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Internacional
La fe que opera en la
caridad es el antídoto contra el nihilismo, advierte el
Papa. Durante el rezo del Ángelus
ZENIT
«Contra la mentalidad
nihilista, que en nuestra época cada vez va extendiendo
más su influencia en el mundo», el «verdadero antídoto»
es «la fe que opera en la caridad», advierte Benedicto
XVI. Al intervenir en el rezo del Ángelus, el Santo
Padre hizo así una breve catequesis sobre el Evangelio
dominical, que propone la reflexión sobre «la visión
bíblica de la historia y refiere las palabras de Jesús
que invitan a los discípulos a no tener miedo, sino a
afrontar dificultades, incomprensiones y hasta
persecuciones con confianza, perseverando en la fe en
Él».
Y es que también dramas
humanos y calamidades incluyen la historia, que «debe
seguir su curso»; pero «en ella se desarrolla el
proyecto de salvación al que Cristo ha dado ya
cumplimiento en su encarnación, muerte y resurrección»,
recalcó el Papa. Por eso, invitó --ante miles de fieles
y peregrinos en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano--
a afrontar los sucesos diarios confiados en el «amor
providente de Cristo», a no temer el futuro, «incluso
cuando nos pueda parecer de tintes sombríos, porque el
Dios de Jesucristo, que asumió la historia para abrirla
a su cumplimiento trascendente, es su alfa y omega, el
principio y el fin».
«Él nos garantiza que en
cada pequeño pero genuino acto de amor está todo el
sentido del universo, y que quien no duda en perder la
propia vida por Él, la reencontrará en plenitud».
Testimonios vivos de esta perspectiva son las personas
consagradas. Y en especial Benedicto XVI dirigió su
recuerdo «a las llamadas a la contemplación en los
monasterios de clausura», a quienes la Iglesia dedica
una Jornada el próximo miércoles, memora de la
Presentación de la Virgen María en el Templo.
Es la Jornada «Pro
Orantibus», dedicada a las monjas y monasterios que se
encuentran en especial necesidad. «Mucho debemos a estas
personas que viven de lo que la Providencia les procura
mediante la generosidad de los fieles», reconoció el
Papa. «El monasterio --recordó--, como oasis espiritual,
indica al mundo de hoy» «la única cosa decisiva: existe
una razón última por la que vale la pena vivir, que es
Dios y su amor inescrutable».
«La fe que opera en la
caridad es el verdadero antídoto contra la mentalidad
nihilista, que en nuestra época cada vez va extendiendo
más su influencia en el mundo», concluyó.
«Con su muerte y su
funeral, Juan Pablo II escribió la encíclica de su vida»
La Razón
Acaba de ser nombrado
doctor honoris causa por la Universidad Abat Oliba CEU
de Barcelona. En su apretada agenda, el cardenal Dziwisz
quiso hacer un hueco a LA RAZÓN para glosar la figura
del Pontífice y analizar la situación actual de la
Iglesia en Europa.
-Usted es una de las
personas que mejor ha conocido a Juan Pablo II. Fue su
secretario durante cuarenta años, incluidos los
veintisiete en que ocupó la sede de Roma. Desde esta
cercanía, ¿cómo valora este Pontificado? – Sin duda
alguna ha sido un Pontificado excepcional, aunque sólo
lo valoráramos por su duración, pues ha sido uno de los
más largos de la historia de la Iglesia. Pero aparte de
esto, ha tenido un gran peso, tanto en la vida social
internacional como en la vida de la Iglesia. Tras el
breve Pontificado de Juan Pablo I, los cardenales
eligieron a un hombre con experiencia. Sin duda alguna
el Espíritu Santo es quien guía a la Iglesia, pero en la
dirección de la Iglesia existe también un aspecto humano
muy importante. Por eso, aquella elección de Karol
Wojtyla fue un acto de valentía por parte de los
cardenales. Al elegirlo, se manifestó el plan de Dios en
relación con la Iglesia y el mundo. Sin duda, los
cardenales al elegir al cardenal Wojtyla ponían en él
sus esperanzas ante la situación que entonces vivía la
Iglesia y el mundo. Hemos de recordar que en aquel
entonces Europa estaba dividida. En el Este imperaba el
marxismo, que constituía una amenaza para Europa y el
mundo. Hacía falta un hombre que conociera tanto la
Iglesia como este mundo dividido. Juan Pablo II al
llegar a Roma no se sometió a las tendencias imperantes,
predicaba con todo su convicción que el futuro del mundo
no pertenecía a la lucha de clases, sino que el futuro
estaba en la solidaridad, en el respeto por los derechos
humanos y las naciones.
-Desde luego, la labor de
Juan Pablo II fue clave para la caída del comunismo,
pero lo combatió con medios muy distintos a los
habituales… – Él no o se planteaba una lucha, no se
dedicaba a organizar la oposición. Él predicaba los
derechos humanos. Su conocida expresión: «No tengáis
miedo, abrid las puertas a Cristo», que proclamó al
inicio de su Pontificado, le acompañó durante toda su
vida. Predicaba que sólo se puede entender al hombre a
través de Cristo; un mensaje que llevó por todo el mundo
y que predicó a lo largo de esos años. Es además la
explicación a su primera encíclica, «Redemptor Hominis».
El hombre es el camino de la Iglesia. El Papa buscaba
que el hombre se liberara del miedo y de las
esclavitudes. Una libertad que no venía a través del
camino del marxismo, sino de la radicalidad del
Evangelio. Esa lucha por la liberación del hombre
provocaba las caídas de diferentes sistemas de
esclavitud. Y así empezó esa peregrinación del Papa por
el mundo. Y la verdad evangélica liberaba a los hombres.
Porque este concepto encierra el derecho de los obreros,
el derecho de las familias, de todos, en definitiva,
pues supone la liberación del hombre a través de la
verdad y del amor.
-Algunos interpretaron
esta labor de Juan Pablo II como una acción política… –
El Papa no era un político, era un hombre de fe. Y era
la fe la que le obligaba a estar cerca del hombre. Y
buscar el rostro de Dios en el hombre. Eso es lo que
explica su opción a favor de los pobres y su compromiso
a favor del Tercer Mundo. Y es de donde nace su protesta
contra todo tipo de abuso contra el hombre, contra todas
las injusticias, el germen de su preocupación por una
paz justa. Y de su predicación, con todas sus fuerzas,
de que los problemas no se resuelven a través de una
guerra. Las guerras exacerban los conflictos entre las
naciones y destruyen las estructuras estatales y
sociales. Todas sus encíclicas sociales daban respuesta
a estos problemas.
–¿Cree usted entonces, que
Juan Pablo II no sólo fue un gran Papa para la Iglesia,
sino también para todo el mundo? – Ningún asunto humano
le era ajeno. Nada de lo que ha sucedido habría sido
posible sin el compromiso pastoral de la Iglesia con el
mundo. Juan Pablo II procuró mantener su libertad sin
dejarse condicionar por ningún tipo de sistema político.
Predicaba a Cristo y con esta predicación iba por el
mundo.
-Me llama la atención un
episodio que Ud. narra en su libro «Una vida con Karol»:
en el momento de la muerte de Juan Pablo II, los que le
acompañaban en la habitación entonaron el tradicional
canto de acción de gracias de la liturgia de la Iglesia,
el «Te Deum», en vez del «Réquiem» que parecía el más
apropiado para ese momento. – Unas pocas personas
acompañábamos al Santo Padre en el momento de su muerte.
Aparte de los médicos, de las personas que habían estado
con él durante su vida, sólo eramos unos pocos. Cuando
paró de latir su corazón, los que estábamos allí
reunidos sentimos la necesidad, en nombre de nosotros
mismos y de todo el mundo, de dar las gracias a Dios por
este Pontificado, de dar las gracias por todo el bien
que había traído a través de su persona. Juan Pablo II
nos había enseñado que la muerte no era una tragedia,
que sólo es la etapa final de esta vida y la transición
hacia una nueva vida en Dios. Nos había enseñado que
toda la vida terrena es una preparación para este
momento. E incluso, a través de su muerte y después,
durante el funeral, de alguna manera él escribió la
encíclica de su vida. Una encíclica entre comillas, no
escrita, pero predicada a través de esa manera de
partir, profundamente dentro de la fe. Devolvió la
dignidad a la muerte. Eso es lo que explica aquel canto
nuestro del «Te Deum». No era duelo, sino acción de
gracias y alabanza. Y es así como la gente lo
interiorizó. Millones de personas le acompañaron en su
camino hacia Dios. En el funeral yo no vi duelo, era una
celebración del cese de la vida terrenal y el paso hacia
la eternidad. Eso es lo que explica aquel ambiente y
aquella exclamación «Santo Subito».
-Juan Pablo II alertaba de
los peligros que podría suponer el mal uso de la
libertad… – El Santo Padre realizó nueve viajes a
Polonia. Inicialmente reivindicaba la libertad y los
derechos de la persona humana. En su primera visita, en
1979, la gente se sintió, por primera vez, libre. Decía
que Polonia, que en tantos momentos de la historia y en
la Guerra Mundial había luchado por la libertad y la
independencia, tenía derecho a alcanzarlas. Cuando
finalmente llegó esta libertad, el Papa afirmó que hay
que saber utilizarla bien, para que la libertad de unos
no se convierta en la esclavitud de otros. En aquel
segundo viaje predicó con toda su fuerza que el camino
seguro son los diez mandamientos. Puede ser que esto no
guste a todos, pero es el camino comprobado desde el
inicio de la humanidad.
-Y ¿cómo ha evolucionado
Polonia en estos últimos años? – Hasta este momento, la
libertad que llegó entonces no ha destruido la moral de
los polacos: por ejemplo, ha sido abolida la ley del
aborto. Salvo algunos casos muy raros, la ley prohíbe el
aborto. Además, Polonia toma una opción firme por la
defensa de la familia basada en la unión entre un hombre
y una mujer y defiende también otros derechos naturales
del hombre y con ello quiere enriquecer a Europa. Esas
son las verdaderas raíces de Europa.
-Nuestro continente no
debe olvidar sus raíces cristianas… -Si se cortan las
raíces, el árbol se seca y muere. Es lo que predicaba
Juan Pablo II. También Benedicto XVI afirma lo mismo con
toda su fuerza. Ciertas leyes morales no son
negociables, y no pueden ser sometidas a una votación. Y
eso no es una privación de derechos del hombre y no
puede servir como argumento para acusar a Polonia de ser
un país retrógrado. Es una actitud profética ante la
Europa de hoy. Europa necesita un renacimiento, y si el
árbol tiene que renacer lo debe hacer desde sus raíces.
– ¿Con qué retos se
enfrenta este proceso de unión europea? –El problema
principal de la Constitución Europea es la falta de las
bases, que son los derechos naturales. Si no se respetan
estos derechos fundamentales todo el sistema carece de
fundamento.
Libertad religiosa.
Unión Europea aprueba resolución que condena persecución
de cristianos en el mundo
ACI
La Unión Europea aprobó
ayer la resolución "Serios episodios que ponen en
peligro la existencia de las comunidades cristianas y de
otras comunidades religiosas", en la que se condena la
persecución, en algunas partes del mundo, de quienes
creen en Cristo.
Según informa la agencia
italiana SIR, Mario Mauro, presentador de la iniciativa
y vicepresidente del Parlamento Europeo, indicó que "la
libertad religiosa es la prueba de fuego respecto a las
otras libertades y derechos, y la persecución de los
cristianos en todo el mundo es uno de los desafíos más
grandes contra la dignidad del hombre".
El texto, que contó con el
apoyo del Partido Socialista, el Partido Liberal
Demócrata, el UEN. Independencia y Democracia, el GUE;
condena todos los hechos de violencia contra las
comunidades cristianas especialmente en África y Asia; y
pide a los países involucrados "proporcionar las
garantías necesarias para la libertad religiosa y
seguridad de las comunidades cristianas".
Además de mencionar
algunos casos de persecución a los cristianos en
Pakistán, Gaza, Turquía, China, Vietnam, Sudán, Irak y
Siria, el documento "deplora el secuestro del Padre
Giancarlo Bossi en Filipinas, condena firmemente el
asesinato del periodista Hrant Dink y del sacerdote
católico Andrea Santoro en Turquía; así como también
destaca los problemas de libertad de expresión en China
y remarcan las represiones en Vietnam.
"Gracias a la votación de
hoy –que tuvo solo dos pronunciamientos en contra y una
abstención– la Comisión Europea tendrá que tomar medidas
para el desarrollo y planeamiento para que la
cooperación y ayuda sean entregadas a condición de que
se respete el principio del respeto a la verdadera
libertad religiosa", dijo Mauro.
Finalmente, la resolución
también expresa que "la importancia del diálogo entre
religiones para promover la paz y el entendimiento entre
las personas" y llama a los líderes religiosos a luchar
"contra los extremismos y promover el respeto mutuo",
finalize Mario Mauro.
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NACIONAL
Rouco reclama más
espacios de libertad para los católicos
EL PAÍS
"Los hijos no son ni del
Estado ni de la sociedad. Son de sus padres", proclamó
ayer el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco, ante el
IX Congreso Católicos y Vida Pública. Menos
catastrofista que de costumbre, pero convencido de los
desastres que acarrean a España el laicismo, una
sociedad "sin Dios", la educación promovida por el
actual Gobierno y, en suma, el que éste haya dado la
espalda "a la ley natural", Rouco reivindicó para sus
fieles "un espacio público en el que la fe pueda ser
mostrable con libertad y en libertad". Añadió: "El
católico no debe limitarse a ser un fiel cristiano, sino
alguien que vive su vocación secularmente, es decir, en
el mundo".
La Asociación Católica de
Propagandistas (ACdP) y la Fundación San Pablo-CEU
organizan este congreso respaldadas por 300
personalidades de la vida pública nacional e
internacional. En esta ocasión han opinado 57 ponentes
ante algo más de 1.500 personas. El tema general fue
Dios en la vida pública. La propuesta cristiana, con
variaciones que permitieron abordar, muy críticamente,
aspectos de la actualidad española como la legalización
del matrimonio entre personas del mismo sexo, la reforma
educativa, desviaciones legislativas respecto a la ley
natural, los límites del poder en la democracia o la
relación entre libertad y conciencia para la "ciudadanía
cristiana".
Rouco tituló su
conferencia Exigencia y compromiso del católico en la
vida pública, con la intención de hacer, dijo, "un
resumen práctico" del congreso. En esa idea describió
las condiciones que han de concurrir para que se pueda
dar una efectiva participación del católico en todos los
ámbitos. "La vida pública no se ciñe a la vida política,
implica a toda la sociedad", afirmó. Entre las
dificultades que tienen los católicos para desarrollarse
en España, el cardenal señaló al laicismo radical -"como
doctrina política llega a cuestionar derechos
fundamentales como el derecho a la vida", opinó- y el
relativismo "que niega la existencia de una verdad
moral".
El presidente de la ACdP,
Alfredo Dagnino, avanzó más. "La regeneración pasa por
la afirmación de la moral en la vida de nuestras
democracias. No nos debe dar miedo la moral", dijo.
Rouco Varela: «Los
hijos no son del Estado ni de la sociedad, son de los
padres»
La Razón
El arzobispo de Madrid,
cardenal Antonio María Rouco Varela, clausuró ayer el IX
Congreso Católicos y Vida Pública, organizado por la
Asociación Católica de Propagandistas y la Fundación
Universitaria San Pablo CEU, con una ponencia titulada
«Exigencia y compromiso del católico en la vida
pública». El cardenal reseñó que el católico «no debe
limitarse a ser un fiel cristiano, sino alguien que vive
su vocación de cristiano secularmente, es decir, en el
mundo». Este obrar del católico ha de hacerse enmarcado
en «una recta concepción del Estado que impida que se
pueda llegar a una identificación entre lo público y lo
estatal». Rouco Varela aludió a la responsabilidad para
con la verdad natural del matrimonio y la familia, que
representa «el primer y más necesario compromiso del
seglar católico en la actual sociedad española». Una
obligación que interpela a la responsabilidad
prioritaria de los padres sobre todo el proceso de
educación de sus hijos. «Estos –subrayó– no son ni del
Estado ni de la sociedad, son de sus padres». En su
ponencia, que el mismo arzobispo ha definido como «un
resumen práctico» del Congreso, ha descrito las
condiciones para que se pueda dar una efectiva
participación del católico en todos los ámbitos, porque
«la vida pública no se ciñe a la vida política, implica
a toda la sociedad». Antes de su ponencia de clausura,
el cardenal presidió la misa concelebrada de la última
jornada del IX Congreso Católicos y Vida Pública, que
este año ha contado con más de 1500 asistentes y 6500
congresistas «virtuales» que lo han seguido a través de
Internet.
El Cardenal Rouco
Varela destaca la responsabilidad de los cristianos
VERITAS
El arzobispo de Madrid,
cardenal Antonio María Rouco Varela, destacó, durante su
intervención, en la clausura del IX Congreso de
Católicos en la Vida pública, que la Iglesia "depende de
la iniciativa de los cristianos".
El cardenal Rouco Varela
destacó que entre las responsabilidades de los
cristianos está la "libertad para la transmisión de la
fe"; "la identidad e identificación técnica y práctica
del Evangelio en la vida pública" y "el compromiso
político de un seglar católico".
Respecto al compromiso
político, el arzobispo de Madrid destacó que es
necesario un "díálogo con personas del pensamiento
laico", pero sin olvidar la defensa del "matrimonio y de
familia anterior al Estado"; "la unión hombre y mujer,
estable y permanente"; la educación de los hijos, que
depende de los padres, "primeros responsables del
proceso educativo"; y la valoración del terrorismo junto
con la "historia unida y fecunda" española. Según el
cardenal Rouco Varela, "el amor cristiano une, no
separa"
Durante su intervención
titulada: "Exigencia y compromiso del católico en la
vida pública", una de las ideas subrayadas, se refería
directamente a la iniciativa que todo católico ha de
tener en la Iglesia al afirmar que "la libertad de la
Iglesia depende de la iniciativa de los católicos".
Rouco: «Los hijos no
son del Estado ni de la sociedad, son de sus padres»
ABC
El cardenal de Madrid,
Antonio María Rouco, clausuró ayer la novena edición del
congreso Católicos y Vida Pública. El cardenal de Madrid
apostó por el compromiso de los cristianos en la defensa
de «la verdad natural del matrimonio y de la familia»,
que representa «el primer y más necesario compromiso del
seglar católico en la actual sociedad española». Una
obligación que se observa claramente en el proceso de
educación de los hijos. «Éstos -subrayó el cardenal- no
son ni del Estado ni de la sociedad, son de sus padres».
Rouco, en la misma línea,
denunció el «laicismo radical» que «como doctrina
política llega a cuestionar derechos fundamentales, como
el derecho a la vida o al matrimonio», y que «niega la
existencia de una verdad moral». En su conferencia, que
llevó por título «Exigencia y compromiso del católico en
la vida pública», el purpurado alertó de las «ideologías
que envuelven el ambiente cultural, educativo e
informativo en la sociedad actual» y cuyas consecuencias
últimas pueden llevar a «eliminar, de hecho y de
derecho, toda participación de la Iglesia en la vida
pública».
«Existe un poderoso
ambiente cultural en España -continuó Rouco Varela- que
pretende imponer un juicio moral relativo», que «lleva a
la falta de una guía moral y humana». Frente a esta
realidad, el cardenal de Madrid aseguró encontrar «una
Iglesia esperanzada y que mira sin miedo hacia el
futuro». Una Iglesia en la que se insertan los
católicos, que en opinión del purpurado «no deben
limitarse a ser fieles cristianos, sino alguien que vive
su vocación en el mundo».
Para Rouco Varela, «la
vida pública no se ciñe a la vida política, sino que
implica a toda la sociedad», razón por la cual, en la
España de hoy, es fundamental que «la transmisión de la
fe pueda mostrarse con libertad y en libertad». Rouco
cerró su intervención dando lectura a una nota de
Benedicto XVI en la que otorgaba la bendición apostólica
a los participantes en el congreso. Tras ello, fue el
presidente de la Asociación Católica de Propagandistas
(organizadora del encuentro), Alfredo Dagnino, quien
proclamó la necesidad de que los católicos lleven a cabo
una regeneración moral «que pasa en primer lugar por los
hombres apostólicos, que piensan, que se comprometen,
que no sucumben a la dictadura del relativismo ni del
pensamiento único».
A lo largo de tres
jornadas, la novena edición del Católicos y Vida Pública
ha transitado por muy diversas orillas del pensamiento
social cristiano, desde el debate acerca del laicismo a
los límites del poder, pasando por la libertad de
conciencia y haciendo especial hincapié en la ausencia
de libertad religiosa en muchas partes del mundo.
En este sentido, el
director de Ayuda a la Iglesia Necesitada, Javier
Menéndez Ros, denunció que «algunas de las tendencias
del Islam están atentando contra la libertad religiosa».
En su opinión, «en todos los lugares en donde se ha
impuesto el Islam, el cristianismo, que normalmente era
muy próspero y estaba claramente implantado, ha
desaparecido o se ha reducido a pequeñas islas».
Congreso Católicos y
Vida Pública, entrevista a Alfredo Dagnino, presidente
de la ACdP
Análisis Digital
Ante el comienzo mañana
del esperado IX Congreso Católicos y Vida Pública,
organizado por la Universidad CEU San Pablo y la
Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), el
presidente de la Asociación Católica de Propagandistas y
de la Fundación Universitaria San Pablo-CEU, Alfredo
Dagnino, ha conversado con Análisis Digital y ha
explicado que el lema de este año “Dios en la vida
Pública” está tratado desde la centralidad de nuestra fe
en unos momentos en los que se pone en tela de juicio y
se niega, en el entendimiento común de nuestra sociedad”
- ¿Qué expectativas caben
esperar del IX Congreso Católicos y Vida Pública? Nos
podemos sentir orgullosos del ambiente familiar que se
vive en el Congreso Católicos y Vida Pública y la
acogida que ha tenido a lo largo de las sucesivas
ediciones. Esto demuestra que las expectativas que hemos
puesto han sido superadas con creces. A medida que el
Congreso se ha ido configurando, consolidando y se ha
convertido en un referente para el mundo del
catolicismo, las metas a las que aspiramos son cada vez
más altas. Sobre todo, esperamos que se cumpla esa
aspiración fundacional que animó a la creación de este
Congreso: alentar apostólicamente a los católicos a su
presencia en todos los ámbitos y actividades de la vida
del hombre, es decir, en la educación, en los medios de
comunicación, en la política… donde no había una
conciencia muy arraigada.
De hecho, la pedagogía que
había en los congresos y el haber concienciado al mundo
católico, aunque todavía dista de unos niveles
razonablemente sensibles, vemos cómo ha ido adquiriendo
arraigo. También, haber procurado un lugar de encuentro
que haya permitido unidad de acción a través de un
Congreso en el que se vive un ambiente tan familiar,
donde todos los que asisten se encuentran a gusto y toma
como referencia por parte de las diferentes asociaciones
y movimientos apostólicos, supone haber cumplido con
nuestras expectativas.
Este año hemos puesto una
especial ilusión en su preparación y en la significación
del IX Congreso Católicos y Vida Pública porque lo
abordamos desde lo más importante: Dios. Precisamente,
lo tratamos desde la centralidad de nuestra fe en unos
momentos en los que se pone en tela de juicio y se niega
en el entendimiento común de nuestra sociedad.
-¿Se puede decir que se ha
revitalizado la presencia de los católicos en el orden
social desde que se celebran estos Congresos? Lo
importante es que se esté produciendo y no a qué se
debe. El mundo católico, de alguna manera, ha
reaccionado, ha despertado y ha tomado conciencia de que
la vivencia en la fe no sólo implica una vivencia desde
el punto de vista de la vida interior. De hecho, la vida
sobrenatural de las personas es una exigencia ineludible
y sin ella sería un puro activismo social, político o
cívico.
La diferencia con otros
planteamientos que pueden surgir en la sociedad es que
nosotros lo hacemos movidos por nuestra fe y creemos que
la vivencia de esa fe no sólo tiene una relevancia
personal sino que llevamos la espiritualidad hasta sus
últimas consecuencias y las proyectamos sobre la vida
pública en nuestro quehacer cotidiano, en la familia, en
la empresa, en el trabajo y en las actividades que se
suscitan en medio del mundo...
Esto que ahora nos parece
obvio, desde el punto de vista doctrinal, del magisterio
de la Iglesia, de la dimensión pública y cultural de la
fe, de la unidad de fe que los diferentes Pontificados
se han encargado de recalcar -base del Concilio Vaticano
II y los textos conciliares- , no era algo que se
pudiera dar por hecho pese a que en el magisterio de la
Iglesia estaba claro. Es más, en Europa no habían
encontrado suficiente arraigo y en España tampoco, quizá
por haber vivido un catolicismo oficial.
Una vez que iban cambiando
las estructuras y la concepción de la autonomía de la
esfera espiritual respecto al poder civil, veíamos que
este aspecto quedaba desnudo. El reto es fortalecer el
catolicismo social desde abajo, desde una vivencia
auténtica de la fe que permitirá tener hombres católicos
con espíritu apostólico en condiciones de llevar a
Cristo a todos los recovecos de la sociedad, de la vida
del hombre y de la vida pública.
- ¿Cuál debería ser la
exigencia y el compromiso de un católico en la vida
pública? El compromiso de los laicos como miembros de la
Iglesia forma parte sustancial de la fe. Otra cosa es
que no todos los cristianos actúan de la misma manera.
Lo que hay que tener claro es que la vivencia de la fe
lo impregna todo, no hay dicotomía entre la vida íntima
y la proyección política, social o cultural. Si uno es
cristiano, lo es siempre y a todos los efectos, cuando
dirige un periódico o cuando ejerce de consejero
delegado en una sociedad mercantil, o cuando es ministro
o parlamentario. Eso requiere una coherencia de vida.
El compromiso público hoy
de los cristianos pasa por dar valor al testimonio, como
dijo Juan Pablo II en Canadá. En una sociedad en la que
ser cristiano signifique ir a contracorriente, el
martirio, el ostracismo, el valor del testimonio es
imprescindible para la credibilidad del mensaje
cristiano, como ha recordado Benedicto XVI hace unos
días en su alocución en el Ángelus, coincidiendo con la
beatificación de los 498 mártires del siglo XX en
España.
- ¿Cómo deben actuar los
cristianos frente a leyes aprobadas por mayoría
parlamentaria que son contrarias a la Ley Natural?
¿Dónde está el límite del poder político? Esta es una de
las cuestiones claves que van a tratarse en este
Congreso. Una de las cuestiones más importantes que se
plantean hoy en día en nuestra sociedad es cuáles son
las raíces, los fundamentos sobre los que se cimienta la
vida del hombre en comunidad y cómo eso influye en la
concepción de nuestras democracias.
¿La democracia supone una
alianza sustancial con el relativismo y con la
increencia? ¿El Estado debe tener una concepción atea de
la verdad de las cosas? Creemos que no y no aspiramos,
en absoluto, a fórmulas de nacional-catolicismo ni a que
se asuma como oficial la religión. La cuestión es: ¿El
Estado debe ser indiferente frente a las convicciones
religiosas, frente a la moral? La Iglesia propugna la
justa autonomía del orden temporal frente al espiritual,
pero eso no significa que tenga que haber una autonomía
de la moral sino que tiene que estar presente y
afirmarse en la vida pública y eso es algo que no sólo
debemos hacerlo valer a través de nuestro testimonio.
En los Congresos debemos
dejarlo patente porque es una cosa que no se tiene
clara. Una de las grandes cuestiones de nuestro tiempo,
en Europa y en Occidente es: ¿Cuáles son los cimientos
espirituales y morales sobre los que se sustenta la
democracia? ¿Se puede construir una sociedad al margen
de cualquier referente moral, de la idea de Dios? Hay
cosas que a lo mejor no están escritas en la norma
humana y que, sin embargo, existen igual y se articulan
en torno a la Ley Natural, como ha dicho en reiteradas
ocasiones Benedicto XVI. Hay que entenderla como un
lugar de encuentro que permita el diálogo entre
creyentes de diferentes confesiones o, incluso, entre
creyentes y no creyentes. Todo esto no es sólo una
propuesta cristiana a una sociedad democrática o plural.
Muchas de las cosas que predicamos son comprensibles y
susceptibles de ser compartidas por otros cristianos,
creyentes que quizá no profesan la religión católica o
por no creyentes. Un no creyente tiene que tener claro
que una democracia no se puede construir al margen de la
naturaleza de las cosas, de un orden moral, porque ya
sabemos donde nos ha conducido cuando el hombre se
desarraiga de lo trascendente. Ahí está la historia de
la Humanidad del siglo XX.
-¿Hasta qué punto puede el
laicismo del Gobierno actual cambiar las raíces
cristianas de España? Las raíces cristianas no dependen
de decisiones concretas ni de medidas legislativas.
Tenemos una historia y una tradición detrás que no se
borran de un plumazo. Ahora bien, qué duda cabe de que
en España, igual que en Europa, con la secularización
que vivimos nos ha afectado de una manera especialmente
incisiva. En las últimas décadas, el mundo ha sufrido
una gran transformación social que ha afectado al campo
antropológico, espiritual, social, mediático… y eso ha
redundado en la vida espiritual y religiosa. A eso se
une la propia debilidad moral de muchas personas, la
escasa formación religiosa, un modo de vida donde
anteponemos los valores materiales a los espirituales y
la influencia de ideologías como el laicismo. Todo ello
incide cada vez más en una sociedad que se desarraiga de
los auténticos fundamentos morales y espirituales .
Distinguiría así el
ambiente espiritual del dirigismo y las medidas
concretas que se promueven desde los Gobiernos. Desde
esta perspectiva, la valoración que me suscita muchas
medidas legislativas y muchos contenidos programáticos
de este Gobierno y de otros Ejecutivos europeos,
iniciativas de los Parlamentos democráticos, creo que en
muchos casos atentan gravemente contra las exigencias
morales más fundamentales. No valoran positivamente,
cómo deberían, el hecho religioso que en un Estado
aconfesional supone un planteamiento profundamente
sectario y antidemocrático. Esto es una cuestión que se
pone en el tapete del debate público innecesariamente,
que es lo más doloroso, que sea absolutamente ocioso y
que reabre viejas heridas que, con sus sombras, se
habían razonablemente resuelto. Un Gobierno, un Estado,
no puede ser indiferente a la Religión, a Dios, a la
moral… y eso hombres auténticamente democráticos, sean
del signo ideológico que sean, tienen que tenerlo claro.
Ese es el gran reto que tenemos por delante.
Cuando el hombre aparece
como autónomo y se desarraiga de los fundamentos
auténticos se convierte en una persona que no está hecha
a imagen y semejanza de Dios con sus limitaciones, el
hombre no tiene límites y pueden legislar sobre la vida,
sobre el matrimonio, sobre la familia, sobre la
educación… desconociendo que hay valores morales que
preceden y que están en la naturaleza de las cosas, que
nosotros atribuimos a la divinidad.
Cualquiera que sea la
creencia de cada uno, lo que está claro es que el hombre
no es dueño absoluto de la Creación y que tiene sus
límites. Los Gobiernos y los parlamentos democráticos
tienen que ser conscientes de que tienen que estar
legitimados a través del ejercicio de la actividad
pública y que se están trasgrediendo gravemente los
límites del poder político a la hora de legislar sobre
cuestiones que afectan al valor incondicional de la vida
humana, en cualquiera de sus manifestaciones. Hablamos
de la dignidad del hombre, de los derechos naturales…
Esta es la gran cuestión que se tiene que plantear en la
vida pública y en la batalla de las ideas, es el centro
de todo, la gran discusión que tenemos que plantear en
el seno de nuestras democracias por el bien del hombre y
por el bien de la sociedad.
- ¿Por qué se impone
obligatoriamente una materia si en la Constitución se
recoge que son los padres quienes libremente pueden
elegir la educación para sus hijos? ¿Hay optimismo en
los centros vinculados a la Fundación, en concreto
Abat-Oliva? “Educación para la Ciudadanía” es una
expresión más del laicismo ideológico. En un momento en
el que la educación en España, como se recoge en
informes de asociaciones internacionales, ha sufrido el
mayor deterioro de su historia, el desarrollo de la
nueva materia de la LOE realmente resulta desolador. La
imposición de esta asignatura es una de las cosas más
graves que han pasado en estos últimos tiempos y,
probablemente, la sociedad no es consciente de ello.
Nosotros estamos
intentando hacer pedagogía. No sólo es muy grave
“Educación para la Ciudadanía” sino la concepción de las
ideas y la filosofía que están detrás de las políticas
educativas. Ahí, hay una serie de mitos y prejuicios
ideológicos con los que hay que romper por el bien de la
sociedad y del hombre. No puede subsistir una sociedad
con un planteamiento educativo como el que tenemos, no
es cuestión de parches sino de redefinir sustancialmente
la concepción sobre la educación. La gravedad de EpC
reside en que se impone con carácter obligatorio un área
de conocimiento, que a pesar de que algunos de sus
contenidos pueden resultar legítimos, hay un núcleo en
el que se atisba el espíritu de formar la conciencia
moral de los alumnos, según se recoge en los Reales
Decretos. Desde esa perspectiva resulta inaceptable en
el fondo y la forma, como ha dicho la Conferencia
Episcopal. Es, también, inaceptable que se imponga a
todos la moral de unos y que no se reconozca la libertad
de enseñanza ni el derecho de los padres a elegir la
formación religiosa y moral que quieren para sus hijos,
tal y como reconoce la Constitución.
El CEU lo ha asumido como
un compromiso moral importante hasta el punto de emitir
una declaración institucional del Patronato de la
Fundación CEU San Pablo en la que se explica por qué nos
oponemos a la asignatura y las consecuencias que tienen
negativas para el hombre y para la sociedad española. En
nuestros colegios hemos querido ser escrupulosos y, a la
vez, comprometidos con el ordenamiento jurídico y hemos
animado a la objeción de conciencia porque nos parece un
medio legítimo que tenemos a nuestro alcance y que
permite a los padres reaccionar. Esto no significa que
no hayamos asumido nuestra responsabilidad como
titulares de los centros y defendamos nuestro ideario.
En nuestros colegios no se impartirá una asignatura
cuyos contenidos morales entren en contradicción con
nuestro ideario.
Vamos a continuar con este
compromiso. No sólo en el IX Congreso Católicos y Vida
Pública, en las Jornadas que se han venido celebrando en
diferentes ciudades de España, en Seminarios internos
donde se está estudiando desde el punto de vista
jurídico, filosófico, antropológico… Hemos impugnado,
además, los decretos de la Generalitat de Cataluña y
hemos pedido su suspensión cautelar. Estamos a la espera
de la decisión del Tribunal Superior de Justicia de
Cataluña.
- ¿Qué deben hacer los
cristianos frente al laicismo radical y los nuevos
totalitarismos? El mejor servicio que podemos hacer los
católicos es ser testigos de Jesucristo en medio del
mundo. Un cristiano debe vivir una fe muy madura, que es
lo que dice Benedicto XVI. Esto pasa por estar presente
en la vida pública y saber proponer la fe a los demás,
no imponiendo sino convenciendo.
Cualquier acción que
desempeñemos debe estar en comunión con la fe y con los
pastores procurando la unidad intereclesial. Nos toca
sembrar y regar para recoger los frutos, con la ayuda de
Dios y el Espíritu Santo. Desde esta casa, desde la
Asociación Católica de Propagandistas, desde las obras
apostólicas tenemos claro lo que tenemos que hacer, no
vamos a desfallecer. Con la ayuda de Dios cumpliremos
con nuestra misión al servicio de la Iglesia y al
servicio de España.
La Plenaria del
Episcopado aprobará un documento sobre migraciones
ABC
El obispo de Bilbao y
presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo
Blázquez, abrirá hoy la Asamblea Plenaria del
Episcopado, en la que la aprobación de sendos documentos
sobre migraciones y globalización, así como el impacto
de la campaña de publicidad lanzada por la Iglesia
española, serán los temas estrella.
Los obispos afrontarán una
semana de trabajos con la mirada puesta en el próximo
sábado, cuando Benedicto XVI otorgue la púrpura
cardenalicia a tres españoles: los arzobispos de
Valencia y Barcelona, Agustín García-Gasco y Lluís
Martínez Sistach, y el jesuita Urbano Navarrete Cortés,
rector emérito de la Pontificia Universidad Gregoriana
de Roma. También tendrán ocasión de felicitar al
portavoz, Juan Antonio Martínez Camino, por su reciente
nombramiento episcopal.
«Iglesia en España y
pastoral de las migraciones» es el título del esperado
documento que desde más de un año, prepara el Episcopado
y que previsiblemente verá la luz en estos días. Un
texto comprometido, que abordará la problemática de la
inmigración y la respuesta de la Iglesia ante este
fenómeno. Del mismo modo, se habrá de aprobar el
documento «La tierra se ha dado a los hombres. Humanizar
la globalización y globalizar la solidaridad», en el que
los obispos reflexionan sobre los retos del mundo
globalizado y la oportunidad que trae para la paz entre
los pueblos.
Sostenimiento de la
Iglesia. si ningún contribuyente español marca la
casilla, la Iglesia no recibe nada
ACI
El vicesecretario de
Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española
(CEE), Fernando Giménez Barriocanal, comentó la reciente
campaña publicitaria de la Iglesia en este país para
promover su sostenimiento y explicó que si "ningún
contribuyente marcara la casilla de la asignación a la
Iglesia", ésta "recibiría cero".
"Ha habido un cambio en el
modelo de colaboración que presta el Estado a la Iglesia
a través del sistema de asignación tributaria. Desde el
uno de enero la Iglesia recibe a través del Estado lo
que los contribuyentes deciden marcar. Es decir, si
ningún contribuyente marcara la casilla de la Iglesia,
la Iglesia recibiría cero para su sostenimiento",
explicó Barriocanal. Si bien "en los últimos cinco años,
uno de cada tres contribuyentes marca la asignación de
la Iglesia Católica", el vicesecretario afirmó que
"esperamos subir este porcentaje".
"Muchas veces se proyecta
una imagen distorsionada de la Iglesia", y la realidad
es que "existen más de 40 000 entidades religiosas en
España" cubriendo un amplio campo social, señaló
Barriocanal quien considera que éste es un buen momento
para "explicar qué es" y qué hace la Iglesia en España.
"En España –prosiguió– hay
69 diócesis, 22 700 parroquias, 850 monasterios de
clausura y entre 13 000 y 14 000 entidades religiosas",
así como "20 000 sacerdotes desempeñando su labor
ministerial, 18 000 misioneros, 12 000 monjas de
clausura, 60 000 religiosos, más de 70 000 catequistas.
Estamos hablando de cifras muy importantes", aseveró.
"La Iglesia no es una ONG"
sino que "trabaja para anunciar el evangelio, la buena
noticia de Jesucristo para que esa persona que ha
recibido esa fe pueda vivirla en la Iglesia, y cuando
estas personas descubren en el otro el rostro de Cristo
y a partir de ahí aparece toda la inmensa actividad
social que realiza la Iglesia", concluyó.
El IPF y el FEF piden
la retirada de la Ley del divorcio “express”
VERITAS
El Instituto de Política
Familiar (IPF) y el Foro Español de la Familia (FEF) han
pedido la retirada de la Ley de divorcio “express” y una
reforma que permita “blindar” el matrimonio. Según el
IPF, “la explosión de la ruptura familiar en España
evidencia el fracaso de la ley del divorcio express” ya
que según los datos las “400 rupturas familiares diarias
sitúan a España, junto con Bélgica, como el país de la
Unión Europea con mayor tasa de matrimonios/rupturas”.
Asimismo, el IPF muestra
la importancia de elaborar “una Ley de Prevención y
Mediación Familiar, el impulso y promoción de los
centros de orientación Familiar (COF) y la creación de
la “mesa de expertos” sobre la ruptura familiar”.
Eduardo Hertfelder, presidente del IPF afirma que “dos
años han sido suficientes para evidenciar el impacto
negativo que ha tenido la entrada de la citada ley y que
ha supuesto un incremento sustancial de la ruptura
familiar en general y una explosión del número de
divorcios en particular”.
Por su parte, el FEF ha
propuesto un blindaje para el matrimonio. Su presidente,
Benigno Blanco, declaró que “como era de esperar con una
ley tan irresponsable el número de divorcios no hace más
que aumentar, pues el matrimonio ha pasado a ser en
España un “contrato basura”, el contrato menos protegido
por el derecho de todos los existentes”. El FEF propone
que se dé la opción, “a quienes libremente lo quieran,
de tener a su disposición un matrimonio blindado por la
ley que ayude y promueva afrontar los conflictos
matrimoniales en clave de superación, sin apostar por la
fácil ruptura”.
Aumento de divorcios es
consecuencia del maltrato a institución del matrimonio,
advierten obispos. Instituciones familiares exigen al
Gobierno "blindar" al matrimonio para evitar rupturas
ACI
El Arzobispo de Toledo y
Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española
(CEE), Cardenal Antonio Cañizares, señaló que la causa
del aumento de divorcios en el país se debe al
tratamiento erróneo que se da a "la realidad del
matrimonio", y que está llevando a la familia española a
un futuro nada esperanzador. Estas consecuencias,
advirtió, "no son nada esperanzadoras de cara al futuro,
por lo cual es necesario reafirmar la realidad y la
importancia de la familia y 'el carácter imprescindible
de la misma asentada en el matrimonio único e
indisoluble". "Cuando esto ocurre en una sociedad, su
futuro y la quiebra de la misma sociedad está ahí
mismo", declaró a la prensa, a la vez que rescató el
hecho de que Castilla-La Mancha sea una de las regiones
donde menos divorcios se producen.
Por su parte, el Obispo de
Málaga, Mons. Antonio Dorado Soto, coincidió en que los
"divorcios exprés" están poniendo en "crisis" a la
familia. El Prelado señaló que se trata de "un problema
muy grave, no solo para la Iglesia sino para la sociedad
en general"; pero aclaró que no solo esta facilidad para
separarse está afectando a las familias, sino también
otros problemas como las parejas de hecho, los mal
llamados "matrimonios" entre homosexuales. "Todo supone
una grave amenaza para la familia, que es la institución
religiosa y socialmente más estabilizadora. El amenazar
esa institución supone un riesgo muy grande para esa
sociedad", advirtió.
Ley irresponsable. El
presidente del Foro Español de la Familia, Benigno
Blanco, también se sumó a las críticas a la Ley de
Divorcio y sus consecuencias, pues "como era de esperar,
con una ley tan irresponsable el número de divorcios no
hace más que aumentar, pues el matrimonio ha pasado a
ser en España un ‘contrato basura’, el contrato menos
protegido por el derecho de todos los existentes".
Por ello, exhortó a los
políticos para que elaboren una alternativa seria que,
en vez de debilitar al matrimonio, lo proteja en su
estabilidad y permanencia para quienes lo quieran en
libertad. Asimismo, el presidente del Instituto de
Política Familiar, Eduardo Hertfelder, señaló que urge
la elaboración de una Ley de Prevención y Mediación
Familiar que reviertan el impacto negativo de la Ley del
Divorcio. Señaló que las más de 145 mil rupturas
familiares producidas en 2006 son datos irrefutables que
demuestran el fracaso del divorcio exprés y sus
consecuencias nefastas para la sociedad.
El Papa nombra obispo
auxiliar de Madrid al secretario general de la
Conferencia Episcopal Española. El padre Juan Antonio
Martínez Camino
ZENIT
Benedicto XVI ha nombrado
obispo titular de Bigastro y auxiliar de Madrid (España)
al padre Juan Antonio Martínez Camino S.I., secretario
general de la Conferencia Episcopal Española (CEE),
según hizo público el sábado la Oficina de Información
de la Santa Sede. Monseñor Fidel Herráez Vegas, obispo
auxiliar de Madrid, expresó en la CEE, en presencia del
futuro obispo: «La archidiócesis de Madrid da gracias a
Dios por el nombramiento de un nuevo obispo auxiliar»,
«a quien acoge con mucha alegría».
Las tareas propias del
ministerio episcopal esperan al padre Martínez Camino,
cuya «destacada preparación teológica», «trayectoria
académica» y «experiencia en los ámbitos de la
universidad y de la cultura» le capacitan «también para
proseguir el quehacer que desempeñó de forma tan
admirable y ejemplar nuestro muy querido don Eugenio
Romero Pose [anterior auxiliar de Madrid] –recordó
monseñor Herráez--, hasta que el pasado mes de marzo
estuvo entre nosotros, y el 26 de ese mismo mes fue
llamado a la Casa del Padre».
El prelado se hizo
portavoz [en la rueda de prensa celebrada en la CEE en
la misma mañana del sábado] del cardenal arzobispo de
Madrid, Antonio María Rouco Varela –en Roma, en esos
momentos--, en su agradecimiento por la disponibilidad
del próximo obispo auxiliar, a quien le pide que
encomiende su ministerio a Dios y a la protección
mariana. Con palabras de emoción y gratitud ha acogido
el padre Martínez Camino su nombramiento episcopal. «Me
dispongo del mejor modo que puedo a la tarea y al
ministerio de obispo auxiliar de Madrid»; «es un
servicio a toda la diócesis, un servicio que se resume
en ser testigo de Jesucristo de una manera especial»,
expresó.
«Me maravilla y me
conmueve que [Benedicto XVI] haya pensado en este pobre
hombre para ser obispo auxiliar de Madrid por la
confianza que esto significa en mi persona
--reconoció--; como jesuita considero que de esta manera
respondo a una misión del Papa, a la cual los jesuitas
nos debemos de modo especial».
El padre Martínez Camino
confirmó que proseguirá al frente de la secretaría
general de la CEE durante el plazo habitual, que
finaliza en noviembre del año próximo.
Cardenal Castrillón:
Las imágenes de Semana Santa, testimonios del amor de
Dios
ZENIT- VERITAS
«Las imágenes son
testimonios elocuentes del amor de Dios», considera el
cardenal Darío Castrillón, presidente de la Comisión
Pontificia «Ecclesia Dei». Lo explicó durante la
conferencia sobre «La Pasión de Cristo: el sacrificio
redentor de Dios hecho hombre», que se celebro el 17 de
noviembre en la Universidad Católica San Antonio de
Murcia (UCAM), en el marco del II Congreso Internacional
de Cofradías y Hermandades.
El cardenal Castrillón
animó a los distintos miembros de la Cofradías y
Hermandades, realidades típicas del fervor popular
español, «a hacer presente en nuestra sociedad, de un
modo visible, didáctico y sensorial, el sacrificio
redentor de Cristo». «Cada Semana Santa, mostráis al
mundo el drama de la lucha de Cristo, Dios hecho hombre,
contra el pecado y la victoria redentora de Cristo
resucitado», afirmó.
Por su parte, el
presidente de la UCAM, José Luis Mendoza, consideró que
las palabras del cardenal Castrillón «tienen una
trascendencia enorme en el momento actual que vivimos,
con una sociedad que vive de espaldas a Dios y que
necesita testigos de su palabra».
El PP reta a CiU a
apoyar una enmienda en el Senado para salvar a la
Iglesia de la 'guerra de placas'
Agencias
El PP considera que la
enmienda que CiU pactó con el PSOE en el Congreso para
que la retirada de símbolos franquistas que prevé la Ley
de Memoria Histórica no afecte a las iglesias no
garantiza que edificios religiosos queden al margen de
la 'guerra de placas' que, según su pronóstico, se
declará cuando esta norma entre en vigor. Según
informaron a Europa Press en fuentes parlamentarias, con
la intención de afinar más este artículo y comprobar la
'sinceridad' de CiU sobre este extremo, el PP ha
dedicido enmendar la ley en el Senado.
Los 'populares', que
votaron en contra de la nueva redacción del artículo 15
de la Ley de Memoria aprobada con el apoyo de PSOE, PNV
y CC, intentaron sin éxito en el Congreso que esta
modificación se eliminase del texto.
En un escrito que el
pasado martes fue rechazado por la Mesa del Congreso, el
PP explicaba que no pudo oponerse a la votación, como
era su intención, porque el presidente de la Cámara,
Manuel Marín, no preguntó si algún grupo iba a vetarla,
como se hace habitualmente, dado que las enmiendas
transaccionales que se presentan en el Pleno precisan
del consentimiento de todos los grupos parlamentarios
para votarse.
Así las cosas, el PP ha
optado por aprovechar el trámite en el Senado para
intentar mejorar el precepto sobre los símbolos, aunque
ya advierte de que será una enmienda 'de mínimos' habida
cuenta de que mantiene su total rechazo a la Ley de
Memoria, que tacha de 'lamentable e innecesaria'.
El objetivo de la enmienda
'popular' será triple. Por una parte, intentarán
introducir una redacción que realmente salve a las
iglesias de la obligación de suprimir los símbolos
franquistas y abra una 'guerra de placas' que afecte
también a los nombres de pueblos y calles. Pero con su
propuesta buscarán también situar en un brete a los
nacionalistas catalanes, especialmente a Uniò
Democratica.
'CiU tendrá la oportunidad
de demostrar si sus intenciones son sinceras y si actúa
en serio o poniendo una vela a Dios y otra al diablo',
aducen los 'populares', que sostienen que tanto los
nacionalistas catalanes como el PNV ya se han cobrado su
apoyo a la esta norma con las indemnizaciones obtendrán
gracias a la reforma de la Ley de compensación por
bienes incautados por el franquismo que pactaron con el
PSOE, justo una semana después de que la Ley de Memoria
se aprobara en el Congreso.
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