RESUMEN DE PRENSA

 

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Viernes, 9 de noviembre de 2007

 

 

 

Internacional 

 

 

Aún muda, «la voz del martirio es incisiva», reconoce monseñor Ravasi. Presidente del Consejo de Coordinación de las Academias Pontificias

 

ZENIT

 

El verdadero martirio encierra la paradoja del testimonio: habla aunque su voz sea muda «porque se habla con todo el ser», reconoce el arzobispo Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo de la Cultura y también del Consejo de Coordinación entre las Academias Pontificias.

 

Como tal presidió este jueves, en el Vaticano, la XII Sesión Pública de las Pontificias Academias, convocada sobre el tema «"Testigos de su amor". El amor de Dios manifestado por los mártires y por las obras de la Iglesia». Punto de referencia del tema elegido --apuntó monseñor Ravasi, introduciendo el encuentro--es la enseñanza de Benedicto XVI relativa al martirio, en particular su encíclica «Deus caritas est» y su exhortación apostólica «Sacramentum caritatis».

 

«Está fuera de duda, también para quien carezca de una gran práctica teológica que el martirio se conecta espontáneamente con la categoría "sacrificio"» --expresó--, y «se puede fácilmente imaginar que la conexión es espontánea entre el martirio y el sacrificio, y por otro lado el sacrificio de la cruz, la Eucaristía». A un agnóstico, Albert Camus, se refirió el prelado, citando de él la frase: «Oh, mártires, tenéis que elegir entre ser olvidados, escarnecidos o reducidos a instrumentos. Pero a ser entendidos, nunca».

 

Una declaración que encierra una «profunda verdad», reconoció monseñor Ravasi advirtiendo de determinadas interpretaciones e manipulaciones que se hacen de la palabra «mártir». «Pensemos en qué quiere decir cierta concepción del martirio radical, del martirio que al final se convierte más en una explosión»; «hay que reconocer que es mucho más fácil a veces morir por una religión que vivir coherentemente siempre para ella», observó.

 

Etimológicamente «martirio» es «testimonio» --aclaró el prelado--, y, en línea con el tema de la Sesión Pública, dos voces se encargaron de evidenciarlo: por un lado, con la iconografía, la forma incisiva de representar el rostro del mártir –a través de la intervención del profesor Fabricio Bisconti, magíster de la Academia Pontificia del Culto de los Mártires--; por otro, «mostrando como el verdadero martirio está en las obras de caridad y en una Iglesia que sigue siendo testigo del amor», de la mano de la profesora Leticia Pani Ermini, presidente de la Academia Pontificia Romana de Arqueología.

 

El arzobispo Ravasi quiso citar, en su introducción, dos apuntes que ayudan a fijar la mirada en el auténtico martirio, «en el valor del martirio como voz incisiva, también cuando está muda», pues «ésta es la gran paradoja del testimonio»: «se habla con todo el ser». Uno es de don Primo Mazzolari, sacerdote y escritor italiano del siglo pasado: «La cabeza del Bautista grita mucho más cuando está en el recipiente que cuando estaba sobre sus hombros». Y es que «el mártir, aunque se le haya hecho callar, incluso cuando ha sido marginado --y aquí hablo también de esos mártires que dan testimonio diario--, tiene una fuerza propia», subrayó monseñor Ravasi. «El mártir consigue irradiar alrededor una luz que impacta también a quienes cierran los ojos o reaccionan negativamente contra él», recalcó.

 

La otra voz se sintetiza en un dicho «tanto de la cultura judía como de la musulmana, que se refiere precisamente al mártir en su sentido auténtico: el mártir es como la madera perfumada del sándalo, que perfuma también el hacha que lo golpea y lo parte», concluyó.

 

El Pontificio Instituto de Música Sacra, gracias a su director, monseñor Valentín Miserachs Grau, y a las voces de su coro, ofrecieron interpretaciones musicales del tema de la sesión.

 

 

El Papa señala que “el amor de Dios alcanza al hombre a través del testimonio coherente de los creyentes”

 

Análisis Digital

 

“El testimonio coherente y convencido de los creyentes es el medio a través del cual la verdad del amor de Dios alcanza al hombre en la historia, invitándole a acoger libremente esta novedad radical”. Esta es la convicción del Santo Padre en su mensaje a los participantes de la XII sesión pública de las Pontificias Academias, en la que tratarán el tema: “Testigos de su amor. El amor de Dios manifestado por los mártires y las obras de la Iglesia

 

 

Benedicto XVI manifiesta su aprecio por la elección de este tema, que remite a un significativo capítulo de su Exhortación apostólica Sacramentum caritatis, en la que el Papa quiso subrayar una vez más el nexo fundamental entre la celebración de los divinos misterios y el testimonio de la vida, entre la experiencia de encuentro que nos lleva a ser, precisamente, testigos de su amor.

 

Y en este mismo contexto, el Papa evidencia la necesidad de volver a proponer el ejemplo de los mártires cristianos, antiguos y nuevos, en cuyas vidas y testimonios, hasta el derramamiento de su sangre, se manifiesta de forma suprema el amor de Dios.

 

El Pontífice recuerda además que “la celebración de esta sesión pública renueva año tras año una ocasión específica de encuentro y de colaboración entre las Pontificias Academias, reunidas en su Consejo de Coordinación, para armonizar las distintas iniciativas, todas dirigidas a un objetivo preciso: promover, tanto en la Iglesia como en el mundo profano, una cultura digna de la existencia humana, fecundada por la fe, capaz de proponer la belleza de la vida cristiana y de responder adecuadamente a los cada vez más numerosos retos del actual contexto cultural y religioso”.

 

En su mensaje, el Papa dedica un agradecimiento especial al cardenal Paul Poupard por su generoso y precioso servicio ofrecido a la Iglesia durante 25 años como presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, así como por el impulso dado a las mismas Academias Pontificias, de las que promovió la renovación institucional y alentó la actividad al servicio de toda la Iglesia.

 

 

Proteger juridicamente emigrantes y menores de edad

VIS

 

El arzobispo Manuel Monteiro de Castro, nuncio apostólico en España, intervino como delegado de la Santa en la 28 Conferencia de Ministros Europeos de Justicia, celebrada en Lanzarote (España), los días 25 y 26 de octubre.

 

En su intervención, cuyo texto se ha publicado hoy, el arzobispo hizo énfasis en "las condiciones y modalidades de acceso a la justicia de las categorías de personas vulnerables, como los emigrantes y los jóvenes menores de edad", solicitando que "sus derechos fueran protegidos y se prevengan o se eliminen las eventuales formas de discriminación" contra sus personas.

 

"Somos conscientes de que los datos del continente europeo demuestran que estas personas, de una forma u otra, padecen formas de exclusión, de desigualdad de trato, tanto en el mundo del trabajo, como en el de la educación (...) o la asistencia sanitaria -prosiguió el nuncio-. Además, las explotaciones y abusos, también de índole sexual, que afectan a los menores de edad y a los emigrantes, sobre todo a las mujeres, plantean numerosas cuestiones de orden moral y jurídico".

 

"La delegación de la Santa Sede considera esas situaciones en patente contradicción con los valores fundamentales enraizados en la cultura europea, que inspiran el proceso de integración de los pueblos de Europa, corriendo así el peligro de transformar las reglas esenciales de la convivencia en una simple legalidad formal que, a menudo, no es verdaderamente funcional frente a las exigencias del orden social".

 

"Por lo que se refiere a la situación de los que piden asilo político y a los refugiados, hay que notar -observó el prelado- que generalmente el enfoque legal y de procedimiento se contenta con autorizar su entrada en el país sin preocuparse por conocer los motivos que llevan a esas personas a escapar de sus países de origen".

 

"Es por tanto necesario que, junto al compromiso humanitario, se promulguen normas y procedimientos que traduzcan en términos de justicia las formas de solidaridad propias de los europeos, reconociendo que toda persona, en razón de su dignidad y de los derechos que de ello se derivan, no puede ser objeto de actos discriminatorios".

 

  

XVI Centenario de San Juan Crisóstomo. El Papa pide iluminar problemas contemporáneos a la luz de los Padres de la Iglesia. En Carta por XVI Centenario de la muerte de la “luminosa figura” del “Boca de Oro”

ACI

 

 En una carta hecha pública hoy con ocasión de XVI Centenario de la muerte de San Juan Crisóstomo, el Papa Benedicto XVI destaca que el “Boca de Oro” siempre ha sido “fuente viva de sabiduría en la Iglesia” y exhorta a los teólogos a tener cada vez más a los Padres de la Iglesia como “un punto firme de referencia” y “recuperar el patrimonio esencial de los santos Padres” para iluminar los problemas de nuestro tiempo.

 

La misiva, en la que el Santo Padre subraya su "luminosa figura" y la propone a la Iglesia universal "para la edificación común", está fechada el 10 de agosto y fue leída esta mañana en la apertura del Congreso Internacional sobre San Juan Crisóstomo, que se celebra en el Instituto Patrístico Augustinianum de Roma del 8 al 10 de noviembre de 2007.

 

"Que los Padres de la Iglesia sean cada vez más un punto firme de referencia para todos los teólogos de la Iglesia" y que éstos se comprometan "en recuperar el patrimonio esencial de los santos Padres. El resultado será un enriquecimiento precioso para su reflexión, también sobre los problemas de nuestros tiempos", señala el Santo Padre tras destacar diversos aspectos de la vida y pensamiento del santo obispo y doctor de la Iglesia.

 

Respecto a San Juan Crisóstomo, el Papa señala que “los romanos pontífices siempre han reconocido en él una viva fuente de sabiduría para la Iglesia y su atención por su magisterio se ha aguzado a lo largo del último siglo".

 

Benedicto XVI recuerda que nació en Antioquía de Siria en la mitad del siglo IV y que desde los primeros años de su servicio ministerial “Juan se distinguió por su capacidad para interpretar las Sagradas Escrituras de modo comprensible para los fieles". Además, continúa, se esforzó "por reforzar la unidad de la Iglesia en un momento histórico en el que estaba amenazada desde dentro y desde fuera”.

 

Posteriormente, en el 398, Juan fue consagrado Obispo de Constantinopla. Durante su ministerio, escribe el Pontífice, especialmente "se ocupó de la reforma del clero” y "fue incansable al denunciar el contraste que existía en la ciudad entre el derroche extravagante de los ricos y la indigencia de los pobres, y al mismo tiempo, en sugerir a los ricos que acogieran en sus casas a las personas que no tenían hogar".

 

"Es digno de especial mención –prosigue– el extraordinario esfuerzo por promover la reconciliación y la plena comunión entre los cristianos de Oriente y de Occidente. En particular, fue decisivo su contribución para poner fin al cisma que separaba la sede de Antioquía de la de Roma y de las otras iglesias occidentales".

 

Al poner de relieve que defendió ejemplarmente “la unidad de la Iglesia difundida en el mundo”, el Papa explica que para el santo “la unidad eclesial que se realiza en Cristo es testimoniada de modo peculiar en la Eucaristía".

 

 

Contundente informe de AI contra la política exterior de ZP en materia de derechos humanos

Victor Ruiz – Forum Libertas

 

Acusa al Gobierno de incoherencia e incumplimiento de compromisos asumidos y denuncia la venta de armas a países donde se vulnera la dignidad de la persona. José Luis Rodríguez Zapatero se ha erigido como un firme defensor de los derechos humanos y la paz en el mundo. Sin embargo, un informe de Amnistía Internacional (AI) sobre política exterior y derechos humanos suspende la gestión del Gobierno español en esta materia.

 

El Informe de Política Exterior y Derechos Humanos del Gobierno español 2006-2007 acusa al Ejecutivo de Zapatero de ser incoherente en este tema y de incumplir los compromisos asumidos en la esfera internacional con respecto a los derechos humanos. También denuncia que España vende armas a países donde se vulnera la dignidad de la persona.

 

Otros de los aspectos criticados en el informe son la ausencia de un Plan Nacional de Derechos Humanos, un Plan que el Gobierno se comprometió a elaborar y que está en dique seco, y las relaciones bilaterales con países que infringen sistemáticamente esos derechos. Amnistía Internacional concluye su informe sugiriendo al Ejecutivo español diez recomendaciones si quiere aprobar su asignatura pendiente en materia de derechos humanos.

 

Un informe demoledor. “El Gobierno ha mantenido su apoyo a la legalidad internacional, al sistema de derechos humanos de Naciones Unidas y al respeto de los derechos humanos, pero este aspecto positivo de la política exterior española sigue sin encontrar su aplicación efectiva dentro de España ni en las relaciones que el Gobierno mantiene con varios países donde se cometen graves violaciones de derechos humanos. Se trata por lo tanto de una política exterior poco coherente”, se puede leer en las conclusiones del informe.

 

“Que España siga sin tener un Plan Nacional de Derechos Humanos, la falta de cumplimiento de recomendaciones de Naciones Unidas, o las violaciones del Derecho Internacional que se cometen en la frontera sur del país, son algunas de las incoherencias que el Gobierno debe enfrentar”, continúa.

 

Otra de las conclusiones del contundente informe de AI se refiere a la política del Ejecutivo de Zapatero en materia de comercio de armas: “el Gobierno se ha declarado plenamente a favor de avanzar en la regulación internacional de este tipo de operaciones mediante un tratado internacional. Sin embargo, el proyecto de ley sobre comercio de armas presentado en el Parlamento a finales de 2006 adolecía de numerosas de deficiencias y no garantizaba un control estricto ni transparencia de las exportaciones”. 

 

“Donde hay más incoherencias con el discurso que ha planteado el Gobierno español es en las relaciones bilaterales con otros países. En aquellos países que constituyen un mercado notable en términos comerciales o que pueden ser estratégicos para España, las acciones de protección de los derechos humanos son muy poco relevantes o ausentes”, dice el texto.

 

Por ejemplo, “en los últimos años el Gobierno español ha apostado por intensificar relaciones con Rusia y China, donde los derechos humanos están plenamente subordinados a otros intereses, especialmente económicos, [...] Es decepcionante el apoyo continuado del Gobierno español a medidas que perpetúan la impunidad en Colombia y la subordinación de los derechos humanos al control de la inmigración en su relación con Marruecos y más recientemente con países del África subsahariana”, añade.

 

Compromisos incumplidos. Cabe recordar que en el anterior informe de política exterior y derechos humanos de la organización, que analizó el periodo comprendido entre enero de 2004 y septiembre de 2005, AI “propuso 15 indicadores que en opinión de la organización debían ser tenidos en cuenta por el actual gobierno para validar su compromiso con los derechos humanos en el exterior”.

 

Cuando se cumplen dos años de la publicación de ese informe, “la defensa de la legalidad internacional sigue ocupando un lugar significativo en el discurso político del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a la vez que ha apoyado importantes mecanismos de protección de los derechos humanos en el marco del sistema internacional de Naciones Unidas”.

 

Sin embargo, sigue el informe, “este compromiso todavía no se ha concretado en una política española verdaderamente comprometida con los derechos humanos en el mundo”. “La mayoría de los indicadores que Amnistía Internacional propuso como guía en el anterior informe de política exterior siguen siendo asignaturas pendientes del Gobierno español. Sólo tres de los 15 indicadores propuestos en 2005 se han cumplido totalmente, otros cinco se han cumplido parcialmente mientras que siete de ellos están sin cumplir”, constata.

 

¿Dónde está el Plan? “Un Gobierno socialista elaborará un Plan de Acción Nacional sobre los derechos humanos para movilizar a la opinión pública española en su promoción y protección.” «Merecemos una España mejor», Programa Electoral del PSOE a las Elecciones Generales de 2004, Capitulo “España en el Mundo. II - Por una defensa efectiva y universal de los derechos humanos”.

 

El informe recuerda con el anterior párrafo las promesas electorales del PSOE y advierte de que “cuando quedan poco más de cuatro meses para el final de la actual legislatura, España sigue sin tener un Plan Nacional de Derechos Humanos a pesar de la promesa electoral del partido en el Gobierno”.  

 

“Amnistía Internacional no ha visto ni siquiera un primer borrador de plan [...] “Las declaraciones públicas y la información facilitada por altos cargos del Gobierno a Amnistía Internacional sobre los avances en el desarrollo del Plan Nacional de derechos humanos no se han correspondido con la realidad”, continúa.

 

Relaciones bilaterales, máxima incoherencia de ZP. “El presidente del Gobierno ha mantenido, en los dos últimos años, reuniones con una cuarentena de jefes de Estado y de gobierno” y su discurso se ha caracterizado por “la promoción de la protección de los derechos humanos en el exterior”

 

“Se trata señorías de una manera de hacer política exterior en la que no hay cabida para la doble moral de permanecer pasivos ante sucesos que no aceptaríamos en nuestro propio país”, aseguraba el titular de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, el pasado mes de junio en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados para dar cuentas de la política exterior del Gobierno.

 

Pero el informe de AI considera que “es sin duda en las relaciones bilaterales de España con otros países donde el discurso del Gobierno español a favor de una política exterior comprometida con la defensa y protección de los derechos humanos presenta más incoherencias”.

 

“Amnistía Internacional no puede concluir que la promoción y protección de los derechos humanos en el mundo sean la columna vertebral de la acción exterior y de cooperación del Gobierno español en sus relaciones bilaterales en países prioritarios para la política exterior española. Son otros intereses -comerciales, estratégicos, de control migratorio y políticos- los que dominan”, sentencia el documento. 

 

Exportaciones que matan. En una votación histórica realizada el 7 de diciembre de 2006, la ONU “aprobó por una amplia mayoría una resolución a favor de impulsar la elaboración de un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas para impedir las transferencias internacionales que avivan los conflictos, las violaciones de los derechos humanos y exacerban la pobreza”, evoca el texto. 

 

“En los dos últimos años, el Gobierno español se ha declarado comprometido con esta iniciativa internacional [...] Pero, el Gobierno español tiene además una responsabilidad a nivel nacional. Según datos oficiales, en 2006 España vendió material de defensa por más de 845 millones de euros, doblando las exportaciones con respecto al año anterior, lo que le sitúa en el octavo puesto entre los mayores exportadores de armas del mundo”, añade AI. 

 

Como se puede observar en el cuadro adjunto a esta información, al pie de las fotografías, “las exportaciones de armas españolas de los últimos años han tenido destinos preocupantes: Colombia, Israel, Marruecos, China, Arabia Saudita, Pakistán, Indonesia o Sri Lanka”.

 

Se trata de “que difícilmente superan los criterios establecidos en el Código de Conducta de la Unión Europea, que no permiten exportaciones a destinos inmersos en un conflicto armado, donde hay violaciones de derechos humanos o siguen con grandes dificultades para salir de la pobreza”, aclara el informe. AI asegura que “la información oficial sobre el material exportado sigue siendo muy limitada. No se conoce con precisión qué se exporta, ni los criterios utilizados dificultando así un mayor control”.

 

Diez recomendaciones. En consonancia con los datos aportados por el informe, Amnistía Internacional “insta al Gobierno español a poner en práctica medidas concretas teniendo en cuenta las recomendaciones que se formulan a continuación para reorientar la política exterior en materia de derechos humanos” y le sugiere diez recomendaciones:

 

1. Elaborar un borrador de Plan Nacional de Derechos Humanos.

2. Convertir la defensa y promoción de los derechos humanos en un eje primordial de las relaciones bilaterales del Gobierno con otros países.

3. Firmar y ratificar tratados internacionales que protegen los derechos humanos.

4. Contribuir de forma decisiva al funcionamiento efectivo del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

5. Cumplir con las recomendaciones de los mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos.

6. Impulsar el control efectivo del comercio de armas a nivel internacional y nacional.

7. Abstenerse de cualquier acción de complicidad o tolerancia con los abusos cometidos en la “guerra contra el terrorismo”.

8. Garantizar que las tropas españolas en el extranjero cumplen con la normativa internacional de derechos humanos y del derecho internacional.

9. Respetar los derechos de los inmigrantes y de los solicitantes de asilo.  

10. Intensificar las acciones para avanzar en la prohibición total de la pena de muerte en el mundo.

 

 

 

 

 

     

 

 

 

NACIONAL

   

 

Las nuevas carreras tendrán que inspirarse en la «cultura de la paz»  El texto que regula la universidad exige que se ensalcen los «valores democráticos»

La Razón

 

 La universidad cambia. Las nuevas carreras no sólo dejarán de ser licenciaturas y diplomaturas para convertirse en grados, másters y doctorados, sino que también tendrán una inspiración ideológica común: se impartirán de acuerdo con «una cultura de la paz». Así lo establece el anteproyecto de Real Decreto por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales.

 

   En el documento, al que ha tenido acceso este periódico, se enumeran los principios generales que deberán inspirar el diseño de los nuevos títulos, ya se trate de Historia, Física o Arquitectura. En el artículo 3, referido a las enseñanzas universitarias y expedición de títulos, se establece «que las materias y asignaturas que conformen los planes de estudio se impartirán de acuerdo con los valores propios de una cultura de paz y de valores democráticos».

 

   «Derechos fundamentales».   

Entre estos requisitos fundamentales exigidos a las universidades, que serán las que elaboren los planes universitarios, no se incluyen cuestiones de carácter técnico ni pedagógico, sino que se ahonda en la inspiración «democrática» de las enseñanzas. El texto señala que «los planes de estudios de las universidades deberán tener en cuenta que la formación en cualquier actividad profesional deberá realizarse desde el respeto a los derechos fundamentales y de igualdad entre hombres y mujeres».

 

Además, «en los estudios en que proceda», será obligatorio incluir «enseñanzas relacionadas con dichos derechos y principios». El documento, no obstante, no detalla cuáles serán estas carreras. Los planes también tendrán que tener en cuenta que toda actividad profesional se tendrá que llevar a cabo «desde el respeto y promoción de los Derechos Humanos y los principios de accesibilidad universal y diseño para todos». Estos principios también se incluirán entre las enseñanzas que estudiarán los alumnos cuando proceda.

  

Éste es el modo en que el Gobierno sienta las bases de la norma que borrará de un plumazo el panorama universitario español tal y como se conoce. Dentro de tres años, a partir del curso 2010-2011, no podrán ofertarse plazas de nuevo ingreso en el primer curso para las actuales titulaciones de licenciado, diplomado, arquitecto, ingeniero, arquitecto técnico e ingeniero técnico.   En su lugar, quienes accedan por primera vez a los estudios universitarios tendrán que empezar por matricularse en un grado. Estos títulos constarán de 240 créditos, durarán cuatro años. Tendrán la finalidad de dar al estudiante «una formación general, en una o varias disciplinas, y una formación orientada a la preparación para el ejercicio de actividades de carácter profesional».

 

   Sin embargo, los estudiantes que pretendan obtener un título similar a las actuales licenciaturas tendrán que hacer uno de los nuevos Másters. Estas enseñanzas tendrán como finalidad «la adquisición por el estudiante de una formación avanzada, de carácter especializado o multidisciplinar, orientada a la especialización académica o profesional». Si el estudiante quiere completar más su formación, tendrá que matricularse en un doctorado, cuya finalidad será «la formación avanzada en las técnicas de investigación». Para obtener el título habrá que exponer una tesis.

 

El nuncio apostólico destaca la aportación misionera de España a la Iglesia. Cuarenta mil mujeres y hombres en los lugares más necesitados del mundo

ZENIT

 

El nuncio apostólico en España, monseñor Manuel Monteiro de Castro, destacó este 7 de noviembre el «buen momento» en que se encuentran las relaciones entre la Santa Sede y el Estado español, en el marco de la conferencia inaugural del III Simposio Internacional de Derecho Concordatario, con el título «Iglesia Católica y Relaciones Internacionales», que se celebra hasta el 9 de noviembre en Almería, Andalucía, España.

 

El representante diplomático de la Santa Sede en este país abrió el encuentro académico, dedicado a alumnos de la Universidad de Almería, con una conferencia sobre el papel diplomático de la Santa Sede en el mundo y explicó en qué consiste el Estado de la Ciudad del Vaticano. Monseñor Manuel Monteiro explicó en su conferencia la actividad de la Santa Sede «en el mundo bilateral y multilateral, entre Estado-Estado y ante los distintos organismos internacionales».

 

«La Santa Sede --recordó-- es el gobierno central de la Iglesia católica y del Estado de la Ciudad del Vaticano. Actualmente tenemos representación en 176 países del mundo, prácticamente cubrimos el mundo entero. Pocas entidades o países pueden decir eso, quizá Estados Unidos». Defendió los valores cristianos como signo de progreso: «Más del 80% de los países más desarrollados son países con raíces cristianas. Entre ellos, por ejemplo Rusia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda o muchos países europeos. Ustedes se preguntarán el por qué. La respuesta está en los valores cristianos: la divinidad, la persona, el respeto, la familia o la solidaridad».

 

En declaraciones a los medios presentes hizo una distinción importante: «Es necesario que sepan que la Iglesia no es el cura, son ustedes. Existe una gran confusión entre lo que es la jerarquía eclesiástica y lo que es la Iglesia en sí. Los bienes de la diócesis de Almería no son del obispo, sino de la ciudad. El obispo los gestiona pero no como quiere, sino con la autorización de consultores. El fin es que se haga lo mejor para el pueblo».

 

El nuncio, de nacionalidad portuguesa y carácter afable, explicó las razones por las que la Santa Sede no forma parte de la Unión Europea indicando que «somos una Iglesia universal». Monteiro, que ha desarrollado su labor diplomática en los cinco continentes, destacó el papel diplomático de la Santa Sede en sus relaciones con los distintos gobiernos. «Los valores que promulgamos son los mejores valores para la persona pero no imponemos nada a nadie», indicó.

 

Preguntado si la falta de fieles es uno de los principales problemas de la Santa Sede, indicó que «no se da en realidad la proporción que se ve en los periódicos. El porcentaje de descenso es del cero con algo, muy bajo. Nadie está obligado a pertenecer a la Iglesia. Lo que queremos es que ésta esté para ayudar, no para complicar la vida a nadie».

 

Sobre la polémica que ha dominado a los medios españoles hace unas semanas, a raíz de la admisión en una escuela catalana de una niña de siete años con velo, monseñor Monteiro opinó: «No veo dificultad en que así sea. Lo que sí hay que hacer siempre es respetar la dignidad de las personas. Es un tema del que se habla mucho hoy en día en los medios de comunicación, y al que se está dando demasiada importancia. Usted tiene libertad para peinarse como quiera, o yo de llevar crucifijo. No veo ningún problema, siempre repito, que se respete la dignidad de las personas».

 

Por último, el nuncio en España explicó que este es «uno de los países que más aporta al mundo de la solidaridad. Está dando un ejemplo al mundo al hacerse don de Dios. De hecho, España es uno de los países con más misioneros repartidos por los lugares más necesitados. Hoy en día hay más de 40.000». El Simposio está organizado por el Área de Derecho Eclesiástico del Estado de la Facultad de Derecho, y cuenta con la colaboración de la entidad bancaria Unicaja y del vicerrectorado de Cultura, Extensión Universitaria y Deportes, de dicho centro académico.

 

En la inauguración estuvieron presentes, además del nuncio, el vicerrector de Internacionalización y Cooperación para el Desarrollo, José María Vázquez García-Peñuela y el decano de la Facultad de Derecho, José Eduardo Sainz-Cantero Caparrós. Aunque el número de inscritos ronda el medio centenar, la Sala de Grados del Aulario IV se encontraba llena por completo, ya que asistieron también como oyentes numerosos alumnos de segundo y tercer curso de Derecho, atraídos por el interés de los ponentes, y especialmente del nuncio Monteiro. La organización prevé un total de nueve ponencias y dos mesas redondas, una sobre «La Santa Sede y el orden internacional» y otra sobre «La Santa Sede y los organismos internacionales».

 

    

Setién equipara el dolor de ETA con el de las víctimas. El obispo emérito de San Sebastián pide diálogo para resolver «el conflicto vasco»

La Razón

 

Setién en estado puro. El obispo emérito de San Sebastián volvió ayer a hacer gala de su habitual equidistancia entre los terroristas de ETA y sus víctimas. En la presentación en Madrid de su libro «Un obispo vasco ante ETA» (Ed. Crítica), monseñor José María Setién explicó que para «la comprensión plena de la expresión “dolor de ETA”», era necesario tener en cuenta el «dolor causado por ETA», pero también «el dolor padecido por la misma ETA».

 

   En un capítulo de su libro, el obispo emérito reconoce que esta doble lectura «podrá ser considerada por no pocos como algo “repugnante” o “escandaloso”». Sin embargo, defiende que «la expresión “dolor de ETA” no es ambigua», sino «ambivalente» y que expresa una realidad que, «previa a cualquier consideración valorativa del hecho que lo originó, ha de tener la respuesta no discriminatoria ni selectiva del amor “compasivo” universal de la Iglesia, que debe llegar por igual a todos los que sufren». En este sentido destaca que «rechazar este planteamiento hubiera significado compartir las tesis del aniquilamiento de los enemigos».    De igual manera, Setién plantea que la «reparación que ha de darse, en justicia, a los daños causados por las injusticias infringida por ETA y también a ETA». Aunque insiste en que esa posición de «amar a los “unos” y a los “otros”» no debe entenderse como la equiparación «de unos y otros».

 

   A pesar de ello recuerda que en los funerales por las víctimas de la violencia «fueran ellas las que fueren», las normas de la diócesis de San Sebastián prohibían introducir en los templos los féretros cubiertos con la bandera española o con al ikurriña, algo que en el último caso, no siempre se cumplió. Y aunque dice que es falso que «el clero vasco se hubiera negado» a celebrar funerales por las víctimas de ETA, si que reconoce que la diócesis tenía una normativa, en aras de que no se alterara «la naturaleza del acto religioso», para evitar «la utilización de la misa y, con ella, de la catedral, para convocar a los sujetos partidarios de un cierto color político y exaltar, a la vez, una determinada figura política».

 

   «Mal para el pueblo vasco»    El obispo es tajante al afirmar que ETA «es un mal para el pueblo vasco», y «también lo es para España y en su medida, aunque menor, para Francia». Consecuencia de ello es que la banda terrorista «debe desaparecer, incluso para buscar la justa solución al llamado “conflicto vasco”»    Sin entrar a resolver la pregunta «que algunos se hacían de si Setién sería un nacionalista, se entiende que vasco, no español, a quien hicieron obispo; o, más bien, podría ser un obispo que, en el ejercicio de su ministerio se hizo nacionalista, reitero que vasco», lo cierto es que el emérito de San Sebastián asume en su libro parte del lenguaje de la izquierda abertzale. Como cuando habla de «represión policial» como una de las vías utilizadas en la actualidad «para el logro de la paz» (la otra sería la de la negociación).

 

   En cuanto a este diálogo con ETA, Setién se alinea con los que plantean un doble proceso de negociación para la resolución del «conflicto vasco»: «una “mesa política” reservada para los partidos» y una «mesa por la paz» entre la organización terrorista y el Gobierno español, «para el cese de la lucha armada y la desaparición definitiva» de la banda. Y en la mesa política pide que se garantice la presencia de todas «las sensibilidades políticas existentes entre los vascos», incluida la izquierda abertzale ahora ilegalizada. En ese sentido, no comprende «que no exista de parte de ésta [Batasuna] la suficiente declaración de su rechazo actual de la violencia, también la de ETA, que posibilite su legitimación jurídica».    Además, en el libro Setién trata de demostrar que en el origen de ETA «no está la Iglesia, ni sus seminarios, ni sus monasterios», ni tampoco el PNV, que en aquellos momentos «estaba caracterizado como partido confesional, próximo por ello mismo a la Iglesia».  

 

 

Setién: «Hay que comprender el dolor causado por ETA, pero también el padecido por ETA»

EL MUNDO

 

Hay dos palabras que José María Setién, el obispo emérito de San Sebastián, aborrece por encima de todas las cosas: equiparar y equidistancia. Quizá, porque con ellas ha tropezado toda su vida. Ayer, en una nueva demostración de su ya famosa teoría de la equidistancia, aseguró que «ETA y el Gobierno tuvieron la misma culpa en la ruptura de las negociaciones» y volvió a insistir en que «hay que comprender el dolor causado por ETA, pero también el padecido por ETA».