protocolarios del Estado. Y como guinda a
este pastel de ingredientes anticlericales y
volterianos, la respuesta ofrecida en su periódico amigo
por el presidente del Gobierno. Ante la pregunta
precocinada ¿qué le parece la batalla mediática sobre el
11-M? responde de forma magnánima, espléndida, como él
sólo sabe: “Como presidente del Gobierno debo hacer un
llamamiento a la Conferencia Episcopal para que desde
esa emisora de su propiedad se contribuya a la
convivencia y a la verdad”. O sea que, ese estadista de
atolón que, cual lucecita de El Pardo, alumbra la vida
plurinacional, ese genio de la gestión pública que eleva
nuestros ánimos recordándonos que en economía somos un
país que juega en la Champions League, que España, como
octava potencia mundial, se prepara para el futuro, y
quién sabe si en el 2010 puede situar un hombre en la
Luna, gracias a la Ministra de Fomento, ese presidente
de dibujos animados tiene aún tiempo para dirigir un
llamamiento ¿o requerimiento? a una emisora de radio
libre, como hace días lanzó un dardo intervencionista a
la banca, sugiriendo ¿o imponiendo? no denegar créditos
a los clientes. En verdad, que aspira al control total
de la sociedad. Al totalitarismo.
Cuánta razón asiste al embajador español en la Santa
Sede, el socialista Francisco Vázquez, al afirmar que
“en el PSOE siempre ha habido una corriente anclada en
el pasado, que yo he llamado a veces casposa. Están muy
atrasados respecto al papel de la fe y del compromiso
religioso y lo que eso conlleva, una ignorancia absoluta
con respecto a lo que representa la Iglesia en la
configuración de muchas realidades actuales como es el
compromiso con la igualdad y con la justicia".
El
diplomático también arrea a la prensa adicta al
Gobierno: "Ha tomado una línea editorial marcadamente
contraria a la Iglesia con una deformación importante de
la verdad". Lo dice Vázquez. No el cardenal Cañizares ni
el cardenal Rouco. Hay en marcha una ofensiva laicista
contra la Iglesia que niega su presencia en la vida
pública, además de acusarla de hacer política, de ser
sectaria y partidista y de estimular la crispación.
¡Cuánta incoherencia en los acusadores¡. Cuando Juan
Pablo II se oponía a la guerra de Irak o cuando los
obispos de las diócesis catalanas opinaban
favorablemente sobre el Estatut, nuestra progresía
sonreía hipócritamente. Si la Iglesia católica critica
la asignatura de Educación para la Ciudadanía o afirma
que sólo es matrimonio la unión de un hombre y de una
mujer, entonces, esa misma progresía exclama ¡bah¡ ya
están los obispos o el Papa metiéndose en política. La
Iglesia católica está donde ha estado siempre: en el
Evangelio. Es la única que, separando perfectamente lo
temporal de lo espiritual, supera las fronteras
nacionales y enlaza a todos los hombres por vínculos
superiores a los meramente políticos. Es un aliado
indispensable como defensora de los derechos del hombre
y en las luchas por la libertad.
El
laicismo niega a la Iglesia la defensa de sus enseñanzas
e instituciones cuando en la vida pública se vulneran
sus derechos y doctrina. Pretende arrojarla a una
perpetua zozobra haciéndola depender no del derecho,
sino de la benevolencia de quienes manejan un poder
inmenso. Persigue su destierro civil recluyéndola en los
templos.
Se
pretende acallar su voz. Ese hábito tan funesto de
impedir hablar, recuerda la anécdota de Melquíades
Álvarez en Oviedo por los años 30. Iba a hablar D.
Melquíades en dicha ciudad, por primera vez tras
abandonar las tesis republicanas y sumarse a la causa
monárquica. Sus antiguos correligionarios ovetenses
decidieron impedir el discurso. Cuando al orador le
tocaba su turno, comenzó un vocerío y una pitada
tremendos. Tras minutos de alboroto y como los ruidosos
empezaban a flaquear, alguien alentó desde las gradas:
“No le dejéis hablar que nos convence”. Hoy temen
algunos que la voz de la verdad resuene y convenza, e
incapaces de soportar la libertad que trae consigo, se
vean obligados a silenciarla. Como en Berlín.
|