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INTERNACIONAL
El
Vaticano considera santuario de Lourdes 'ciudadela de
vida y esperanza'
IBLNEWS, AGENCIAS
El
Vaticano considera al santuario de Lourdes como una
'ciudadela de vida y esperanza' y al manantial que brota
a sus pies símbolo 'de la potencia sanadora de Cristo' y
en ese reconocimiento dedica el 11 de febrero, fecha de
la primera aparición de la Virgen, a la Jornada Mundial
del Enfermo.
El
calificativo de ciudadela de vida y esperanza se lo dio
el fallecido papa Juan Pablo II, que lo visitó en dos
ocasiones, el 14 y 15 de agosto de 1983 y en las mismas
fechas de 2004, el último viaje que realizó por el mundo
antes de fallecer en abril de 2005.
Para Juan Pablo II, entre la Virgen de Lourdes y las
personas afligidas por las enfermedades hay estrechos
lazos y prueba de ello es que en ese lugar de los
Pirineos franceses brota el manantial que la Virgen hizo
descubrir a la niña Bernadette Soubirous en 1858, del
que beben los enfermos llegados de todo el mundo
buscando la curación.
Ese manantial, según el fallecido Pontífice, es el
símbolo 'de la potencia del espíritu de Cristo, que sana
integralmente al hombre y le devuelve la vida eterna'.
Para Benedicto XVI, Lourdes lleva a los hombres 'a
meditar sobre el amor materno de la Virgen Inmaculada
por sus hijos enfermos y dolientes'.
Con 'Virgen Inmaculada', el Papa Ratzinger recordó que
cuando la niña preguntó en una de las 18 apariciones a
la Virgen -la del 25 de marzo de 1858- quien era, le
contesto: 'soy la Inmaculada Concepción'.
El
gesto de beber del manantial adquiere un gran
simbolismo, ya que, según destacados prelados vaticanos,
como Renato Boccardo, secretario del Governatorato (el
gobierno que gestiona Ciudad del Vaticano), recuerda el
agua del bautismo y la vida de la gracia.
El
santuario de Lourdes, que se levanta en el pequeño
pueblo de 15.000 habitantes, en una de las metas de la
peregrinación internacional. Su fama proviene del
manantial encontrado por Bernadette y cuyas aguas -unos
cien mil litros diarios- se vierten actualmente en 17
piscinas donde se sumergen los enfermos y numerosas
fuentes en las que beben los peregrinos o llenan
garrafas y otros recipientes para llevar.
Todos los años, según datos vaticanos, es visitado por
una media de seis millones de personas, que acuden para
tomar ese agua milagrosa que les cure o simplemente para
rezar y pedirle a la Virgen fuerza para seguir viviendo.
Desde 1858 hasta ahora se han registrado unas 7.000
curaciones inexplicables después de beber el agua, de
las que sólo 66 han sido consideradas como 'milagros'
por la Iglesia Católica. El primer milagro reconocido
ocurrió en 1858, en medio de las 16 apariciones de la
Virgen, y el último en 1987.
La
Iglesia ha pedido en numerosas ocasiones a los médicos
del lugar 'prudencia' ante los presuntos milagros. Esa
misma prudencia también la solicitó públicamente Juan
Pablo II en 1990 cuando recibió a un grupo de esos
doctores en el Vaticano.
En
aquella ocasión el Papa Wojtyla les dijo que tienen la
misión de 'disipar' lo que puede ser una ilusión y
constatar 'lo que la Iglesia puede reconocer como un
efecto de la potencia misericordiosa de Dios'.
En
memoria de la primera aparición de la Virgen, el
Vaticano celebra todos los años el 11 de febrero la
Jornada Mundial del Enfermo, que este año, resaltó
Benedicto XVI, coincide con el 150 aniversario de las
apariciones y el Congreso Eucarístico internacional que
se celebra en Quebec (Canadá).
Según el Papa, estos eventos representan 'una
oportunidad para considerar la estrecha relación que
existe entre el Misterio Eucarístico, el papel de María
en el proyecto de salvación y la realidad del dolor y el
sufrimiento del hombre'.
El
Papa Ratzinger afirmó que la distribución de la
Eucaristía es el 'verdadero apoyo' para los enfermos.
Dios 'es el fármaco de la inmortalidad que no
desilusiona, que sana el físico y el espíritu', subrayó
Benedicto XVI en su mensaje, en el que destacó que las
peregrinaciones de enfermos a Lourdes 'ayudan a
reflexionar sobre la materna y tierna premura que la
virgen manifiesta hacia el dolor y el sufrimiento'.
Cuaresma: mirar al mal cara a cara y enfrentarlo, dice
el Papa
ACI
El
Papa Benedicto XVI recordó durante la oración dominical
del Ángelus, que la Cuaresma debe ser para los
cristianos un tiempo de "combate espiritual" contra el
mal, acompañado de la presencia y el llamamiento de la
Virgen de Lourdes.
Tras preguntar qué significa ingresar a la Cuaresma, el
Santo Padre respondió que "significa iniciar un tiempo
de particular compromiso en el combate espiritual que
nos opone al mal presente en el mundo, en cada uno de
nosotros y alrededor de nosotros. Quiere decir mirar al
mal en la cara y disponerse a luchar contra sus efectos,
sobre todo contra las causas, hasta la causa última, que
es Satanás. Significa no descargar los problemas del mal
sobre los otros, sobre la sociedad o sobre Dios, sino
reconocer las propias responsabilidades y asumirlas
concientemente".
Benedicto XVI explicó que en esto consiste "cargar la
cruz", que "por más pesada que sea, no es sinónimo de
una desgracia que hay que evitar lo más posible, sino
una oportunidad para ponerse a seguir a Jesús y así
adquirir fuerza en la lucha contra el pecado y el mal".
El
Papa explicó que entrar en la Cuaresma significa
"renovar la decisión personal y comunitaria de enfrentar
el mal junto con Cristo. El camino de la Cruz es por
tanto el único que conduce a la victoria del amor sobre
el odio, del compartir sobre el egoísmo, de la paz sobre
la violencia".
"La Cuaresma es verdaderamente una ocasión de fuerte
compromiso ascético y espiritual fundado en la gracia de
Cristo", agregó. El Pontífice recordó luego que la
Cuaresma coincide este año con el 150° aniversario de
las apariciones de Lourdes, donde la Madre se reveló a
Santa Bernardette Soubirous como "La Inmaculada
Concepción".
"El mensaje que la Madre sigue difundiendo en Lourdes
nos recuerda las palabras que Jesús pronunció
precisamente al inicio de su misión pública y que
escuchamos más frecuentemente en estos días de Cuaresma:
'Conviértanse y crean en el Evangelio', oren y hagan
penitencia".
"Acojamos la invitación de Maria que hacen eco a la de
Cristo y pidámosle el ingresar con fe en la Cuaresma,
para vivir este tiempo de gracia con gozo interior y
compromiso generoso," dijo el Papa.
Durante encuentro con sacerdotes. Lo que verdaderamente
dijo el Papa sobre el Infierno
ACI
Diversos medios de prensa recogieron versiones parciales
de las respuestas que el Papa Benedicto XVI dio a los
párrocos de Roma, uno de los cuales preguntó sobre el
juicio final y la posibilidad del infierno.
En
respuesta a los recuentos periodísticos parciales,
incluso algunos de ellos estableciendo una supuesta
"contradicción" entre las enseñanzas de Benedicto XVI y
Juan Pablo II sobre este tema, el Vaticanista del diario
L'Espresso, Sandro Magister ha reproducido textualmente
lo que el Pontífice respondió a cada una de las
preguntas.
El
texto completo se encuentra en la página del periodista:
http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/189547?sp=y
A
continuación, la respuesta íntegra del Santo Padre a la
pregunta sobre el juicio y el infierno.
P.
– Juicio final, infierno, paraíso. Las verdades que hay
que retomar. Al faltar estas partes esenciales del
Credo, ¿No le parece que se derrumba el dogma de la
redención de Cristo?
R.
– Usted ha mencionado justamente temas fundamentales de
la fe que, lamentablemente, aparecen raras veces en
nuestra predicación. En la encíclica "Spe salvi" he
querido hablar también del juicio último y universal, y
en este contexto también del purgatorio, del infierno y
del paraíso. Pienso que todos nosotros estamos golpeados
todavía por la objeción de los marxistas, según la cual
los cristianos solamente han hablado del más allá y han
descuidado la tierra. Por eso queremos demostrar que
realmente nos esforzamos por las cosas de la tierra y no
somos personas que hablan de realidades lejanas que no
ayudan a resolver los problemas de la tierra.
Ahora bien, si bien es justo mostrar que los cristianos
trabajan por la tierra — y todos nosotros estamos
llamados a trabajar para que esta tierra sea realmente
una ciudad para Dios y de Dios —, no debemos olvidar la
otra dimensión. Si no la tenemos en cuenta, no
trabajamos bien para la tierra.
Mostrar esto ha sido para mí una de las metas
fundamentales al escribir la encíclica. Cuando no se
conoce el juicio de Dios, cuando no se conoce la
posibilidad del infierno, del fracaso radical y
definitivo de la vida, no se conoce la posibilidad y la
necesidad de la purificación. Entonces el hombre no
trabaja bien para la tierra, porque en definitiva pierde
los criterios, no se conoce más a sí mismo al no conocer
a Dios, y destruye la tierra. Todas las grandes
ideologías han prometido: tomaremos las cosas en
nuestras manos, no descuidaremos más la tierra,
crearemos el mundo nuevo, justo, correcto y fraterno.
Pero por el contrario, han destruido el mundo. Lo vemos
con el nazismo, lo vemos también con el comunismo, los
que han prometido construir el mundo tal como debería
haber sido y que, por el contrario, han destruido el
mundo.
En
las visitas "ad limina" de los obispos de los países
ex-comunistas, veo siempre de nuevo como en esas tierras
han quedado destruidos no sólo el planeta y la ecología,
sino sobre todo y más gravemente las almas. Reencontrar
la conciencia verdaderamente humana, iluminada por la
presencia de Dios, es el primer trabajo de reedificación
de la tierra. Ésta es la experiencia común de esos
países. La reedificación de la tierra, respetando el
grito de sufrimiento de este planeta, se puede realizar
solamente reencontrando a Dios en el alma, con los ojos
abiertos hacia Dios.
Por eso, usted tiene razón: debemos hablar de todo esto,
precisamente por la responsabilidad que tenemos respecto
a la tierra y respecto a los hombres que hoy viven en
ella. Debemos hablar también y precisamente del pecado
como posibilidad de destruirnos a nosotros mismos y de
este modo a todas las otras cosas de la tierra.
En
la encíclica he buscado demostrar que justamente el
juicio último de Dios garantiza la justicia. Todos
queremos un mundo justo, pero no podemos reparar todas
las destrucciones del pasado, todas las personas
injustamente atormentadas y asesinadas. Sólo Dios mismo
puede crear la justicia, la cual debe ser justicia para
todos, también para los muertos. Y, como dice Adorno, un
gran marxista, sólo la resurrección de la carne – a la
que él considera irreal – podría crear justicia.
Nosotros creemos en esta resurrección de la carne, en la
que no todos serán iguales.
Hoy se ha tornado habitual pensar: ¿qué es el pecado?
Dios es grande, nos conoce, en consecuencia el pecado no
cuenta, al final Dios será bueno con todos. Ésta es una
bella esperanza, pero existe la justicia y existe la
culpa verdadera. Los que han destruido al hombre y a la
tierra no pueden sentarse imprevistamente en la mesa de
Dios, junto con sus víctimas.
Dios crea justicia. Debemos tenerlo presente. Por eso me
pareció importante escribir en la encíclica también
sobre el purgatorio, que para mí es una verdad tan
obvia, tan evidente y también tan necesaria y
consoladora, que no puede faltar.
He
intentado decir: quizás no sean tantos los que se han
destruido de este modo y que son insanables para
siempre, quienes no tienen más algún elemento sobre el
que pueda apoyarse el amor de Dios, ya que no tienen más
en sí mismos un mínimo de capacidad para amar. Esto
sería el infierno.
Por otra parte, son ciertamente pocos – o mejor dicho,
no demasiados – los que son tan puros como para poder
entrar inmediatamente en comunión con Dios.
Muchísimos de nosotros esperamos que haya algo sanable
en nosotros, que haya en nosotros una voluntad última de
servir a Dios y de servir a los hombres, de vivir como
Dios quiere. Pero hay tantas y tantas heridas, tanta
inmundicia. Tenemos necesidad de estar preparados, de
ser purificados. Ésta es nuestra esperanza: a pesar de
la inmundicia que haya en nuestra alma, al final el
Señor nos da la posibilidad, nos lava finalmente con su
bondad, la cual viene de su cruz. De este modo, nos hace
capaces de estar eternamente con Él.
En
este sentido, el paraíso es la esperanza, es la justicia
finalmente realizada. Y nos da también los criterios
para vivir, para que este tiempo sea de alguna manera el
paraíso, o bien que sea una primera luz del paraíso.
Donde los hombres viven según estos criterios, aparece
un poco del paraíso en el mundo, lo cual es visible.
Me
parece también una demostración de la verdad de la fe,
de la necesidad de seguir la senda de los mandamientos,
de los cuales debemos hablar más. Éstos son realmente
indicadores del camino y nos muestran cómo vivir bien,
cómo elegir la vida. Por eso debemos hablar también del
pecado y del sacramento del perdón y de la
reconciliación. Un hombre sincero sabe que es culpable,
que debería recomenzar, que debería ser purificado. Ésta
es la realidad maravillosa que nos ofrece el Señor: hay
una posibilidad de renovación, de ser [hombres] nuevos.
El Señor comienza con nosotros de nuevo, y de este modo
nosotros podemos recomenzar también con los otros en
nuestra vida.
Este aspecto de la renovación, de la restitución de
nuestro ser después de tantas equivocaciones, después de
tantos pecados, es la gran promesa y el gran don que
ofrece la Iglesia, y que la psicoterapia, por ejemplo,
no puede ofrecer. La psicoterapia está hoy tan difundida
y es también tan necesaria frente a tantas psiquis
destruidas o gravemente heridas. Pero las posibilidades
de la psicoterapia son muy limitadas: solamente puede
buscar equilibrar un poco al alma desequilibrada, pero
no puede ofrecer una verdadera renovación, una
superación de estas graves enfermedades del alma. Por
eso permanece siempre como una solución provisoria,
jamás es definitiva.
El
sacramento de la penitencia nos da la ocasión de
renovarnos a fondo con la fuerza de Dios — "ego te
absolvo" — que es posible porque Cristo ha cargado sobre
sus espaldas estos pecados y estas culpas. Me parece que
esto es hoy justamente una gran necesidad: que podamos
ser sanados nuevamente. Las almas que están heridas y
enfermas, como lo constata la experiencia de todos,
tienen necesidad no sólo de consejos, sino de una
verdadera renovación que sólo puede venir del poder de
Dios, del poder del Amor crucificado. Me parece que éste
es el gran nexo de los misterios que en definitiva
inciden realmente en nuestra vida. Nosotros mismos
debemos volver a meditarlos y, de este modo, hacerlos
llegar de nuevo a nuestra gente.
Benedicto XVI comenzó ayer junto a la Curia su retiro
cuaresmal
La
Razón
Ayer domingo por la tarde el Papa Benedicto XVI
participó del acto de inicio de los ejercicios
espirituales de la Curia romana con ocasión de la
Cuaresma, que se prolongarán durante una semana, tiempo
en el que quedarán suspendidas todas sus actividades
públicas, incluida la audiencia pública del miércoles 13
de febrero, según informó el Vaticano.
El
período de recogimiento comenzó con la exposición
eucarística, la oración de Vísperas, una meditación
introductoria, y adoración y bendición eucarística en la
capilla Redemptoris Mater del Palacio Apostólico en el
Vaticano. Este año, las meditaciones estarán a cargo del
cardenal Albert Vanhoye, S.I., el destacado biblista que
desarrollará el tema: «Acojamos a Cristo nuestro Sumo
Sacerdote». A lo largo de la semana, los participantes
rezarán y realizarán una serie de meditaciones. Los
ejercicios espirituales de la Curia concluirán el
próximo sábado 16 de febrero con una meditación
conclusiva.
Asimismo, antes de comenzar su retiro, el Papa rezó,
como es habitual, el Ángelus desde la ventana de su
estudio. Desde allí recordó a los fieles congregados que
la Cuaresma debe ser para los cristianos un tiempo de
«combate espiritual» contra el mal.
Para el Santo Padre «significa iniciar un tiempo de
particular compromiso en el combate espiritual que nos
opone al mal presente en el mundo, en cada uno de
nosotros y alrededor de nosotros», lo que quiere decir
«mirar al mal a la cara y disponerse a luchar contra sus
efectos, sobre todo contra las causas, hasta la causa
última, que es Satanás», afirmó.
Esto «significa no descargar los problemas del mal sobre
los otros, sobre la sociedad o sobre Dios, sino
reconocer las propias responsabilidades y asumirlas
conscientemente», concluyó el Papa, en declaraciones
recogidas por la agencia de noticias ACI.
El
Instituto de Política Familiar considera a la familia
como la "verdadera" alianza de civilización
IBLNEWS, AGENCIAS
La
presidenta de la Red Europea del Instituto de Política
Familiar (IPF), Lola Velarde, manifestó hoy su
satisfacción por el desarrollo del Congreso
internacional celebrado en los últimos días en Roma, una
iniciativa que ha supuesto, según explicó, "un punto de
inflexión" en la carrera para reconocer "la dignidad de
la mujer" y su complementariedad con el hombre a través
de la familia, en lo que supone "la verdadera alianza de
civilizaciones".
"Es un punto de inflexión y un punto muy fuerte por
parte de la Iglesia y del Vaticano en concreto, con una
propuesta clara y efectiva para los hombres y mujeres
del mundo", declaró Velarde a Europa Press. Velarde
consideró que durante el encuentro, celebrado en el
Hotel Palazzo Carpegna y en su audiencia posterior con
el Papa Benedicto XVI, "se han tratado los fundamentos
antropológicos de la complementariedad entre hombre y
mujer y los problemas concretos de la mujer en el
mundo".
Al
acto han acudido un total de 260 personas de 49 países
distintos, entre las que figuraron las delegaciones de
40 conferencias episcopales, 28 movimientos católicos,
16 asociaciones femeninas, nueve institutos religiosos
femeninos y mujeres que ocupan cargos de responsabilidad
en los diferentes campos de la cultura. La iniciativa
conmemora el vigésimo aniversario de la carta apostólica
de Juan Pablo II sobre la mujer, "Mulieris dignitatem",
que fue el primer documento pontificio de la historia
dedicado a la mujer. En este sentido, el Congreso ha
servido para hacer balance del camino recorrido en estos
últimos veinte años en el ámbito de la promoción de la
mujer y del reconocimiento de su dignidad.
La
postura del IPF, en este sentido "coincide con el
feminismo clásico en algunos aspectos --sometimiento y
desprecio a la mujer--". No obstante, apuntó, no
comparte "ni las causas ni las soluciones que propone el
feminismo radical, porque se trata de un problema no de
cultura, sino de comportamientos humanos. No se trata de
una lucha de la mujer contra el hombre".
"Debe haber una reciprocidad y una complementariedad
desde la unión del hombre y de la mujer, partiendo de la
familia, lugar esencial de esa unión", añadió Velarde,
que denunció sin embargo "agresivas iniciativas
internacionales, canalizadas a través de la mujer desde
el feminismo radical --propuestas legislativas como la
ampliación de la ley del aborto, divorcio exprés,
matrimonios del mismo sexo-- en un gran número de países
de América Latina".
Estas iniciativas vienen "promovidas por asociaciones
muy poderosas como la Fundación Internacional de
Planificación Familiar, que siguen presionando a los
países latinoamericanos para que modifiquen sus leyes".
Frente a esta ofensiva, el Congreso tiene una
importancia fundamental porque "se canaliza una nueva
propuesta para promover la familia y la verdadera
dignidad de la mujer desde la complementariedad con el
hombre", reconociendo las ventajas del cristianismo a la
hora de cimentar la dignidad de la mujer en la sociedad
moderna.
"En países con confesión musulmana se reconoce que el
cristianismo ha aportado mucho a la dignidad de la
mujer, con mayor acceso a la educación y niveles
culturales más altos", agregó antes de señalar que
"entre distintas confesiones cristianas hay un acuerdo
inmenso en cuanto a la promoción de la cultura de la
vida, de la familia, que supone un punto de encuentro
entre las religiones, por lo que se puede decir que al
final la familia está siendo la verdadera alianza de
civilizaciones".
El
sacerdote español Carlos Simón Vázquez, nuevo
subsecretario del Consejo Pontificio para la Familia
ZENIT
Benedicto XVI ha nombrado al sacerdote español Carlos
Simón Vázquez, subsecretario del Consejo Pontificio para
la Familia, según informó este sábado la Oficina de
Información de la Santa Sede.
Sacerdote del clero de Cáceres, donde nació el 2 de
junio de 1965, Carlos Simón es licenciado en Medicina
por la Universidad de Navarra y doctor en Teología Moral
por la Universidad Lateranense de Roma, informa la
agencia SIC, servició de información de la Iglesia
católica en España.
En
la actualidad compaginaba sus tareas parroquiales en su
diócesis cacereña con la docencia en Teología Moral en
el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Nuestra
Señora de Guadalupe, de Extremadura, y en la Facultad de
Teología del Norte de España en Burgos.
Coordinador del primer Diccionario de Bioética en lengua
española, el doctor Simón es un acreditado experto en
esta materia, de la que ha escrito numerosos artículos e
imparte conferencias en numerosas universidades y
congresos especializados. Además del español, el nuevo
subsecretario habla italiano, inglés y francés.
El
Consejo pontificio dedicado a los asuntos de la familia,
que fue creado en 1981 por el Papa Juan Pablo II. Es
presidido por el cardenal colombiano Alfonso López
Trujillo.
Italia. El aborto irrumpe en campaña
ABC
El
debate en Italia en torno al aborto ha sido animado por
el polemista de izquierdas Giuliano Ferrara, que se
define como un «ateo devoto». Habitual de los platós
televisivos, director del diario «Il Foglio», Ferrara
pidió hace semanas una moratoria mundial para la
práctica del aborto, siguiendo la línea argumental de la
moratoria de la pena de muerte aprobada el pasado mes de
diciembre por la Asamblea de la ONU.
Su
iniciativa ha contado con numerosos apoyos dentro y
fuera de Italia. Al igual que la que lanzaron hace una
semana cuatro hospitales de Roma, que albergan otras
tantas facultades de Medicina, laicas y católicas. Sus
responsables firmaron un documento en el que piden que
se apliquen terapias intensivas a los fetos que
presenten signos de vida al término de un aborto legal,
incluso aunque la madre se oponga.
Los avances en el mantenimiento de bebés prematuros y la
nueva mentalidad natalista que pugna por abrirse paso
han puesto fin en Italia a treinta años de aceptación
relativamente pacífica del aborto limitado. Los
ministros más a la izquierda del gobierno saliente han
tocado a rebato. La titular de Salud, Livia Turco, se ha
referido a la «insensata crueldad que significa revivir
el feto contra el consentimiento de la madre».
El
aviso de 2005. Más moderado, el nuevo aspirante de la
izquierda a suceder a Prodi, el ex comunista Walter
Veltroni, admite que ha llegado la hora de reabrir el
debate del aborto, y señala que «no es un derecho
absoluto», sino «un drama que hay que analizar y
prevenir». Los católicos italianos se movilizan, pero el
mensaje está pasando también en los círculos de la
izquierda laica. Su apoyo fue sustancial en 2005, cuando
los obispos pidieron al electorado que no acudiera a
votar en el referéndum sobre fecundación artificial. El
proyecto fue archivado por falta de quorum.
En
el Reino Unido, uno de los pioneros en la
despenalización del aborto, el debate fue introducido en
la campaña del 2005 por el candidato conservador,
Michael Howard, judío, que propuso reducir las actuales
24 semanas de límite para abortar, a las 20.
División en el laborismo. Las posiciones provida,
normales en las filas «tories», se empiezan a propagarse
al campo laborista. El mes pasado, y a raíz de un
estudio científico que demuestra que la parte del
cerebro del feto que siente el dolor se desarrolla antes
de las 24 semanas de vida, un grupo de diputados
católicos británicos -varios de ellos laboristas-
trataron de forzar una votación en el Parlamento para
modificar la ley del aborto, y, como primera medida,
reducir el plazo para interrumpir el embarazo.
De
no prosperar, los diputados provida de los dos partidos
mayoritarios pretenden utilizar el debate sobre la Ley
de Fertilización Humana y Embriología, actualmente en
trámite. El proyecto presenta serios inconvenientes para
algunos de los miembros católicos del Gobierno de Gordon
Brown, como Ruth Kelly (Transportes), Des Browne
(Defensa) y Paul Murphy (Gales), por el radical apoyo
del texto a la experimentación con embriones.
Controversia en EE.UU. En Estados Unidos, la campaña de
las primarias está demostrando el papel cada vez más
relevante del debate en torno al aborto, para el que el
electorado norteamericano pide posiciones claras por
parte de los candidatos. Tras la sentencia Roe v. Wade,
que en 1973 abrió las puertas a la legalización del
aborto en numerosos estados de la Unión, el apoyo
popular ha ido progresivamente decreciendo. Si en 1995
una encuesta de la empresa Gallup calificaba a un 56 por
ciento de los norteamericanos como «pro-choice», frente
a un 33 por ciento «pro-life», hoy esa diferencia de 23
puntos se ha reducido a tan solo 2.
Los observadores señalan, como factor determinante de
esa tendencia progresiva hacia la mentalidad provida en
los Estados Unidos, el impacto de la nueva tecnología de
ultrasonidos en 4-D, que muestra cada vez con más
detalle el ser humano que lleva la mujer en su seno, y
los estudios sobre el impacto físico y psíquico del
aborto en las mujeres que se someten a esa intervención.
El
"culto a la santa muerte": superstición disfrazada de
devoción popular
Forumlibertas.com
Sin ética ni lógica, mezclando rituales, sacando dinero
a los incautos, este culto sincretista pide ahora
reconocimiento legal. En los últimos meses se ha venido
difundiendo con una virulencia creciente una forma de
“devoción popular” que sin ningún soporte doctrinal ni
justificación teológica ha logrado penetrar en capas
pobres de la sociedad sedienta de Dios en las zonas
centro y norte de México.
El
constante flujo migratorio ha logrado que esa falaz
devoción se haya ido extendiendo al sur de Estados
Unidos, Centroamérica y España. Se trata del “culto” a
la así llamada “santa muerte” a través de la
autodenominada “Iglesia católica tradicional, misioneros
del Sagrado Corazón y de san Felipe de Jesús”. Sus
orígenes se remontan a la fusión de las culturas
prehispánicas con las primitivas creencias de los
esclavos africanos y la religión católica en el siglo
XVI y XVII. Sin embargo, hasta la década de los 60´s del
siglo pasado comenzó a estructurarse más ordenadamente.
No hace muchos meses, se le ha reivindicado al grado de
constituir un grupo que exige el reconocimiento público
en México como religión.
El
hecho de apelar a un reconocimiento público por parte de
una instancia política de gobierno, nos da pie para
reflexionar en la significación de lo que es una
religión y, si en este caso puntual, es apropiado
considerarla tal. La religión es el conjunto de
creencias o dogmas acerca de la divinidad, de
sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas
morales para la conducta individual y social y de
prácticas rituales, principalmente la oración y el
sacrificio para darle culto. Es, además, una virtud que
mueve a dar a Dios el culto debido.
El
culto a la así llamada “santa muerte” no es una
religión. Ni sus creencias ni sus principios son acerca
de la divinidad ni ofrece normas morales de conducta.
Tiene, eso sí, rudimentarias prácticas rituales pero que
guardan alguna relación o quieren asemejarse a las
consolidadas y justificadas católicas. Esto conlleva a
analizar más de cerca algunos errores que pueden ayudar
a discernir, reflexionar y compartir para ayudar a otros
hombres y mujeres que sin rigor y preparación creen en
esta falacia.
1.
La Divinidad
La
religión pende de una causa y principio: Dios. En el
grupo que nos ocupa el principio se asienta totalmente
en la “santa muerte”. Es decir, la personificación de la
muerte ha venido a conquistar el lugar que le
corresponde únicamente a Dios. Y esto conlleva a un
problema más: cómo justificar a la muerte personificada
como creadora y omnipotente, como omnisciente y
omnipresente.
2.
La muerte es un fenómeno natural no una persona
Adorada como una “entidad espiritual” capaz de
materializarse en una figura que concentra en sí la
fuerza creadora y destructora del universo, no se ha
caído en cuenta de la verdadera realidad que entraña. La
muerte es un fenómeno natural como lo es el nacer o el
desarrollarse y no una persona, como se ha hecho pasar.
La muerte es la separación del alma y el cuerpo, no una
entidad espiritual.
3.
Adoración y veneración
Hay una distinción tácita en la praxis católica que, en
el caso de esta forma de culto y devoción, no se aprecia
y más bien se pierde. Adorar es reverenciar y honrar a
Dios con el culto religioso que le es debido. Venerar es
respetar en sumo grado a alguien por su santidad,
dignidad o grandes virtudes, o a algo por lo que
representa o recuerda. La adoración sólo es debida a
Dios; la veneración corresponde a los santos y a las
cosas de Dios. Además, los santos interceden ante Dios,
a través de ellos obtenemos gracias y favores pero el
único capaz de dar es Dios. La doctrina de la única
mediación de Cristo (cfr. 1 Tim 2,5), que no excluye
otras mediaciones subordinadas, las cuales se realizan y
ejercen dentro de la absoluta mediación de Jesús, aquí
sencillamente no se da. Es la “santa muerte”, por sí
misma, la que concede favores aunque no esté justificada
ni bíblica ni teológicamente la causa de su poder. La
doctrina de la Iglesia y su Liturgia proponen a los
Santos y Beatos, que contemplan ya "claramente a Dios
uno y trino" como testigos históricos de la vocación
universal a la santidad; ellos, fruto eminente de la
redención de Cristo, son prueba y testimonio de que
Dios, en todos los tiempos y de todos los pueblos, en
las más variadas condiciones socio-culturales y en los
diversos estados de vida, llama a sus hijos a alcanzar
la plenitud de la madurez en Cristo (cfr. Ef 4,13; Col
1,28); intercesores y amigos de los fieles todavía
peregrinos en la tierra, porque los Santos, aunque
participan de la bienaventuranza de Dios, conocen los
afanes de sus hermanos y hermanas y acompañan su camino
con la oración y protección; patronos de Iglesias
locales, de las cuales con frecuencia fueron fundadores
(san Eusebio de Vercelli) o Pastores ilustres (san
Ambrosio de Milán); de naciones: apóstoles de su
conversión a la fe cristiana (santo Tomás y san
Bartolomé para la India), o expresión de su identidad
nacional (san Patricio para Irlanda); de agrupaciones
profesionales (san Omobono para los sastres); en
circunstancias especiales – en el momento del parto
(santa Ana, san Ramón Nonato), de la muerte (san José) –
y para obtener gracias específicas (santa Lucía para la
conservación de la vista), etc.
4.
Buscar el bien y no el mal
Hablar de Dios es hacerlo del bien. Donde está el bien,
es regla lógica, no está el mal. Del bien no procede el
mal, al bien no le sigue el mal.
En
el culto a la así llamada “santa muerte” se asegura que
ésta puede alcanzar el mal. Más aún, los adeptos acuden
a ella solicitándolo para aplicarlo a sus enemigos.
5.
Prescripción de dinero; los milagros no se cumplen por
la cantidad dejada
Otro de los hechos que llaman la atención es la errónea
creencia de que a mayor cantidad de dinero ofrendado,
mejores serán los resultados de los favores pedidos a la
“santa muerte”. Es bueno recordar que la limosna es un
signo del desprendimiento y de la responsabilidad con
que se quiere ayudar a mantener dignos y en buen estado
los lugares para el culto a Dios además de solventar las
necesidades de los ministros del mismo. Pero no queda
dicho que la limosna sea una prescripción para obtener
un milagro. Menos aún, cuando lo pedido pretende el mal
de otro.
6.
Sincretismo
Es
erróneo asociar el culto a la “santa muerte” con
cualquier aspecto del catolicismo. Así, asociar el culto
a la personificación de la muerte con el culto católico,
es un error. Lo católico emana de la Revelación hecha
por Dios a través de la Biblia, de la Tradición y del
Magisterio de la Iglesia. No consta, ni en la Biblia, ni
en la Tradición, y mucho menos en el Magisterio, la
prescripción de un culto a la muerte personificada.
En
el año 2002, la Congregación para el culto divino y la
disciplina de los sacramentos, ofreció un documento de
sumo interés: “El directorio sobre la piedad popular y
la liturgia. Principios y orientaciones” (ver enlace).
En el capítulo II, número 65, se recordaban algunos
peligros que pueden desviar la piedad popular: “El
Magisterio, que subraya los valores innegables de la
piedad popular, no deja de indicar algunos peligros que
pueden amenazarla: presencia insuficiente de elementos
esenciales de la fe cristiana, como el significado
salvífico de la Resurrección de Cristo, el sentido de
pertenencia a la Iglesia, la persona y la acción del
Espíritu divino; la desproporción entre la estima por el
culto a los Santos y la conciencia de la centralidad
absoluta de Jesucristo y de su misterio; el escaso
contacto directo con la Sagrada Escritura; el
distanciamiento respecto a la vida sacramental de la
Iglesia; la tendencia a separar el momento cultual de
los compromisos de la vida cristiana; la concepción
utilitarista de algunas formas de piedad; la utilización
de "signos, gestos y fórmulas, que a veces adquieren
excesiva importancia hasta el punto de buscar lo
espectacular"; el riesgo, en casos extremos, de
"favorecer la entrada de las sectas y de conducir a la
superstición, la magia, el fatalismo o la angustia".
El
avance de grupos sectarios no es exclusivo de un país o
región. Hace unas semanas, el conocido periódico chileno
El Mercurio (6 de enero de 2008), reportaba algunos
frutos del grupo pentecostal brasileño Iglesia Universal
de Brasil, de 24 millones de adeptos. Cuenta, entre
otras cosas, con partido político propio (PRB) con 4
escaños en la cámara federal de diputados, una cadena de
televisión, la Rede Record, segunda en importancia del
país (se ha hecho con los derechos exclusivos de
retransmisión de las olimpiadas de Beijin 2008) y las
constantes y crecientes “ofrendas” económicas
voluntarias de los fieles al “obispo”, Edir Macedo,
quien lidera la organización.
Según el informe de Gordon Melton, experto en sectas,
tan sólo en 1995, existían en el mundo más de 20, 000 de
ellas. Hoy es constatable el aumento de los llamados
Métodos del Potencial Humano (MPH): Meditación
trascendental, Rei-ki, Taichi (chuan), yoga, zen,
Dianética, Método Silva de Control Mental, Asociación
Latinoamericana de Desarrollo Humano, Sahaja Yoga,
Energía Humana y Universal,etc.
La
adhesión creciente de personas a grupos como los que
hemos mencionado desde un inicio, invita a reflexionar
sobre el motor que les lleva a abrazar, muchas veces sin
considerarlo, el centro de la nueva doctrina en la que
entran. Una mirada serena nos dice que muchos son presas
del sentimentalismo más que de la racionalidad que hayan
encontrado.
Ciertamente, cuanto hasta aquí hemos dicho constituye
una invitación a reflexionar en el grado de
profundización que se tiene de la propia fe y sobre la
capacidad de crítica que se hace y tiene sobre las
ideologías de algunos grupos que saben conquistar con
facilidad el corazón y mover incluso a la voluntad, pero
que distan mucho de poseer un probado castillo de razón.
La
Santa Sede pide dar voz a los pobres en las decisiones
económicas. El observador permanente Migliore intervino
ante la ONU
ZENIT
La
Santa Sede pide una mayor participación de los pobres en
los procesos de decisión en el campo económico y
recuerda que el valor de una sociedad depende del trato
y la atención que reserva a sus miembros más débiles.
Es
este el mensaje expresado el pasado 7 de febrero en
Nueva York por el arzobispo Celestino Migliore, nuncio
apostólico y observador permanente ante Naciones Unidas,
al intervenir en la 46 sesión de la Comisión para el
Desarrollo Social.
La
Santa Sede, dijo el arzobispo, subraya que las
necesidades de los que tienen menos recursos deben ser
prioritarias en las decisiones de los líderes del sector
financiero y que «corresponde al forum internacional
ofrecer una tribuna a los pobres porque muy a menudo no
tienen voz en la búsqueda de soluciones a problemas que
les afectan incluso muy de cerca».
La
propuesta del observador permanente es la de crear «un
ambiente y estructuras que permitan a la gente ser parte
activa en el proceso de toma de decisiones». Si la
globalización ha abierto las puertas a la prosperidad
económica para mucha gente, denunció, «sus
inconvenientes siguen afectando de modo desproporcionado
a los miembros débiles de nuestra sociedad».
Por esto, «la respuesta de los gobiernos a estos
desafíos debe guiarse por el principio moral por el que
una buena sociedad se mide por lo que hacen quienes
tienen responsabilidad ante las necesidades de los
miembros más débiles, sobre todo de los más
necesitados».
Una sociedad válida es «aquella en la que todos se
benefician del bien común y ninguno es dejado fuera de
las preocupaciones generales» y «las políticas
económicas que ayudan a los trabajadores de baja renta a
vivir dignamente deberían ser una prioridad de toda
sociedad que quiera merecer el adjetivo ‘buena'». Para
la buena marcha del aparato social, añadió el arzobispo,
es prioritaria la promoción del pleno empleo y del
trabajo digno para todos.
La
delegación vaticana, explicó, subraya en especial dos
aspectos de la cuestión laboral: el hecho de que «la
falta de pleno empleo y de trabajo digno, y la pobreza y
la disgregación social consiguientes ofenden la dignidad
humana» y que «se puede ganar la confianza de la gente
sólo si se la escucha y se tienen en cuenta
concretamente sus necesidades».
«Los cada vez más rápidos ciclos periódicos de
crecimiento y de creación de trabajo por un lado y de
recesión y pérdida del trabajo por otro, perturban las
relaciones y los mecanismos financieros y comerciales»,
observó. «El mundo se pregunta conteniendo la
respiración a dónde nos llevarán las actuales
desventuras financieras, provocadas por la crisis en el
sector del patrimonio real en algunas de las economías
más desarrolladas».
En
un contexto económico de este tipo, la Comisión para el
Desarrollo Social de la ONU «tiene el reto de subrayar
la necesidad de métodos eficaces para defender a las
familias de baja renta y a los trabajadores del colapso
financiero». Asistirles, constató el arzobispo Migliore,
«es una cuestión de justicia y de solidaridad, pero
también una medida financieramente justa para estimular
las economías nacionales y el comercio internacional».
Para ser eficaz, la asistencia en cuestión exige que las
medidas tomadas por las economías más fuertes no lleguen
a exacerbar la situación de las que están en vías de
desarrollo. Dado que este riesgo parece efectivo en la
economía sumamente interdependiente de hoy, la comunidad
internacional debe vigilar para prevenir tales
eventualidades».
La
delegación vaticana subrayó por último que la
persistencia de la pobreza, el desempleo y la
disgregación social es una consecuencia de la
desconfianza y de la ausencia de relaciones justas entre
las diversas componentes de los mecanismos económicos y
sociales. «La falta de confianza recíproca entre las
partes significa también falta de confianza en el futuro
que, a su vez, significa la ausencia de seguridad
laboral».
Las personas, y sobre todo los jóvenes en busca del
primer empleo, «descubren significado y confianza en el
futuro cuando encuentran un trabajo de larga duración
con la oportunidad de una merecida promoción». Por esto,
observó el arzobispo, es más urgente que nunca responder
a las necesidades «de quienes buscan un empleo decente y
oportunidades para salir de la pobreza y evitar la
marginación, la explotación y la disgregación social».
«Cuantos buscan mejorar la propia vida nos piden actuar
--concluyó el prelado--. Mi delegación espera que
nuestras palabras aquí se conviertan pronto en
acciones».
La
cienciología se enfrenta a la ley
El
País
Mientras en España la cienciología se ha ganado el
derecho a inscribirse en el Registro de Asociaciones
Religiosas del Ministerio de Justicia y en Estados
Unidos es considerada una religión, en Bélgica no es un
culto reconocido. Es más, este país le ha llevado a los
tribunales por extorsión, estafa, ejercicio ilegal de la
medicina, violación del derecho a la vida privada,
asociación de malhechores y organización criminal.
La
fiscalía acusó además, a 12 personas físicas, en un
proceso legal que supone todo un desafío, según fuentes
próximas a la causa. Porque la organización se "disfraza
de entidad religiosa cuando en realidad se trata de una
organización comercial que vende cursos a cambio de
grandes cantidades de dinero", sin estar registrada como
empresa.
Alemania es tal vez el país europeo que libra una
batalla más fiera contra la cienciología, a la que
considera una organización anticonstitucional que atenta
contra los principios democráticos. Un vistazo a la
página web del servicio interno de espionaje alemán (BFV
por sus siglas en alemán) da una idea de la batalla que
libra este Gobierno. La iglesia que fundara Hubbard a
mediados de los años cincuenta aparece como una de las
seis áreas de trabajo del servicio, junto con el
islamismo o la extrema derecha.
"Las tesis fundamentales de la organización son
contrarias a nuestra Constitución que defiende los
derechos individuales y la dignidad de las personas",
explican fuentes de la agencia de espionaje interno. En
1997, el BFV decidió poner bajo vigilancia a la
cienciología, lo que ha desatado una batalla legal entre
los seguidores de Hubbard y la agencia alemana. La
cienciología "se opone al sistema democrático basado en
el sistema de derecho, al que quiere reemplazar a largo
plazo con su supuesto código legal superior", dice el
último informe anual de la BFV, que cita documentos
internos de la cienciología según los cuales el grupo
estaría tratando de ganar poder e influencia en Alemania
y en toda Europa captando a destacadas figuras políticas
y de la sociedad. La polémica se reavivó el pasado
diciembre después de que el ministro de Interior del
Estado de Hamburgo, Udo Nagel, pidiera la prohibición de
los cienciólogos en Alemania.
¿Qué predica la cienciología y por qué las autoridades
belgas y alemanas la consideran peligrosa? La
cienciología es "el estudio de la verdad". "La gente
busca la espiritualidad y la cienciología les da
respuesta", explica Fabio Amicarelli, director de la
oficina europea de la Iglesia de la Cienciología
Internacional con sede en Bruselas. Amicarelli habla en
el imponente edificio que los cienciólogos abrieron en
el corazón del barrio europeo, a escasos metros del
Ejecutivo comunitario. En una sala del inmueble,
consagrada a la defensa de los derechos humanos y a los
efectos perniciosos de los tratamientos psiquiátricos,
Amicarelli arremete contra "las nuevas enfermedades
mentales inventadas para vender medicamentos. Es un gran
negocio". Detrás de él, cuelga un cartel en el que se
lee: "La psiquiatría es la fuerza más destructiva que ha
afectado a la sociedad en los últimos 50 años", dejando
claro que esta disciplina es una de las bestias negras
de la cienciología.
Amicarelli explica que el primer paso para convertirse
en un cienciólogo es leer los libros de su fundador, Ron
Hubbard. Después empieza la carrera de cursos,
seminarios y sesiones de audición. "Se trata de
encontrar la espiritualidad, de saber quién eres y cómo
te relacionas con Dios. La cienciología ofrece además
soluciones a los problemas de la vida cotidiana". Y cita
como ejemplo los programas con los que trabajan para
luchar contra la drogadicción, uno de los campos de
trabajo más importantes para los cienciólogos.
En
los cursos, los ministros de la iglesia transmiten el
cuerpo del saber de la cienciología que Hubbard plasmó
en medio millón de páginas escritas y cientos de
conferencias. Amicarelli rechaza de plano las
acusaciones de la justicia belga de que con esos cursos
la organización trata de enriquecerse y justifica la
formación continua porque "se trata de un proceso
gradual; no puedes pensar que eres un trozo de carne, y
al día siguiente estar convencido de que eres un ser
espiritual inmortal". Explica también que la iglesia se
financia a través de las donaciones que los miembros
están obligados a hacer para obtener los cursos y las
sesiones de audición. Pero destaca que los servicios del
domingo o las celebraciones de matrimonio son gratuitas.
Amicarelli calcula que su iglesia cuenta con 10 millones
de seguidores en todo el mundo.
Ines Wouters, abogada que defiende a los cienciólogos,
explica que la justicia belga "está intentando demostrar
que la iglesia es ilegal porque conserva las fichas de
la vida privada de sus miembros" recogidos durante las
sesiones de audición. "Dicen que con esos datos se
soborna a la gente pero no tienen pruebas", señala.
Amicarelli atribuye el acoso de la justicia belga y
alemana a la "incomprensión y la discriminación"
procedentes de las autoridades de estos países. Y
recuerda que el Tribunal de Derechos Humanos europeo
condenó en abril a Rusia por violar sus derechos de
reunión y asociación, por negarse a registrar como
asociación de carácter religioso a la Iglesia de la
Cienciología de Moscú entre 1998 y 2005.
Tarcisio Bertone, secretario de Estado vaticano,
visitará Cuba el próximo día 20
ABC
El
arzobispo de La Habana, Jaime |