RESUMEN DE PRENSA

 

 

 

Viernes, 25 de enero de 2008

 

 

INTERNACIONAL

 

 

El Papa: «Como profesor, os aliento a respetar las opiniones de los demás»

La Razón

 

Más de 200.000 personas se congregaron ayer en la plaza de San Pedro para mostrar su apoyo a Benedicto XVI - «Gracias a todos por vuestra solidaridad», manifestó el Pontífice

La cancelación de la visita de Benedicto XVI a la Universidad de La Sapienza provocó ayer la reacción de los fieles.

 

En uno de los actos más multitudinarios celebrados en este pontificado en Roma, unas 200.000 personas conmovieron ayer a Benedicto XVI en la plaza de San Pedro al demostrarle su solidaridad después de que el pasado jueves se le impidiera visitar la Universidad La Sapienza de Roma. Entre pancartas de apoyo al Papa y censura a la decisión de la Universidad, el Papa leyó, tras el habitual rezo del Ángelus, una breve pero sincera intervención, interrumpida constantemente por los aplausos y gritos de «¡Viva el Papa!», según informa Zenit.

 

Benedicto XVI, recordó que la visita truncada a la universidad con el mayor número de alumnos de Europa, prevista el 17 de enero, había sido programada por invitación de la misma institución académica: «Por desgracia, como es sabido, el clima que se había creado ha hecho inoportuna mi presencia en la ceremonia», explicó, recordando que de todos modos envió al rector para que se leyera en la ceremonia el discurso que había preparado para esa ocasión.

 

El Papa confesó que «al ambiente universitario, que durante largos años fue mi mundo, me unen el amor por la búsqueda de la verdad, por el diálogo franco y respetuoso de las recíprocas posiciones». «Como profesor, por así decir emérito, que ha conocido a tantos estudiantes en su vida, os aliento a todos, queridos universitarios, a respetar siempre las opiniones de los demás y a buscar, con espíritu libre y responsable, la verdad y el bien», afirmó.

 

También los políticos

Cientos de familias, estudiantes y fieles de diversos movimientos y carismas, como Comunión y Liberación o el Camino Neocatecumenal invadieron la plaza para manifestar su afecto al Papa. Algunas de las pancartas decían: «La verdad nos hace libres», «Cristo es la verdadera ?sapienza? (sabiduría), o «Los católicos no somos un obstáculo para nadie. Viva la libertad de expresión, viva el Papa». A la plaza de San Pedro también acudieron representantes de la política italiana, aunque aseguraron que no se trataba de una manifestación política y por ello decidieron no llevar a la plaza las banderas de sus diversos partidos. El líder de los democristianos del UDC, Pier Ferdinando Casini, explicó que con su presencia, su partido pretendía dar apoyo al Papa y resaltar «la libertad e identidad cristiana de Italia», así como denunciar que «existe un problema de libertad en el país» y «lo prueba que un grupo minoritario de nostálgicos del pasado haya impedido hablar al Papa», afirmó el político.

 

El acto de solidaridad de ayer fue convocado por el cardenal Camillo Ruini, obispo vicario del Papa para la diócesis de Roma como «gesto de cariño y de serenidad, una expresión de la alegría que sentimos por tener a Benedicto XVI como nuestro obispo y nuestro Papa», reconoció.

 

El papa Benedicto XVI insta a los cristianos a esforzarse para superar todas las divisiones

IBLNEWS, AGENCIAS 

 

El papa Benedicto XVI instó a los cristianos a rezar y esforzase para superar todas las divisiones, durante el rezo del Angelus en la plaza de San Pedro. Benedicto XVI recordó que el pasado viernes comenzó la Semana de Oración para Unidad de los Cristianos, durante la cual 'católicos, ortodoxos, anglicanos y protestantes, conscientes de sus divisiones imploran juntos para que se llegue a la plena comunión'.

 

'Tenemos todos el deber de rezar y actuar para superar todas las divisiones de los cristianos', agregó el Papa, que expresó su deseo de que 'se pueda llegar pronto a la común celebración de la Eucaristía y a la manifestación de la plena unidad'. Según Joseph Ratzinger, esta 'perfecta unidad' ayudará a 'ofrecer el testimonio de fe y de vida que el mundo necesita urgentemente'.

 

Asimismo, añadió que la 'misión evangélica de la Iglesia pasa por el camino ecuménico, el camino de la unidad de la fe, del testimonio evangélico y de la auténtica fraternidad'. También recordó que tema elegido para este año es 'No ceséis de orar' y que el próximo viernes 25 de enero presidirá en la basílica de San Pablo Extramuros la celebración de las Vísperas, con la que clausurará la Semana de Oración.

 

En esta tradicional semana de oración se ofician una serie de liturgias conjuntas con líderes religiosos ortodoxos, luteranos, anglicanos y de otras confesiones cristianas en la basílica de San Pablo, donde, según la tradición católica, el apóstol fue decapitado en el año 67 y donde hace unos años se descubrió su sepulcro.

 

Nuevo prepósito general de los jesuitas: Llamados por Dios a servir. El padre Adolfo Nicolás preside la Misa de acción de gracias tras su elección

ZENIT

 

«Como jesuitas, como cristianos, como pueblo de Dios», estamos llamados por el Señor a servir a la Iglesia, al mundo, a los hombres, al Evangelio, subrayó el nuevo prepósito general de la Compañía de Jesús el domingo, en la misa de acción de gracias por su elección la víspera.

 

El padre Adolfo Nicolás presidió la Eucaristía, concelebrada por 225 delegados de todo el mundo reunidos, estos días en Roma, en su 35ª Congregación General. En la procesión de entrada, en la iglesia jesuita del Gesù, el nuevo General fue recibido con aplausos por numerosísimos fieles que participaron en la celebración.

 

Inmediatamente antes de la Liturgia de la Palabra, el celebrante oró: «Oh Dios, Eterno Rey de todas las cosas, que has instituida una Compañía ardiente de amor por Cristo y la Iglesia su Esposa, mírame con bondad a mí, tu siervo, que has dispuesto como sucesor de san Ignacio, para regir y velar este cuerpo apostólico».

 

«Concédeme conservarlo y desarrollarlo en la unidad y en la caridad, a través de la oración, la palabra y el ejemplo --prosiguió-- para que, agradándote en todo, pueda alcanzar el fin para el que Tú lo has querido».

 

En su primeras palabras en público, el padre Nicolás centró su homilía -pronunciada en italiano-- en las lecturas dominicales, de las que se desprende la misión de los cristianos en el mundo. «Estamos aquí para servir»; «como jesuitas, como cristianos, como pueblo de Dios», «Dios nos hace servidores -subrayó el nuevo prepósito general--. En esto el Señor se complace».

 

«Servir es lo que cuenta --insistió--: servir a la Iglesia, servir al mundo, servir a los hombres, servir al Evangelio», igual que san Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, recalcaba: «En todo amar y servir», «y nuestro Papa» «nos ha dicho que Dios es amor», recordando «la esencia del Evangelio».

 

Pues la «única fuerza del servidor» es Dios. «Para los pobres --ejemplificó--, solamente Dios es la fuerza. Para nosotros sólo Dios es la fuerza».

 

«Nuestro Dios, nuestra fe, nuestro mensaje» es universal: es noticia «de salvación para todas las naciones», si bien éstas no se deben considerar sólo geográficamente porque --precisó el padre Nicolás-- existen otras «comunidades humanas que reclaman nuestra asistencia: los pobres, los marginados, los excluidos», «los discapacitados», «los que son manipulados».

 

«Queremos que esta salvación» «se extienda, como una explosión de salvación» «según el corazón de Dios, de su voluntad, de su Espíritu», animó.

 

«El Cordero de Dios se presentó a sí mismo como Servidor», una identidad que será «nuestra propia misión», indicó ante los delegados de la 35ª Congregación General.

 

En el rito de conclusión de la misa de acción de gracias, el prepósito general se acercó --junto a los concelebrantes principales-- al altar de san Ignacio para venerar las reliquias del fundador. Allí oró a la Santísima Trinidad y todos los sacerdotes se unieron en una plegaria común de ofrecimiento.

 

Tras el canto de la Salve en honor de la Virgen María, el padre general y los concelebrantes se retiraron a la sacristía. Nuevamente fuertes aplausos, de los fieles y de los sacerdotes presentes, acompañaron al padre Alfonso, y también, como una calurosa despedida, al padre Peter-Hans Kolvenbach, quien ha guiado a los jesuitas los últimos veinticuatro años.

 

Nicolás celebra su primera misa como nuevo Prefecto General de los Jesuitas

La Razón

 

En una ceremonia a la que acudieron más de un millar de personas, y en la que estaban presentes los tres cardenales de la Compañía, el español Urbano Navarrete, Roberto Tucci y Tomas Spidlik, el español Adolfo Nicolás, celebró ayer su primera misa como Prefecto General de los jesuitas en la iglesia romana del Gesù. Durante la homilía explicó que la principal misión de su orden es anunciar la salvación a la «nación» de «los pobres, marginados, excluidos y manipulados».

 

Según informa Efe, Nicolás, que fue elegido el sábado nuevo Superior General de la Compañía de Jesús, comenzó su discurso bromeando sobre los juegos de palabras que en estos días han aparecido en los medios de comunicación al referirse a la elección del nuevo Superior de los jesuitas: «?Papa negro?, ?Papa blanco?, ?poder?,?murmuraciones? son todo clichés con los que juegan los periódicos pero nosotros estamos aquí para servir a Dios, a la Iglesia, y al mundo», fueron sus primeras palabras. Después, el 29 sucesor de San Ignacio de Loyola señaló que «las verdaderas naciones» a las que hay que anunciar la salvación, no son «geográficas» sino «humanas», e indicó al pueblo de los «pobres, marginados, excluidos y manipulados». También se detuvo sobre el «shock» que le produjo ser elegido como guía de la orden más numerosa de la Iglesia católica, con cerca de 19.200 miembros, y contó cómo le ayudó a superarlo el «apoyo fraterno y ayuda de sus hermanos».

 

El nuevo Prepósito contó con humanidad cómo al encontrarse antes de la ceremonia en las habitaciones donde vivió San Ignacio de Loyola y donde aún se sentía su presencia le dieron ganas de escapar. «Sólo que toda las puertas estaban cerradas», bromeó. Nicolás recordó que a partir de ahora se verá «dónde tiene que ir la atención de los jesuitas» y «cómo tiene que ser su servicio» y «hacia dónde dirigir las energías».

 

El Padre Nicolás invita a los jesuitas a «servir a los pobres y los marginados»

ABC

 

El nuevo Prepósito General de los jesuitas, Adolfo Nicolás, se metió ayer a toda la Compañía en el bolsillo por su buen humor y su énfasis en el «servicio a los pobres y los marginados» en la misa de acción de gracias en la iglesia del Gesú, ante las reliquias de San Ignacio de Loyola. Varios centenares de sacerdotes jesuitas y casi un millar de fieles aplaudieron calurosamente al padre Kolvenbach y al Padre Nicolás cuando cada uno de ellos hizo su entrada en templo.

 

El ambiente era solemne y emocionado, pero quizá un poco tenso, y el nuevo Prepósito General rompió el hielo con varias bromas como advertir que «esto no va a ser un mensaje al mundo, sino una simple homilía», o criticar a la Prensa que ha caído en clichés «que si Papa blanco, que si Papa negro, que si poder, que si rumores... Nosotros estamos aquí para servir a Dios».

 

El clima se volvía familiar, casi íntimo, a medida que el sacerdote palentino revelaba detalles de su intimidad espiritual. Al visitar las habitaciones donde vivió San Ignacio y donde se nota con fuerza su presencia le dieron ganas de escapar, «¡pero las puertas estaban cerradas!».

 

Comentó también que el sábado, cuando fue elegido, sufrió una especie de «shock» que pudo superar gracias «al apoyo fraterno y la ayuda de mis hermanos». El ceremonial incluye, tras el juramento de fidelidad, que cada uno de los 217 electores pase a mostrar acatamiento al nuevo Prepósito. En la práctica es un gesto de familia, un apretón de manos o un abrazo, según el conocimiento mutuo anterior.

 

Algunos aprovechan el momento para decir algo, y el Padre Nicolás relató que «durante el saludo, uno de vosotros me dijo: «no te olvides de los pobres»». Ayer dejó absolutamente claro que no va a hacerlo, en una homilía pronunciada sin papeles y en un italiano muy correcto que resultaba divertido por su acento inglés, fruto de tantos años en la Sophia University de Tokio y al frente de los provinciales jesuitas de Asia y Oceanía.

 

«Dios es amor»

El Padre Nicolás centró sus palabras en la llamada al servicio y en el mensaje de salvación «a todas las naciones» anunciado por el profeta Isaías en la primera lectura de la misa. Con gran coherencia, y haciendo notar incluso la diferente calidad de las traducciones de Isaías -en este caso mejor la italiana que la española-, Adolfo Nicolás comentó que «servir a los demás complace a Dios» y que, como ha recordado Benedicto XVI «Dios es Amor».

 

Si Isaías profetiza un mensaje de salvación «a todas las naciones», el nuevo Prepósito General señaló que hoy ese concepto no debe tomarse en sentido geográfico. Según explicó, «este mensaje de salvación universal no puede reducirse a naciones geográficas porque hay otras comunidades no geográficas que son para nosotros las nuevas naciones: los pobres, los materializados, los marginados, los disminuidos y los excluidos de la globalización», a quienes en su opinión debe orientarse el servicio de la Compañía de Jesús.

 

Este sacerdote de 71 años -español de nacimiento pero con el corazón en Asia después de haber pasado casi toda su vida en Japón y Filipinas-, recordó con especial cariño su servicio a una comunidad de inmigrantes filipinos pobres en Tokio después de haber sido provincial de Japón. Allí, una inmigrante filipina aconsejaba a otra, ante un problema de posible divorcio: «Vente conmigo a rezar, porque nosotros los pobres tenemos solamente a Dios».

 

«Servir a los demás»

El nuevo Prepósito recordó que la 35 Congregación General sigue su curso y que los participantes tienen que estudiar juntos «a dónde debe ir, en este momento de la historia, nuestra actividad y nuestro servicio», reiterando que una buena parte se destinará «a tantas naciones humanas que no son geográficas. Nuestra misión es servir a los demás, a esas naciones, no a nosotros».

El embajador de España cerca de la Santa Sede, Francisco Vázquez, asistió en primera fila a una ceremonia caracterizada por el esplendor litúrgico y por la emoción. Impresionaba ver a casi medio millar de sacerdotes revestidos de ornamentos blancos que rezaban con intensidad, cantaban con tono vibrante en cuatro o cinco idiomas, y disfrutaban a todas luces esta primera intervención pública de su nuevo Padre General.

   

El cardenal Sistach tomó posesión de las catacumbas de San Sebastián

ABC

 

Como muestra de unión con el Obispo de Roma, cada cardenal tiene una iglesia titular en la ciudad, y el arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, tomó ayer posesión de la suya: nada menos que la de las Catacumbas de San Sebastián, una de las más importantes.

En su homilía, que pronunció en italiano, el cardenal Sistach invitó a mostrar públicamente la propia fe, sin dejarse intimidad por las andanadas de la cultura laicista que pretende vaciar la vida pública «de símbolos y resortes espirituales, auténticos generadores de calidad moral y de humanización». El embajador cerca de la Santa Sede, Francisco Vázquez, asistió al acto. Martínez Sistach fue nombrado cardenal el pasado mes de noviembre junto a los también españoles Agustín García-Gasco y Francisco Robles Ortega.

 

Cuba se prepara para recibir al cardenal Bertone

ANÁLISIS DIGITAL

 

"Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba", la frase que marcó la visita de Juan Pablo II entre el 21 y el 26 de enero de 1998 vuelve a recobrar actualidad estos días a pocas semanas del viaje del secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone

 

La visita comenzará el 20 de febrero y a partir de entonces tiene previsto realizar un periplo de seis días por distintos puntos de la isla, prácticamente el mismo que hizo Juan Pablo II, lo que en palabras publicadas del cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, "revive" la estancia papal.

 

Según el programa, el cardenal celebrará misa en la catedral de La Habana e inaugurará un monumento dedicado a Juan Pablo II en la catedral de Santa Clara, lugar donde Juan Pablo II ofició la primera eucaristía de su visita.

 

El secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone visitará en Santiago de Cuba el santuario de Nuestra Señora de la Caridad, la Patrona de Cuba, y celebrará una misa en Guantánamo, la provincia más oriental de la isla y cuya

diócesis fue creada por Juan Pablo II.

 

La visita del cardenal Bertone, prevista inicialmente para enero, se produce en momentos en que la Iglesia católica trata de abrirse espacio en tres direcciones: el acceso a las cárceles para celebrar oficios entre la población reclusa, la búsqueda de un hueco en el ámbito educativo y el intento de acceder a los medios de comunicación -en Cuba todos están en manos del Estado-.

 

Caritas y Pax Christi presentan una web sobre guerras olvidadas que siguen matando

ForumLibertas.com / Zenit.org   

 

Aún se habla de la guerra de Irak, pero hay otras guerras que quizá no interesan por razones ideológicas. Caritas Italiana y Pax Christi Italia ofrecen conjuntamente un nuevo sitio en Internet dedicado a los conflictos olvidados, con el fin de ofrecer un instrumento para educar en la paz, respondiendo a un llamamiento de los obispos italianos.

La web es www.conflittidimenticati.it .

 

Su objetivo es ofrecer «informaciones históricas sobre las diversas guerras existentes, profundizaciones sobre el tema del conflicto y del derecho internacional, instrumento para la formación y la animación pastoral, así como los relatos de las víctimas».

 

Caritas y Pax Christi explican que «quiere ser una aportación para responder a la invitación que hicieron los obispos italianos a nuestras comunidades ‘a una más atenta y cotidiana educación para la paz, mediante un empeño más decidido en construir itinerarios pedagógicos concretos capaces de desarrollar cada vez más mentalidades y testimonios de paz'».

 

De las guerras recogidas, 7 se sitúan en el continente africano:

-Argelia, Burundi, Uganda, Ruanda, Liberia, República Democrática del Congo y Sudán (dos conflictos distintos: Nubia y Darfur).

Otros seis de los mayores conflictos siguen abiertos en Asia:

-Cachemira, India; Nepal, Filipinas (dos conflictos), la comunista Myanmar (antes Birmania), Sri Lanka y Pakistán.

Cuatro tienen como escenario Oriente Medio:

-Irak, Afganistán, Israel-Palestina y Turquía.

Otros dos tienen lugar en el continente americano:

-Colombia-Perú, y Estados Unidos (contra Al Qaeda).

 Uno, por último, se sitúa en Rusia (Chechenia).

De estos conflictos, seis superan el número de mil muertos en combate:

-Uganda, Sudán, Cachemira, Nepal, Irak y Chechenia.

Hay tres conflictos antiguos que han ingresado o reingresado en esta lista en 2004: Irak, Ruanda y Uganda.

 

El número de conflictos, así como el número de zonas de conflicto fue inferior en 2004 que en 2003 (20 conflictos registrados en 18 países). En los años 90, hubo un total de 57 guerras en 45 países. Ampliando el marco al periodo 1945-1999, según datos del programa de investigación estadounidense «Correlates of War», citados en este sitio, se registran 25 guerras interestatales, que han producido cerca de 3,3 millones de muertos en combate; en el mismo periodo han estallado nada menos que 127 guerras civiles que han dejado sobre el campo de batalla 16,2 millones de muertos.

 

En el sitio de Caritas y Pax Christi se afirma que «más allá de las definiciones de los expertos, estos datos muestran de modo inequívoco que las guerras intraestatales (con o sin forma de intervención externa) se han convertido en la principal forma de violencia organizada en los escenarios globales.

 

Uribe apuesta por la mediación humanitaria de la Iglesia católica, España, Francia y Suiza

EL MUNDO

 

Nicolas Sarkozy se ha erigido en una suerte de mediador polifacético y equidistante. Ayer recibió calurosamente al presidente Alvaro Uribe en el Elíseo, aunque el grado de cordialidad y de sintonía con el líder colombiano no subestima el canal privilegiado con Chávez ni descuida el hilo que pueda existir entre París y los terroristas de las FARC.

 

De hecho, el jefe del Estado francés recomendó ayer a Uribe abstenerse de excluir «ninguna circunstancia útil» que pudiera facilitar la liberación de Ingrid Betancourt y del resto de rehenes de la guerrilla. Trataba de atenuar el pulso envenenado que mantiene el colombiano con el homólogo de Venezuela, aunque el plan estratégico de Uribe concede el protagonismo del proceso de liberación a la Iglesia católica y los gobiernos de España, Francia y Suiza.

 

«Son los titulares exclusivos de las negociaciones. Estamos dispuestos a un acuerdo humanitario de manera simple, un canje de rehenes por guerrilleros, respetando tanto el marco jurídico como las instituciones», explicaba ayer en París. Quiere decirse que Bogotá no va a plegarse a los caprichos de la guerrilla. Uribe dijo que las FARC están en una situación decadente y que su Gobierno quiere «aplastarlos definitivamente».

 

La dureza de la expresión tuvo como contrapeso la disponibilidad al despliegue de una fuerza internacional en el área geográfica donde pudieran acontecer las negociaciones. «Colombia no se negaría, confiaría en la ecuanimidad de los mediadores. La zona de encuentro, en todo caso, ha de respetar la seguridad de las personas que allí vivan», dijo.

 

El posicionamiento oficial no implica que Bogotá deje por completo fuera de juego al ubicuo e histriónico Hugo Chávez. Al menos, Uribe también precisó ayer en la capital francesa que mantenía «la disposición a dar la bienvenida y contribuir a cualquier liberación unilateral e incondicional que las FARC quieran hacer (...) al presidente de Venezuela».

 

Un gesto sin grandes compromisos que, al menos, evita añadir argumentos al desafío verbal y verborreico de Hugo Chávez, protagonista de unas declaraciones dominicales que redundan en la animadversión caribeña: «Uribe es un mentiroso, un zizañero , un cobarde y un peón del imperio americano». El aludido prefirió desahogarse haciendo footing en las calles de París. Una manera de emular las aficiones de Sarkozy y de templarse antes de la entrevista que mantuvo en el Elíseo con el jefe del Estado francés. Hablaron una hora «en un clima constructivo». Sobre todo porque Uribe celebraba haber obtenido el respaldo de Sarko en la estrategia negociadora y haberse llevado de París el impulso diplomático para organizar una operación sanitaria en la selva colombiana. 

 

En búsqueda de la unidad pérdida: un siglo de ecumenismo entre cristianos

Forumlibertas.com / Jorge Enrique Mújica

 

Católicos, protestantes y ortodoxos van dando pasos hacia la unidad: repasamos algunos avances que se han conseguido. Se escucha hablar con cierta frecuencia del tema del ecumenismo relacionándolo erróneamente con humanismo o relativismo eclesiológico, simplificándolo, cuando no ignorándolo.  Pero, ¿en qué consiste realmente el ecumenismo?, ¿cuál es su significado y sentido? ¿Por qué existe el ecumenismo y para qué es necesario?

 

El ecumenismo (del griego oikoumenes  y/o del latín oecumenĭcus, "que se extiende a todo el orbe") es la tendencia o movimiento promovido por la Iglesia católica que intenta la restauración de la unidad entre todas las iglesias cristianas. Por tanto, ecumenismo no se debe confundir con diálogo inter-religioso; éste va encauzado hacia los adeptos a religiones no cristianas mientras que el ecumenismo es propia y exclusivamente cristiano.

 

El fin del ecumenismo,  la búsqueda de la unidad entre los cristianos, nos remite a un hecho histórico real fácilmente constatable: en un inicio la Iglesia estaba unida totalmente y, con el pasar de los años, por motivos diversos, se fueron dando cismas, separaciones y nacimientos de nuevos grupos cristianos al margen de esa primera piedra angular sobre la cual el fundador había construido su Iglesia.

 

Al echar la mirada a la realidad actual, nos damos cuenta de que hay diferentes denominaciones cristianas tales como ortodoxos, anglicanos, pentecostales, baptistas, luteranos, calvinistas, etc.

¿Qué hay de común entre todos y qué les aparta de la Iglesia católica? Es común la creencia en Cristo como Hijo de Dios. Las diferencias radican en su concepción o rechazo del primado del Papa, la comunión de los santos, la sucesión apostólica, la aceptación de todos los Sacramentos, la virginidad de María, la eclesiología y pocos elementos más.

 

En noviembre de 2007, el cardenal Walter Kasper, presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos, hizo una relación sobre la situación ecuménica actual para los cardenales reunidos en Roma con el Papa en ocasión del último consistorio para la creación de nuevos cardenales (Cfr. “Reflexiones sobre la situación ecuménica actual”, L´Osservatore Romano, No. 48, 2007, p. 13). En esa relación, el cardenal Walter Kasper distinguió los pasos dados en el diálogo a partir de tres campos de trabajo.

 

1. Las antiguas Iglesias orientales y las Iglesia ortodoxas del primer milenio.

A éstas se les reconoce como Iglesias puesto que han mantenido la fe y la sucesión apostólica. Con ellas, el trabajo ecuménico se ha dividido en tres fases.

En la primera fase (1980-1990) se logró superar antiguas controversias cristológicas surgidas en torno al Concilio de Calcedonia (año 451) y al de Éfeso (año 381);  la segunda fase se ha subdividido a su vez: por un lado el diálogo con las antiguas Iglesias de tradición apostólica que se concentró en el concepto de comunión eclesial (de hecho está programado, del 27 de enero al 2 de febrero de este año, un encuentro en Damasco para discutir y aprobar un documento sobre la naturaleza, constitución y misión de la Iglesia); y por otro, el diálogo con las antiguas Iglesias ortodoxas de tradición bizantina, siriaca y eslava iniciado oficialmente en 1980.

Con este grupo se han dado pasos que van desde el histórico encuentro entre el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras, pasando por las puntualizaciones y realce de los elementos comunes (sobre todo la Eucaristía, el ministerio episcopal y sacerdotal), hasta las importantes aclaraciones de Balamand (1993), Baltimore (2000), Belgrado (2006) y Rávena (2007).

La tercera fase parte de un documento muy importante como lo es “Consecuencias eclesiológicas y canónicas de la naturaleza sacramental de la Iglesia”, fruto del encuentro en Rávena de 2007. En él, los ortodoxos (a excepción de la Iglesia ortodoxa rusa) han admitido dos puntos nodales: un nivel universal de la Iglesia y un Primado que sólo puede ser el obispo de Roma.

Así, el tema que se abordará en la próxima sesión plenaria será “El papel del obispo de Roma en la comunión de la Iglesia del primer milenio”. La Iglesia ortodoxa rusa merece una mención aparte puesto que con ella se han tenido momentos de tensión. Sin embargo, ahora mismo parece haber un momento de mayor cercanía. Un encuentro entre Benedicto XVI y Alexis II está por verse.

 

2. Las relaciones con las comunidades eclesiales surgidas directa o indirectamente de la reforma del siglo XVI.

Con prácticamente la  totalidad de ellas se mantiene el diálogo y se ha alcanzado amplio consenso  en el ámbito de las verdades de fe, sobre todo respecto a las verdades fundamentales de la doctrina de la justificación. Algunas líneas generales de esta relación –retos y problemas– son:

- 1) la discusión de temas clásicos controversiales como la eclesiología y los ministerios eclesiales;

- 2) que ambas partes entiendan por ecumenismo el mismo concepto y su finalidad;

- 3) divergencias en el campo ético relativo a la defensa de la vida, al matrimonio, a la familia y a la sexualidad humana pues, por un lado, están algunos grupos que coinciden  con las católicas (si bien el área teológica, de los sacramentos, de la exégesis bíblica, la eclesiología y la comprensión de la tradición suelen diferir), y por otro, grupos que se oponen frontalmente;

-4) el nacer de “Iglesias” autodenominadas como independientes en África y la aparición de grupúsculos agresivos que no es más que un reflejo de la situación pluralista de la sociedad postmoderna que a menudo lleva a un relativismo religioso.

Ciertamente es ponderable el bien que han supuesto los grandes encuentros de los movimientos cristianos, católicos y no católicos, en Stuttgart 2004 y 2007, así como la asistencia a las grandes asambleas plenarias del Consejo Mundial de las Iglesias (Porto Alegre 2007), el “Global Christian Forum” y la  “Asamblea ecuménica de Europa” (Rumania 2007).

 

3. Las relaciones con el movimiento carismático y pentecostal surgido a inicios del siglo XX

Autoconsideradas como el fruto de un "nuevo pentecostés" y con cerca de 400 millones de fieles en el mundo, ocupan el segundo lugar entre las comunidades cristianas desde el punto de vista numérico, además de seguir en crecimiento. Al no tener una estructura común son muy diversas entre sí.

Con los pentecostales clásicos ha sido posible entrar en diálogo mientras que con los demás hay dificultades debidas a su agresividad misionera. A través de cursos y seminarios para sacerdotes y obispos católicos en diversas partes del mundo, se les ha instruido para que sepan cómo llevar con ellos el ecumenismo.

 

La semana de oración por la unidad de los cristianos

Ya en 1894 el Papa León XIII había exhortado a la cristiandad a la celebración de una semana de oración por la unidad de los cristianos pero no fue sino hasta 1908 que los frailes Franciscanos de la Expiación la hicieron efectiva con el apoyo del Papa Benedicto XV.

Este año se celebran un siglo de esa semana de oración cuya finalidad está contenida en el nombre. Una semana que ya no únicamente permanece en el ámbito católico sino que también han abrazado numerosas Iglesias ortodoxas, comunidades eclesiales y grupos carismáticos. Es verdad que quizá aún estemos lejos de la unidad plena, pero, como dijo el cardenal Kasper en la relación a la que hemos hecho referencia, el ecumenismo primeramente debe ser un ecumenismo de la oración pues la unidad sólo es don de Dios y es Él quien la dará.

Es cierto que se deben consolidar las bases, y justamente eso es lo que se busca cuando se parte del patrimonio común de fe para dar testimonio a un mundo cada vez más secularizado.

 

El arzobispo de Milán le dice a los divorciados que “el Señor está cercano a quien tiene el corazón herido”

ANÁLISIS DIGITAL

 

El arzobispo de Milán, cardenal Dionigi Tettamanzi, reconoce que la Iglesia Católica ha "descuidado e ignorado" a los separados y divorciados, en una carta publicada ayer en la que les pide que participen en la misa, incluso si no pueden comulgar. El cardenal Tettamanzi expresa en su carta de 23 páginas, que a partir de ayer se puede comprar en las librerías, su "pesar" a los separados y divorciados que hayan encontrado "hombres o mujeres de la comunidad cristiana" que les hayan "herido de cualquier forma", "juzgado sin misericordia" o "condenado".

 

En su misiva, titulada "el Señor está cercano a quien tiene el corazón herido", reconoce que a los separados y divorciados les parece que sus "sufrimientos" son "descuidados e ignorados" por la Iglesia, que algunos interpretan como una petición de perdón hacia todos ellos, incluidos aquellos que se han vuelto a casar.

 

Asegurando que la Iglesia no les "juzga" ni les "mira como extraños que han faltado a un pacto, sino que se siente partícipe de las necesidades que les tocan íntimamente", afirma que la Iglesia “sabe que en ciertos casos no sólo

es lícito, sino inevitable tomar la decisión de una separación: para defender la dignidad de la persona, evitar traumas más profundos y custodiar la grandeza del matrimonio, que no puede transformarse en una hilera insostenible de asperezas recíprocas".

 

Sin embargo, el cardenal no se aparta de la doctrina de la Iglesia, ya que confirma que los divorciados no pueden acceder al sacramento de la comunión. Pese a ello, les invita "a participar con fe en la misa" y declara: "También de vosotros la Iglesia espera una presencia activa".

 

Cardenal Tettamanzi a los divorciados: «La Iglesia no os ha olvidado». Les exhorta a participar en la misa y en la caridad

ZENIT

 

No poder comulgar no significa quedar excluido de la Iglesia, explica el arzobispo de Milán, el cardenal Dionigi Tettamanzi. Lo aclara la carta pastoral «El Señor está cerca de quien tiene el corazón herido», dirigida a personas que se han divorciado y que viven una nueva unión.

 

«La imposibilidad de acceder a la comunión eucarística para los casados que viven establemente un segundo enlace», observa, no implica un juicio sobre «la relación que une a los divorciados vueltos a casar». «El hecho de que con frecuencia estas relaciones sean vividas con sentido de responsabilidad y con amor en la pareja y hacia los hijos es una realidad que tienen en cuenta la Iglesia y sus pastores», reconoce.

 

«Es un error considerar que la norma que reglamenta el acceso a la comunión eucarística signifique que los cónyuges divorciados y vueltos a casar estén excluidos de una vida de fe y de caridad, vividas dentro de la comunidad eclesial». Ciertamente «la vida cristiana tiene su cumbre en la plena participación en la Eucaristía, pero no se reduce sólo a su cumbre».

 

Por este motivo, el purpurado italiano pide a los divorciados vueltos a casar que «participen con fe en la misa», aunque no puedan comulgar, pues «la riqueza de la vida de la comunidad eclesial sigue a disposición de quien no puede acercarse a la santa comunión». Y asegura que la Iglesia espera de estas personas «una presencia activa y una disponibilidad para servir a quienes tienen necesidad e su ayuda», comenzando por la tarea educativa que como padres tienen que desempeñar con las familias de origen.

 

El cardenal afirma que escribe la carta para «entablar un diálogo», «para tratar de escuchar algo de vuestra vida cotidiana, para dejarme interpelar por algunas de vuestras preguntas». «¡La Iglesia no os ha olvidado y no os rechaza ni os considera indignos», escribe. «Para la Iglesia y para mí, como obispo, sois hermanos y hermanas amados».

 

Cuando se rompe un matrimonio, según el cardenal, no sólo sufren los interesados, sino que también sufre la Iglesia: «¿Por qué permite el Señor que se rompa el vínculo que constituye el gran signo de su amor total, fiel e inquebrantable?». «Cuando se rompe este lazo, la Iglesia en cierto sentido se empobrece, queda privada de un signo luminoso que debía ser motivo de alegría y consuelo», concluye.

 

Benedicto XVI convoca un «Año de San Pablo» en su 2.000 aniversario

ABC

 

Incluso al margen de consideraciones religiosas, Pablo de Tarso es un gigante de la historia. El hombre que abrió decisivamente el cristianismo a los no judíos y lo extendió como un incendio por centenares de ciudades del mundo helenístico -incluidas las primeras en Europa- era un personaje extraordinario desde el punto de vista meramente humano: biográfico, cultural y literario.

 

Benedicto XVI inaugurará el próximo 28 de junio un «Año de San Pablo» para conmemorar el bimilenario de su nacimiento y, sobre todo, descubrir el cristianismo de los primeros tiempos: una religión que se extendió rápidamente en las ciudades más cultas como Antioquía de Siria, Damasco, Éfeso, Alejandría, entre gentes sencillas y personajes importantes como algunas de las mujeres que acompañaban a Jesús, los primeros centuriones romanos convertidos y los primeros cristianos «en la casa del César» (senadores y altos funcionarios del emperador) en cuanto el Evangelio llego a Roma.

 

Pablo y Lenin

Aunque muchos autores han comparado a Pablo con Lenin, el polifacético rabino de Tarso que había estudiado en Jerusalén estaba orgulloso de ser ciudadano romano. Escribía en griego con una fuerza inusitada y tuvo una vida mucho más interesante en la que se mezclan la pasión, la cultura y la aventura. En los «Hechos de los Apóstoles», la detallada narración de Lucas de la tempestad en el Mediterráneo y el naufragio en Malta es el mejor relato de navegación antigua, por poner un ejemplo.

 

El Papa desea aprovechar el bimilenario de Saulo de Tarso (el nombre romano lo adoptaría en Chipre por amistad con el procónsul Sergius Paulus) para dar nuevos pasos hacia la unidad de los cristianos. El cardenal Andrea Cordero Lanza de Montezémolo, responsable de la basílica de San Pablo Extramuros, que custodia los restos del Apóstol, anunció ayer que transformarán el baptisterio en una capilla ecuménica, la primera de una basílica papal.

 

El cardenal explicó que se ha escogido el baptisterio «precisamente porque el bautismo es el sacramento que nos une a todos los que creemos en Cristo». A esa capilla, que estará a disposición de anglicanos, luteranos, episcopalianos y cualquier otro grupo protestante u ortodoxo que desee utilizarla, se trasladarán las reliquias de San Timoteo de Antioquía y otros mártires que estaban enterrados en torno al sarcófago del curtidor de cueros.

 

La capilla se utilizará también para plegarias ecuménicas comunes de protestantes y católicos, y sirve de punto de referencia para otra novedad: la creación de una «diaconía ecuménica», es decir, un servicio a los necesitados desempeñado conjuntamente por católicos y protestantes.

La mayor parte de comunidades no católicas acudirán el 28 de junio a la inauguración del «Año de San Pablo»,que realzará las peregrinaciones.

 

Ocho mil voluntarios de todo el mundo en la Jornada de la Juventud de Sydney

ZENIT

 

El secreto del éxito organizativo de las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) que se celebrará en Sydney, Australia, serán los voluntarios. En es encentro de jóvenes del mundo con el Papa, programado del 15 al 20 de julio, se espera que unas ocho mil personas trabajen como voluntarias en las áreas de liturgia, alimentación, acogida de peregrinos, traducción y asesoramiento a periodistas.

 

Según Hiam Katrib, gerente del personal de la JMJ, el número debería ser suficiente para las necesidades estimadas. Unas dos mil personas ya se han comprometido a trabajar como voluntarios. Además los australianos, la mayoría de los jóvenes colaboradores llegará de Italia, Filipinas, Estados Unidos y Alemania. Los interesados deben tener como mínimo 18 años en el momento de iniciar el trabajo.

 

En comparación con los peregrinos, los voluntarios tienen la ventaja de no tener que pagar la tasa de inscripción en el evento. Otros gastos, como el pasaje a Sydney, corren a cuenta de cada voluntario. Hay dos formas de voluntariado en la JMJ: los que estarán en la semana del evento y los que dedican más tiempo y trabajan de tres a doce meses. Para inscribirse como voluntario, el interesado debe rellenar un formulario en el sitio oficial de la JMJ 2008 (www.wyd08.org).

 

Tras la inscripción en el sitio, informa Katrib, los voluntarios son seleccionados por teléfono o con entrevista personal. Después se les dirige, según la disponibilidad y la necesidad, a las actividades que eligieron. «Tendrán un trabajo y recibirán preparación según la tarea que vayan a desempeñar», afirmó Hiam. Además de los voluntarios que trabajan en Sydney, otros muchos ayudan en cada diócesis en la peregrinación de la Cruz y el Icono.

 

En la semana anterior a la JMJ, en la que peregrinos de todo el mundo visitarán las diócesis de Australia y Nueva Zelanda, también habrá voluntarios. «Cada diócesis se ocupa de sus propios voluntarios. Sin embargo, nosotros ayudamos y trabajamos junto a ellas para asegurar que nuestros programas concuerden», explica Hiam a Zenit.

 

La flamante periodista Chelsea Pelham viene de la ciudad de Christchurch, en Nueva Zelanda, para trabajar en la redacción de la Jornada, acompañando a la peregrinación de la Cruz y el Icono de María por el territorio australiano. Chelsea lleva seis meses en la redacción de la JMJ 2008 en Sydney, metiendo en agenda eventos relacionados con la citada peregrinación, además de ayudar en el área de comunicación y escribir en el blog de la Jornada.  «Me ofrecí como voluntaria porque era una gran oportunidad de crecimiento personal, profesional y espiritual. Hasta ahora, ya he aprendido mucho con todas las experiencias», explicó Chelsea.

 

James Lucas, de 22 años, es otro voluntario que decidió dedicar un año de su vida al éxito de la JMJ 2008. Formado en el teatro, supo por su hermano que había una oportunidad de trabajar como asistente en el Vía Crucis del 18 de julio. Cuenta que, debido a su experiencia en el área, consiguió el puesto y está ayudando a seleccionar a los actores de la representación. «Cuando nos inscribimos, tuvimos que demostrar nuestros conocimientos para la actividad en la que queremos trabajar. Nos entrenan para ayudar y asesorar a las personas según las áreas en que trabajaremos», dijo James. En cuanto los actores sean elegidos se iniciarán los ensayos del Vía Crucis. «Cada vez voy a estar más ocupado», confiesa el voluntario.

 

Tanto los voluntarios que trabajan por un largo período como los que estén sólo la semana de la Jornada reciben formación. La organización da a los voluntarios de largo período alojamiento, en caso de ser necesario, así como ayuda para el transporte, alimentación y apoyo pastoral, revela Hiam. No porque sea voluntario el trabajo es menos comprometedor que un trabajo remunerado.

 

Chelsea y James trabajan una media de siete horas al día, cinco días a la semana. Lo que mueve a estos jóvenes a dedicarse de este modo, sin recibir dinero a cambio, es la certeza de colaborar a que todo vaya bien y a que el encuentro del Papa con los jóvenes en Sydney sea memorable.

 

San Pablo será uno de los protagonistas del Sínodo de la Palabra. Explica el Papa al Consejo que prepara la cumbre eclesial

ZENIT

 

Benedicto XVI considera providencial el que el próximo Sínodo de los obispos sobre la Palabra de Dios se celebre durante el Año de San Pablo, pues según anuncia, el apóstol de las gentes tendrá un papel decisivo en el mismo. La cumbre eclesial, que se celebrará del 5 al 26 de octubre tendrá por argumento «La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia», mientras que el Año Paulino, en el bimilenario de su nacimiento, se celebrará del 28 de junio de 2008 al 29 de junio de 2009.

 

Al encontrarse este lunes con el consejo ordinario de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos, el Papa explicó que «las grandes tareas de la comunidad eclesial en el mundo contemporáneo, entre las cuales, subrayo la evangelización y el ecumenismo, están centradas en la Palabra de Dios y al mismo tiempo se justifican y apoyan en ella».

 

«Al igual que la actividad misionera de la Iglesia con su obra evangelizadora encuentra su inspiración y objetivo en la revelación misericordiosa del Señor, el diálogo ecuménico no puede basarse en palabras de sabiduría humana o en sagaces proyectos estratégicos, sino que debe estar animado únicamente por la referencia constante a la Palabra originaria que Dios depositó en su Iglesia para que sea leída, interpretada y vivida en común».

 

En este ámbito, explicó el pontífice, «la doctrina de San Pablo revela una fuerza especial, fundada obviamente, en la revelación divina, pero también en su misma experiencia apostólica que le confirmó siempre en su conciencia que sólo la fuerza del Espíritu Santo edifica la fe de la Iglesia, y no la sabiduría y la elocuencia humanas».

 

Constatando la afortunada coincidencia entre Sínodo sobre la Palabra y Año de San Pablo, el Papa explicó que la reunión de los obispos «presentará también a la contemplación de la Iglesia, y principalmente de sus pastores, el testimonio de este gran apóstol, heraldo de la Palabra de Dios». «Que su ejemplo pueda ser de aliento para todos y acoger la Palabra de la Salvación y traducirla en la vida cotidiana en fiel seguimiento de Cristo», deseó el Papa

 

Ambicioso programa para el Año Paulino incluye una capilla ecuménica

ACI

 

El Cardenal Andrea Cordero Lanza di Montezemolo, Arcipreste de la Basílica de San Pablo Extramuros, anunció las actividades programadas para celebrar el Año Paulino en este templo, y destacó que la conmemoración tendrá un importante componente ecuménico.

 

El Año Paulino se celebrará del 28 de junio de 2008 al 29 de junio de 2009 y conmemorará el bimilenario del nacimiento del Apóstol de las Gentes.

 

"El Año Paulino -dijo el Cardenal- brindará la ocasión para redescubrir la figura del Apóstol, releer sus numerosas cartas dirigidas a las primeras comunidades cristianas, revivir los primeros tiempos de nuestra iglesia, profundizar en sus ricas enseñanzas a los "gentiles", meditando en su vigorosa espiritualidad de fe, esperanza y caridad, peregrinar a su tumba y a los numerosos lugares que visitó, fundando las primeras comunidades eclesiales, revitalizar nuestra fe y nuestro papel en la Iglesia de hoy a la luz de sus enseñanzas, rezar y trabajar por la unidad de todos los cristianos en una Iglesia unida".

 

Las actividades previstas comprenden un programa pastoral, con celebraciones litúrgicas cotidianas ordinarias y extraordinarias, encuentros de oración y Sacramento de la penitencia; un programa religioso cultural, como catequesis sobre San Pablo, conferencias, congresos y conciertos; un programa de peregrinaciones, sea en la basílica que en otros lugares paulinos en Roma y fuera de ella; un programa cultural y artístico, como exposiciones, conferencias, publicaciones y sellos paulinos, acuñación de una medalla del bimilenio, emisión por parte de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano de un sello y de una moneda de dos euros; un programa editorial, con la publicación en diversos idiomas de una guía de San Pablo Extramuros, nueva edición de los Hechos de los Apóstoles y de las Epístolas de San Pablo y la activación del sito www.annopaolino.org constantemente actualizado sobre el evento.

 

Hablando por último del programa ecuménico, el Cardenal reveló que la capilla destinada al baptisterio, que se encuentra entre la basílica y el claustro de San Pablo Extramuros, se transformará en "Capilla Ecuménica", manteniendo - la característica de baptisterio con pila bautismal por una parte, pero se destinará a ofrecer a los hermanos cristianos que lo soliciten un lugar especial de oración, tanto para rezar en grupo como para orar unidos a los católicos, sin celebración de sacramentos".

 

Carta del Papa sobre la tarea urgente de la educación

VIS

 

Ayer se hizo pública una carta del Papa dirigida a la diócesis y a la ciudad de Roma sobre la tarea urgente de la educación. En el Angelus del domingo pasado, con ocasión de la Jornada de la escuela católica, que la diócesis de Roma celebraba ese día, el Santo Padre había instado a los padres, profesores, dirigentes y alumnos de las escuelas católicas, a perseverar, a pesar de las dificultades en la tarea de "poner el Evangelio en el centro de un proyecto educativo que tienda a la formación integral de la persona humana".

 

En la carta, fechada el 21 de enero, Benedicto XVI afirma que la educación "parece ser cada vez más difícil. (...) Por eso, se habla de una gran "emergencia educativa", debido a que a menudo nuestros esfuerzos por formar personas sólidas, capaces de colaborar con los demás y de dar un sentido a la propia vida terminan en fracasos". Por otra parte, "se habla de una "fractura entre las generaciones", que ciertamente existe y pesa, pero que es el efecto, más que la causa, de la falta de transmisión de certezas y de valores".

 

El Papa escribe que entre los padres y profesores existe "la tentación de renunciar" a la educación "y sobre todo el riesgo de no comprender ni siquiera cuál es su papel. (...) En realidad, existe una mentalidad y una forma de cultura que llevan a dudar del valor de la persona humana, del significado mismo de la verdad y del bien, y en último término, de la bondad de la vida".

 

Frente a todas estas dificultades, "que no son insuperables", añade el Santo Padre, "¡no temáis!". (...) Los valores más grandes del pasado no pueden ser simplemente heredados; debemos hacerlos propios y renovarlos a través de una decisión personal, que a menudo es costosa".

 

"Sin embargo, cuando se tambalean los fundamentos y faltan las certezas esenciales, aquellos valores se necesitan de modo urgente. Concretamente, hoy aumenta la exigencia de una educación que sea realmente tal". La piden los padres, tantos profesores, "la sociedad en su conjunto, (...) los mismos chicos y jóvenes, que no quieren que se les abandone frente a los desafíos de la vida".

 

Tras poner de relieve que "puede ser útil individuar algunas exigencias comunes de una auténtica educación", Benedicto XVI señala que "ésta tiene sobre todo necesidad de aquella cercanía y de aquella confianza que nacen del amor". "Sería, por tanto, pobre una educación que se limitase a dar nociones e informaciones, pero que dejase a un lado la gran cuestión acerca de la verdad, sobre todo aquella verdad que puede guiar nuestra vida".

 

El Papa afirma que el punto más delicado de la tarea educativa es "encontrar un justo equilibrio entre la libertad y la disciplina", y explica que "la relación educativa es ante todo el encuentro entre dos libertades y la educación lograda es una formación al uso correcto de la libertad. (...) Debemos aceptar el riesgo de la libertad, permaneciendo siempre atentos a ayudar a los jóvenes a corregir ideas o decisiones equivocadas".

 

"La educación no puede prescindir del prestigio que hace creíble el ejercicio de la autoridad, (...) que se conquista sobre todo con la coherencia de la propia vida", escribe el Santo Padre, subrayando a continuación cómo es "decisivo el sentido de responsabilidad, (...) en primer lugar personal, si bien hay una responsabilidad que todos compartimos".

 

En este sentido, Benedicto XVI observa que "la orientación general de la sociedad en que vivimos y la imagen que transmite a través de los medios de comunicación ejercen un gran influjo en la formación de las nuevas generaciones, para bien pero a menudo también para mal", y recuerda que "la sociedad no es, sin embargo, una abstracción; la formamos nosotros".

 

Por último, el Santo Padre se refiere a la esperanza -tema de su última encíclica- como "alma de la educación" y señala que "hoy nuestra esperanza se ve amenazada por distintas partes y corremos el peligro de convertirnos, como los antiguos paganos, en seres humanos "sin esperanza y sin Dios en este mundo".

 

"En las raíces de la educación -concluye- hay una crisis de confianza en la vida. La esperanza que apunta a Dios no es nunca esperanza solo para sí mismo, es siempre esperanza para los demás: no nos aísla, sino que nos hace solidarios en el bien, nos estimula a educarnos recíprocamente en la verdad y el amor".

 

Eutanasia va contra principios éticos, afirma Decano de Colegio médico Alemán

ACI

 

El Presidente del Colegio Federal de Médicos de Alemania, Jörg-Dietrich Hoppe manifestó su opción pro-vida y por lo tanto contraria a la eutanasia porque ésta "es contradictoria a nuestros principios éticos médicos". En una entrevista al diario alemán Rheinische Post Hoppe explicó que en su país se busca potenciar la medicina paliativa "para que el deseo de muerte (en el paciente) ni siquiera aparezca. Esto es un precepto de la dignidad humana".

 

Asimismo subrayó "que con un buen acompañamiento el deseo de muerte se va a reducir al mínimo y la discusión (al respecto) perderá importancia". Ante la pregunta de porqué la eutanasia debe permanecer prohibida subrayó que no sólo va en contra de sus principios, sino que "no queremos que el suicidio asistido médicamente se convierta en un arsenal de tratamiento". Dado que algunos médicos alemanes están practicando la eutanasia, el experto recalcó que "no vamos a mirar eso con una actitud pasiva, vamos a pelear contra eso. En caso de dudas voy a presentar una denuncia personalmente".

 

Su aprobación sería como aceptar suicidio. Por su parte, el teólogo y filósofo alemán, Thomas Sören Hoffmann, indicó en un seminario de la fundación Konrad-Adenauer, realizado en las instalaciones del centro de formación de la misma en Bonn, que no es ningún "derecho" propio la posibilidad de optar por la propia muerte. Subrayó que bajo los mismos principios no se debería, por lo tanto, buscar detener a las personas que quieran suicidarse, o penalizar el canibalismo.

 

Según el sitio web Idea.de, el experto resaltó que la búsqueda de la autorización de la eutanasia se vuelve más fuerte en la medida en que el beneficio del seguro social se ve reducido, de manera que a partir de una determinada edad aparece " una nueva forma del miedo existencial" y se tiene la sensación de ser solo una carga.