RESUMEN DE PRENSA

 

 www.iglesianavarra.org > servicios > resumen de prensa

 

 

 

Viernes, 21 de diciembre de 2007

 

 

Internacional 

  

«La santidad es para todas las edades», asegura el Papa. Al recibir a niños y jóvenes de la Acción Católica

ZENIT

 

En el tradicional intercambio de felicitaciones con motivo de Navidad --también Juan Pablo II acogía en estas fechas a los chicos y chicas de este movimiento--, el Papa les presentó como ejemplo de Antonia Meo, llamada familiarmente «Nennolina», quien falleció en 1937 sin haber cumplido los siete años. Esta niña, cuyas virtudes heroicas fueron reconocidas el lunes por un decreto promulgado con la aprobación del Santo Padre, enferma de cáncer de huesos, vivió una profunda unión con Jesús y su «mamá», María.

«Espero que su causa de beatificación pueda clausurarse pronto con éxito», confesó el Papa. Para ello se necesita el reconocimiento de un milagro atribuido a la intercesión de la niña.

«Su existencia, tan sencilla y al mismo tiempo tan importante, demuestra que la santidad es para todas las edades: para los niños y los jóvenes, para los adultos y los ancianos», explicó el Papa.

«Cada estación de nuestra existencia puede ser buena para decidirse a amar en serio a Jesús y para seguirle fielmente», indicó.

En pocos años, siguió diciendo, «Nennolina alcanzó la cumbre de la perfección cristiana que todos estamos llamados a escalar, recorrió velozmente la autopista que lleva a Jesús».

Es más, aclaró, «Jesús es el verdadero "camino" que nos lleva al Padre y a su casa y nuestra casa definitiva que es el Paraíso».

«Sabéis que Antonia ahora vive en Dios, y desde el Cielo está cerca de vosotros: centinela presente con vosotros, en vuestros grupos».

«Aprended a conocerla y a seguir su ejemplo. ¡Creo que ella también estará contenta de seguir participando en la Acción Católica!», concluyó.

 

Cristianos en Tierra Santa: «Necesitamos peregrinos»

Alfa y Omega

 

Tras algunos años difíciles, las peregrinaciones vuelven a llegar a Tierra Santa. Los cristianos árabes respiran con alivio, aunque son conscientes de que su futuro será siempre imprevisible: «Uno puede perderlo todo de la noche a la mañana -dice Habib-. Eso lo sabemos muy bien aquí»

 

No hay romanticismo en la respuesta de Habib y Katia, un matrimonio árabe católico de Jerusalén, cuando se les pregunta por la importancia de que los cristianos de todo el mundo visiten Tierra Santa: «Tenemos que comer», dice él. No sale de sus bocas el más leve tono quejumbroso, ni albergan la más mínima pretensión de que el mundo deba mostrarles algún tipo de agradecimiento por quedarse en su país, en el que son apátridas, como tantos otros árabes. «Los cristianos somos aquí muy orgullosos y jamás vamos a aceptar limosnas». Pero lo cierto es que, al ritmo actual, Tierra Santa va camino de quedarse sin cristianos en un generación. Los Khoury lo entienden. Muchos de sus amigos están ya en otros países, pero ellos no se irán mientras puedan, y su agencia de turismo, Shepherds, siga teniendo peregrinos.

 

Las cosas hoy son fáciles, comparadas con cómo eran hasta hace sólo dos años. La segunda Intifada (sublevación palestina contra Israel), que comenzó en 2000, provocó una caída en picado de las peregrinaciones cristianas. El matrimonio Khoury acababa de firmar una hipoteca, y los dos se vieron con la soga al cuello, aunque tuvieron la suerte de contar con la ayuda de los padres de Katia. «Habib casi muere por un infarto», cuenta ella. «Ah, sí, bueno -prosigue el aludido-. Es que no podía dormir, y me pasaba la noche fumando. Miraba a mi mujer y a mis hijos y me preguntaba si debíamos abandonar y marcharnos de una vez. ¿Sabes lo que significa para un padre no poder mantener a su familia?», se justifica. «Pero ahora -concede- me levanto cada mañana y siento una gratitud hacia Dios que tal vez, de otro modo, no hubiera podido experimentar jamás. Sí, hemos tenido suerte».

 

Del otro lado de la frontera, en Belén, bajo administración de la Autoridad Nacional Palestina, Nicolás -ése es su nombre artístico en español- se gana la vida como puede con los peregrinos. Belén es su ciudad, pero a él lo que le gustaría es conseguir permiso para salir de allí y trabajar en Israel. Los cristianos, hasta hace poco mayoría, son hoy apenas el 30%, y en retirada. «No nos atrevemos a levantar la voz», cuenta este joven. «Si tienes problemas con un musulmán, le viene a defender toda su familia, pero un cristiano está solo».

La Intifada terminó, pero Israel construyó un muro que aisló la ciudad, igual que otras partes de Cisjordania. Trabajar en Belén se ha complicado. Vienen menos peregrinos, y los que llegan no suelen quedarse a dormir, lo que reduce los ingresos de la ciudad. Además, los judíos ya no se atreven a venir por aquí. Muchos venían de Jerusalén para hacer sus compras en Belén, pero ahora no quieren exponerse a un linchamiento. León, guía turístico de Israel, con varios años de experiencia y miles de peregrinos de habla hispana a sus espaldas, era, hasta hace poco, acérrimo enemigo del muro. Hasta hace poco. Porque un terrorista suicida se quitó la vida en una cafetería de Jerusalén de la que acababa de salir una de sus hijas. «Esas cosas ahora ya no pasan», dice. «Tengo que reconocerlo».

 

Pero el problema hoy no está en Belén ni en Jerusalén ni en sus alrededores, donde se concentran la mayor parte de los Santos Lugares y donde vive el mayor número de cristianos palestinos. Las organizaciones de peregrinaciones españolas, sobre todo aquellas que quieren destacarse por escoger alojamientos y a guías cristianos (Custodia Franciscana, agencia Turismo y Peregrinaciones, Construyendo Puentes, Instituto Pontificio Notre Dame de Jerusalén...) anuncian completos en determinadas fechas del año próximo por primera vez en mucho tiempo. Ahora el infierno se llama Gaza. En esa parte de Palestina gobiernan los islamistas de Hamás, y tanto Israel como Egipto mantienen la franja prácticamente en cuarentena. Viven pocos cristianos en Gaza, unos 3.000, sometidos a las mismas duras condiciones que el resto, aunque deben añadir a eso los problemas derivados de su condición de no musulmanes entre fundamentalistas. De vez en cuando, algún cristiano es asesinado. En Cisjordania, sus hermanos de fe dicen que se debe a que «ha hablado demasiado». El infierno de Gaza es más infierno por la noche. Los niños, musulmanes o cristianos, se orinan en la cama. Cuando llega la oscuridad, algo malo pasa: una explosión, un disparo... Y por la mañana, esperan la pobreza y el hambre, pobreza para todos, pero más para los cristianos, ya que las redes clientelares de Hamás están subordinadas al proselitismo ideológico y religioso.

Sorprende, en esas terribles condiciones, que los cristianos palestinos de Cisjordania hayan sido capaces de establecer algunas pequeñas redes informales de ayuda a los cristianos de Gaza, abiertas también a musulmanes, una cuestión no sólo de principios, sino que busca además no crearse enemistades innecesarias. Con todo, lo que más sorprende es que, pese a los muros, los controles militares y las tan diferentes condiciones políticas, la comunidad cristiana haya logrado mantener esa unidad en Tierra Santa, muy difícil de comprender para el visitante. De alguna manera, sin apenas medios, se está siempre al tanto de lo que le sucede al resto.

 

«Los cristianos de Tierra Santa están desapareciendo». Éste es el terrible diagnóstico que expone el padre franciscano Artemio Vítores, español, Vicecustodio de Tierra Santa. Los franciscanos están acostumbrados a contar aquí el tiempo en siglos, como si tal cosa, pero las estadísticas de los últimos años y décadas no les dejan otra opción que lanzar una voz de alarma. De representar el 20% de la población de Palestina entre 1920 y 1947, los cristianos han visto reducido hoy su peso sobre el total al 1,6%. Cientos de familias cristianas han podido quedarse sólo gracias a la ayuda de los franciscanos, que les han proporcionado hogar y trabajo, y educación para los niños, incluso cuando no llegaban peregrinos ni había ingresos. Sobre todo, tienen claro que es importante no ceder en la cuestión de la vivienda. Por ejemplo, una vez que un musulmán compra la casa de un cristiano que se marcha, sólo la venderá ya a otro musulmán, y de Israel los cristianos saben que los permisos de construcción o de reforma no van a ser fáciles de obtener.

¿Merece la pena tanto esfuerzo? ¿Importa algo que esos cristianos vivan en Jerusalén, o unos pocos kilómetros más allá, por ejemplo en Jordania? El padre Artemio Vítores cita a Pablo VI: sin franciscanos -y más aún sin cristianos-, los Santos Lugares «se convertirían casi en museos». Y recuerda, con san Pablo, como acaba de hacer Benedicto XVI, que la Iglesia madre está en Jerusalén: «Es la que nos ha dado la vida... El peregrino viene aquí a encontrarse con el Señor, a pasar por donde Él pasó... Como decía san Francisco, quiere ver donde vivió, para conocerle mejor».

 

Los Lugares Santos están vivos porque la Iglesia en Tierra Santa está viva. Muchos peregrinos -reconoce el padre Vítores- no se percatan de la presencia de cristianos autóctonos, pero la peregrinación debe entenderse también como «la visita a un amigo enfermo, en este caso a una minoría, la cristiana, que lo es para todos, para Israel y para Palestina». Y cita el caso de Belén, una «parroquia que funciona, y que tiene un grupo de jóvenes muy vigoroso». Pero es también una comunidad con grandes necesidades. «Por eso es necesario que vengan peregrinos, y que los grupos se queden allí a dormir, que den trabajo a la gente». Eso no es ir en contra de nadie. Un alto funcionario del Ministerio de Turismo israelí explica que su Gobierno entiende que la prosperidad de los palestinos va en beneficio de la seguridad y de la prosperidad también de Israel. «Sobre todo -dice-, nos interesa que haya calma en Belén», a menos de 10 kilómetros de Jerusalén.

 

Los franciscanos, además, quieren que los cristianos de Tierra Santa experimenten la solidaridad de los cristianos de otros lugares. Por eso impulsan o apoyan diversas iniciativas que contribuyen a reforzar su sentido de pertenencia a la Iglesia universal. El próximo día 28, por ejemplo, llegará un grupo de 150 jóvenes de la Acción Católica de varios países, que convivirán hasta el 5 de enero con los jóvenes de las parroquias franciscanas.

 

Con mapa y callejeros no basta. El peregrino necesita una Biblia, y también cierta preparación interior. Viaje a la ciudad de Belén, que acaba de publicar la periodista Victoria Martín de la Torre, es muchos libros de viaje en uno solo, pero sobre todo es el resultado de una búsqueda honrada y sincera del sentido de Tierra Santa, del Sentido, con mayúscula, en el mismo tiempo escaso que suele durar una peregrinación.

Se narra, en el penúltimo capítulo, este encuentro entre la autora y Ariel, un novicio franciscano argentino en vísperas de Navidad: «Me moría por saber qué había descubierto durante estos meses en Belén. Para responderme, citó la Segunda Carta de san Pablo a los Corintios: En el capítulo II dice que Dios se hizo pobre para enriquecernos con su gracia. Aquí puedes meditarlo. Por supuesto que Dios está en todas partes, pero aquí puedes meditar con la mayor de las gracias, es el lugar donde mejor se entiende a un Dios que quiso hacerse débil. Aunque no alcanzaba a comprender todo lo que decía, sentía envidia de la felicidad, la libertad y la paz que Ariel rezumaba...»

La respuesta a la incógnita de la autora se da unas páginas más adelante: «Estaba en descubrir que el Yahvé todopoderoso, al que tanto temían los judíos, se había hecho Bebé para que un padre y una madre lo abrazaran».

 

Tierra Santa es sinónimo de esperanza, de una esperanza muy concreta. «La Tierra Santa es un medio excepcional para acercarnos al Hijo de Dios, a Jesús de Nazaret, a los lugares que Dios eligió para llevar a cabo buena parte de la historia de la salvación de la Humanidad; donde Él mismo se encarnó, nació, se nos manifestó a través de su mensaje, padeció, murió por nosotros, resucitó y ascendió al Cielo». Ésa es la conclusión de doña Ana Palacios, que, tras llevar a decenas de grupos de peregrinos a Tierra Santa, ha puesto en marcha la Hospitalidad Jesús de Nazaret, cuya próxima peregrinación será a finales de abril.

 

La razón que ha impulsado esta iniciativa es facilitar las peregrinaciones a personas enfermas y discapacitadas, acompañadas de sus familias. Para eso, es necesario buscar recursos económicos para quienes carecen de ellos y la logística necesaria para atenderles adecuadamente durante el viaje... Una de las personas que ya ha visitado Tierra Santa con la Hospitalidad es Purificación de Miguel, que vive en una residencia de Madrid. «Para mí, Tierra Santa significa tantas cosas...», dice. «Hay que vivirlo y sentirlo... ¿Tú te imaginas estar por donde Jesús pasó? Sientes que está contigo. Es una sensación muy especial. La impresión más profunda que sentí fue cuando estábamos en la barca (en el lago Tiberíades), ese silencio, esa tranquilidad; sentía como si Jesús estuviera a mi lado... Yo creo que todo el mundo debería ir a Tierra Santa para sentir esa cosa que se te mete en el cuerpo, es como un cosquilleo, algo grande. Han sido unos días muy bonitos que jamás olvidaré».

 

Cuando se llega bien preparado -explica Ana Palacios-, «la peregrinación es la alegría que da paso a un deseo de conocimiento mayor y más profundo y predispone a acoger el amor de Dios. Por eso, esta experiencia nos abre a un nuevo universo, el universo de la esperanza: creer en lo que no se ve, pero que sí se ha experimentado». Pero no se trata de una experiencia de tipo intimista. Ana de Palacios está convencida de que es fundamental empaparse de la situación que viven los cristianos en Tierra Santa, eso sí, «sin meterse en temas políticos». El peregrino a Tierra Santa debe ir también a conocer la realidad de la Iglesia local». Eso abre -cree- a «una vivencia mucho más auténtica de la peregrinación».

 

Ricardo Benjumea. Alfa y Omega agradece la invitación del Ministerio de Turismo de Israel, que ha hecho posible este reportaje

 

La objeción de conciencia de los farmacéuticos, un derecho. El cardenal Barragán recuerda el código ético del buen boticario

ZENIT

 

«El farmacéutico católico debe oponerse a vender medicinas que perjudiquen la salud y que se oponen a la ética» opina el cardenal Javier Lozano Barragán, presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud. Lo afirmó el purpurado en la misa de preparación a la Navidad de una organización de farmacéuticos católicos, el pasado 18 de diciembre en la iglesia de San Lorenzo en Miranda, de Roma.

 

En la homilía, el cardenal afirmó que «es mejor renunciar a un beneficio económico, aunque sea notable, que comprometer a la propia conciencia». El presidente del dicasterio vaticano recordó que «un farmacéutico católico no es sólo un comerciante en el campo de las medicinas sino que tiene también una misión que cumplir». «Ciertamente su trabajo y justa retribución son lícitos», explicó, pero son siempre válidos los principios clásicos por los que se legitima el comercio, es decir: «Virtuositas, Raritas, Complacibilitas».

 

Respecto a la «virtuositas», se debe considerar la utilidad --precisó el cardenal Lozano Barragán--, porque «un beneficio que no se legitima con una verdadera utilidad del producto que se ofrece, es injusto y fradulento». Sobre la «raritas», el purpurado auguró que «la singularidad del producto se de lo menos posible y se puedan tener a disposición las medicinas que más sirvan a la población actual, especialmente a los más pobres y necesitados». El presidente del Consejo Pontificio explicó que «para establecer los precios es muy importante la: «complacibilitas», es decir «la justa valoración de las medicinas por los los usuarios».

 

Para llegar a esta valoración, el farmacéutico tiene un papel importante -subrayó-, porque «se trata de llegar a concebir la salud como un bien común». Los farmacéuticos, sostuvo el purpurado, deben vivir la Navidad y el Evangelio ejerciendo «constantemente la caridad», al ayudar a los pacientes, incluso «a aquellos que están fuera del sistema sanitario nacional, los más pobres, los emigrantes». El cardenal Lozano Barragán concluyó afirmando que «este sería verdaderamente el mejor modo de festejar la Navidad: llevar la paz y la salud, desde su farmacia, a tantos hombres de buena voluntad».

 

Sarkozy y el Papa constatan la buena sintonía de Francia con la Santa Sede

ABC

 

El Vaticano constató ayer «las buenas relaciones con la República francesa» al término de la primera visita del nuevo presidente, Nicolas Sarkozy, para una entrevista de media hora con Benedicto XVI en la que abordaron también «el futuro de Europa, los conflictos de Oriente Medio, los problemas de algunos países africanos» y «el drama de los rehenes», una clara referencia al largo de secuestro de Ingrid Betancourt por la guerrilla colombiana de las FARC.

 

Aunque Sarkozy tiene muchas tablas y suele dominar el escenario, el mandatario francés confesó al saludar al Papa que «me conmueve estar aquí». Como sucede con la mayoría de los visitantes, la sencillez de Benedicto XVI le desarmó enseguida, y Sarkozy preguntó admirado al Papa donde había aprendido su correctísimo francés: «En la escuela, en Baviera», fue la respuesta.

 

Clima cordial

El Santo Padre y el presidente francés hablaron en privado durante 25 minutos en un clima muy cordial, según el comunicado del Vaticano, que mencionó entre los temas abordados «la situación actual del país, y expresamente las buenas relaciones entre la Iglesia Católica y la República Francesa».

La expresión «Iglesia Católica» en lugar de «Santa Sede» significa que las relaciones del Estado francés son buenas, no sólo con Roma, sino también con los obispos del país, a diferencia del desencuentro que existe en España por temas de gran envergadura.

 

Al término de la entrevista, el presidente francés regaló al Papa un ejemplar de su libro «La República, las religiones, la esperanza», con encuadernación de lujo en cuero, y recibió a cambio las medallas del Pontificado. A diferencia de otros presidentes franceses que mantenían una actitud más fría con la Iglesia, Nicolas Sarkozy acudió ayer a la basílica de San Juan de Letrán para tomar posesión de su sitial de canónigo de honor, un acto que disfrutó a ojos vistas lo mismo que su visita al Vaticano.

Poco antes del viaje, el portavoz del presidente francés había declarado que «el Vaticano es muy activo e influyente. Es un socio que cuenta, y un peso pesado en gran número de asuntos».

 

Sarkozy reitera ante el Papa las raíces cristianas de Francia y su “positiva laicidad”

Análisis Digital

 

Benedicto XVI recibió en la mañana de ayer, en el Palacio Apostólico, al presidente de la República de Francia, Nicolas Sarkozy, acompañado de su séquito. Después de la audiencia pontificia, el mandatario francés mantuvo un encuentro con el cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, y con mons. Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados

 

El comunicado hecho público por la Oficina de Prensa de la Santa Sede señala que «las cordiales conversaciones han permitido pasar revista a algunos temas de común interés referidos a la situación actual de Francia, evocando las buenas relaciones existentes entre la Iglesia católica y la República francesa, así como el papel de las religiones, en particular de la misma Iglesia católica, en el mundo».

 

También se dedicó especial atención a la situación internacional, con referencia al futuro de Europa, los conflictos en Oriente Medio, los problemas sociales y políticos de algunos países africanos y el drama de los rehenes. “Al final de las conversaciones –concluye el comunicado- ha habido un intercambio de felicitaciones navideñas y de Año nuevo».

 

Con una amplia sonrisa y visiblemente emocionado, las primeras palabras de saludo de Sarkozy al Papa fueron: “Gracias por recibirme”. Durante media hora, el Santo Padre conversó en privado con el presidente francés quien le ofreció un libro del que es autor el propio Sarkozy sobre la República francesa y las religiones. Como marca la tradición a ser Francia “hija primogénita de la Iglesia”, el presidente fue nombrado después de l audiencia “canónigo honorario” de la basilca de San Juan de Letrán, titulo que se confiere a los jefes de Estado franceses desde Enrique IV, que después de ser rey de Navarra lo fue de Francia y del que se recuerda, sobre todo, su conversión del protestantismo al catolicismo en 1593 y su famoso Edicto de Nantes que puso fin a la guerra de religiones. Charles De Gaulle, Valery Giscard D'Estaing y Jacques Chirac tomaron posesión como 'canónigos de honor' del templo lateranense mientras que René Coty y Georges Pompidou lo rechazaron y François Mitterrand nunca lo asumió.

 

Aunque presidente de una República laica, Sarkozy ha reiterado en diversas ocasiones su confesión católica al tiempo que ha calificado el cristianismo como “determinante” en la construcción de la identidad nacional francesa. Se recuerda en este contexto que el Papa había mostrado su satisfacción por la defensa de los valores familiares hecha por Sarkozy durante su campaña electoral. Pese a ello, la Iglesia no ha dejado de expresar sus reservas a propósito de algunos aspectos de la política gubernamental francesa, en especial la relativa a la inmigración, las pruebas de ADN y el trabajo dominical tan extendido en el país.

 

De nuevo ayer, durante la ceremonia en la que fue nombrado canónigo honorario de San Juan de Letrán, el jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, dijo que tanto las "raíces cristianas" como la "laicidad" forman parte de la historia de Francia. En el acto, celebrado en el aula de la Conciliación de la basílica romana con la asistencia del vicario de Roma, cardenal Camilo Ruini, y otros purpurados, Sarkozy recordó que las "raíces del país son esencialmente cristianas".

 

También quiso reiterar que Francia es un Estado que tiene una "laicidad positiva", donde existe la "libertad de creer o no creer, de practicar una religión o la libertad de cambiar credo, así como la libertad de no ser ofendidos por las propias creencias o de dar a los hijos una educación según las propias convicciones". Según Sarkozy, "la laicidad se ha convertido en una condición para la paz civil" y, por ello, "el pueblo francés ha defendido ardientemente la libertad escolástica y el deseo de prohibir la ostentación de símbolos religiosos en las escuelas".

 

En este sentido, el presidente francés aseguró que la "laicidad no puede ser la negación del pasado" y que no tiene el poder de "hacer olvidar a Francia sus raíces cristianas", tras recordar la "histórica unión (de Francia) con la Iglesia católica". Sarkozy instó, en consecuencia, a "asumir las raíces cristianas de Francia y a darles su valor, pero defendiendo la madura laicidad a la que se ha llegado". También exhortó a que "las diferentes religiones, y en primer lugar el mensaje cristiano, contribuyan a iluminar las decisiones y construir el futuro" de Francia. Desde la que es la catedral de Roma, el presidente francés se trasladó al palacio del Quirinal, sede de la Presidencia de la República italiana, para entrevistarse con su homólogo, Giorgio Napolitano. A última hora de la tarde se reunirá con los jefes de Gobierno de España e Italia, José Luis Rodríguez Zapatero y Romano Prodi, con el objetivo de alcanzar un acuerdo sobre el proyecto de una Unión Mediterránea.

 

Sarkozy triunfa en Roma

La Razón

 

El presidente francés es aclamado por los italianos n «Siempre he amado este país, estamos en Roma y el cielo es azul», dijo. - Sarkozy habló con el Papa sin necesidad de traductores por el «admirable» francés del Santo Padre.  Aunque finalmente llegó a Italia solo, sin la esperadísima Carla Bruni, Nicolas Sarkozy disfrutó en Roma de una jornada que hipervitaminó su ego. Lejos de las demandas de los sindicatos franceses y de la quejumbrosa voz de la socialista Ségolène Royal, el presidente francés se dejó querer por la turba de italianos que le acompañó en cada una de sus apariciones.

 

Relajado y feliz, Sarkozy se quitó de encima el cordón policial que lo separaba de los entregados romanos para seducirlos de cerca con apretones de mano y proclamas de su amor a Italia. «Siempre he amado este país, estamos en Roma y el cielo es azul», dijo el mandatario francés a los periodistas entre un sol impropio de estas fechas.  El momento de mayor desenfreno populista de Sarkozy se produjo cuando salió del conocido restaurante «Al Bolognese», donde había comido con su séquito. Los romanos se congregaron en los alrededores del establecimiento y llenaron la plaza del Popolo, donde se comentaba lo bien que vendría a Italia un dirigente como el francés. Hartos de la senectud de una clase política falta de ideas frescas, los italianos miran con envidia a la nueva generación de líderes que ha alcanzado el poder en países vecinos como Francia y España.

 

25 minutos con Benedicto

Sarkozy empezó su jornada romana con una visita a la Santa Sede, donde fue recibido por el Papa y por el secretario de Estado Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone. El presidente francés estuvo reunido 25 minutos con Benedicto XVI, con quien habló sin necesidad de traductores llegando a alabar el «admirable» francés del Papa. Durante su discurso, Sarkozy abogó por un tiempo de «laicidad positiva», desplazándose luego a la basílica de San Juan de Letrán, donde fue nombrado canónigo honorífico del templo. Este título se entrega tradicionalmente a los reyes de Francia y desde la llegada de la República también a los presidentes. Algunos no lo aceptaron, pero Sarkozy no perdió la oportunidad de recibir un nuevo agasajo. Esta es la primera visita que Sarkozy realiza al Vaticano desde que accedió a la jefatura de Estado francesa. Como suele ser habitual en estos encuentros, obsequió al Papa con tres libros, entre ellos uno sobre el papel de la religión en la Francia secular.

 

Frágil y ambigua unidad latinoamericana en el año 2007

Daniel E. Benadava - CAMINEO.INFO

 

América Latina, como bien lo expresó el Episcopado Latinoamericano en mayo del año 2007, es un continente que posee una “unidad desgarrada porque, atravesada por profundas dominaciones y contradicciones, es todavía incapaz de incorporar en sí ` todas las sangres ´  y superar la brecha de estridentes desigualdades y marginaciones”. Desdichadamente en el transcurso del año 2007 se han desarrollado a lo largo del continente numerosos conflictos sociales, y “avatares diplomáticos”, que en nada favorecieron para fortalecer la frágil y ambigua unidad latinoamericana.

 

Acuerdos diplomáticos entre presidentes de América Latina. En la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se llevó a cabo en noviembre del 2007, 19 países de América - junto con Andorra, España y Portugal - plantearon que, para lograr crecientes niveles de inclusión, solidaridad, justicia, protección y asistencia social en Latinoamérica, resultaba imprescindible la implementación de políticas que ayuden a mejorar la calidad de vida de los grupos más vulnerables; promuevan el respeto de los derechos humanos;  y favorezcan la eliminación de la pobreza continental.

 

Así mismo, en diciembre del 2007, los presidentes de los países de Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia, Paraguay, Ecuador y Uruguay firmaron el acta de lanzamiento del Banco del Sur el cual financiará los proyectos de los países de América del Sur que estén vinculados con el desarrollo de la economía;  la reducción de la pobreza y la exclusión social;  y la creación de 'fondos solidarios' para ser utilizados ante desastres naturales.

 

Uruguay y Argentina: dos países hermanos distanciados. En gran parte del transcurso del año 2007 los puentes que comunican los territorios de Uruguay y Argentina permanecieron cortados – mayoritariamente – por la población de la provincia de Entre Ríos (Argentina) ya que ésta rechaza, abiertamente, la instalación de la planta de pasta de celulosa que la empresa Botnia ha construido, en la ciudad de Fray Bentos (Uruguay), a orillas del Río Uruguay que une las costas de los dos países en conflicto.

 

Presumiblemente esta disputa que, paulatinamente esta distanciando a las poblaciones de ambas naciones latinoamericanas, amenaza con extenderse a lo largo del año 2008 ya que no parece factible que, tal como es el pedido de los habitantes de Entre Ríos, la empresa Botnia relocalice su empresa en un sitio alejado a la Argentina.

 

Crisis “diplomática” entre Colombia y Venezuela. Hacia fines del año 2007 se originó un conflicto diplomático entre los países de Colombia y Venezuela cuando ?lvaro Uribe, presidente colombiano, dió por finalizada “abruptamente” la mediación que le había encomendado a Hugo Chávez para que éste intercediera frente a los miembros de las FARC para que liberasen a las personas que tienen prisioneras hace años “a cambio” de los guerrilleros de la FARC que se encuentran en cárceles colombianas.

 

Ante esta decisión, que sorprendió tanto al primer mandatario venezolano como a los familiares de los prisioneros de las FARC – los cuales veían con “agrado” la intermediación que estaba realizando el presidente venezolano -, Hugo Chávez dijo públicamente “Uribe es un triste peón del imperio”, lo cual originó una crisis diplomática entre Colombia y Venezuela.

 

Profundos y controvertidos intentos de reformas constitucionales. El 2007 fue un año en el que diferentes presidentes latinoamericanos procuraron realizar profundas reformas constitucionales en sus respectivos países. En Venezuela, por ejemplo, Hugo Chávez intentó introducir modificaciones en la Constitución tales como la posibilidad de reelección indefinida;  la universalización del seguro social;  la reducción de la jornada laboral de 8 a 6 horas;  y  “la socialización de los medios de producción, de la propiedad personal, familiar, la pequeña propiedad privada, la pequeña y mediana empresa”.  Ahora bien, en diciembre del 2007 la población venezolana en una votación muy reñida se expresó en contra de las reformas constitucionales propuestas por Chávez.

 

Por su parte, Bolivia vivió “convulsionada” ya que quienes tienen el poder económico del país se oponen a que se realicen modificaciones en la Constitución para que la mayoría de la población indígena tenga más poder político;  se realice una reforma agraria;  se nacionalicen los recursos naturales del país;  y se reafirme la unidad nacional en contra los proyectos autonómicos de departamentos como Santa Cruz donde se concentra la riqueza de Bolivia.  Ante esta situación de creciente tensión, Evo Morales planteó la posibilidad de realizar, en el transcurso del año 2008, un plebiscito para que la población boliviana exprese si es su voluntad, o no, que él y los actuales gobernadores de Bolivia continúen en sus respectivos cargos.

 

Por último, en Ecuador se conformó una Asamblea Constituyente que tendrá plenos poderes para modificar la Constitución del país ya que, de acuerdo a lo planteado por el presidente ecuatoriano Rafael Correa, “la institucionalidad política del Ecuador ha colapsado, algunas veces por su diseño anacrónico y caduco, otras por las garras de la corrupción y las voracidades políticas”, de ahí que resulta imprescindible que la Asamblea Constituyente cambie “de raíz, en forma radical, la institucionalidad de este país”.  Entre las modificaciones propuestas se encuentran la despolitización de los organismos de control, la reestructuración del Estado, y la posibilidad de reelección presidencial.

 

Elecciones y “debilitamiento institucional” en Argentina. El 2007 fue un año electoral en la República Argentina motivo por el cual el Congreso de dicho país se transformó en un edificio “deshabitado y abandonado” ya que los diputados y senadores argentinos, en vez de estar ocupados en promulgar leyes que puedan solucionar – por ejemplo - la situación de la gente que transita por las calles revolviendo basura para encontrar alimento, estuvieron realizando campaña electoral en favor de sus partidos políticos.  Así mismo el gobierno manipuló a lo largo de todo el año 2007 los datos elaborados por el Instituto de Estadísticas y Censos del país con el fin de que la población argentina tuviese una visión positiva de su gestión presidencial. Por ambas razones no son pocos los que creen que, en el citado país, se ha producido un “debilitamiento institucional” que seguramente tendrá consecuencias desfavorables en el transcurso del año 2008.

 

Una Patria Grande necesitada de estructuras justas y solidarias. Los hechos señalados en los párrafos anteriores fueron solo algunos de los conflictos sociales, y “avatares diplomáticos” que se desarrollaron en el continente latinoamericano a lo largo del año 2007. Conflictos sociales y “avatares diplomáticos” que promueven, como lo planteó a principios del 2007 el Episcopado Latinoamericano, que en la Patria Grande de América Latina exista un frágil y ambigua integración que – en muchas ocasiones – “se reduce a cuestión de cúpulas políticas y económicas y no arraiga en la vida y participación de los pueblos”.

 

De esta forma en el año 2008, como también lo expusieron los obispos latinoamericanos en Aparecida (Brasil), para que América Latina “sea un continente de la esperanza, del amor, de la vida y de la paz hay que ir ... al encuentro de las necesidades de los pobres y los que sufren y crear estructuras justas ... para disminuir la hiriente inequidad que hoy existe en nuestro continente ... a través de políticas públicas y gastos sociales bien orientados, así como del control de lucros desproporcionados de grandes empresas”.

 

Por último, es digna de ser destacada la actitud de millones de latinoamericanos que a pesar de los pesares que causan las vicisitudes anteriormente citadas, parafraseando a Mario Benedetti, saben que la tragedia es un ave migratoria y, aunque a veces están heridos por las traiciones de sus compatriotas y dirigentes, porfiados como castores, solidarios como abejas y aguerridos como jaguares, continúan soñando y construyendo una Patria Grande en la que el aire se vuelva respirable y de todos.

 

Al Qaeda amenaza al Papa por su diálogo con los musulmanes

Forumlibertas.com

 

Al Zawahiri define la visita del rey de Arabia Saudí a Benedicto XVI como una ofensa al islam y a los musulmanes. El ‘número dos’ de la red terrorista Al Qaeda, el egipcio Ayman Al Zawahiri, define la reciente e histórica visita del rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdelaziz, al Papa como una ofensa al Islam y a los musulmanes.

 

Según informa la agencia ZENIT, Al Zawahiri realizó estas declaraciones en una entrevista de una hora y 37 minutos de duración difundida este lunes, 17 de diciembre, por la productora audiovisual de Al Qaeda, As Sahab. Las amenazas del ‘número dos’ de Al Qaeda contra Benedicto XVI buscan acabar con su obra de diálogo con los musulmanes, afirmó el padre Federico Lombardi, director de la Oficina de Información de la Santa Sede.

 

“Los contactos de diálogo que han promovido autorizados exponentes musulmanes, como el rey de Arabia y los 138 líderes islámicos [que han escrito una carta de colaboración al Papa, ndr.], son un hecho significativo para todo el mundo musulmán”, reconoció el padre Lombardi.

 

“No es extraño ni nos preocupa”

“El hecho de que estas voces que quieren explícitamente dialogar y comprometerse por la paz tengan una importancia creciente en el Islam es evidentemente un hecho que preocupa a quien no quiere este diálogo”, considera el portavoz. La “referencia negativa” al Papa, observa el padre Lombardi, “no es un hecho extraño ni nos preocupa particularmente”. De hecho, el director de la Oficina de Información invita a no atribuirle “una gran importancia”.

 

La visita del rey Abadalá, custodio de las dos mezquitas sagradas de la Meca y de Medina, el 6 de noviembre, fue la primera de un monarca de ese país a un Papa. Días después, el Papa respondió a la carta que al final del Ramadán le habían dirigido 138 religiosos musulmanes garantizando su compromiso por el diálogo basado en “los valores del respeto recíproco, la solidaridad y la paz”. 

 

 

 

 

NACIONAL

 

Más de un millón y medio de personas acudirán al encuentro de las familias

La Razón

 

La diócesis de Madrid presenta el programa para el acto del día 30. Los organizadores destacan el «gran interés» suscitado por esta convocatoria en defensa de la familia cristiana. «Entre un millón y medio y dos millones de personas» se reunirán el domingo 30 de diciembre en la plaza de Colón de Madrid en defensa de la familia cristiana, según las previsiones que manejan los organizadores, basadas en el «gran interés» que ha despertado esta convocatoria. En rueda de prensa, explicaron también el desarrollo del acto y el avance de los preparativos.

 

Cesar Franco, obispo auxiliar de Madrid, explicó que la celebración consta de dos partes. La primera se desarrollará de las 11 a las 12 de la mañana y en ella, tras la acogida de los participantes, se proyectarán dos videos con mensajes de Juan Pablo II, uno de la misa para las familias que celebró en la plaza de Lima de Madrid en 1982, y el otro de una ceremonia de envió de familias a la misión. A continuación ofrecerán su testimonio cristiano un joven, un matrimonio y unos abuelos. Después el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, y los cardenales saludarán a los asistentes.

 

La segunda parte comenzará a las 12 del mediodía con la conexión en directo con el Ángelus que presidirá Benedicto XVI en el Vaticano, y en el que dirigirá un mensaje a los congregados en Madrid. Tras él, serán los responsables de las realidades eclesiales que han promovido este acto quienes intervengan. Posteriormente comenzará la celebración de la Palabra con una procesión de la imagen de la Virgen de la Almudena que portarán unos jóvenes madrileños. El cardenal Rouco será el encargado de la homilía.

 

La rueda de prensa también sirvió para dar a conocer los últimos preparativos. El delegado para actos públicos de la diócesis de Madrid, Alfonso Ramonet, explicó que el estrado estará situado delante de la cascada de los Jardines del Descubrimiento. Su principal elemento decorativo será una cruz blanca de quince metros de altura dirigida hacia la calle Génova. Delante de la cruz se situarán los obispos, unos cuarenta según los organizadores, y en las inmediaciones del escenario los minusválidos, enfermos y sordomudos, que contarán con varios intérpretes de lengua de signos para que puedan seguir el acto sin dificultades.

 

Los organizadores tienen prevista la instalación de seis grandes pantallas de televisión para trasmitir las palabras que el Papa dirigirá desde el Vaticano. Las pantallas, junto con la megafonía distribuida desde el puente de Eduardo Dato a Cibeles, Alonso Martínez y parte de la calle Goya, permitirán a los asistentes seguir el acto con más detalle.

 

Para atender los posibles imprevistos, la organización también instalará un hospital de campaña en la esquina entre las calles Serrano y Goya, treinta cabinas de baños portátiles, un punto de encuentro para posibles pérdidas y un servicio de agua potable. Dado el tipo de evento también se ha previsto un lugar para lactancia «debido a la afluencia masiva de familias». En estos momentos hay más de 1.000 voluntarios organizando este encuentro. 

 

«No es fenómeno político sino una Celebración litúrgica»

La Razón

 

El cardenal Rouco animó ayer a participar en el encuentro «Por la familia cristiana» y afirmó que es «una convocatoria de la Iglesia española». En ese sentido, aclaró que se trata de una «celebración litúrgica de la Palabra», por lo que «compararlo con un fenómeno político no es adecuado».

 

En una entrevista en la Cadena Cope, el arzobispo de Madrid recordó que el concepto que la Iglesia tiene de la familia es el de «una comunidad íntima de vida de amor entre un hombre y una mujer que se prometen para toda la vida y del cual nacen los hijos. Es la realidad que responde a la propia naturaleza el hombre». Rouco negó que la Iglesia sea «intransigente» en estas cuestiones, pero explicó que lo no comparte es que «el derecho haga de situaciones que son excepcionales el valor sumo, el criterio de orientación a la hora de regular la vida social, la institución del matrimonio y de la familia». Explicó que «cuando se toca la esencia misma de la familia, que es la unión de un varón y una mujer, no se puede hablar de familia». En las mismas ideas incidió más tarde, en la rueda de prensa, el delegado de Familia de la diócesis de Madrid, Manuel Barrios quien recordó que el encuentro «no es una manifestación ni una concentración, sino un acto litúrgico». En su intervención, Barrios destacó que la defensa de la familia no es un cuestión «de derechas ni de izquierdas sino de sentido común».

 

El Arzobispado espera a más de un millón de personas en defensa de la familia

ABC

 

El Arzobispado de Madrid espera con «confianza e ilusión» que más de un millón y medio de personas acudan el 30 de diciembre a la gran concentración en defensa de la familia cristiana que tendrá lugar en la madrileña plaza de Colón, y cuyos preparativos fueron presentados ayer en rueda de prensa por el obispo auxiliar de Madrid, César Franco. Estas estimaciones fueron establecidas por la Vicaría de Actos Públicos, tomando en cuenta otros acontecimientos similares celebrados en la capital de España, así como «el gran respaldo» que la iniciativa ha concitado entre las diócesis y los distintos movimientos eclesiales. «Se trata de un encuentro eclesial y pastoral, para festejar la familia y orar por las situaciones que padece», indicó. En palabras del delegado de Familia de la diócesis, Manuel Barrios, será «un acto de la Iglesia en España, al que están convocadas todas las familias que quieran participar». El responsable episcopal negó cualquier tipo de connotación política en la celebración. «Defender a la familia no es ni de derechas ni de izquierdas, es de sentido común», insistió Barrios.

 

Participación del Papa

Monseñor Franco ofreció nuevos datos sobre la celebración, que contará con la especial participación de Benedicto XVI, quien seguirá los actos desde Roma y participará vía satélite. A lo largo de los paseos de Castellana y Recoletos, así como en las calles de Génova, Goya, Serrano y Jorge Juan (cortadas al tráfico), se habilitarán varias pantallas gigantes. La más grande, de 24 metros cuadrados, estará ubicada tras el estrado principal.

 

Antes de escuchar a Benedicto XVI, y desde las once de la mañana, tendrán lugar una serie de actos preparativos, entre los que destacan la proyección de dos vídeos de Juan Pablo II (de cuya histórica primera visita a España acaban de cumplirse 25 años), y testimonios de un joven, un matrimonio y unos abuelos. Del mismo modo, tanto el presidente del Episcopado, Ricardo Blázquez, como la práctica totalidad de los cardenales españoles, dirigirán unas palabras.

 

Tras la conexión con Roma, intervendrán los líderes de varios movimientos eclesiales, quienes ofrecerán su visión de la vida y la familia. Después, la imagen de la Virgen de la Almudena llegará en procesión hasta el estrado, que estará presidido por una gran cruz de 15 metros de altura. La talla será portada en hombros por jóvenes, y acompañada por familias misioneras. La celebración de la Palabra (especialmente dedicada a la educación y a las familias inmigrantes) culminará con la homilía del cardenal Rouco Varela, tras la que las familias serán enviadas en misión.

 

Rouco llama a manifestarse en Madrid por la familia cristiana

El País

 

La jerarquía del catolicismo español despedirá el año con una manifestación en Madrid en la que espera reunir entre un millón y medio y dos millones de personas, dijeron ayer los organizadores. Será el domingo 30 en la plaza de Colón con el lema Por la familia cristiana. El cardenal Antonio María Rouco, adalid de la convocatoria junto con el fundador del movimiento Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, ha conseguido el respaldo del Papa, que abrirá el evento con un discurso en directo desde Roma. En conferencia de prensa, el delegado de Pastoral Familiar de la Archidiócesis de Madrid, Manuel Barrios, dijo ayer que sólo se trata de una celebración ("no una manifestación"). Pero hay pocas dudas sobre las intenciones políticas y el calado social del acontecimiento. La legalización por el Gobierno socialista de la unión de personas del mismo sexo con el título de matrimonio es el timbre movilizador de la jornada. Rouco ha evocado para la ocasión, en carta pastoral, "las fuertes amenazas" que sufre la familia tradicional como "unión entre varón y mujer". El programa de la concentración incluye discursos de varios líderes de movimientos eclesiales, incluido Kiko Argüello, el gran movilizador de masas del catolicismo contemporáneo. Rouco cuenta también, aunque en la retaguardia, con el apoyo de gran parte de los obispos españoles, incluido el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, hasta ahora remiso a movilizaciones de este tipo.

 

ACdP. Alfredo Dagnino señala que “el reto de la verdad sobre el hombre es inseparable de la verdad sobre Dios"

 Análisis Digital

 

El presidente de la Asociación católica de Propagandistas, advirtió de que el problema radical de nuestro tiempo es la negación y el olvido de Dios. Así, destacó la necesidad de afirmar a Dios en la vida del hombre y en la vida pública. "Actualmente hay una alianza entre la democracia y el laicismo", un problema, dijo, que lleva a una concepción anticristiana del hombre y del mundo

 

Alfredo Dagnino, presidente de la Asociación Católica de Propagandistas impartió ayer una conferencia en el marco del ciclo de conferencias del Foro Juan Pablo II en la parroquia de la Concepción titulada “Los católicos en el momento actual de España”. El presidente de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y de la Fundación Universitaria San Pablo-CEU, entidades organizadoras del Congreso Católicos y Vida Pública habló sobre la necesidad de dar testimonio de la realidad del Evangelio. "La fe no desfigura a los católicos, sino que hace que los católicos participen en la vida pública".

 

Dagnino sostuvo que no nos encontramos en una época de cambios, sino en un cambio de época, en la que se ha producido una transformación del sentido de la humanidad con síntomas como el agnosticismo ideológico, el relativismo moral, la teoría de género con su nula significación antropológica de la división sexual o el laicismo ideológico. Así, señaló que la necesidad de que los católicos lleven a cabo una regeneración moral que pasa en primer lugar por los hombres apostólicos, que piensan, que se comprometen, que no sucumben a la dictadura del relativismo. Una regeneración que pasa por la afirmación de la moral en la vida de nuestras democracias. No nos debe dar miedo la moral, explicó.

 

Cualquier tarea que queramos emprender no podremos llevarla a buen puerto apoyándonos sólo en nosotros mismos, sino firmemente arraigados en la fe de la Iglesia y en comunión con ella, advirtió.  Así, señaló que la realidad viva de la Asociación Católica Propagandista tiene como lema "servir a la Iglesia como la Iglesia desea ser servida", insistiendo en la necesidad de que los hombres católicos bien formados intervengan en la vida pública. "La fidelidad al Evangelio y a Cristoy a la Doctrina de la Iglesia se ve en la vida apostólica de la asociación", explicó.

 

Gran reto actual en Occidente es la unidad entre lo que el católico profesa en la vida privada y su actuación en la vida pública. Para Dagnino Guerra, el problema central de la sociedad actual es la negación de Dios. Si el hombre puede decidir sin Dios lo que es bueno, malo, justo e injusto, ³se pueden cometer grandes aberraciones, alertó, y llamó a ser lúcidos, frente a la ideología lacisita. No es posible un Estado ateo, agregó.

 

Finalmente, llamó a los católicos a una vivencia de fe rigurosa y a la comunión con la Iglesia. Sabemos que vienen tiempos recios, pero sabemos que tenemos una vocación, insistió. El presidente de la Asociación católica de Propagandistas, advirtió de que el problema radical de nuestro tiempo es la negación y el olvido de Dios. Así, destacó la necesidad de afirmar a Dios en la vida del hombre y en la vida pública. "Actualmente hay una alianza entre la democracia y el laicismo", un problema, dijo que lleva a una concepción anticristiana del hombre y del mundo.

 

Actualmente, señaló, se pide a la sociedad que renunciemos a la comprensión de la fe en la vida pública en nombre de la "tolerancia", pero esto es una aberración, ya que es necesaria una armonía entre "fe y razón", concluyó.  

 

Políticas de fomento del aborto ilegal

La Gaceta 

 

Miró, presidente de E-cristians, explica que en España la ley que regula las excepciones