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Internacional
«La santidad es para todas las edades», asegura el Papa.
Al recibir a niños y jóvenes de la Acción Católica
ZENIT
En
el tradicional intercambio de felicitaciones con motivo
de Navidad --también Juan Pablo II acogía en estas
fechas a los chicos y chicas de este movimiento--, el
Papa les presentó como ejemplo de Antonia Meo, llamada
familiarmente «Nennolina», quien falleció en 1937 sin
haber cumplido los siete años. Esta niña, cuyas virtudes
heroicas fueron reconocidas el lunes por un decreto
promulgado con la aprobación del Santo Padre, enferma de
cáncer de huesos, vivió una profunda unión con Jesús y
su «mamá», María.
«Espero que su causa de beatificación pueda clausurarse
pronto con éxito», confesó el Papa. Para ello se
necesita el reconocimiento de un milagro atribuido a la
intercesión de la niña.
«Su existencia, tan sencilla y al mismo tiempo tan
importante, demuestra que la santidad es para todas las
edades: para los niños y los jóvenes, para los adultos y
los ancianos», explicó el Papa.
«Cada estación de nuestra existencia puede ser buena
para decidirse a amar en serio a Jesús y para seguirle
fielmente», indicó.
En
pocos años, siguió diciendo, «Nennolina alcanzó la
cumbre de la perfección cristiana que todos estamos
llamados a escalar, recorrió velozmente la autopista que
lleva a Jesús».
Es
más, aclaró, «Jesús es el verdadero "camino" que nos
lleva al Padre y a su casa y nuestra casa definitiva que
es el Paraíso».
«Sabéis que Antonia ahora vive en Dios, y desde el Cielo
está cerca de vosotros: centinela presente con vosotros,
en vuestros grupos».
«Aprended a conocerla y a seguir su ejemplo. ¡Creo que
ella también estará contenta de seguir participando en
la Acción Católica!», concluyó.
Cristianos en Tierra Santa: «Necesitamos peregrinos»
Alfa y Omega
Tras algunos años difíciles, las peregrinaciones vuelven
a llegar a Tierra Santa. Los cristianos árabes respiran
con alivio, aunque son conscientes de que su futuro será
siempre imprevisible: «Uno puede perderlo todo de la
noche a la mañana -dice Habib-. Eso lo sabemos muy bien
aquí»
No
hay romanticismo en la respuesta de Habib y Katia, un
matrimonio árabe católico de Jerusalén, cuando se les
pregunta por la importancia de que los cristianos de
todo el mundo visiten Tierra Santa: «Tenemos que comer»,
dice él. No sale de sus bocas el más leve tono
quejumbroso, ni albergan la más mínima pretensión de que
el mundo deba mostrarles algún tipo de agradecimiento
por quedarse en su país, en el que son apátridas, como
tantos otros árabes. «Los cristianos somos aquí muy
orgullosos y jamás vamos a aceptar limosnas». Pero lo
cierto es que, al ritmo actual, Tierra Santa va camino
de quedarse sin cristianos en un generación. Los Khoury
lo entienden. Muchos de sus amigos están ya en otros
países, pero ellos no se irán mientras puedan, y su
agencia de turismo, Shepherds, siga teniendo peregrinos.
Las cosas hoy son fáciles, comparadas con cómo eran
hasta hace sólo dos años. La segunda Intifada
(sublevación palestina contra Israel), que comenzó en
2000, provocó una caída en picado de las peregrinaciones
cristianas. El matrimonio Khoury acababa de firmar una
hipoteca, y los dos se vieron con la soga al cuello,
aunque tuvieron la suerte de contar con la ayuda de los
padres de Katia. «Habib casi muere por un infarto»,
cuenta ella. «Ah, sí, bueno -prosigue el aludido-. Es
que no podía dormir, y me pasaba la noche fumando.
Miraba a mi mujer y a mis hijos y me preguntaba si
debíamos abandonar y marcharnos de una vez. ¿Sabes lo
que significa para un padre no poder mantener a su
familia?», se justifica. «Pero ahora -concede- me
levanto cada mañana y siento una gratitud hacia Dios que
tal vez, de otro modo, no hubiera podido experimentar
jamás. Sí, hemos tenido suerte».
Del otro lado de la frontera, en Belén, bajo
administración de la Autoridad Nacional Palestina,
Nicolás -ése es su nombre artístico en español- se gana
la vida como puede con los peregrinos. Belén es su
ciudad, pero a él lo que le gustaría es conseguir
permiso para salir de allí y trabajar en Israel. Los
cristianos, hasta hace poco mayoría, son hoy apenas el
30%, y en retirada. «No nos atrevemos a levantar la
voz», cuenta este joven. «Si tienes problemas con un
musulmán, le viene a defender toda su familia, pero un
cristiano está solo».
La
Intifada
terminó, pero Israel construyó un muro que aisló la
ciudad, igual que otras partes de Cisjordania. Trabajar
en Belén se ha complicado. Vienen menos peregrinos, y
los que llegan no suelen quedarse a dormir, lo que
reduce los ingresos de la ciudad. Además, los judíos ya
no se atreven a venir por aquí. Muchos venían de
Jerusalén para hacer sus compras en Belén, pero ahora no
quieren exponerse a un linchamiento. León, guía
turístico de Israel, con varios años de experiencia y
miles de peregrinos de habla hispana a sus espaldas,
era, hasta hace poco, acérrimo enemigo del muro. Hasta
hace poco. Porque un terrorista suicida se quitó la vida
en una cafetería de Jerusalén de la que acababa de salir
una de sus hijas. «Esas cosas ahora ya no pasan», dice.
«Tengo que reconocerlo».
Pero el problema hoy no está en Belén ni en Jerusalén ni
en sus alrededores, donde se concentran la mayor parte
de los Santos Lugares y donde vive el mayor número de
cristianos palestinos. Las organizaciones de
peregrinaciones españolas, sobre todo aquellas que
quieren destacarse por escoger alojamientos y a guías
cristianos (Custodia Franciscana, agencia Turismo y
Peregrinaciones, Construyendo Puentes, Instituto
Pontificio Notre Dame de Jerusalén...) anuncian
completos en determinadas fechas del año próximo por
primera vez en mucho tiempo. Ahora el infierno se llama
Gaza. En esa parte de Palestina gobiernan los islamistas
de Hamás, y tanto Israel como Egipto mantienen la franja
prácticamente en cuarentena. Viven pocos cristianos en
Gaza, unos 3.000, sometidos a las mismas duras
condiciones que el resto, aunque deben añadir a eso los
problemas derivados de su condición de no musulmanes
entre fundamentalistas. De vez en cuando, algún
cristiano es asesinado. En Cisjordania, sus hermanos de
fe dicen que se debe a que «ha hablado demasiado». El
infierno de Gaza es más infierno por la noche. Los
niños, musulmanes o cristianos, se orinan en la cama.
Cuando llega la oscuridad, algo malo pasa: una
explosión, un disparo... Y por la mañana, esperan la
pobreza y el hambre, pobreza para todos, pero más para
los cristianos, ya que las redes clientelares de Hamás
están subordinadas al proselitismo ideológico y
religioso.
Sorprende, en esas terribles condiciones, que los
cristianos palestinos de Cisjordania hayan sido capaces
de establecer algunas pequeñas redes informales de ayuda
a los cristianos de Gaza, abiertas también a musulmanes,
una cuestión no sólo de principios, sino que busca
además no crearse enemistades innecesarias. Con todo, lo
que más sorprende es que, pese a los muros, los
controles militares y las tan diferentes condiciones
políticas, la comunidad cristiana haya logrado mantener
esa unidad en Tierra Santa, muy difícil de comprender
para el visitante. De alguna manera, sin apenas medios,
se está siempre al tanto de lo que le sucede al resto.
«Los cristianos de Tierra Santa están desapareciendo».
Éste es el terrible diagnóstico que expone el padre
franciscano Artemio Vítores, español, Vicecustodio de
Tierra Santa. Los franciscanos están acostumbrados a
contar aquí el tiempo en siglos, como si tal cosa, pero
las estadísticas de los últimos años y décadas no les
dejan otra opción que lanzar una voz de alarma. De
representar el 20% de la población de Palestina entre
1920 y 1947, los cristianos han visto reducido hoy su
peso sobre el total al 1,6%. Cientos de familias
cristianas han podido quedarse sólo gracias a la ayuda
de los franciscanos, que les han proporcionado hogar y
trabajo, y educación para los niños, incluso cuando no
llegaban peregrinos ni había ingresos. Sobre todo,
tienen claro que es importante no ceder en la cuestión
de la vivienda. Por ejemplo, una vez que un musulmán
compra la casa de un cristiano que se marcha, sólo la
venderá ya a otro musulmán, y de Israel los cristianos
saben que los permisos de construcción o de reforma no
van a ser fáciles de obtener.
¿Merece la pena tanto esfuerzo? ¿Importa algo que esos
cristianos vivan en Jerusalén, o unos pocos kilómetros
más allá, por ejemplo en Jordania? El padre Artemio
Vítores cita a Pablo VI: sin franciscanos -y más aún sin
cristianos-, los Santos Lugares «se convertirían casi en
museos». Y recuerda, con san Pablo, como acaba de hacer
Benedicto XVI, que la Iglesia madre está en Jerusalén:
«Es la que nos ha dado la vida... El peregrino viene
aquí a encontrarse con el Señor, a pasar por donde Él
pasó... Como decía san Francisco, quiere ver donde
vivió, para conocerle mejor».
Los Lugares Santos están vivos porque la Iglesia en
Tierra Santa está viva. Muchos peregrinos -reconoce el
padre Vítores- no se percatan de la presencia de
cristianos autóctonos, pero la peregrinación debe
entenderse también como «la visita a un amigo enfermo,
en este caso a una minoría, la cristiana, que lo es para
todos, para Israel y para Palestina». Y cita el caso de
Belén, una «parroquia que funciona, y que tiene un grupo
de jóvenes muy vigoroso». Pero es también una comunidad
con grandes necesidades. «Por eso es necesario que
vengan peregrinos, y que los grupos se queden allí a
dormir, que den trabajo a la gente». Eso no es ir en
contra de nadie. Un alto funcionario del Ministerio de
Turismo israelí explica que su Gobierno entiende que la
prosperidad de los palestinos va en beneficio de la
seguridad y de la prosperidad también de Israel. «Sobre
todo -dice-, nos interesa que haya calma en Belén», a
menos de 10 kilómetros de Jerusalén.
Los franciscanos, además, quieren que los cristianos de
Tierra Santa experimenten la solidaridad de los
cristianos de otros lugares. Por eso impulsan o apoyan
diversas iniciativas que contribuyen a reforzar su
sentido de pertenencia a la Iglesia universal. El
próximo día 28, por ejemplo, llegará un grupo de 150
jóvenes de la Acción Católica de varios países, que
convivirán hasta el 5 de enero con los jóvenes de las
parroquias franciscanas.
Con mapa y callejeros no basta. El peregrino necesita
una Biblia, y también cierta preparación interior. Viaje
a la ciudad de Belén, que acaba de publicar la
periodista Victoria Martín de la Torre, es muchos libros
de viaje en uno solo, pero sobre todo es el resultado de
una búsqueda honrada y sincera del sentido de Tierra
Santa, del Sentido, con mayúscula, en el mismo tiempo
escaso que suele durar una peregrinación.
Se
narra, en el penúltimo capítulo, este encuentro entre la
autora y Ariel, un novicio franciscano argentino en
vísperas de Navidad: «Me moría por saber qué había
descubierto durante estos meses en Belén. Para
responderme, citó la Segunda Carta de san Pablo a los
Corintios: En el capítulo II dice que Dios se hizo pobre
para enriquecernos con su gracia. Aquí puedes meditarlo.
Por supuesto que Dios está en todas partes, pero aquí
puedes meditar con la mayor de las gracias, es el lugar
donde mejor se entiende a un Dios que quiso hacerse
débil. Aunque no alcanzaba a comprender todo lo que
decía, sentía envidia de la felicidad, la libertad y la
paz que Ariel rezumaba...»
La
respuesta a la incógnita de la autora se da unas páginas
más adelante: «Estaba en descubrir que el Yahvé
todopoderoso, al que tanto temían los judíos, se había
hecho Bebé para que un padre y una madre lo abrazaran».
Tierra Santa es sinónimo de esperanza, de una esperanza
muy concreta. «La Tierra Santa es un medio excepcional
para acercarnos al Hijo de Dios, a Jesús de Nazaret, a
los lugares que Dios eligió para llevar a cabo buena
parte de la historia de la salvación de la Humanidad;
donde Él mismo se encarnó, nació, se nos manifestó a
través de su mensaje, padeció, murió por nosotros,
resucitó y ascendió al Cielo». Ésa es la conclusión de
doña Ana Palacios, que, tras llevar a decenas de grupos
de peregrinos a Tierra Santa, ha puesto en marcha la
Hospitalidad Jesús de Nazaret, cuya próxima
peregrinación será a finales de abril.
La
razón que ha impulsado esta iniciativa es facilitar las
peregrinaciones a personas enfermas y discapacitadas,
acompañadas de sus familias. Para eso, es necesario
buscar recursos económicos para quienes carecen de ellos
y la logística necesaria para atenderles adecuadamente
durante el viaje... Una de las personas que ya ha
visitado Tierra Santa con la Hospitalidad es
Purificación de Miguel, que vive en una residencia de
Madrid. «Para mí, Tierra Santa significa tantas
cosas...», dice. «Hay que vivirlo y sentirlo... ¿Tú te
imaginas estar por donde Jesús pasó? Sientes que está
contigo. Es una sensación muy especial. La impresión más
profunda que sentí fue cuando estábamos en la barca (en
el lago Tiberíades), ese silencio, esa tranquilidad;
sentía como si Jesús estuviera a mi lado... Yo creo que
todo el mundo debería ir a Tierra Santa para sentir esa
cosa que se te mete en el cuerpo, es como un cosquilleo,
algo grande. Han sido unos días muy bonitos que jamás
olvidaré».
Cuando se llega bien preparado -explica Ana Palacios-,
«la peregrinación es la alegría que da paso a un deseo
de conocimiento mayor y más profundo y predispone a
acoger el amor de Dios. Por eso, esta experiencia nos
abre a un nuevo universo, el universo de la esperanza:
creer en lo que no se ve, pero que sí se ha
experimentado». Pero no se trata de una experiencia de
tipo intimista. Ana de Palacios está convencida de que
es fundamental empaparse de la situación que viven los
cristianos en Tierra Santa, eso sí, «sin meterse en
temas políticos». El peregrino a Tierra Santa debe ir
también a conocer la realidad de la Iglesia local». Eso
abre -cree- a «una vivencia mucho más auténtica de la
peregrinación».
Ricardo Benjumea. Alfa y Omega agradece la invitación
del Ministerio de Turismo de Israel, que ha hecho
posible este reportaje
La
objeción de conciencia de los farmacéuticos, un derecho.
El cardenal Barragán recuerda el código ético del buen
boticario
ZENIT
«El farmacéutico católico debe oponerse a vender
medicinas que perjudiquen la salud y que se oponen a la
ética» opina el cardenal Javier Lozano Barragán,
presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la
Salud. Lo afirmó el purpurado en la misa de preparación
a la Navidad de una organización de farmacéuticos
católicos, el pasado 18 de diciembre en la iglesia de
San Lorenzo en Miranda, de Roma.
En
la homilía, el cardenal afirmó que «es mejor renunciar a
un beneficio económico, aunque sea notable, que
comprometer a la propia conciencia». El presidente del
dicasterio vaticano recordó que «un farmacéutico
católico no es sólo un comerciante en el campo de las
medicinas sino que tiene también una misión que
cumplir». «Ciertamente su trabajo y justa retribución
son lícitos», explicó, pero son siempre válidos los
principios clásicos por los que se legitima el comercio,
es decir: «Virtuositas, Raritas, Complacibilitas».
Respecto a la «virtuositas», se debe considerar la
utilidad --precisó el cardenal Lozano Barragán--, porque
«un beneficio que no se legitima con una verdadera
utilidad del producto que se ofrece, es injusto y
fradulento». Sobre la «raritas», el purpurado auguró que
«la singularidad del producto se de lo menos posible y
se puedan tener a disposición las medicinas que más
sirvan a la población actual, especialmente a los más
pobres y necesitados». El presidente del Consejo
Pontificio explicó que «para establecer los precios es
muy importante la: «complacibilitas», es decir «la justa
valoración de las medicinas por los los usuarios».
Para llegar a esta valoración, el farmacéutico tiene un
papel importante -subrayó-, porque «se trata de llegar a
concebir la salud como un bien común». Los
farmacéuticos, sostuvo el purpurado, deben vivir la
Navidad y el Evangelio ejerciendo «constantemente la
caridad», al ayudar a los pacientes, incluso «a aquellos
que están fuera del sistema sanitario nacional, los más
pobres, los emigrantes». El cardenal Lozano Barragán
concluyó afirmando que «este sería verdaderamente el
mejor modo de festejar la Navidad: llevar la paz y la
salud, desde su farmacia, a tantos hombres de buena
voluntad».
Sarkozy y el Papa constatan la buena sintonía de Francia
con la Santa Sede
ABC
El
Vaticano constató ayer «las buenas relaciones con la
República francesa» al término de la primera visita del
nuevo presidente, Nicolas Sarkozy, para una entrevista
de media hora con Benedicto XVI en la que abordaron
también «el futuro de Europa, los conflictos de Oriente
Medio, los problemas de algunos países africanos» y «el
drama de los rehenes», una clara referencia al largo de
secuestro de Ingrid Betancourt por la guerrilla
colombiana de las FARC.
Aunque Sarkozy tiene muchas tablas y suele dominar el
escenario, el mandatario francés confesó al saludar al
Papa que «me conmueve estar aquí». Como sucede con la
mayoría de los visitantes, la sencillez de Benedicto XVI
le desarmó enseguida, y Sarkozy preguntó admirado al
Papa donde había aprendido su correctísimo francés: «En
la escuela, en Baviera», fue la respuesta.
Clima cordial
El
Santo Padre y el presidente francés hablaron en privado
durante 25 minutos en un clima muy cordial, según el
comunicado del Vaticano, que mencionó entre los temas
abordados «la situación actual del país, y expresamente
las buenas relaciones entre la Iglesia Católica y la
República Francesa».
La
expresión «Iglesia Católica» en lugar de «Santa Sede»
significa que las relaciones del Estado francés son
buenas, no sólo con Roma, sino también con los obispos
del país, a diferencia del desencuentro que existe en
España por temas de gran envergadura.
Al
término de la entrevista, el presidente francés regaló
al Papa un ejemplar de su libro «La República, las
religiones, la esperanza», con encuadernación de lujo en
cuero, y recibió a cambio las medallas del Pontificado.
A diferencia de otros presidentes franceses que
mantenían una actitud más fría con la Iglesia, Nicolas
Sarkozy acudió ayer a la basílica de San Juan de Letrán
para tomar posesión de su sitial de canónigo de honor,
un acto que disfrutó a ojos vistas lo mismo que su
visita al Vaticano.
Poco antes del viaje, el portavoz del presidente francés
había declarado que «el Vaticano es muy activo e
influyente. Es un socio que cuenta, y un peso pesado en
gran número de asuntos».
Sarkozy reitera ante el Papa las raíces cristianas de
Francia y su “positiva laicidad”
Análisis Digital
Benedicto XVI recibió en la mañana de ayer, en el
Palacio Apostólico, al presidente de la República de
Francia, Nicolas Sarkozy, acompañado de su séquito.
Después de la audiencia pontificia, el mandatario
francés mantuvo un encuentro con el cardenal Secretario
de Estado, Tarcisio Bertone, y con mons. Dominique
Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados
El
comunicado hecho público por la Oficina de Prensa de la
Santa Sede señala que «las cordiales conversaciones han
permitido pasar revista a algunos temas de común interés
referidos a la situación actual de Francia, evocando las
buenas relaciones existentes entre la Iglesia católica y
la República francesa, así como el papel de las
religiones, en particular de la misma Iglesia católica,
en el mundo».
También se dedicó especial atención a la situación
internacional, con referencia al futuro de Europa, los
conflictos en Oriente Medio, los problemas sociales y
políticos de algunos países africanos y el drama de los
rehenes. “Al final de las conversaciones –concluye el
comunicado- ha habido un intercambio de felicitaciones
navideñas y de Año nuevo».
Con una amplia sonrisa y visiblemente emocionado, las
primeras palabras de saludo de Sarkozy al Papa fueron:
“Gracias por recibirme”. Durante media hora, el Santo
Padre conversó en privado con el presidente francés
quien le ofreció un libro del que es autor el propio
Sarkozy sobre la República francesa y las religiones.
Como marca la tradición a ser Francia “hija primogénita
de la Iglesia”, el presidente fue nombrado después de l
audiencia “canónigo honorario” de la basilca de San Juan
de Letrán, titulo que se confiere a los jefes de Estado
franceses desde Enrique IV, que después de ser rey de
Navarra lo fue de Francia y del que se recuerda, sobre
todo, su conversión del protestantismo al catolicismo en
1593 y su famoso Edicto de Nantes que puso fin a la
guerra de religiones. Charles De Gaulle, Valery Giscard
D'Estaing y Jacques Chirac tomaron posesión como
'canónigos de honor' del templo lateranense mientras que
René Coty y Georges Pompidou lo rechazaron y François
Mitterrand nunca lo asumió.
Aunque presidente de una República laica, Sarkozy ha
reiterado en diversas ocasiones su confesión católica al
tiempo que ha calificado el cristianismo como
“determinante” en la construcción de la identidad
nacional francesa. Se recuerda en este contexto que el
Papa había mostrado su satisfacción por la defensa de
los valores familiares hecha por Sarkozy durante su
campaña electoral. Pese a ello, la Iglesia no ha dejado
de expresar sus reservas a propósito de algunos aspectos
de la política gubernamental francesa, en especial la
relativa a la inmigración, las pruebas de ADN y el
trabajo dominical tan extendido en el país.
De
nuevo ayer, durante la ceremonia en la que fue nombrado
canónigo honorario de San Juan de Letrán, el jefe de
Estado francés, Nicolas Sarkozy, dijo que tanto las
"raíces cristianas" como la "laicidad" forman parte de
la historia de Francia. En el acto, celebrado en el aula
de la Conciliación de la basílica romana con la
asistencia del vicario de Roma, cardenal Camilo Ruini, y
otros purpurados, Sarkozy recordó que las "raíces del
país son esencialmente cristianas".
También quiso reiterar que Francia es un Estado que
tiene una "laicidad positiva", donde existe la "libertad
de creer o no creer, de practicar una religión o la
libertad de cambiar credo, así como la libertad de no
ser ofendidos por las propias creencias o de dar a los
hijos una educación según las propias convicciones".
Según Sarkozy, "la laicidad se ha convertido en una
condición para la paz civil" y, por ello, "el pueblo
francés ha defendido ardientemente la libertad
escolástica y el deseo de prohibir la ostentación de
símbolos religiosos en las escuelas".
En
este sentido, el presidente francés aseguró que la
"laicidad no puede ser la negación del pasado" y que no
tiene el poder de "hacer olvidar a Francia sus raíces
cristianas", tras recordar la "histórica unión (de
Francia) con la Iglesia católica". Sarkozy instó, en
consecuencia, a "asumir las raíces cristianas de Francia
y a darles su valor, pero defendiendo la madura laicidad
a la que se ha llegado". También exhortó a que "las
diferentes religiones, y en primer lugar el mensaje
cristiano, contribuyan a iluminar las decisiones y
construir el futuro" de Francia. Desde la que es la
catedral de Roma, el presidente francés se trasladó al
palacio del Quirinal, sede de la Presidencia de la
República italiana, para entrevistarse con su homólogo,
Giorgio Napolitano. A última hora de la tarde se reunirá
con los jefes de Gobierno de España e Italia, José Luis
Rodríguez Zapatero y Romano Prodi, con el objetivo de
alcanzar un acuerdo sobre el proyecto de una Unión
Mediterránea.
Sarkozy triunfa en Roma
La
Razón
El
presidente francés es aclamado por los italianos n
«Siempre he amado este país, estamos en Roma y el cielo
es azul», dijo. - Sarkozy habló con el Papa sin
necesidad de traductores por el «admirable» francés del
Santo Padre. Aunque finalmente llegó a Italia solo, sin
la esperadísima Carla Bruni, Nicolas Sarkozy disfrutó en
Roma de una jornada que hipervitaminó su ego. Lejos de
las demandas de los sindicatos franceses y de la
quejumbrosa voz de la socialista Ségolène Royal, el
presidente francés se dejó querer por la turba de
italianos que le acompañó en cada una de sus
apariciones.
Relajado y feliz, Sarkozy se quitó de encima el cordón
policial que lo separaba de los entregados romanos para
seducirlos de cerca con apretones de mano y proclamas de
su amor a Italia. «Siempre he amado este país, estamos
en Roma y el cielo es azul», dijo el mandatario francés
a los periodistas entre un sol impropio de estas fechas.
El momento de mayor desenfreno populista de Sarkozy se
produjo cuando salió del conocido restaurante «Al
Bolognese», donde había comido con su séquito. Los
romanos se congregaron en los alrededores del
establecimiento y llenaron la plaza del Popolo, donde se
comentaba lo bien que vendría a Italia un dirigente como
el francés. Hartos de la senectud de una clase política
falta de ideas frescas, los italianos miran con envidia
a la nueva generación de líderes que ha alcanzado el
poder en países vecinos como Francia y España.
25
minutos con Benedicto
Sarkozy empezó su jornada romana con una visita a la
Santa Sede, donde fue recibido por el Papa y por el
secretario de Estado Vaticano, el cardenal Tarcisio
Bertone. El presidente francés estuvo reunido 25 minutos
con Benedicto XVI, con quien habló sin necesidad de
traductores llegando a alabar el «admirable» francés del
Papa. Durante su discurso, Sarkozy abogó por un tiempo
de «laicidad positiva», desplazándose luego a la
basílica de San Juan de Letrán, donde fue nombrado
canónigo honorífico del templo. Este título se entrega
tradicionalmente a los reyes de Francia y desde la
llegada de la República también a los presidentes.
Algunos no lo aceptaron, pero Sarkozy no perdió la
oportunidad de recibir un nuevo agasajo. Esta es la
primera visita que Sarkozy realiza al Vaticano desde que
accedió a la jefatura de Estado francesa. Como suele ser
habitual en estos encuentros, obsequió al Papa con tres
libros, entre ellos uno sobre el papel de la religión en
la Francia secular.
Frágil y ambigua unidad latinoamericana en el año 2007
Daniel E. Benadava - CAMINEO.INFO
América Latina, como bien lo expresó el Episcopado
Latinoamericano en mayo del año 2007, es un continente
que posee una “unidad desgarrada porque, atravesada por
profundas dominaciones y contradicciones, es todavía
incapaz de incorporar en sí ` todas las sangres ´ y
superar la brecha de estridentes desigualdades y
marginaciones”. Desdichadamente en el transcurso del año
2007 se han desarrollado a lo largo del continente
numerosos conflictos sociales, y “avatares
diplomáticos”, que en nada favorecieron para fortalecer
la frágil y ambigua unidad latinoamericana.
Acuerdos diplomáticos entre presidentes de América
Latina. En la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de
Estado y de Gobierno, que se llevó a cabo en noviembre
del 2007, 19 países de América - junto con Andorra,
España y Portugal - plantearon que, para lograr
crecientes niveles de inclusión, solidaridad, justicia,
protección y asistencia social en Latinoamérica,
resultaba imprescindible la implementación de políticas
que ayuden a mejorar la calidad de vida de los grupos
más vulnerables; promuevan el respeto de los derechos
humanos; y favorezcan la eliminación de la pobreza
continental.
Así mismo, en diciembre del 2007, los presidentes de los
países de Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia,
Paraguay, Ecuador y Uruguay firmaron el acta de
lanzamiento del Banco del Sur el cual financiará los
proyectos de los países de América del Sur que estén
vinculados con el desarrollo de la economía; la
reducción de la pobreza y la exclusión social; y la
creación de 'fondos solidarios' para ser utilizados ante
desastres naturales.
Uruguay y Argentina: dos países hermanos distanciados.
En gran parte del transcurso del año 2007 los puentes
que comunican los territorios de Uruguay y Argentina
permanecieron cortados – mayoritariamente – por la
población de la provincia de Entre Ríos (Argentina) ya
que ésta rechaza, abiertamente, la instalación de la
planta de pasta de celulosa que la empresa Botnia ha
construido, en la ciudad de Fray Bentos (Uruguay), a
orillas del Río Uruguay que une las costas de los dos
países en conflicto.
Presumiblemente esta disputa que, paulatinamente esta
distanciando a las poblaciones de ambas naciones
latinoamericanas, amenaza con extenderse a lo largo del
año 2008 ya que no parece factible que, tal como es el
pedido de los habitantes de Entre Ríos, la empresa
Botnia relocalice su empresa en un sitio alejado a la
Argentina.
Crisis “diplomática” entre Colombia y Venezuela. Hacia
fines del año 2007 se originó un conflicto diplomático
entre los países de Colombia y Venezuela cuando ?lvaro
Uribe, presidente colombiano, dió por finalizada
“abruptamente” la mediación que le había encomendado a
Hugo Chávez para que éste intercediera frente a los
miembros de las FARC para que liberasen a las personas
que tienen prisioneras hace años “a cambio” de los
guerrilleros de la FARC que se encuentran en cárceles
colombianas.
Ante esta decisión, que sorprendió tanto al primer
mandatario venezolano como a los familiares de los
prisioneros de las FARC – los cuales veían con “agrado”
la intermediación que estaba realizando el presidente
venezolano -, Hugo Chávez dijo públicamente “Uribe es un
triste peón del imperio”, lo cual originó una crisis
diplomática entre Colombia y Venezuela.
Profundos y controvertidos intentos de reformas
constitucionales. El 2007 fue un año en el que
diferentes presidentes latinoamericanos procuraron
realizar profundas reformas constitucionales en sus
respectivos países. En Venezuela, por ejemplo, Hugo
Chávez intentó introducir modificaciones en la
Constitución tales como la posibilidad de reelección
indefinida; la universalización del seguro social; la
reducción de la jornada laboral de 8 a 6 horas; y “la
socialización de los medios de producción, de la
propiedad personal, familiar, la pequeña propiedad
privada, la pequeña y mediana empresa”. Ahora bien, en
diciembre del 2007 la población venezolana en una
votación muy reñida se expresó en contra de las reformas
constitucionales propuestas por Chávez.
Por su parte, Bolivia vivió “convulsionada” ya que
quienes tienen el poder económico del país se oponen a
que se realicen modificaciones en la Constitución para
que la mayoría de la población indígena tenga más poder
político; se realice una reforma agraria; se
nacionalicen los recursos naturales del país; y se
reafirme la unidad nacional en contra los proyectos
autonómicos de departamentos como Santa Cruz donde se
concentra la riqueza de Bolivia. Ante esta situación de
creciente tensión, Evo Morales planteó la posibilidad de
realizar, en el transcurso del año 2008, un plebiscito
para que la población boliviana exprese si es su
voluntad, o no, que él y los actuales gobernadores de
Bolivia continúen en sus respectivos cargos.
Por último, en Ecuador se conformó una Asamblea
Constituyente que tendrá plenos poderes para modificar
la Constitución del país ya que, de acuerdo a lo
planteado por el presidente ecuatoriano Rafael Correa,
“la institucionalidad política del Ecuador ha colapsado,
algunas veces por su diseño anacrónico y caduco, otras
por las garras de la corrupción y las voracidades
políticas”, de ahí que resulta imprescindible que la
Asamblea Constituyente cambie “de raíz, en forma
radical, la institucionalidad de este país”. Entre las
modificaciones propuestas se encuentran la
despolitización de los organismos de control, la
reestructuración del Estado, y la posibilidad de
reelección presidencial.
Elecciones y “debilitamiento institucional” en
Argentina. El 2007 fue un año electoral en la República
Argentina motivo por el cual el Congreso de dicho país
se transformó en un edificio “deshabitado y abandonado”
ya que los diputados y senadores argentinos, en vez de
estar ocupados en promulgar leyes que puedan solucionar
– por ejemplo - la situación de la gente que transita
por las calles revolviendo basura para encontrar
alimento, estuvieron realizando campaña electoral en
favor de sus partidos políticos. Así mismo el gobierno
manipuló a lo largo de todo el año 2007 los datos
elaborados por el Instituto de Estadísticas y Censos del
país con el fin de que la población argentina tuviese
una visión positiva de su gestión presidencial. Por
ambas razones no son pocos los que creen que, en el
citado país, se ha producido un “debilitamiento
institucional” que seguramente tendrá consecuencias
desfavorables en el transcurso del año 2008.
Una Patria Grande necesitada de estructuras justas y
solidarias. Los hechos señalados en los párrafos
anteriores fueron solo algunos de los conflictos
sociales, y “avatares diplomáticos” que se desarrollaron
en el continente latinoamericano a lo largo del año
2007. Conflictos sociales y “avatares diplomáticos” que
promueven, como lo planteó a principios del 2007 el
Episcopado Latinoamericano, que en la Patria Grande de
América Latina exista un frágil y ambigua integración
que – en muchas ocasiones – “se reduce a cuestión de
cúpulas políticas y económicas y no arraiga en la vida y
participación de los pueblos”.
De
esta forma en el año 2008, como también lo expusieron
los obispos latinoamericanos en Aparecida (Brasil), para
que América Latina “sea un continente de la esperanza,
del amor, de la vida y de la paz hay que ir ... al
encuentro de las necesidades de los pobres y los que
sufren y crear estructuras justas ... para disminuir la
hiriente inequidad que hoy existe en nuestro continente
... a través de políticas públicas y gastos sociales
bien orientados, así como del control de lucros
desproporcionados de grandes empresas”.
Por último, es digna de ser destacada la actitud de
millones de latinoamericanos que a pesar de los pesares
que causan las vicisitudes anteriormente citadas,
parafraseando a Mario Benedetti, saben que la tragedia
es un ave migratoria y, aunque a veces están heridos por
las traiciones de sus compatriotas y dirigentes,
porfiados como castores, solidarios como abejas y
aguerridos como jaguares, continúan soñando y
construyendo una Patria Grande en la que el aire se
vuelva respirable y de todos.
Al
Qaeda amenaza al Papa por su diálogo con los musulmanes
Forumlibertas.com
Al
Zawahiri define la visita del rey de Arabia Saudí a
Benedicto XVI como una ofensa al islam y a los
musulmanes. El ‘número dos’ de la red terrorista Al
Qaeda, el egipcio Ayman Al Zawahiri, define la reciente
e histórica visita del rey de Arabia Saudí, Abdalá bin
Abdelaziz, al Papa como una ofensa al Islam y a los
musulmanes.
Según informa la agencia ZENIT, Al Zawahiri realizó
estas declaraciones en una entrevista de una hora y 37
minutos de duración difundida este lunes, 17 de
diciembre, por la productora audiovisual de Al Qaeda, As
Sahab. Las amenazas del ‘número dos’ de Al Qaeda contra
Benedicto XVI buscan acabar con su obra de diálogo con
los musulmanes, afirmó el padre Federico Lombardi,
director de la Oficina de Información de la Santa Sede.
“Los contactos de diálogo que han promovido autorizados
exponentes musulmanes, como el rey de Arabia y los 138
líderes islámicos [que han escrito una carta de
colaboración al Papa, ndr.], son un hecho significativo
para todo el mundo musulmán”, reconoció el padre
Lombardi.
“No es extraño ni nos preocupa”
“El hecho de que estas voces que quieren explícitamente
dialogar y comprometerse por la paz tengan una
importancia creciente en el Islam es evidentemente un
hecho que preocupa a quien no quiere este diálogo”,
considera el portavoz. La “referencia negativa” al Papa,
observa el padre Lombardi, “no es un hecho extraño ni
nos preocupa particularmente”. De hecho, el director de
la Oficina de Información invita a no atribuirle “una
gran importancia”.
La
visita del rey Abadalá, custodio de las dos mezquitas
sagradas de la Meca y de Medina, el 6 de noviembre, fue
la primera de un monarca de ese país a un Papa. Días
después, el Papa respondió a la carta que al final del
Ramadán le habían dirigido 138 religiosos musulmanes
garantizando su compromiso por el diálogo basado en “los
valores del respeto recíproco, la solidaridad y la
paz”.
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NACIONAL
Más de un millón y medio de personas acudirán al
encuentro de las familias
La
Razón
La
diócesis de Madrid presenta el programa para el acto del
día 30. Los organizadores destacan el «gran interés»
suscitado por esta convocatoria en defensa de la familia
cristiana. «Entre un millón y medio y dos millones de
personas» se reunirán el domingo 30 de diciembre en la
plaza de Colón de Madrid en defensa de la familia
cristiana, según las previsiones que manejan los
organizadores, basadas en el «gran interés» que ha
despertado esta convocatoria. En rueda de prensa,
explicaron también el desarrollo del acto y el avance de
los preparativos.
Cesar Franco, obispo auxiliar de Madrid, explicó que la
celebración consta de dos partes. La primera se
desarrollará de las 11 a las 12 de la mañana y en ella,
tras la acogida de los participantes, se proyectarán dos
videos con mensajes de Juan Pablo II, uno de la misa
para las familias que celebró en la plaza de Lima de
Madrid en 1982, y el otro de una ceremonia de envió de
familias a la misión. A continuación ofrecerán su
testimonio cristiano un joven, un matrimonio y unos
abuelos. Después el presidente de la Conferencia
Episcopal, Ricardo Blázquez, y los cardenales saludarán
a los asistentes.
La
segunda parte comenzará a las 12 del mediodía con la
conexión en directo con el Ángelus que presidirá
Benedicto XVI en el Vaticano, y en el que dirigirá un
mensaje a los congregados en Madrid. Tras él, serán los
responsables de las realidades eclesiales que han
promovido este acto quienes intervengan. Posteriormente
comenzará la celebración de la Palabra con una procesión
de la imagen de la Virgen de la Almudena que portarán
unos jóvenes madrileños. El cardenal Rouco será el
encargado de la homilía.
La
rueda de prensa también sirvió para dar a conocer los
últimos preparativos. El delegado para actos públicos de
la diócesis de Madrid, Alfonso Ramonet, explicó que el
estrado estará situado delante de la cascada de los
Jardines del Descubrimiento. Su principal elemento
decorativo será una cruz blanca de quince metros de
altura dirigida hacia la calle Génova. Delante de la
cruz se situarán los obispos, unos cuarenta según los
organizadores, y en las inmediaciones del escenario los
minusválidos, enfermos y sordomudos, que contarán con
varios intérpretes de lengua de signos para que puedan
seguir el acto sin dificultades.
Los organizadores tienen prevista la instalación de seis
grandes pantallas de televisión para trasmitir las
palabras que el Papa dirigirá desde el Vaticano. Las
pantallas, junto con la megafonía distribuida desde el
puente de Eduardo Dato a Cibeles, Alonso Martínez y
parte de la calle Goya, permitirán a los asistentes
seguir el acto con más detalle.
Para atender los posibles imprevistos, la organización
también instalará un hospital de campaña en la esquina
entre las calles Serrano y Goya, treinta cabinas de
baños portátiles, un punto de encuentro para posibles
pérdidas y un servicio de agua potable. Dado el tipo de
evento también se ha previsto un lugar para lactancia
«debido a la afluencia masiva de familias». En estos
momentos hay más de 1.000 voluntarios organizando este
encuentro.
«No es fenómeno político sino una Celebración litúrgica»
La
Razón
El
cardenal Rouco animó ayer a participar en el encuentro
«Por la familia cristiana» y afirmó que es «una
convocatoria de la Iglesia española». En ese sentido,
aclaró que se trata de una «celebración litúrgica de la
Palabra», por lo que «compararlo con un fenómeno
político no es adecuado».
En
una entrevista en la Cadena Cope, el arzobispo de Madrid
recordó que el concepto que la Iglesia tiene de la
familia es el de «una comunidad íntima de vida de amor
entre un hombre y una mujer que se prometen para toda la
vida y del cual nacen los hijos. Es la realidad que
responde a la propia naturaleza el hombre». Rouco negó
que la Iglesia sea «intransigente» en estas cuestiones,
pero explicó que lo no comparte es que «el derecho haga
de situaciones que son excepcionales el valor sumo, el
criterio de orientación a la hora de regular la vida
social, la institución del matrimonio y de la familia».
Explicó que «cuando se toca la esencia misma de la
familia, que es la unión de un varón y una mujer, no se
puede hablar de familia». En las mismas ideas incidió
más tarde, en la rueda de prensa, el delegado de Familia
de la diócesis de Madrid, Manuel Barrios quien recordó
que el encuentro «no es una manifestación ni una
concentración, sino un acto litúrgico». En su
intervención, Barrios destacó que la defensa de la
familia no es un cuestión «de derechas ni de izquierdas
sino de sentido común».
El
Arzobispado espera a más de un millón de personas en
defensa de la familia
ABC
El
Arzobispado de Madrid espera con «confianza e ilusión»
que más de un millón y medio de personas acudan el 30 de
diciembre a la gran concentración en defensa de la
familia cristiana que tendrá lugar en la madrileña plaza
de Colón, y cuyos preparativos fueron presentados ayer
en rueda de prensa por el obispo auxiliar de Madrid,
César Franco. Estas estimaciones fueron establecidas por
la Vicaría de Actos Públicos, tomando en cuenta otros
acontecimientos similares celebrados en la capital de
España, así como «el gran respaldo» que la iniciativa ha
concitado entre las diócesis y los distintos movimientos
eclesiales. «Se trata de un encuentro eclesial y
pastoral, para festejar la familia y orar por las
situaciones que padece», indicó. En palabras del
delegado de Familia de la diócesis, Manuel Barrios, será
«un acto de la Iglesia en España, al que están
convocadas todas las familias que quieran participar».
El responsable episcopal negó cualquier tipo de
connotación política en la celebración. «Defender a la
familia no es ni de derechas ni de izquierdas, es de
sentido común», insistió Barrios.
Participación del Papa
Monseñor Franco ofreció nuevos datos sobre la
celebración, que contará con la especial participación
de Benedicto XVI, quien seguirá los actos desde Roma y
participará vía satélite. A lo largo de los paseos de
Castellana y Recoletos, así como en las calles de
Génova, Goya, Serrano y Jorge Juan (cortadas al
tráfico), se habilitarán varias pantallas gigantes. La
más grande, de 24 metros cuadrados, estará ubicada tras
el estrado principal.
Antes de escuchar a Benedicto XVI, y desde las once de
la mañana, tendrán lugar una serie de actos
preparativos, entre los que destacan la proyección de
dos vídeos de Juan Pablo II (de cuya histórica primera
visita a España acaban de cumplirse 25 años), y
testimonios de un joven, un matrimonio y unos abuelos.
Del mismo modo, tanto el presidente del Episcopado,
Ricardo Blázquez, como la práctica totalidad de los
cardenales españoles, dirigirán unas palabras.
Tras la conexión con Roma, intervendrán los líderes de
varios movimientos eclesiales, quienes ofrecerán su
visión de la vida y la familia. Después, la imagen de la
Virgen de la Almudena llegará en procesión hasta el
estrado, que estará presidido por una gran cruz de 15
metros de altura. La talla será portada en hombros por
jóvenes, y acompañada por familias misioneras. La
celebración de la Palabra (especialmente dedicada a la
educación y a las familias inmigrantes) culminará con la
homilía del cardenal Rouco Varela, tras la que las
familias serán enviadas en misión.
Rouco llama a manifestarse en Madrid por la familia
cristiana
El
País
La
jerarquía del catolicismo español despedirá el año con
una manifestación en Madrid en la que espera reunir
entre un millón y medio y dos millones de personas,
dijeron ayer los organizadores. Será el domingo 30 en la
plaza de Colón con el lema Por la familia cristiana. El
cardenal Antonio María Rouco, adalid de la convocatoria
junto con el fundador del movimiento Camino
Neocatecumenal, Kiko Argüello, ha conseguido el respaldo
del Papa, que abrirá el evento con un discurso en
directo desde Roma. En conferencia de prensa, el
delegado de Pastoral Familiar de la Archidiócesis de
Madrid, Manuel Barrios, dijo ayer que sólo se trata de
una celebración ("no una manifestación"). Pero hay pocas
dudas sobre las intenciones políticas y el calado social
del acontecimiento. La legalización por el Gobierno
socialista de la unión de personas del mismo sexo con el
título de matrimonio es el timbre movilizador de la
jornada. Rouco ha evocado para la ocasión, en carta
pastoral, "las fuertes amenazas" que sufre la familia
tradicional como "unión entre varón y mujer". El
programa de la concentración incluye discursos de varios
líderes de movimientos eclesiales, incluido Kiko
Argüello, el gran movilizador de masas del catolicismo
contemporáneo. Rouco cuenta también, aunque en la
retaguardia, con el apoyo de gran parte de los obispos
españoles, incluido el presidente de la Conferencia
Episcopal, Ricardo Blázquez, hasta ahora remiso a
movilizaciones de este tipo.
ACdP. Alfredo Dagnino señala que “el reto de la verdad
sobre el hombre es inseparable de la verdad sobre Dios"
Análisis Digital
El
presidente de la Asociación católica de Propagandistas,
advirtió de que el problema radical de nuestro tiempo es
la negación y el olvido de Dios. Así, destacó la
necesidad de afirmar a Dios en la vida del hombre y en
la vida pública. "Actualmente hay una alianza entre la
democracia y el laicismo", un problema, dijo, que lleva
a una concepción anticristiana del hombre y del mundo
Alfredo Dagnino, presidente de la Asociación Católica de
Propagandistas impartió ayer una conferencia en el marco
del ciclo de conferencias del Foro Juan Pablo II en la
parroquia de la Concepción titulada “Los católicos en el
momento actual de España”. El presidente de la
Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y de la
Fundación Universitaria San Pablo-CEU, entidades
organizadoras del Congreso Católicos y Vida Pública
habló sobre la necesidad de dar testimonio de la
realidad del Evangelio. "La fe no desfigura a los
católicos, sino que hace que los católicos participen en
la vida pública".
Dagnino sostuvo que no nos encontramos en una época de
cambios, sino en un cambio de época, en la que se ha
producido una transformación del sentido de la humanidad
con síntomas como el agnosticismo ideológico, el
relativismo moral, la teoría de género con su nula
significación antropológica de la división sexual o el
laicismo ideológico. Así, señaló que la necesidad de que
los católicos lleven a cabo una regeneración moral que
pasa en primer lugar por los hombres apostólicos, que
piensan, que se comprometen, que no sucumben a la
dictadura del relativismo. Una regeneración que pasa por
la afirmación de la moral en la vida de nuestras
democracias. No nos debe dar miedo la moral, explicó.
Cualquier tarea que queramos emprender no podremos
llevarla a buen puerto apoyándonos sólo en nosotros
mismos, sino firmemente arraigados en la fe de la
Iglesia y en comunión con ella, advirtió. Así, señaló
que la realidad viva de la Asociación Católica
Propagandista tiene como lema "servir a la Iglesia como
la Iglesia desea ser servida", insistiendo en la
necesidad de que los hombres católicos bien formados
intervengan en la vida pública. "La fidelidad al
Evangelio y a Cristoy a la Doctrina de la Iglesia se ve
en la vida apostólica de la asociación", explicó.
Gran reto actual en Occidente es la unidad entre lo que
el católico profesa en la vida privada y su actuación en
la vida pública. Para Dagnino Guerra, el problema
central de la sociedad actual es la negación de Dios. Si
el hombre puede decidir sin Dios lo que es bueno, malo,
justo e injusto, ³se pueden cometer grandes
aberraciones, alertó, y llamó a ser lúcidos, frente a la
ideología lacisita. No es posible un Estado ateo,
agregó.
Finalmente, llamó a los católicos a una vivencia de fe
rigurosa y a la comunión con la Iglesia. Sabemos que
vienen tiempos recios, pero sabemos que tenemos una
vocación, insistió. El presidente de la Asociación
católica de Propagandistas, advirtió de que el problema
radical de nuestro tiempo es la negación y el olvido de
Dios. Así, destacó la necesidad de afirmar a Dios en la
vida del hombre y en la vida pública. "Actualmente hay
una alianza entre la democracia y el laicismo", un
problema, dijo que lleva a una concepción anticristiana
del hombre y del mundo.
Actualmente, señaló, se pide a la sociedad que
renunciemos a la comprensión de la fe en la vida pública
en nombre de la "tolerancia", pero esto es una
aberración, ya que es necesaria una armonía entre "fe y
razón", concluyó.
Políticas de fomento del aborto ilegal
La
Gaceta
Miró, presidente de E-cristians, explica que en España
la ley que regula las excepciones |