RESUMEN DE PRENSA

 

 

 

11 de abril de 2008

 

 

INTERNACIONAL

  

El Papa condena la "cultura de la muerte"

VIS

 

Benedicto XVI pide que los abuelos sean una presencia viva en la familia

Benedicto XVI recibió esta mañana en el Vaticano a los participantes en la XVIII asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Familia, que tenía como lema "Los abuelos: su testimonio y presencia en la familia". El Santo Padre ha recordado el importante papel que juegan los abuelos en la vida y en el crecimiento de la familia. No obstante, advirtió contra las amenazas que sufren debido a la difusión de la "cultura de la muerte".

 

El Santo Padre recibió este mediodía en la Sala Clementina, en el Vaticano, a los participantes en la XVIII asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Familia, celebrada del 3 al 5 de abril, sobre el tema: "Los abuelos: su testimonio y presencia en la familia".

 

Tras poner de relieve que la Iglesia siempre ha reconocido la "gran riqueza de los abuelos desde el punto de vista humano y social, religioso y espiritual", el Papa recordó que "en el pasado, tenían un papel importante en la vida y en el crecimiento de la familia. Incluso cuando la edad avanzaba, seguían estando presentes con sus hijos, con los nietos y quizá con los bisnietos, dando un testimonio vivo de atención, de sacrificio y de entrega cotidiana sin reservas".

 

Benedicto XVI afirmó que con los "profundos cambios en la vida de las familias debidos a la evolución económica y social", algunos ancianos se dan cuenta que "son un peso para la familia y prefieren vivir solos o en asilos, con todas las consecuencias que conllevan estas decisiones".

 

"Por desgracia -continuó- se sigue difundiendo la "cultura de la muerte", que insidia también a la tercera edad. Con gran insistencia se llega incluso a proponer la eutanasia como solución para resolver ciertas situaciones difíciles". Por eso, "es necesario -subrayó- reaccionar siempre con fuerza ante lo que deshumaniza la sociedad. (...) Hay que derrotar juntos toda marginación, porque los abuelos, las abuelas, los ancianos, no son los únicos que se ven arrollados por la mentalidad individualista, sino todos. Si los abuelos, como se dice a menudo, constituyen un precioso talento, hay que poner en práctica decisiones coherentes que permitan valorarlo mejor".

 

El Papa pidió que "los abuelos vuelvan a ser una presencia viva en la familia, en la Iglesia y en la sociedad, (...) que sigan siendo testigos de unidad, de valores fundados en la fidelidad a un único amor que genera la fe y la alegría de vivir. Los llamados nuevos modelos de familia y el relativismo reinante -añadió- han debilitado estos valores fundamentales del núcleo familiar".

 

"Para afrontar la crisis de la familia, ¿no se podría partir precisamente de la presencia y del testimonio de aquellos -los abuelos- que cuentan con una mayor firmeza de valores y de proyectos? No se puede proyectar el futuro sin retornar a un pasado rico de experiencias significativas y de puntos de referencia espiritual y moral".

 

Benedicto XVI terminó recordando que el VI Encuentro Mundial de las Familias se celebrará en México en enero de 2009. En este contexto invitó a las comunidades eclesiales, especialmente a los grupos familiares, los movimientos y asociaciones de familias, "a prepararse espiritualmente a este evento de gracia". 

 

Blair apuesta por la religión ante los problemas mundiales

La Razón

 

El ex primer ministro británico Tony Blair ha reivindicado en Londres el papel de la religión para la solución de los problemas mundiales. «Podría despertar la conciencia del mundo y ayudar a lograr los Objetivos del Milenio de la ONU contra la pobreza y el hambre, entre otras causas nobles», manifestó.

 

Blair, actual enviado especial del Cuarteto de Madrid (EE UU, UE, Rusia y ONU) para Oriente Medio, ofreció el pasado jueves en la catedral de Westminster una conferencia ante unas 1.600 personas en la que destacó que en un mundo globalizado la religión resulta «especialmente importante». «Si eres una persona cuya fe es un punto central de creencia en tu vida, no se concibe que no afecte a la política», matizó. A pesar de su énfasis, el ex «premier», puntualizó, no obstante, que la fe religiosa puede ser «una fuerza de progreso» siempre que evite «el extremismo y la tendencia a la exclusión».

 

Después de estar durante una década al frente de Reino Unido, Blair se convirtió al catolicismo el año pasado, religión a la que siempre han pertenecido su mujer Cherie y sus hijos. Aun cuando su conversión no era oficial, nunca tuvo problemas para hablar de la fe. «Si uno no tiene esa fuerza, es difícil hacer el trabajo (de primer ministro). Es un trabajo en el que cuenta más que nada el carácter y el temperamento», matizaba en una entrevista de la BBC el pasado mes de noviembre. «Para mí, el hecho de tener fe contribuyó en buena medida a que pudiera hacer ese trabajo».

 

En el mismo programa, el actual comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, asegura que Blair iba a todas partes con una Biblia, que es lo último que lee antes de dormir. Según Mandelson, dondequiera que se encuentre un domingo, Blair pide siempre a sus colaboradores que le encuentren una iglesia donde pueda asistir a misa.

 

En su conferencia ante la catedral de Westminster, el ex primer ministro británico adelantó que su Fundación de Fe, cuyo lanzamiento será una realidad este año, promocionará la religión como algo «dinámico, moderno y lleno de relevancia actual». La Fundación tiene como objetivo que cristianos, musulmanes, judíos, hindús, sikhs y budistas promuevan la fe como fuerza del bien.

 

A pesar de que dentro de la catedral la devoción por el ex «premier» era absoluta, fuera, un grupo de activistas se manifestó contra el apoyo del ex mandatario a la invasión de Irak. A las críticas se sumó Terry Sanderson, representante de la Sociedad Secular Nacional. «El llamamiento del señor Blair para que la religión desempeñe un mayor papel en los asuntos del mundo es como intentar apagar un fuego con gasolina», opinó Sanderson, al subrayar que «se necesita menos religión en las negociaciones internacionales, no más».

 

Giovanni Palatucci se jugó la vida para salvarles. Salvó del Holocausto a cinco mil judíos

ACI/ReL

 

"Capuozzo, Indulge this Child: The Life of Giovanni Palatucci" es el título del libro que el pasado 1 de abril fue presentado en Roma por Mons. Rino Fisichella. Escrito por Angelo Picariello relata la vida de Giovanni Palatucci, policía italiano que logró salvar la vida a cinco mil hijos de Abraham durante la Segunda Guerra Mundial. Apresado y ejecutado por los alemanes, está en proceso de beatificación desde el año 2002.

 

El pasado 1 de abril en la Pontificia Universidad Lateranense se presentó el libro "Capuozzo, Indulge this Child: The Life of Giovanni Palatucci" editado por Saint Paul Editions, que narra la vida de este heroico policía italiano que salvó de la muerte a cinco mil judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

 

El libro, escrito Angelo Picariello, fue presentado por Mons. Rino Fisichella, Rector de la Pontificia Universidad Lateranense, quien expresó su alegría por haber conocido y presentar a otros "no solo a un hombre que, si Dios quiere, está en camino a la santidad, sino a un hombre que tuvo un increíble sentido del deber hacia su país", informa la agencia vaticana Fides.

 

Por su parte, el Dr. Manganelli, jefe de policía, compartió su experiencia de haberse encontrado con el testimonio de Palatucci hace casi 20 años, gracias al autor de su primera biografía, Goffredo Raimo, por quien conoció la vida de este joven que ayudó a miles de judíos.

 

Normalmente, esperamos que los actos de un héroe sean "un momento que sale del contexto de la vida ordinaria", sin embargo, en el caso de Palatucci, el heroísmo duró seis años, dejando un mensaje para compartir con otros, dijo Manganelli.

 

De otro lado, el senador Giulio Andreotti, también en la presentación, expresó su deseo de que las historias de Palatucci, de las que poco se sabe, sean pronto conocidas y seguidas.

 

Giovanni Palatucci era un joven de la provincia de Avellino, Italia, que dejó su carrera médica para convertirse en policía, por vocación. Durante la Segunda Guerra Mundial, mientras estaba a cargo de la Oficina de Asuntos Exteriores en Fiume (Italia), salvó la vida de miles de judíos, gitanos y perseguidos. Se estima que falsificó unos cinco mil pasaportes antes del armisticio. Luego de la firma de éste, durante la ocupación alemana, se convirtió en jefe de policía de Fiume.

 

Un plan de acción que había escrito para los aliados cayó en manos de los alemanes, lo que le valió ser arrestado y condenado a muerte.

 

El título del libro que ahora cuenta su vida fue tomado de una sentencia de uno de sus últimos juicios, en la que fue deportado a Dachau, donde murió a los 36 años. Antes de partir, Palatucci dijo a uno de sus subordinados que avisara de la deportación a la madre de unos de los jóvenes a bordo del vehículo, cumpliendo así los deseos del muchacho.

 

La causa de beatificación de Giovanni Palatucci avanza en su fase diocesana desde 2002. Actualmente espera las declaraciones de la Congregación para la Causa de los Santos.

 

El Papa destaca la cualidades «humanas y sobrenaturales» de Juan Pablo II

La Razón

 

Frente a los cerca de 40.000 fieles congregados en la misa por Juan Pablo II en el tercer aniversario de su muerte, Benedicto XVI recordó la «excepcional sensibilidad espiritual y mística» de su predecesor, así como sus cualidades «humanas y sobrenaturales». Con estas palabras, el Papa hacía referencia a la santidad que siempre se asoció al anterior Pontífice y que ahora puede quedar probada con el proceso de beatificación que actualmente se lleva a cabo. Para observar esta excepcionalidad de Juan Pablo II no había más que «observarlo cuando rezaba: se sumergía literalmente en Dios y parecía que todo el resto en esos momentos le fuese extraño», afirmó Benedicto XVI. «La Santa Misa era para él el centro de toda jornada y de la entera existencia. La realidad ?viva y santa? de la Eucaristía le daba la energía espiritual para guiar al Pueblo de Dios en el camino de la historia».

 

El Papa hizo mención en su homilía a los momentos previos y posteriores a la muerte de Juan Pablo II. Aquellos días, la basílica vaticana y la Plaza de San Pedro fueron «el corazón del mundo. Un río sin fin de peregrinos rindió homenaje al cadáver del venerado Pontífice». Sus funerales, recordó el actual obispo de Roma, fueron una ocasión en la que nuevamente se testimonió «la estima y el afecto» con los que «conquistó el alma de tantísimos creyentes y de personas de todas las partes de la tierra».

 

Cómo luchar contra el mal fue una de las obsesiones del Papa polaco. «Había conocido y vivido personalmente las atroces tragedias del siglo XX y durante mucho tiempo se preguntó qué podía hacer para canalizar la marea del mal», afirmó Benedicto XVI. La respuesta, se encontraba en «el amor de Dios», ya que sólo la «Divina Misericordia» es capaz de poner un límite a la maldad. «Sólo el amor omnipotente de Dios puede vencer a la prepotencia de los malvados y el poder destructivo del egoísmo y del odio». Por ello, cuando Juan Pablo II volvió de su último viaje a Polonia, recordó Benedicto XVI, afirmó que la única «fuente de esperanza para el hombre es la misericordia de Dios».

 

«Servidor fiel y valiente»

Durante su intervención, el Papa no quiso dejar de dar las gracias al Señor por haber dado a la Iglesia «un servidor fiel y valiente» como su antecesor. Gracias a su persona y a su ministerio «el pueblo cristiano y la entera humanidad» han logrado un beneficio. Además, Benedicto XVI también pidió a Juan Pablo II que «desde el Cielo» interceda «por todos nosotros y por mí en un modo especial, a quien la providencia ha llamado a recoger su inestimable herencia espiritual».

 

En la tarde de ayer, la basílica de San Juan de Letrán también acogió el primer Congreso Mundial de la Misericordia bajo la inspiración del Papa Juan Pablo II, en el que participaron el cardenal Stanislaw Dziwisz, que fue el secretario personal de Juan Pablo II, el cardenal y vicario del Papa para la diócesis de Roma, Camillo Ruini, y el cardenal y arzobispo de Viena, Christoph Schonborn.

 

Además de en Italia, en el resto del mundo también han tenido lugar numerosos actos. Los feligreses de la catedral de León, en el Estado mexicano de Guanajuato, recordaron al anterior Pontífice con una estatua de tres metros de altura construida con llaves y objetos de cobre donados por los fieles. La escultura, se exhibirá al público desde el próximo 16 de abril. En otros templos mexicanos también existen estatuas de Juan Pablo II, como en la basílica de Guadalupe o en el Templo Expiatorio a Cristo Rey. Además, se recuerda al Papa polaco al bautizar con su nombre a numerosas calles por todo México.

 

«Jesús también nos acompaña en las crisis de fe», dice Benedicto XVI

La Razón

 

El Papa hizo revivir ayer, antes del rezo del Regina Caeli, con toda su actualidad, el episodio del evangelio dominical, el del camino de Emaús, que recorrían dos discípulos desalentados por la muerte de Jesús. «Todo cristiano, es más, todo hombre -apuntó- tiene su particular camino de Emaús, pero Jesús resucitado se hace compañero de viaje para encender en nuestros corazones el calor de la fe y de la esperanza y partir el pan de la vida eterna». Ese camino evidencia «la situación de muchos cristianos de nuestro tiempo», cuando «la propia fe entra en crisis, a causa de experiencias negativas que nos hacen sentir abandonados por el Señor», constató. Pero puede convertirse «en camino de purificación y maduración de nuestra fe en Dios», alentó el Papa. Y es que «también hoy podemos entrar en diálogo con Jesús, escuchando su Palabra; el encuentro con Cristo Resucitado es posible también hoy», afirmó el Papa, que, según informa Zenit, explicó que el relato de Emaús «contiene ya la estructura de la misa: primero, la escucha de la Palabra; después la liturgia eucarística».

 

Asimismo, a través de un comunicado transmitido por el secretario de Estado vaticano, el Papa lamentó ayer el asesinato del sacerdote iraquí Adel Yusif: «Rezo por todos los que siguen el camino de la paz para construir una sociedad justa y tolerante en la amada tierra de Irak».

 

Benedicto XVI: «Aborto y divorcio son culpas graves que dañan al hombre»

La Razón

 

El Papa Benedicto XVI manifestó ayer que el divorcio y el aborto siguen siendo «culpas graves que dañan la dignidad del ser humano» y señaló que la Iglesia tiene el «deber primario» de acercarse a esas personas para ayudarlas.

El Santo Padre hizo estas manifestaciones en el discurso que dirigió en el Vaticano a los participantes en el congreso del Instituto Pontificio Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia que ha tenido como lema «El aceite sobre las heridas, una respuesta a la plagas del aborto y del divorcio». Según informa Efe, tras afirmar que vivimos en un contexto cultural «marcado por el creciente individualismo, el hedonismo y la falta de solidaridad y apoyo social», el Papa señaló que el divorcio y el aborto son elecciones de naturaleza diferente, maduradas en circunstancias difíciles y dramáticas que comportan muchas veces traumas y son fuente de profundos sufrimientos para quien las realiza.

 

El divorcio y el aborto -agregó- afectan a víctimas inocentes, «el niño apenas concebido y aún no nacido y a los hijos implicados en la ruptura de las relaciones familiares». Todos dejan heridas que marcan la vida, prosiguió el Papa, que agregó que el «juicio ético de la Iglesia es claro para todos»: «Se trata de culpas graves que, en medidas diferentes y salvadas las responsabilidades subjetivas, dañan la dignidad del ser humano, implicando una profunda injusticia en las relaciones humanas y sociales y ofenden a Dios».

 

«Una huella imborrable»

La Iglesia, aseguró el Papa, se preocupa siempre de los más débiles e inocentes, «que son víctimas de las injusticias y el pecado», y también de los hombres y mujeres «que habiendo tenido esos comportamientos, con los que se han manchado de culpas, sufren estas heridas interiores y buscan la paz y la posibilidad de recuperarse». La Iglesia, subrayó el Papa, tiene el deber primario de acercarse «con amor y delicadeza a estas personas, para anunciar la cercanía misericordiosa de Dios, a través de su Hijo, Jesucristo».

 

Benedicto XVI también se refirió a los «hijos del divorcio» y dijo que a esas «víctimas inocentes del conflicto entre los padres» hay que prestarles atención para que no sufran, para que continúen la relación con sus padres y con las dos familias, «ya que todo ello es indispensable para que tengan un equilibrado crecimiento psicológico y humano». Del aborto dijo también que es un «drama» que deja huellas profundas, «que muchas veces no se borran nunca», tanto en la mujer que lo realiza como en las personas que la rodean. El Papa denunció la mentalidad «materialista de desprecio por la vida» que existe en la sociedad, y afirmó que los «noes» que emite la Iglesia en estos temas son, en realidad, grandes «síes» a la dignidad humana.

 

Retirado un cuadro obsceno de una muestra organizada por la diócesis de Viena

La Razón

 

En la semana que lleva abierta, la exposición «Religión: carne y poder» ha generado una gran controversia. De la retrospectiva que el Museo de la Catedral de Viena dedica estos días a la obra del octogenario pintor Alfred Hrdlicka se ha descolgado «La última cena de Leonardo, vista por Pier Paolo Pasolini», una «orgía homosexual» de los Apóstoles según el propio autor. A pesar de ello, las protestas de visitantes y fieles siguen cuestionando la decisión del arzobispo de Viena, cardenal Christoph Schönborn, de ceder espacio a un arte tan subido de tono.

 

«Creemos que Hrdlicka tiene derecho a representar a la gente de esta forma drástica y carnal», se defiende el director del museo, Bernhard Böhler. «No veo ninguna blasfemia aquí», indica mientras señala un cuadro sobre la Crucifixión de Jesucristo en el que un soldado romano le agarra los genitales. La pieza retirada iba aún más allá: mostraba a unos Apóstoles ebrios masturbándose sobre la mesa de la Última Cena.

 

El cardenal emitió ayer un comunicado en que explica su decisión: «No tiene nada que ver con la censura. Corresponde a lo que se entiende como reverencia a lo sagrado», afirma Schönborn. «También es un acto de respeto hacia los creyentes que creen que ese retrato les ofendió y provocó en lo más hondo de su sensibilidad religiosa», agrega en su mensaje. La comunidad católica virtual en lengua alemana, sin embargo, continúa indignada. El portal austriaco kreuz.net, uno de los más beligerantes contra la muestra, respondía con un artículo en el que afirmaba que «la estrategia del director del Museo, Böhler, y del arzobispo Schönborn pasa por esconder la cabeza bajo el ala».

 

Por su parte, el autor de las controvertidas visiones evangélicas no se ha mantenido ajeno al debate. «Para empezar, fue muy sorprendente que el Museo de la Catedral quisiera exhibir mi obra», reconoce desde su casa Alfred Hrdlicka, quien se considera comunista y ateo.

 

A Dios por las matemáticas: Premio Templeton 2008 al filósofo y sacerdote Michael Heller 

Forumlibertas.com

 

¿Necesita una causa el Universo, causa distinta a cualquier otra? La ciencia, ¿un “esfuerzo por leer la mente de Dios”?La primera galardonada con el Templeton Prize Progress Toward Research of Discoveries about Spiritual Realities (Premio Templeton para el progreso de la religión. Así fue llamado hasta 2001) fue la madre Teresa de Calcuta en 1973. Desde entonces, cada año se ha concedido este prestigioso reconocimiento, monetariamente más cuantioso que el mismo Nobel (1, 170, 000 euros), a grandes personalidades como el hermano Roger de la comunidad de Taizé, Chiara Lubich, Alexander Soljenitzin, Michael Novak o Charles Taylor, entre muchos otros, quienes han contribuido a la investigación o descubrimiento de las realidades espirituales.

 

La fundación se debe a Sir John Templeton, un empresario estadounidense de origen británico y confesión presbiteriana interesado en la armonización y diálogo entre la fe y la razón. El pasado 17 de marzo, la “John Templeton Fundation” anunció en una rueda de prensa desde el Church Center de la ONU el nombre del premiado 2008, el polaco Michael Séller.

 

Filósofo, matemático, astrofísico...

Ordenado sacerdote católico en 1959, el padre Michael Heller desempeña a la par de su ministerio pastoral la labor como docente de filosofía en la Pontificia Academia de Teología de Cracovia desde 1985. Ha sido profesor visitante en el Instituto de Astrofísica y Geofísica de la Universidad Católica de Lovaina y ha impartido cursos en el Instituto de Astrofísica de la Universidad de Oxford así como en el departamento de física y astronomía de la Universidad de Leicester.

Desde 1986 colabora también con el Observatorio Vaticano en Castel Gandolfo donde conoció a los renombrados jesuitas George Coyne y William Stoeger junto a los cuales ha publicado algunos ensayos.

 

El padre Heller, de 72 años (Tarnow, Polonia, 12 de marzo de 1936), cuenta con una prolífica obra que incluye una treintena de libros, la mayoría en polaco y unos pocos en inglés (“Theoretical Foundations of Cosmology”, obra técnica de cosmología desde el punto de vista de los modelos matemáticos que dan pie a la física y a la cosmología teóricas; “Some Mathematical Physics for Philosophers”, obra para filósofos donde expone una visión estructuralista de la teoría de la relatividad y de la mecánica cuántica; y “The New Physics and New Theology” y “Creative Tenson: Essays on Sciense and Religion” donde pone en relación a la nueva física y a la cosmología con la cuestión de Dios, la teología y la religión) y unos cuatrocientos artículos de carácter divulgativo y de investigación.

 

Pero más que a la trayectoria o al conjunto general de su amplia obra, la fundación ha querido centrar el reconocimiento en un punto más concreto del discurso intelectual del padre Heller. Ese motivo lo ha resumido la misma fundación en la interrogante “¿Necesita una causa el universo?”. En buena medida, la concesión del premio estuvo motivada por los agudos enfoques y los conceptos originalmente desarrollados por el padre Heller sobre la causalidad y el origen del universo con su clara vinculación teísta.

 

Este hecho a quedado remarcado en la declaración que el mismo padre Michael hizo recientemente y que resume parte de su pensamiento: “...siempre quise hacer las cosas mas importantes. ¿Y qué puede ser mas importante que la ciencia y la religión? La ciencia nos brinda el conocimiento y la religión nos da el significado y ambas son prerrequisitos de una existencia decente. Y la paradoja es que esos dos grandes valores parecen siempre estar en conflicto. A menudo me preguntan “¿cómo puedo reconciliarlas?” Y cuando tal pregunta me es formulada por un científico o un filósofo, invariablemente me pregunto: “¿cómo es posible que personas bien educadas estén tan ciegas para no ver que la ciencia no hace mas que explorar la Creación de Dios…?”

 

El padre Michael Heller parece admitir el enfoque de la metafísica tomista clásica que exige, para la explicación del universo, una causa primera no creada y necesaria identificada con Dios ya que el mundo no puede atribuirse la necesidad. Siendo así, sólo Dios puede ser entendido como esa primera causa, fundamento del ser y único ser necesario. Esto se evidencia aún más al repasar una reciente declaración a la prensa: “Al contemplar el universo se impone una pregunta: ¿necesita el universo tener una causa? Es claro que las explicaciones causales son una parte vital del método científico. Variados procesos en el universo pueden ser expuestos como una sucesión de estados, de tal manera que el estado precedente es causa del que le sucede.

 

Si observamos con más profundidad estos procesos vemos que hay siempre una ley dinámica que prescribe cómo un estado debe producir el otro. Pero las leyes dinámicas se expresan en forma de ecuaciones matemáticas y si preguntamos acerca de la causa del universo deberíamos preguntar acerca de la causa de las leyes matemáticas. Al hacerlo así nos situamos en el gran plan maestro de Dios al pensar el universo. Al hacerlo nos encontramos ante la pregunta de la causalidad definitiva: ¿por qué existe algo en lugar de no existir nada?

 

Al hacer esta pregunta, nosotros no estamos preguntando por una causa como todas las otras causas. Nosotros estamos preguntando por la raíz de todas las posibles causas. La ciencia no es sino el esfuerzo colectivo de la mente humana para leer la mente de Dios desde las preguntas de las cuales nosotros y el mundo parecemos estar hechos”. La ceremonia de premiación tendrá lugar el próximo 7 de mayo en el Palacio de Buckingham. Será otorgado por el Duque de Edimburgo, Su Alteza Real, el príncipe Felipe.

 

El padre Heller pretende invertir el dinero del reconocimiento en la creación del “Centro Copérnico”, en conjunto con la Universidad Jagellonica y la Academia Pontificia de Teología de Cracovia, para seguir investigando y educando exhaustivamente en la ciencia y teología como disciplinas académicas. El valor monetario del Premio Templeton que excede, como ya dijimos, al Nobel, busca subrayar que la importancia de los adelantos en los beneficios espirituales es mayor que la de otros avances del ser humano.

 

Es significativo que el premio haya sido asignado a un sacerdote católico quien, además, es un experimentado científico. Una vez más queda plasmada la complementariedad fe y razón que, en la religión católica, siempre ha sido posible y ha constituido un reflejo fiel de lo que una religión preñada de la verdad es capaz de ofrecer al hombre de hoy.

 

'La última cena', en plan orgía gay

EL MUNDO

 

En esta particular versión de La última cena, bendecida por el mecenazgo de Pier Paolo Pasolini, los 12 apóstoles y Jesús de Nazaret aparecen con evidentes síntomas de haberse empleado a fondo (…)

Este austriaco de orígenes checos tiene a uno de sus máximos validos en Böhler, quien ha defendido la exposición como forma de «crear un debate», e insiste en que no busca «ofender» a los fieles. «No hay ninguna blasfemia», asegura.

 

Valeroso anuncio de Cristo es tarea de laicos, subraya Cardenal Bertone

ACI

 

El Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, subrayó que ante una humanidad que vive alejada de Dios y que ha querido buscar caminos de despliegue alejada de él, ha llegado la hora, "sobre todo de los laicos, de un valeroso anuncio de Cristo, único Redentor del hombre y de todos los hombres".

 

Así lo expresó el Purpurado en un mensaje enviado al Cardenal Dionigi Tettamanzi, Arzobispo de Milán, de la Universidad del Sacro Cuore, en ocasión de la Jornada de este centro de estudios que se celebró el pasado domingo; según informa el diario oficioso del Vaticano, L'Osservatore Romano.

 

En el texto, el Cardenal Bertone destacó que el hombre "postmoderno", en medio de los progresos tecnológicos, experimenta hoy también como se apagan sus aspiraciones más íntimas. "En una palabra, la humanidad del tercer milenio, después de haber buscado construir en los siglos recientes el propio destino de modo autónomo, confiando en sus propios recursos y prescindiendo de Dios (e incluso poniéndose en su contra) hoy ve como se delinea en el horizonte un futuro siempre más incierto", remarcó.

 

El Secretario de Estado dijo luego que "no es cierto que sea fácil inculturar la fe en el actual contexto mundial, lleno de múltiples desafíos. El anuncio y el testimonio de los cristianos debe confrontarse y dialogar con los hombres y mujeres pertenecientes a religiones e ideologías alejadas del Evangelio".

 

Seguidamente puso como ejemplo a la Sierva de Dios Armida Barelli, que con el Padre Agostino Gemelli y algunos amigos fundara la Universidad del Sacro Cuore, quien vivió una "consagración secular en el mundo, para el mundo y con el mundo; sin que por esto asimilara al mundo porque comprendía que, si eso hubiera sucedido, habría defraudado al mundo mismo de aquella providencial diferencia que el Evangelio ofrece y asegura".

 

Ese mismo testimonio es el que se les pide a los laicos para que impregnen la novedad de Cristo las distintas profesiones y actividades en las que están empeñadas. Con eso, finalizó el Cardenal, se exige al cristiano una fe personal madura, que se traduzca en una "vida buena" de servicio a los demás.

  

La Iglesia Católica en México condena las narcolimosnas

Zenit/ReL

 

La Conferencia del Episcopado Mexicano ha salido al paso de las especulaciones que la prensa mexicana está haciendo sobre declaración de su presidente, el obispo de Texcoco, monseñor Carlos Aguiar Retes, en una rueda de prensa celebrada el 4 de abril. El obispo afirmó que la Iglesia siempre busca la conversión de los delincuentes, a la vez que condenó la posibilidad de recibir dinero de los narcotraficantes en activo.

 

Mediante un comunicado, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) ha salido al paso de las especulaciones que la prensa mexicana está haciendo sobre declaración de su presidente, el obispo de Texcoco, monseñor Carlos Aguiar Retes, en una rueda de prensa celebrada el 4 de abril.

 

En dicha rueda de prensa, los periodistas le preguntaron a monseñor Aguiar Retes sobre el controvertido tema de las llamadas «narcolimosnas», a lo cual el obispo de Texcoco, apelando a la doctrina de la Iglesia, respondió que solamente Dios puede juzgar y perdonar a quienes cometen el ilícito del narcotráfico.

 

Al mismo tiempo, constató que, en muchos lugares del país, algunos narcotraficantes deciden cambiar de vida y buscan orientación a la misma Iglesia. En ocasiones, tras la conversión colaboran en la construcción de templos para la comunidad. Al mismo tiempo, Monseñor Aguiar negó que la Iglesia Católica hubiera recibido donativos de los narcotraficantes en activo, y de hecho condenó cualquier donativo que pudiera venir de ellos.

 

Sin embargo, las declaraciones del obispo fueron tomadas como un espaldarazo a las limosnas dadas por los narcotraficantes y se ha empezado a hablar en diversos medios de comunicación de las "narcobondades". Estas prácticas son condenadas por la Iglesia, según se explica en un documento emitido por la CEM.

 

En el mismo la Iglesia mexicana se pregunta porqué militantes de algunos partidos políticos, de organismos sociales y de la misma clase intelectual, sin conocer el contexto de las declaraciones hechas por Mons. Aguiar, hacen comentarios sobre un tema tan delicado como es el llamado a un cambio de vida.

 

"La actitud de la Iglesia" -recuerdan los obispos mexicanos- "siempre ha sido y será la de hacer un exhorto a todos aquellos que se han alejado del camino del bien, que han caído en pecado o cometido faltas o infracciones a las leyes que todos los ciudadanos debemos observar y cumplir en especial a aquellos que se han incorporado al consumo de drogas y a la red del narcotráfico para que cambien de conducta"

 

El siglo XXI se ha abierto en el signo del martirio

VIS

 

Ayer por la tarde, el Santo Padre visitó la Basílica romana de San Bartolomé en la Isla Tiberina, con motivo del 40 aniversario de la Comunidad de San Egidio, donde presidió una celebración de la Palabra en memoria de los Testigos de la Fe de los siglos XX y XXI.

 

En este lugar, dijo el Papa, nos preguntamos: "Por qué estos mártires hermanos nuestros no han intentado salvar a toda costa el bien insustituible de la vida? Por qué han seguido sirviendo a la Iglesia no obstante las graves amenazas y las intimidaciones?".

 

"Aquí sentimos resonar -prosiguió- el testimonio elocuente de aquellos que, no sólo en el siglo XX, sino desde el principio de la Iglesia, viviendo el amor han ofrecido en el martirio su vida a Cristo" y "han lavado sus túnicas blanqueándolas con la sangre del Cordero".

 

En esta última frase del Apocalipsis, dijo el Santo Padre, está la respuesta al porqué del martirio. El lenguaje cifrado de San Juan contiene "una referencia precisa a la llama blanca del amor que llevó a Cristo a derramar su sangre por nosotros. En virtud de esa sangre fuimos purificados. Fijándose en esa llama, también los mártires derramaron su sangre y se purificaron en el amor".

 

Benedicto XVI recordó después la frase de Cristo "Nadie tiene amor más grande que el de dar uno la vida por sus hermanos" y subrayó que "todos los testigos de la fe viven este "amor más grande", conformándose a Cristo y "aceptando el sacrificio hasta el final, sin poner límites al don del amor y al servicio de la fe".

 

"Deteniéndonos ante los seis altares que recuerdan a los cristianos caídos bajo la violencia totalitaria del comunismo, del nazismo, a los asesinados en América, en Asia y Oceanía, en España y México, en Àfrica, recorremos idealmente muchos acontecimientos dolorosos del siglo pasado. Muchos cayeron mientras cumplían la misión evangelizadora de la Iglesia; su sangre se mezcló con la de los cristianos autóctonos a los que habían comunicado la fe".

 

"Otros, a menudo en condiciones de minoría -agregó el Santo Padre- fueron asesinados por odio a la fe. Y no son pocos los que se inmolaron por no abandonar a los necesitados (...) y a los fieles que les habían sido confiados sin temor a amenazas o peligros. (...) Estos hermanos y hermanas nuestros en la fe forman un gran fresco de la humanidad cristiana del siglo XX, un fresco de las Bienaventuranzas, vivido hasta el derramamiento de sangre".

 

Judíos y católicos en Estados Unidos, buenos amigos

H2O

 

El rabino Jack Bemporad, profesor invitado en la Pontificia Universidad de Santo Tomás en Roma, define las relaciones entre judíos y católicos en Estados Unidos como “muy buenas”.

El rabino Jack Bemporad, profesor invitado en la Pontificia Universidad de Santo Tomás en Roma, define las relaciones entre judíos y católicos en Estados Unidos como “muy buenas”.

 

Esta relación quedará confirmada por la visita de Benedicto XVI a una sinagoga en Nueva York. El rabino ilustra en qué campos se mueven los católicos y los judíos juntos.

 

“La relación entre judíos y católicos en los Estados Unidos es muy buena. Es muy buena. No hay ninguna comunidad en la que las diócesis no enseñen el judaísmo y no lo enseñen adecuadamente, en todos los congresos invitan a los judíos, también en seminarios, para dar clases, para ir a escuelas parroquiales a hablar del judaismo... está yendo muy muy bien”.

 

Entre otros reconocimientos, este judío que fue recibido numerosas veces por Juan Pablo II y también ahora por Benedicto XVI, posee el Premio Luminosa de los Focolares, el Raul Wallenberg y el Pave the Way Foundation por su trabajo interreligioso.

 

El rabino Bemporad, director del Centro para la Comprensión Interreligiosa, revela qué es lo que los católicos pueden aprender del judaismo:

 

“Creo que lo que pueden aprender realmente es lo mucho que tienen en común, y esto es la Biblia judía. En otras palabras, si realmente ven lo que la Biblia enseña ven que hay dos tipos de flores que crecen en distintas direcciones pero tienen una raíz común”.

 

El Papa afirma que llevará un mensaje de esperanza a Estados Unidos en su viaje de la próxima semana

ABC

 

En un videomensaje al pueblo americano en vísperas de su visita de la próxima semana a Estados Unidos, Benedicto XVI anunció ayer que llevará un mensaje de esperanza basado en la fe cristiana y centrado en la «regla de oro» de la Biblia, válida también para los no creyentes: tratar a los demás como queremos que nos traten a nosotros.

 

El Papa añadió que llevará también «ese mensaje de esperanza cristiana a la gran Asamblea de las Naciones Unidas, a los representantes de todos los pueblos del mundo, ya que el mundo necesita esperanza hoy más que nunca: esperanza de paz, de justicia y de libertad». Su discurso se centrará en los derechos humanos.

 

Benedicto XVI leyó su mensaje en inglés sentado ante un escritorio de madera y con un gran cuadro de la Virgen y el Niño como telón de fondo para subrayar el sentido religioso de un viaje que incluye también importantes elementos políticos, como su encuentro con el presidente Bush en la Casa Blanca el próximo miércoles o su discurso a la Asamblea General de Naciones Unidas el 18 de abril. El Santo Padre intercaló algunos párrafos en español, leídos en tono más cálido, como suele hacer en las audiencias generales.

 

El Papa señaló que «siguiendo las huellas de mis venerados predecesores Pablo VI y Juan Pablo II, iré a Estados Unidos, por primera vez como Papa, para proclamar esta gran verdad: Jesucristo es la esperanza para todo hombre y mujer de cualquier idioma, raza, cultura y condición social».

 

Además de un viaje apostólico para reunirse con los católicos, Benedicto XVI desea que su visita «sea vista como un gesto fraterno hacia todas las comunidades eclesiales cristianas y una señal de amistad hacia los miembros de otras religiones y hacia todos los hombres y mujeres de buena voluntad».

 

El Papa celebrará un encuentro interreligioso el jueves 17 de abril en Washington, al que seguirá una reunión especial con los rabinos en vísperas de la Pascua judía. Al día siguiente, en Nueva York, visitará la sinagoga de Park East.

 

Los dos encuentros con representantes judíos desean poner fin al malestar creado a causa del texto de la nueva plegaria por la conversión de los judíos en las ceremonias de Viernes Santo según el rito tridentino, que siguen menos del uno por ciento de los católicos.

  

«El cristiano que quiera vivir en Tierra Santa debe aceptar la cruz»

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Monseñor Fouad Twal, actual arzobispo coadjutor de los latinos de Jerusalén, será constitutido dentro de pocos meses como nuevo Patriarca de la Ciudad Santa. Jordano de origen, su jurisdicción comprende Israel, los territorios palestinos, Jordania y Chipre. Apenas 100.000 católicos -en su mayoría árabes- repartidos por la patria de la primitiva cristiandad. Twal participó esta semana en un seminario organizado en Madrid por la Fundación Promoción Social de la Cultura.

 

-¿Por qué emigran los cristianos de Tierra Santa?

-Hay razones políticas. No hay presente, falta esperanza. Desgraciadamente debo admitir que los musulmanes tienen más sentido de pertenencia a la tierra que nosotros, que ante la adversidad tendemos a emigrar cuando se presenta la ocasión.

 

-¿Cabe la posibilidad de recuperar ese éxodo?

-No es fácil, porque cuando se vende la casa y la tierra se rompe el sentido de arraigo a la patria. El cristiano que emigra después de vender su casa a un musulmán o a un judío en Jerusalén, en Belén o en Ramala ya nunca regresará aunque mejore la situación.

 

-¿No hay entonces salida?

-Sí.Tenemos algunos proyectos en marcha. Yo estoy viajando por Italia y España para promover una Fundación dirigida a salvaguardar el patrimonio cristiano de nuestra tierra. La idea es comprar la casa a los que emigran para dársela a otra familia cristiana. El Patriarcado también lleva a cabo proyectos inmobiliarios, financiados por católicos occidentales, para dar pisos a jóvenes parejas árabes para que no emigren. Pero, junto a esto, lo más importante es nuestra obligación de dar una cultura y una conciencia a los cristianos árabes de que su presencia en Tierra Santa no es un destino nefasto: es una misión, una vocación a la que han sido llamados por Dios, aceptando las cruces que conlleva. Sin esa motivación cultural y espiritual los demás motivos para quedarse no serán suficientes.

 

-¿Se ha agravado la situación social de los árabes cristianos con el auge de los movimientos radicales islamistas?

-El problema que vivimos en Palestina por ejemplo es que no hay Gobierno. Eso facilita la indisciplina y el caos, que aprovechan las facciones islamistas para hacer más daño a la comunidad cristiana.

 

-La jerarquía católica de Tierra Santa ha apoyado siempre un Estado palestino, aunque eso conlleve el riesgo de que quede un día bajo el control de un régimen islamista que imponga la Sharía...

-Un Estado palestino es algo ventajoso para todos: para los judíos, para los cristianos, para los musulmanes y para la comunidad internacional. Significa paz y gobierno estable. Por otro lado, los cristianos llevamos siglos viviendo en esas tierras rodeados por musulmanes por todas partes. Un Estado musulmán no es sinónimo de Estado terrorista o radical.

 

-¿Incluso si el Estado palestino llega a estar un día gobernado por Hamás?

-No sería fácil. Pero nuestra vida nunca ha sido fácil. El cristiano que quiera vivir en Tierra Santa, en Oriente Próximo, debe aceptar la cruz, la dificultad. Ése fue el ejemplo que nos dio el Señor al nacer, vivir y morir por nosotros en esos lugares. Tenemos que aceptar el Evangelio con todas sus consecuencias, con Hamás o sin Hamás. Hasta ahora los líderes de Hamás no se han metido con nosotros porque creo que no quieren abrir otro frente con los cristianos que vivimos allí; ya tienen suficientes problemas.

 

-¿Cree sinceramente que existe una solución para el estatus de Jerusalén?

-Pienso que ya existe una solución: dejar Jerusalén oeste para Israel, y Jerusalén este para los palestinos. De hecho si usted visita la ciudad como turista y advierte la suciedad y el desorden total de la parte este, lo primero que piensa es que Israel ya dejó hace tiempo esa parte de Jerusalén para los palestinos.

 

-¿Existe la posibilidad de que el Papa visite Tierra Santa?

-Él quiere venir, y nosotros le hemos invitado como asamblea de los obispos católicos. Estamos solo esperando a que mejore la situación entre el Gobierno de Israel y la iglesia católica local, porque todavía tenemos muchos problemas para desarrollar nuestra labor con normalidad.

 

-A pesar del establecimiento d