RESUMEN DE PRENSA

 

 

 

Viernes, 15 de febrero de 2008

 

 

INTERNACIONAL

 

 

El Vaticano considera santuario de Lourdes 'ciudadela de vida y esperanza'

IBLNEWS, AGENCIAS

 

El Vaticano considera al santuario de Lourdes como una 'ciudadela de vida y esperanza' y al manantial que brota a sus pies símbolo 'de la potencia sanadora de Cristo' y en ese reconocimiento dedica el 11 de febrero, fecha de la primera aparición de la Virgen, a la Jornada Mundial del Enfermo.

 

El calificativo de ciudadela de vida y esperanza se lo dio el fallecido papa Juan Pablo II, que lo visitó en dos ocasiones, el 14 y 15 de agosto de 1983 y en las mismas fechas de 2004, el último viaje que realizó por el mundo antes de fallecer en abril de 2005.

 

Para Juan Pablo II, entre la Virgen de Lourdes y las personas afligidas por las enfermedades hay estrechos lazos y prueba de ello es que en ese lugar de los Pirineos franceses brota el manantial que la Virgen hizo descubrir a la niña Bernadette Soubirous en 1858, del que beben los enfermos llegados de todo el mundo buscando la curación.

 

Ese manantial, según el fallecido Pontífice, es el símbolo 'de la potencia del espíritu de Cristo, que sana integralmente al hombre y le devuelve la vida eterna'. Para Benedicto XVI, Lourdes lleva a los hombres 'a meditar sobre el amor materno de la Virgen Inmaculada por sus hijos enfermos y dolientes'.

 

Con 'Virgen Inmaculada', el Papa Ratzinger recordó que cuando la niña preguntó en una de las 18 apariciones a la Virgen -la del 25 de marzo de 1858- quien era, le contesto: 'soy la Inmaculada Concepción'.

 

El gesto de beber del manantial adquiere un gran simbolismo, ya que, según destacados prelados vaticanos, como Renato Boccardo, secretario del Governatorato (el gobierno que gestiona Ciudad del Vaticano), recuerda el agua del bautismo y la vida de la gracia.

 

El santuario de Lourdes, que se levanta en el pequeño pueblo de 15.000 habitantes, en una de las metas de la peregrinación internacional. Su fama proviene del manantial encontrado por Bernadette y cuyas aguas -unos cien mil litros diarios- se vierten actualmente en 17 piscinas donde se sumergen los enfermos y numerosas fuentes en las que beben los peregrinos o llenan garrafas y otros recipientes para llevar.

 

Todos los años, según datos vaticanos, es visitado por una media de seis millones de personas, que acuden para tomar ese agua milagrosa que les cure o simplemente para rezar y pedirle a la Virgen fuerza para seguir viviendo.

 

Desde 1858 hasta ahora se han registrado unas 7.000 curaciones inexplicables después de beber el agua, de las que sólo 66 han sido consideradas como 'milagros' por la Iglesia Católica. El primer milagro reconocido ocurrió en 1858, en medio de las 16 apariciones de la Virgen, y el último en 1987.

 

La Iglesia ha pedido en numerosas ocasiones a los médicos del lugar 'prudencia' ante los presuntos milagros. Esa misma prudencia también la solicitó públicamente Juan Pablo II en 1990 cuando recibió a un grupo de esos doctores en el Vaticano.

 

En aquella ocasión el Papa Wojtyla les dijo que tienen la misión de 'disipar' lo que puede ser una ilusión y constatar 'lo que la Iglesia puede reconocer como un efecto de la potencia misericordiosa de Dios'.

 

En memoria de la primera aparición de la Virgen, el Vaticano celebra todos los años el 11 de febrero la Jornada Mundial del Enfermo, que este año, resaltó Benedicto XVI, coincide con el 150 aniversario de las apariciones y el Congreso Eucarístico internacional que se celebra en Quebec (Canadá).

 

Según el Papa, estos eventos representan 'una oportunidad para considerar la estrecha relación que existe entre el Misterio Eucarístico, el papel de María en el proyecto de salvación y la realidad del dolor y el sufrimiento del hombre'.

 

El Papa Ratzinger afirmó que la distribución de la Eucaristía es el 'verdadero apoyo' para los enfermos. Dios 'es el fármaco de la inmortalidad que no desilusiona, que sana el físico y el espíritu', subrayó Benedicto XVI en su mensaje, en el que destacó que las peregrinaciones de enfermos a Lourdes 'ayudan a reflexionar sobre la materna y tierna premura que la virgen manifiesta hacia el dolor y el sufrimiento'.

 

Cuaresma: mirar al mal cara a cara y enfrentarlo, dice el Papa

ACI

 

El Papa Benedicto XVI recordó durante la oración dominical del Ángelus, que la Cuaresma debe ser para los cristianos un tiempo de "combate espiritual" contra el mal, acompañado de la presencia y el llamamiento de la Virgen de Lourdes.

 

Tras preguntar qué significa ingresar a la Cuaresma, el Santo Padre respondió que "significa iniciar un tiempo de particular compromiso en el combate  espiritual que nos opone al mal  presente en el mundo, en cada uno de nosotros y alrededor de nosotros. Quiere decir mirar al mal en la cara y disponerse a luchar contra sus efectos, sobre todo contra las causas, hasta la causa última, que es Satanás. Significa no descargar los problemas del mal sobre los otros, sobre la sociedad o sobre Dios, sino reconocer las propias responsabilidades y asumirlas concientemente".

 

Benedicto XVI explicó que en esto consiste "cargar la cruz", que "por más pesada que sea, no es sinónimo de una desgracia que hay que evitar lo más posible, sino una oportunidad para ponerse a seguir a Jesús y así adquirir fuerza en la lucha contra el pecado y el mal".

 

El Papa explicó que entrar en la Cuaresma significa "renovar la decisión personal y comunitaria de enfrentar el mal junto con Cristo. El camino de la Cruz es por tanto el único que conduce a la victoria del amor sobre el odio, del compartir sobre el egoísmo, de la paz sobre la violencia".

 

"La Cuaresma es verdaderamente una ocasión de fuerte compromiso ascético y espiritual fundado en la gracia de Cristo", agregó. El Pontífice recordó luego que la Cuaresma coincide este año con el  150° aniversario de las apariciones de Lourdes, donde la Madre se reveló a Santa Bernardette Soubirous como "La Inmaculada Concepción".

 

"El mensaje que la Madre sigue difundiendo en  Lourdes nos recuerda las palabras que Jesús pronunció precisamente al inicio de su misión pública  y que escuchamos más frecuentemente en estos días de Cuaresma: 'Conviértanse y crean en el Evangelio', oren y hagan penitencia".

 

"Acojamos la invitación de Maria que hacen eco a la de Cristo y pidámosle el ingresar con fe en la Cuaresma, para vivir este tiempo de gracia con gozo interior y compromiso generoso," dijo el Papa.

  

Durante encuentro con sacerdotes. Lo que verdaderamente dijo el Papa sobre el Infierno

ACI

 

Diversos medios de prensa recogieron versiones parciales de las respuestas que el Papa Benedicto XVI dio a los párrocos de Roma, uno de los cuales preguntó sobre el juicio final y la posibilidad del infierno.

 

En respuesta a los recuentos periodísticos parciales, incluso algunos de ellos estableciendo una supuesta "contradicción" entre las enseñanzas de Benedicto XVI y Juan Pablo II sobre este tema, el Vaticanista del diario L'Espresso, Sandro Magister ha reproducido textualmente lo que el Pontífice respondió a cada una de las preguntas.

 

El texto completo se encuentra en la página del periodista:

http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/189547?sp=y

 

A continuación, la respuesta íntegra del Santo Padre a la pregunta sobre el juicio y el infierno.

 

P. –  Juicio final, infierno, paraíso. Las verdades que hay que retomar. Al faltar estas partes esenciales del Credo, ¿No le parece que se derrumba el dogma de la redención de Cristo?

R. – Usted ha mencionado justamente temas fundamentales de la fe que, lamentablemente, aparecen raras veces en nuestra predicación. En la encíclica "Spe salvi" he querido hablar también del juicio último y universal, y en este contexto también del purgatorio, del infierno y del paraíso. Pienso que todos nosotros estamos golpeados todavía por la objeción de los marxistas, según la cual los cristianos solamente han hablado del más allá y han descuidado la tierra. Por eso queremos demostrar que realmente nos esforzamos por las cosas de la tierra y no somos personas que hablan de realidades lejanas que no ayudan a resolver los problemas de la tierra.

 

Ahora bien, si bien es justo mostrar que los cristianos trabajan por la tierra — y todos nosotros estamos llamados a trabajar para que esta tierra sea realmente una ciudad para Dios y de Dios —, no debemos olvidar la otra dimensión. Si no la tenemos en cuenta, no trabajamos bien para la tierra.

 

Mostrar esto ha sido para mí una de las metas fundamentales al escribir la encíclica. Cuando no se conoce el juicio de Dios, cuando no se conoce la posibilidad del infierno, del fracaso radical y definitivo de la vida, no se conoce la posibilidad y la necesidad de la purificación. Entonces el hombre no trabaja bien para la tierra, porque en definitiva pierde los criterios, no se conoce más a sí mismo al no conocer a Dios, y destruye la tierra. Todas las grandes ideologías han prometido: tomaremos las cosas en nuestras manos, no descuidaremos más la tierra, crearemos el mundo nuevo, justo, correcto y fraterno. Pero por el contrario, han destruido el mundo. Lo vemos con el nazismo, lo vemos también con el comunismo, los que han prometido construir el mundo tal como debería haber sido y que, por el contrario, han destruido el mundo.

 

En las visitas "ad limina" de los obispos de los países ex-comunistas, veo siempre de nuevo como en esas tierras han quedado destruidos no sólo el planeta y la ecología, sino sobre todo y más gravemente las almas. Reencontrar la conciencia verdaderamente humana, iluminada por la presencia de Dios, es el primer trabajo de reedificación de la tierra. Ésta es la experiencia común de esos países. La reedificación de la tierra, respetando el grito de sufrimiento de este planeta, se puede realizar solamente reencontrando a Dios en el alma, con los ojos abiertos hacia Dios.

 

Por eso, usted tiene razón: debemos hablar de todo esto, precisamente por la responsabilidad que tenemos respecto a la tierra y respecto a los hombres que hoy viven en ella. Debemos hablar también y precisamente del pecado como posibilidad de destruirnos a nosotros mismos y de este modo a todas las otras cosas de la tierra.

 

En la encíclica he buscado demostrar que justamente el juicio último de Dios garantiza la justicia. Todos queremos un mundo justo, pero no podemos reparar todas las destrucciones del pasado, todas las personas injustamente atormentadas y asesinadas. Sólo Dios mismo puede crear la justicia, la cual debe ser justicia para todos, también para los muertos. Y, como dice Adorno, un gran marxista, sólo la resurrección de la carne – a la que él considera irreal – podría crear justicia. Nosotros creemos en esta resurrección de la carne, en la que no todos serán iguales.

 

Hoy se ha tornado habitual pensar: ¿qué es el pecado? Dios es grande, nos conoce, en consecuencia el pecado no cuenta, al final Dios será bueno con todos. Ésta es una bella esperanza, pero existe la justicia y existe la culpa verdadera. Los que han destruido al hombre y a la tierra no pueden sentarse imprevistamente en la mesa de Dios, junto con sus víctimas.

 

Dios crea justicia. Debemos tenerlo presente. Por eso me pareció importante escribir en la encíclica también sobre el purgatorio, que para mí es una verdad tan obvia, tan evidente y también tan necesaria y consoladora, que no puede faltar.

 

He intentado decir: quizás no sean tantos los que se han destruido de este modo y que son insanables para siempre, quienes no tienen más algún elemento sobre el que pueda apoyarse el amor de Dios, ya que no tienen más en sí mismos un mínimo de capacidad para amar. Esto sería el infierno.

 

Por otra parte, son ciertamente pocos – o mejor dicho, no demasiados – los que son tan puros como para poder entrar inmediatamente en comunión con Dios.

 

Muchísimos de nosotros esperamos que haya algo sanable en nosotros, que haya en nosotros una voluntad última de servir a Dios y de servir a los hombres, de vivir como Dios quiere. Pero hay tantas y tantas heridas, tanta inmundicia. Tenemos necesidad de estar preparados, de ser purificados. Ésta es nuestra esperanza: a pesar de la inmundicia que haya en nuestra alma, al final el Señor nos da la posibilidad, nos lava finalmente con su bondad, la cual viene de su cruz. De este modo, nos hace capaces de estar eternamente con Él.

 

En este sentido, el paraíso es la esperanza, es la justicia finalmente realizada. Y nos da también los criterios para vivir, para que este tiempo sea de alguna manera el paraíso, o bien que sea una primera luz del paraíso. Donde los hombres viven según estos criterios, aparece un poco del paraíso en el mundo, lo cual es visible.

 

Me parece también una demostración de la verdad de la fe, de la necesidad de seguir la senda de los mandamientos, de los cuales debemos hablar más. Éstos son realmente indicadores del camino y nos muestran cómo vivir bien, cómo elegir la vida. Por eso debemos hablar también del pecado y del sacramento del perdón y de la reconciliación. Un hombre sincero sabe que es culpable, que debería recomenzar, que debería ser purificado. Ésta es la realidad maravillosa que nos ofrece el Señor: hay una posibilidad de renovación, de ser [hombres] nuevos. El Señor comienza con nosotros de nuevo, y de este modo nosotros podemos recomenzar también con los otros en nuestra vida.

 

Este aspecto de la renovación, de la restitución de nuestro ser después de tantas equivocaciones, después de tantos pecados, es la gran promesa y el gran don que ofrece la Iglesia, y que la psicoterapia, por ejemplo, no puede ofrecer. La psicoterapia está hoy tan difundida y es también tan necesaria frente a tantas psiquis destruidas o gravemente heridas. Pero las posibilidades de la psicoterapia son muy limitadas: solamente puede buscar equilibrar un poco al alma desequilibrada, pero no puede ofrecer una verdadera renovación, una superación de estas graves enfermedades del alma. Por eso permanece siempre como una solución provisoria, jamás es definitiva.

 

El sacramento de la penitencia nos da la ocasión de renovarnos a fondo con la fuerza de Dios — "ego te absolvo" — que es posible porque Cristo ha cargado sobre sus espaldas estos pecados y estas culpas. Me parece que esto es hoy justamente una gran necesidad: que podamos ser sanados nuevamente. Las almas que están heridas y enfermas, como lo constata la experiencia de todos, tienen necesidad no sólo de consejos, sino de una verdadera renovación que sólo puede venir del poder de Dios, del poder del Amor crucificado. Me parece que éste es el gran nexo de los misterios que en definitiva inciden realmente en nuestra vida. Nosotros mismos debemos volver a meditarlos y, de este modo, hacerlos llegar de nuevo a nuestra gente.

 

Benedicto XVI comenzó ayer junto a la Curia su retiro cuaresmal

La Razón

 

Ayer domingo por la tarde el Papa Benedicto XVI participó del acto de inicio de los ejercicios espirituales de la Curia romana con ocasión de la Cuaresma, que se prolongarán durante una semana, tiempo en el que quedarán suspendidas todas sus actividades públicas, incluida la audiencia pública del miércoles 13 de febrero, según informó el Vaticano.

 

El período de recogimiento comenzó con la exposición eucarística, la oración de Vísperas, una meditación introductoria, y adoración y bendición eucarística en la capilla Redemptoris Mater del Palacio Apostólico en el Vaticano. Este año, las meditaciones estarán a cargo del cardenal Albert Vanhoye, S.I., el destacado biblista que desarrollará el tema: «Acojamos a Cristo nuestro Sumo Sacerdote». A lo largo de la semana, los participantes rezarán y realizarán una serie de meditaciones. Los ejercicios espirituales de la Curia concluirán el próximo sábado 16 de febrero con una meditación conclusiva.

 

Asimismo, antes de comenzar su retiro, el Papa rezó, como es habitual, el Ángelus desde la ventana de su estudio. Desde allí recordó a los fieles congregados que la Cuaresma debe ser para los cristianos un tiempo de «combate espiritual» contra el mal.

 

Para el Santo Padre «significa iniciar un tiempo de particular compromiso en el combate espiritual que nos opone al mal presente en el mundo, en cada uno de nosotros y alrededor de nosotros», lo que quiere decir «mirar al mal a la cara y disponerse a luchar contra sus efectos, sobre todo contra las causas, hasta la causa última, que es Satanás», afirmó.

 

Esto «significa no descargar los problemas del mal sobre los otros, sobre la sociedad o sobre Dios, sino reconocer las propias responsabilidades y asumirlas conscientemente», concluyó el Papa, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias ACI.

 

El Instituto de Política Familiar considera a la familia como la "verdadera" alianza de civilización

IBLNEWS, AGENCIAS

 

La presidenta de la Red Europea del Instituto de Política Familiar (IPF), Lola Velarde, manifestó hoy su satisfacción por el desarrollo del Congreso internacional celebrado en los últimos días en Roma, una iniciativa que ha supuesto, según explicó, "un punto de inflexión" en la carrera para reconocer "la dignidad de la mujer" y su complementariedad con el hombre a través de la familia, en lo que supone "la verdadera alianza de civilizaciones".

 

"Es un punto de inflexión y un punto muy fuerte por parte de la Iglesia y del Vaticano en concreto, con una propuesta clara y efectiva para los hombres y mujeres del mundo", declaró Velarde a Europa Press. Velarde consideró que durante el encuentro, celebrado en el Hotel Palazzo Carpegna y en su audiencia posterior con el Papa Benedicto XVI, "se han tratado los fundamentos antropológicos de la complementariedad entre hombre y mujer y los problemas concretos de la mujer en el mundo".

 

Al acto han acudido un total de 260 personas de 49 países distintos, entre las que figuraron las delegaciones de 40 conferencias episcopales, 28 movimientos católicos, 16 asociaciones femeninas, nueve institutos religiosos femeninos y mujeres que ocupan cargos de responsabilidad en los diferentes campos de la cultura. La iniciativa conmemora el vigésimo aniversario de la carta apostólica de Juan Pablo II sobre la mujer, "Mulieris dignitatem", que fue el primer documento pontificio de la historia dedicado a la mujer. En este sentido, el Congreso ha servido para hacer balance del camino recorrido en estos últimos veinte años en el ámbito de la promoción de la mujer y del reconocimiento de su dignidad.

 

La postura del IPF, en este sentido "coincide con el feminismo clásico en algunos aspectos --sometimiento y desprecio a la mujer--". No obstante, apuntó, no comparte "ni las causas ni las soluciones que propone el feminismo radical, porque se trata de un problema no de cultura, sino de comportamientos humanos. No se trata de una lucha de la mujer contra el hombre".

 

"Debe haber una reciprocidad y una complementariedad desde la unión del hombre y de la mujer, partiendo de la familia, lugar esencial de esa unión", añadió Velarde, que denunció sin embargo "agresivas iniciativas internacionales, canalizadas a través de la mujer desde el feminismo radical --propuestas legislativas como la ampliación de la ley del aborto, divorcio exprés, matrimonios del mismo sexo-- en un gran número de países de América Latina".

 

Estas iniciativas vienen "promovidas por asociaciones muy poderosas como la Fundación Internacional de Planificación Familiar, que siguen presionando a los países latinoamericanos para que modifiquen sus leyes".

 

Frente a esta ofensiva, el Congreso tiene una importancia fundamental porque "se canaliza una nueva propuesta para promover la familia y la verdadera dignidad de la mujer desde la complementariedad con el hombre", reconociendo las ventajas del cristianismo a la hora de cimentar la dignidad de la mujer en la sociedad moderna.

 

"En países con confesión musulmana se reconoce que el cristianismo ha aportado mucho a la dignidad de la mujer, con mayor acceso a la educación y niveles culturales más altos", agregó antes de señalar que "entre distintas confesiones cristianas hay un acuerdo inmenso en cuanto a la promoción de la cultura de la vida, de la familia, que supone un punto de encuentro entre las religiones, por lo que se puede decir que al final la familia está siendo la verdadera alianza de civilizaciones".

 

El sacerdote español Carlos Simón Vázquez, nuevo subsecretario del Consejo Pontificio para la Familia

ZENIT

 

Benedicto XVI ha nombrado al sacerdote español Carlos Simón Vázquez, subsecretario del Consejo Pontificio para la Familia, según informó este sábado la Oficina de Información de la Santa Sede.

Sacerdote del clero de Cáceres, donde nació el 2 de junio de 1965, Carlos Simón es licenciado en Medicina por la Universidad de Navarra y doctor en Teología Moral por la Universidad Lateranense de Roma, informa la agencia SIC, servició de información de la Iglesia católica en España.

En la actualidad compaginaba sus tareas parroquiales en su diócesis cacereña con la docencia en Teología Moral en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Nuestra Señora de Guadalupe, de Extremadura, y en la Facultad de Teología del Norte de España en Burgos.

Coordinador del primer Diccionario de Bioética en lengua española, el doctor Simón es un acreditado experto en esta materia, de la que ha escrito numerosos artículos e imparte conferencias en numerosas universidades y congresos especializados. Además del español, el nuevo subsecretario habla italiano, inglés y francés.

El Consejo pontificio dedicado a los asuntos de la familia, que fue creado en 1981 por el Papa Juan Pablo II. Es presidido por el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo.

  

Italia. El aborto irrumpe en campaña

ABC

 

El debate en Italia en torno al aborto ha sido animado por el polemista de izquierdas Giuliano Ferrara, que se define como un «ateo devoto». Habitual de los platós televisivos, director del diario «Il Foglio», Ferrara pidió hace semanas una moratoria mundial para la práctica del aborto, siguiendo la línea argumental de la moratoria de la pena de muerte aprobada el pasado mes de diciembre por la Asamblea de la ONU.

 

Su iniciativa ha contado con numerosos apoyos dentro y fuera de Italia. Al igual que la que lanzaron hace una semana cuatro hospitales de Roma, que albergan otras tantas facultades de Medicina, laicas y católicas. Sus responsables firmaron un documento en el que piden que se apliquen terapias intensivas a los fetos que presenten signos de vida al término de un aborto legal, incluso aunque la madre se oponga.

 

Los avances en el mantenimiento de bebés prematuros y la nueva mentalidad natalista que pugna por abrirse paso han puesto fin en Italia a treinta años de aceptación relativamente pacífica del aborto limitado. Los ministros más a la izquierda del gobierno saliente han tocado a rebato. La titular de Salud, Livia Turco, se ha referido a la «insensata crueldad que significa revivir el feto contra el consentimiento de la madre».

El aviso de 2005. Más moderado, el nuevo aspirante de la izquierda a suceder a Prodi, el ex comunista Walter Veltroni, admite que ha llegado la hora de reabrir el debate del aborto, y señala que «no es un derecho absoluto», sino «un drama que hay que analizar y prevenir». Los católicos italianos se movilizan, pero el mensaje está pasando también en los círculos de la izquierda laica. Su apoyo fue sustancial en 2005, cuando los obispos pidieron al electorado que no acudiera a votar en el referéndum sobre fecundación artificial. El proyecto fue archivado por falta de quorum.

 

En el Reino Unido, uno de los pioneros en la despenalización del aborto, el debate fue introducido en la campaña del 2005 por el candidato conservador, Michael Howard, judío, que propuso reducir las actuales 24 semanas de límite para abortar, a las 20.

 

División en el laborismo. Las posiciones provida, normales en las filas «tories», se empiezan a propagarse al campo laborista. El mes pasado, y a raíz de un estudio científico que demuestra que la parte del cerebro del feto que siente el dolor se desarrolla antes de las 24 semanas de vida, un grupo de diputados católicos británicos -varios de ellos laboristas- trataron de forzar una votación en el Parlamento para modificar la ley del aborto, y, como primera medida, reducir el plazo para interrumpir el embarazo.

 

De no prosperar, los diputados provida de los dos partidos mayoritarios pretenden utilizar el debate sobre la Ley de Fertilización Humana y Embriología, actualmente en trámite. El proyecto presenta serios inconvenientes para algunos de los miembros católicos del Gobierno de Gordon Brown, como Ruth Kelly (Transportes), Des Browne (Defensa) y Paul Murphy (Gales), por el radical apoyo del texto a la experimentación con embriones.

 

Controversia en EE.UU. En Estados Unidos, la campaña de las primarias está demostrando el papel cada vez más relevante del debate en torno al aborto, para el que el electorado norteamericano pide posiciones claras por parte de los candidatos. Tras la sentencia Roe v. Wade, que en 1973 abrió las puertas a la legalización del aborto en numerosos estados de la Unión, el apoyo popular ha ido progresivamente decreciendo. Si en 1995 una encuesta de la empresa Gallup calificaba a un 56 por ciento de los norteamericanos como «pro-choice», frente a un 33 por ciento «pro-life», hoy esa diferencia de 23 puntos se ha reducido a tan solo 2.

 

Los observadores señalan, como factor determinante de esa tendencia progresiva hacia la mentalidad provida en los Estados Unidos, el impacto de la nueva tecnología de ultrasonidos en 4-D, que muestra cada vez con más detalle el ser humano que lleva la mujer en su seno, y los estudios sobre el impacto físico y psíquico del aborto en las mujeres que se someten a esa intervención.

  

El "culto a la santa muerte": superstición disfrazada de devoción popular

Forumlibertas.com

 

Sin ética ni lógica, mezclando rituales, sacando dinero a los incautos, este culto sincretista pide ahora reconocimiento legal. En los últimos meses se ha venido difundiendo con una virulencia creciente una forma de “devoción popular” que sin ningún soporte doctrinal ni justificación teológica ha logrado penetrar en capas pobres de la sociedad sedienta de Dios en las zonas centro y norte de México.

El constante flujo migratorio ha logrado que esa falaz devoción se haya ido extendiendo al sur de Estados Unidos, Centroamérica y España. Se trata del “culto” a la así llamada “santa muerte” a través de la autodenominada “Iglesia católica tradicional, misioneros del Sagrado Corazón y de san Felipe de Jesús”. Sus orígenes se remontan a la fusión de las culturas prehispánicas con las primitivas creencias de los esclavos africanos y la religión católica en el siglo XVI y XVII. Sin embargo, hasta la década de los 60´s del siglo pasado comenzó a estructurarse más ordenadamente. No hace muchos meses, se le ha reivindicado al grado de constituir un grupo que exige el reconocimiento público en México como religión.

 

El hecho de apelar a un reconocimiento público por parte de una instancia política de gobierno, nos da pie para reflexionar en la significación de lo que es una religión y, si en este caso puntual, es apropiado considerarla tal. La religión es el conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto. Es, además, una virtud que mueve a dar a Dios el culto debido.

 

El culto a la así llamada “santa muerte” no es una religión. Ni sus creencias ni sus principios son acerca de la divinidad ni ofrece normas morales de conducta. Tiene, eso sí, rudimentarias prácticas rituales pero que guardan alguna relación o quieren asemejarse a las consolidadas y justificadas católicas. Esto conlleva a analizar más de cerca algunos errores que pueden ayudar a discernir, reflexionar y compartir para ayudar a otros hombres y mujeres que sin rigor y preparación creen en esta falacia.

 

1. La Divinidad

La religión pende de una causa y principio: Dios. En el grupo que nos ocupa el principio se asienta totalmente en la “santa muerte”. Es decir, la personificación de la muerte ha venido a conquistar el lugar que le corresponde únicamente a Dios. Y esto conlleva a un problema más: cómo justificar a la muerte personificada como creadora y omnipotente, como omnisciente y omnipresente.

2. La muerte es un fenómeno natural no una persona

Adorada como una “entidad espiritual” capaz de materializarse en una figura que concentra en sí la fuerza creadora y destructora del universo, no se ha caído en cuenta de la verdadera realidad que entraña. La muerte es un fenómeno natural como lo es el nacer o el desarrollarse y no una persona, como se ha hecho pasar. La muerte es la separación del alma y el cuerpo, no una entidad espiritual.

3. Adoración y veneración

Hay una distinción tácita en la praxis católica que, en el caso de esta forma de culto y devoción, no se aprecia y más bien se pierde. Adorar es reverenciar y honrar a Dios con el culto religioso que le es debido. Venerar es respetar en sumo grado a alguien por su santidad, dignidad o grandes virtudes, o a algo por lo que representa o recuerda. La adoración sólo es debida a Dios; la veneración corresponde a los santos y a las cosas de Dios. Además, los santos interceden ante Dios, a través de ellos obtenemos gracias y favores pero el único capaz de dar es Dios. La doctrina de la única mediación de Cristo (cfr. 1 Tim 2,5), que no excluye otras mediaciones subordinadas, las cuales se realizan y ejercen dentro de la absoluta mediación de Jesús, aquí sencillamente no se da. Es la “santa muerte”, por sí misma, la que concede favores aunque no esté justificada ni bíblica ni teológicamente la causa de su poder. La doctrina de la Iglesia y su Liturgia proponen a los Santos y Beatos, que contemplan ya "claramente a Dios uno y trino" como testigos históricos de la vocación universal a la santidad; ellos, fruto eminente de la redención de Cristo, son prueba y testimonio de que Dios, en todos los tiempos y de todos los pueblos, en las más variadas condiciones socio-culturales y en los diversos estados de vida, llama a sus hijos a alcanzar la plenitud de la madurez en Cristo (cfr. Ef 4,13; Col 1,28); intercesores y amigos de los fieles todavía peregrinos en la tierra, porque los Santos, aunque participan de la bienaventuranza de Dios, conocen los afanes de sus hermanos y hermanas y acompañan su camino con la oración y protección; patronos de Iglesias locales, de las cuales con frecuencia fueron fundadores (san Eusebio de Vercelli) o Pastores ilustres (san Ambrosio de Milán); de naciones: apóstoles de su conversión a la fe cristiana (santo Tomás y san Bartolomé para la India), o expresión de su identidad nacional (san Patricio para Irlanda); de agrupaciones profesionales (san Omobono para los sastres); en circunstancias especiales – en el momento del parto (santa Ana, san Ramón Nonato), de la muerte (san José) – y para obtener gracias específicas (santa Lucía para la conservación de la vista), etc.

4. Buscar el bien y no el mal

Hablar de Dios es hacerlo del bien. Donde está el bien, es regla lógica, no está el mal. Del bien no procede el mal, al bien no le sigue el mal.

En el culto a la así llamada “santa muerte” se asegura que ésta puede alcanzar el mal. Más aún, los adeptos acuden a ella solicitándolo para aplicarlo a sus enemigos.

5. Prescripción de dinero; los milagros no se cumplen por la cantidad dejada

Otro de los hechos que llaman la atención es la errónea creencia de que a mayor cantidad de dinero ofrendado, mejores serán los resultados de los favores pedidos a la “santa muerte”. Es bueno recordar que la limosna es un signo del desprendimiento y de la responsabilidad con que se quiere ayudar a mantener dignos y en buen estado los lugares para el culto a Dios además de solventar las necesidades de los ministros del mismo. Pero no queda dicho que la limosna sea una prescripción para obtener un milagro. Menos aún, cuando lo pedido pretende el mal de otro.

6. Sincretismo

Es erróneo asociar el culto a la “santa muerte” con cualquier aspecto del catolicismo. Así, asociar el culto a la personificación de la muerte con el culto católico, es un error. Lo católico emana de la Revelación hecha por Dios a través de la Biblia, de la Tradición y del Magisterio de la Iglesia. No consta, ni en la Biblia, ni en la Tradición, y mucho menos en el Magisterio, la prescripción de un culto a la muerte personificada.

 

En el año 2002, la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, ofreció un documento de sumo interés: “El directorio sobre la piedad popular y la liturgia. Principios y orientaciones” (ver enlace). En el capítulo II, número 65, se recordaban algunos peligros que pueden desviar la piedad popular: “El Magisterio, que subraya los valores innegables de la piedad popular, no deja de indicar algunos peligros que pueden amenazarla: presencia insuficiente de elementos esenciales de la fe cristiana, como el significado salvífico de la Resurrección de Cristo, el sentido de pertenencia a la Iglesia, la persona y la acción del Espíritu divino; la desproporción entre la estima por el culto a los Santos y la conciencia de la centralidad absoluta de Jesucristo y de su misterio; el escaso contacto directo con la Sagrada Escritura; el distanciamiento respecto a la vida sacramental de la Iglesia; la tendencia a separar el momento cultual de los compromisos de la vida cristiana; la concepción utilitarista de algunas formas de piedad; la utilización de "signos, gestos y fórmulas, que a veces adquieren excesiva importancia hasta el punto de buscar lo espectacular"; el riesgo, en casos extremos, de "favorecer la entrada de las sectas y de conducir a la superstición, la magia, el fatalismo o la angustia".

 

El avance de grupos sectarios no es exclusivo de un país o región. Hace unas semanas, el conocido periódico chileno El Mercurio (6 de enero de 2008), reportaba algunos frutos del grupo pentecostal brasileño Iglesia Universal de Brasil, de 24 millones de adeptos. Cuenta, entre otras cosas, con partido político propio (PRB) con 4 escaños en la cámara federal de diputados, una cadena de televisión, la Rede Record, segunda en importancia del país (se ha hecho con los derechos exclusivos de retransmisión de las olimpiadas de Beijin 2008) y las constantes y crecientes “ofrendas” económicas voluntarias de los fieles al “obispo”, Edir Macedo, quien lidera la organización.

 

Según el informe de Gordon Melton, experto en sectas, tan sólo en 1995, existían en el mundo más de 20, 000 de ellas. Hoy es constatable el aumento de los llamados Métodos del Potencial Humano (MPH): Meditación trascendental, Rei-ki, Taichi (chuan), yoga, zen, Dianética, Método Silva de Control Mental, Asociación Latinoamericana de Desarrollo Humano, Sahaja Yoga, Energía Humana y Universal,etc.

 

La adhesión creciente de personas a grupos como los que hemos mencionado desde un inicio, invita a reflexionar sobre el motor que les lleva a abrazar, muchas veces sin considerarlo, el centro de la nueva doctrina en la que entran. Una mirada serena nos dice que muchos son presas del sentimentalismo más que de la racionalidad que hayan encontrado.

Ciertamente, cuanto hasta aquí hemos dicho constituye una invitación a reflexionar en el grado de profundización que se tiene de la propia fe y sobre la capacidad de crítica que se hace y tiene sobre las ideologías de algunos grupos que saben conquistar con facilidad el corazón y mover incluso a la voluntad, pero que distan mucho de poseer un probado castillo de razón.

 

La Santa Sede pide dar voz a los pobres en las decisiones económicas. El observador permanente Migliore intervino ante la ONU

ZENIT

 

La Santa Sede pide una mayor participación de los pobres en los procesos de decisión en el campo económico y recuerda que el valor de una sociedad depende del trato y la atención que reserva a sus miembros más débiles.

 

Es este el mensaje expresado el pasado 7 de febrero en Nueva York por el arzobispo Celestino Migliore, nuncio apostólico y observador permanente ante Naciones Unidas, al intervenir en la 46 sesión de la Comisión para el Desarrollo Social.

 

La Santa Sede, dijo el arzobispo, subraya que las necesidades de los que tienen menos recursos deben ser prioritarias en las decisiones de los líderes del sector financiero y que «corresponde al forum internacional ofrecer una tribuna a los pobres porque muy a menudo no tienen voz en la búsqueda de soluciones a problemas que les afectan incluso muy de cerca».

 

La propuesta del observador permanente es la de crear «un ambiente y estructuras que permitan a la gente ser parte activa en el proceso de toma de decisiones». Si la globalización ha abierto las puertas a la prosperidad económica para mucha gente, denunció, «sus inconvenientes siguen afectando de modo desproporcionado a los miembros débiles de nuestra sociedad».

 

Por esto, «la respuesta de los gobiernos a estos desafíos debe guiarse por el principio moral por el que una buena sociedad se mide por lo que hacen quienes tienen responsabilidad ante las necesidades de los miembros más débiles, sobre todo de los más necesitados».

 

Una sociedad válida es «aquella en la que todos se benefician del bien común y ninguno es dejado fuera de las preocupaciones generales» y «las políticas económicas que ayudan a los trabajadores de baja renta a vivir dignamente deberían ser una prioridad de toda sociedad que quiera merecer el adjetivo ‘buena'». Para la buena marcha del aparato social, añadió el arzobispo, es prioritaria la promoción del pleno empleo y del trabajo digno para todos.

 

La delegación vaticana, explicó, subraya en especial dos aspectos de la cuestión laboral: el hecho de que «la falta de pleno empleo y de trabajo digno, y la pobreza y la disgregación social consiguientes ofenden la dignidad humana» y que «se puede ganar la confianza de la gente sólo si se la escucha y se tienen en cuenta concretamente sus necesidades».

 

«Los cada vez más rápidos ciclos periódicos de crecimiento y de creación de trabajo por un lado y de recesión y pérdida del trabajo por otro, perturban las relaciones y los mecanismos financieros y comerciales», observó. «El mundo se pregunta conteniendo la respiración a dónde nos llevarán las actuales desventuras financieras, provocadas por la crisis en el sector del patrimonio real en algunas de las economías más desarrolladas».

 

En un contexto económico de este tipo, la Comisión para el Desarrollo Social de la ONU «tiene el reto de subrayar la necesidad de métodos eficaces para defender a las familias de baja renta y a los trabajadores del colapso financiero». Asistirles, constató el arzobispo Migliore, «es una cuestión de justicia y de solidaridad, pero también una medida financieramente justa para estimular las economías nacionales y el comercio internacional».

 

Para ser eficaz, la asistencia en cuestión exige que las medidas tomadas por las economías más fuertes no lleguen a exacerbar la situación de las que están en vías de desarrollo. Dado que este riesgo parece efectivo en la economía sumamente interdependiente de hoy, la comunidad internacional debe vigilar para prevenir tales eventualidades».

 

La delegación vaticana subrayó por último que la persistencia de la pobreza, el desempleo y la disgregación social es una consecuencia de la desconfianza y de la ausencia de relaciones justas entre las diversas componentes de los mecanismos económicos y sociales. «La falta de confianza recíproca entre las partes significa también falta de confianza en el futuro que, a su vez, significa la ausencia de seguridad laboral».

 

Las personas, y sobre todo los jóvenes en busca del primer empleo, «descubren significado y confianza en el futuro cuando encuentran un trabajo de larga duración con la oportunidad de una merecida promoción». Por esto, observó el arzobispo, es más urgente que nunca responder a las necesidades «de quienes buscan un empleo decente y oportunidades para salir de la pobreza y evitar la marginación, la explotación y la disgregación social». «Cuantos buscan mejorar la propia vida nos piden actuar --concluyó el prelado--. Mi delegación espera que nuestras palabras aquí se conviertan pronto en acciones».

 

La cienciología se enfrenta a la ley

El País

 

Mientras en España la cienciología se ha ganado el derecho a inscribirse en el Registro de Asociaciones Religiosas del Ministerio de Justicia y en Estados Unidos es considerada una religión, en Bélgica no es un culto reconocido. Es más, este país le ha llevado a los tribunales por extorsión, estafa, ejercicio ilegal de la medicina, violación del derecho a la vida privada, asociación de malhechores y organización criminal.

La fiscalía acusó además, a 12 personas físicas, en un proceso legal que supone todo un desafío, según fuentes próximas a la causa. Porque la organización se "disfraza de entidad religiosa cuando en realidad se trata de una organización comercial que vende cursos a cambio de grandes cantidades de dinero", sin estar registrada como empresa.

 

Alemania es tal vez el país europeo que libra una batalla más fiera contra la cienciología, a la que considera una organización anticonstitucional que atenta contra los principios democráticos. Un vistazo a la página web del servicio interno de espionaje alemán (BFV por sus siglas en alemán) da una idea de la batalla que libra este Gobierno. La iglesia que fundara Hubbard a mediados de los años cincuenta aparece como una de las seis áreas de trabajo del servicio, junto con el islamismo o la extrema derecha.

 

"Las tesis fundamentales de la organización son contrarias a nuestra Constitución que defiende los derechos individuales y la dignidad de las personas", explican fuentes de la agencia de espionaje interno. En 1997, el BFV decidió poner bajo vigilancia a la cienciología, lo que ha desatado una batalla legal entre los seguidores de Hubbard y la agencia alemana. La cienciología "se opone al sistema democrático basado en el sistema de derecho, al que quiere reemplazar a largo plazo con su supuesto código legal superior", dice el último informe anual de la BFV, que cita documentos internos de la cienciología según los cuales el grupo estaría tratando de ganar poder e influencia en Alemania y en toda Europa captando a destacadas figuras políticas y de la sociedad. La polémica se reavivó el pasado diciembre después de que el ministro de Interior del Estado de Hamburgo, Udo Nagel, pidiera la prohibición de los cienciólogos en Alemania.

 

¿Qué predica la cienciología y por qué las autoridades belgas y alemanas la consideran peligrosa? La cienciología es "el estudio de la verdad". "La gente busca la espiritualidad y la cienciología les da respuesta", explica Fabio Amicarelli, director de la oficina europea de la Iglesia de la Cienciología Internacional con sede en Bruselas. Amicarelli habla en el imponente edificio que los cienciólogos abrieron en el corazón del barrio europeo, a escasos metros del Ejecutivo comunitario. En una sala del inmueble, consagrada a la defensa de los derechos humanos y a los efectos perniciosos de los tratamientos psiquiátricos, Amicarelli arremete contra "las nuevas enfermedades mentales inventadas para vender medicamentos. Es un gran negocio". Detrás de él, cuelga un cartel en el que se lee: "La psiquiatría es la fuerza más destructiva que ha afectado a la sociedad en los últimos 50 años", dejando claro que esta disciplina es una de las bestias negras de la cienciología.

 

Amicarelli explica que el primer paso para convertirse en un cienciólogo es leer los libros de su fundador, Ron Hubbard. Después empieza la carrera de cursos, seminarios y sesiones de audición. "Se trata de encontrar la espiritualidad, de saber quién eres y cómo te relacionas con Dios. La cienciología ofrece además soluciones a los problemas de la vida cotidiana". Y cita como ejemplo los programas con los que trabajan para luchar contra la drogadicción, uno de los campos de trabajo más importantes para los cienciólogos.

 

En los cursos, los ministros de la iglesia transmiten el cuerpo del saber de la cienciología que Hubbard plasmó en medio millón de páginas escritas y cientos de conferencias. Amicarelli rechaza de plano las acusaciones de la justicia belga de que con esos cursos la organización trata de enriquecerse y justifica la formación continua porque "se trata de un proceso gradual; no puedes pensar que eres un trozo de carne, y al día siguiente estar convencido de que eres un ser espiritual inmortal". Explica también que la iglesia se financia a través de las donaciones que los miembros están obligados a hacer para obtener los cursos y las sesiones de audición. Pero destaca que los servicios del domingo o las celebraciones de matrimonio son gratuitas. Amicarelli calcula que su iglesia cuenta con 10 millones de seguidores en todo el mundo.

 

Ines Wouters, abogada que defiende a los cienciólogos, explica que la justicia belga "está intentando demostrar que la iglesia es ilegal porque conserva las fichas de la vida privada de sus miembros" recogidos durante las sesiones de audición. "Dicen que con esos datos se soborna a la gente pero no tienen pruebas", señala.

 

Amicarelli atribuye el acoso de la justicia belga y alemana a la "incomprensión y la discriminación" procedentes de las autoridades de estos países. Y recuerda que el Tribunal de Derechos Humanos europeo condenó en abril a Rusia por violar sus derechos de reunión y asociación, por negarse a registrar como asociación de carácter religioso a la Iglesia de la Cienciología de Moscú entre 1998 y 2005.

 

Tarcisio Bertone, secretario de Estado vaticano, visitará Cuba el próximo día 20

ABC

 

El arzobispo de La Habana, Jaime