RESUMEN DE PRENSA

 

 

 

9 de mayo de 2008

 

 

INTERNACIONAL

  

Benedicto XVI: «La esperanza en Cristo no es una ilusión»

La Razón

 

La esperanza cristiana, fundada en Cristo, «no es una ilusión» sino «un ancla que penetra en el Cielo en donde Cristo nos ha precedido», afirmó ayer el Santo Padre durante el rezo del Regina Coeli, en la plaza de San Pedro. Ante miles de peregrinos, Benedicto XVI recordó la solemnidad de la Ascensión, que se celebraba ayer domingo y explicó cómo los discípulos vivieron esta experiencia reunidos en torno a la madre de Jesús. «En sus discursos de despedida a los discípulos, Jesús insistió mucho en la importancia de su ?regreso al Padre?, cumplimiento de toda su misión», recordó el Pontífice. «De hecho, vino al mundo para devolver el hombre a Dios, pero no en un plano ideal -como haría un filósofo o un maestro de sabiduría- sino realmente, como pastor que quiere llevar todas las ovejas al redil» , prosiguió. «Dios en el hombre-el hombre en Dios: ésta es una verdad no teórica sino real. Por ello la esperanza cristiana, fundada en Cristo, no es una ilusión sino, como dice la Carta a los Hebreos, ?en ella tenemos como un ancla de nuestra vida?? un ancla que penetra en el Cielo en donde Cristo nos ha precedido?, añadió.

 

«Y, ¿qué es lo que más necesita el hombre de todos los tiempos sino precisamente esto: un ancla firme para la propia existencia? Aparece así, nuevamente, el sentido estupendo de la presencia de María entre nosotros. «Volviendo la mirada hacia Ella, como los primeros discípulos, somos inmediatamente reenviados a la realidad de Jesús: la Madre nos indica al Hijo, que ya no está físicamente entre nosotros, pero que nos espera en la casa del Padre», dijo el Pontífice, que continuó explicando el significado de la Asunción: «Jesús nos invita a no quedarnos mirando lo alto, sino a estar siempre unidos en la oración, para invocar el don del Espíritu Santo. Sólo a quien ?renace de lo alto? es decir del Espíritu de Dios, se le abre la puerta del Reino de los Cielos», concluyó. A continuación, el Santo Padre saludó a todos los peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro, y de un modo especial a todos los miembros de Acción Católica de Italia que celebraban el 140 aniversario de su fundación. A todos ellos les pidió que «permanezcáis fieles a vuestras raíces y en vuestro amor a la Iglesia».  

 

El Papa adelanta tres días su viaje a Australia

La Razón

 

El Papa se tomará tres días de descanso en Australia antes de participar en la 23ªJornada Mundial de la Juventud. Según ha confirmado el Vaticano, el Santo Padre saldrá de Roma el 12 de julio (y no el 15, como estaba previsto) y llegará a Australia al día siguiente. Su regreso no está previsto hasta el día 21 de julio. El obispo Anthony Fisher, coordinador de esta Jornada Mundial de la Juventud, explicó que para su descanso han recomendado al Pontífice un lugar tranquilo, sereno y bonito, «adecuado para el guía de los católicos del mundo». Pero antes de Sidney, según el calendario de los próximos meses, Benedicto XVI tiene previsto viajar los próximos 17 y 18 de mayo a Génova, el 14 y 15 de junio a Bríndisi, en el sur del país. Después del viaje a Australia, el Papa también tiene prevista la visita al santuario mariano francés de Lourdes y a París del 12 al 15 de septiembre.

 

El ancla en la vida, la esperanza en Cristo; asegura el Papa. En el domingo de la Ascensión

ZENIT 

 

La esperanza en Cristo es el ancla firme que da seguridad a la existencia, aseguró Benedicto XVI este domingo, en el que en muchos países se celebraba la solemnidad de la Ascensión. «Y, ¿qué es lo que más necesita el hombre de todos los tiempos sino precisamente esto: un ancla firme para la propia existencia?», se preguntó el Papa al rezar la oración mariana del Regina Caeli, junto a miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.

 

Muchos de ellos eran socios de la Acción Católica Italiana que habían acudido para celebrar los 140 años de su fundación. Con ellos, meditó en el sentido de la Ascensión de Cristo al Cielo, misterio de la fe que el libro de los Hechos de los Apóstoles sitúa cuarenta días después de la resurrección, motivo por el cual ya se había celebrado en el Vaticano y en algunas naciones del mundo el jueves pasado.

 

Cristo «vino al mundo para devolver el hombre a Dios, pero no idealmente --como haría un filósofo o un maestro de sabiduría-- sino realmente, como pastor que quiere llevar todas las ovejas al redil», aseguró el pontífice. «Jesús afrontó este "éxodo" hacia la patria celestial en primera persona por nosotros --añadió--. Por nosotros descendió del Cielo y por nosotros ascendió, tras haberse hecho semejante en todo a los hombres, humillado hasta la muerte de cruz, y tras haber tocado el abismo de la máxima lejanía de Dios».

 

Precisamente por este motivo, aclaró el obispo de Roma, «el Padre se complació en Él y le "exaltó", restituyéndole la plenitud de su gloria, pero ahora con nuestra humanidad. Dios en el hombre - el hombre en Dios: ya no se trata de una verdad teórica, sino real». «Por este motivo, la esperanza cristiana, fundamentada en Cristo, no es ilusión», aseguró el Santo Padre, sino que en ella «tenemos como una segura y sólida ancla de nuestra alma», «un ancla que penetra en el cielo, donde Cristo nos ha precedido».

 

Al comenzar el mes de mayo, tradicionalmente dedicado a la Virgen María, el Papa invitó a toda la Iglesia a vivirlo como vivieron los discípulos tras la ascensión de Jesús, en espera del Espíritu Santo, alrededor de la Madre del Señor. «Al dirigir hacia ella la mirada, como los primeros discípulos, se nos presenta la realidad de Jesús: la Madre orienta hacia el Hijo, que ya no se encuentra físicamente entre nosotros, sino que nos espera en la casa del Padre».

 

«Jesús nos invita a no quedarnos mirando hacia lo alto, sino a estar juntos, unidos en la oración, para invocar el don del Espíritu Santo. Sólo a quien "renace de lo alto", es decir, del Espíritu Santo, se le abre la entrada al Reino de los cielos, y la primera "renacida de lo alto" es precisamente la Virgen María», concluyó. Con este mismo espíritu, en la tarde del día anterior, el Papa había presidido la oración del Rosario en la basílica de Santa María la Mayor en Roma.

 

Comunicado final del Seminario profesional sobre Oficinas de Comunicación de la Iglesia

RV

 

«¡Que Cristo sea siempre para vosotros Camino, Verdad y Vida!» Con este saludo y deseo que les dirigió Benedicto XVI, titulan su comunicado final los participantes en el Seminario profesional sobre Oficinas de Comunicación de la Iglesia, que se celebró en Roma, en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz.

 

Entre las experiencias comunicativas que se analizaron estaban la campaña promovida por la Conferencia Episcopal de Estados Unidos en favor de la estabilidad matrimonial; las negociaciones en favor de la paz y de la lucha contra el SIDA, promovidas por la Comunidad de San Egidio, y el desarrollo de la red católica de podcast, www.sqpn.com, la más galardonada en los premios People’s Choice Podcast.

 

Además de las relaciones se presentaron Comunicaciones propuestas por los mismos participantes. Entre ellas, el comunicado final del Seminario señala «Los conflictos mediáticos entre la Iglesia y el gobierno en España»; «La causa de beatificación y canonización de John Henry Newman»; «La comunicación sobre el Islam desde la perspectiva católica; «El viaje de Benedicto XVI a Turquía en la prensa árabe» y «Análisis de la cobertura informativa sobre Regensburg y la visita del Papa a Turquía». Hoy tenemos con nosotros a uno de los tres obispos que participaron en este seminario.

 

Entre los representantes de más de 60 países - que ofrecieron 35 comunicaciones para exponer experiencias, proyectos e iniciativas de especial utilidad para las oficinas de comunicación de la Iglesia – se encontraba Mons. Alfonso Delgado, Arzobispo de San Juan de Cuyo, Argentina. Mons. Delgado puso de relieve la importante responsabilidad de los obispos en la comunicación de la Iglesia, destacando el magisterio pontificio. Con especial atención a la figura de Juan Pablo II, primero, y, luego, de Benedicto XVI, como se apreció hace algunos días en Estados Unidos: 

 

El tema central de este seminario fue «Comunicar la Iglesia en la cultura de la controversia». Este Arzobispo argentino presentó las experiencias suyas y de otros obispos de Argentina, recordando la centralidad del mensaje evangélico como servicio universal

 

Evitar distorsiones. Mensaje cristiano debe ser anunciado adecuadamente, recuerda autoridad vaticana

ACI

 

El Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Mons. Claudio María Celli, señaló la necesidad de reflexionar sobre cómo es comunicado el mensaje cristiano y cómo es percibido por la gente a través de los medios; para así evitar malos entendidos. Durante la reciente Cumbre Europea de la Comunicación, el Prelado expresó su impresión de ver la "idea negativa de que la religión sea asociada al conflicto", cuando en realidad una fe madura impulsa al creyente a establecer "relaciones de fraternidad universal entre los seres humanos".

 

Otra de las distorsiones con respecto a la religión, señaló, es la tendencia a presentarla en términos políticos. La doctrina social católica, explicó, "no quiere conferir a la Iglesia un poder sobre el Estado. Ni siquiera quiere imponer a quienes no comparten la fe perspectivas y modos de comportamiento que pertenecen a ésta". Sin embargo, aclaró, ello no quiere decir "que la religión o los creyentes no puedan contribuir al mundo de la política", sino que les recuerda "que deben tener respeto por la legítima autonomía de la política".

 

Por ello, Mons. Celli destacó la importancia de "tener una clara comprensión de lo que queremos decir sobre las organizaciones y de los valores que representamos", así como "tener una adecuada comprensión de cómo nuestras organizaciones o nuestros valores son vistos por los otros y cómo son presentados por los medios". "Nuestros esfuerzos por comunicar no serán eficaces si no afrontamos también los malentendidos y las percepciones presentes en la mentalidad de aquellos a quienes queremos dirigirnos", explicó.

 

Asimismo, indicó que la preocupación de la Iglesia es por la comunicación "no consiste en dar un enfoque especial sino descubrir y comunicar la verdad".

 

En momentos decisivos para la Comunión Anglicana, el Papa recibe a su primado

ZENIT

 

Benedicto XVI recibió este lunes en audiencia privada al doctor Rowan Williams, arzobispo de Canterbury. El primado de la Comunión Anglicana se encuentra en la Ciudad Eterna para participar  en el séptimo seminario islámico-cristiano «Tendiendo puentes» («Building Bridges»), que se celebra del 6 al 8 de mayo en el Colegio inglés del lago de Albano (cerca de Roma).

 

El miércoles próximo, el arzobispo Willimas presidirá una celebración en la Basílica de Santa María Sobre Minerva, con motivo de la toma de posesión del nuevo director del Centro Anglicano de Roma, el reverendo David Richardson.

 

En declaraciones a «Radio Vaticano», el primado reconoce que las relaciones entre la Iglesia católica y la Comunión Anglicana atraviesan un momento paradójico. «Depende del punto de vista --confiesa--. Creo que por lo que se refiere al conflicto dentro de la comunidad anglicana, se trata de un período de dificultades sin precedentes, no se puede negar».

 

Algunos temas morales, en concreto el reconocimiento de la homosexualidad, en particular entre obispos y sacerdotes, están provocando el peligro de un cisma en la Comunión Anglicana, que prepara su conferencia de tres semanas, entre julio y agosto en Lambeth. Ahora bien, añade Williams, las relaciones con Roma son positivas. «La otra cara de la moneda, en parte gracias al trabajo de los precedentes directores [del centro de Roma, ndr.], es que se han puesto los cimientos de la mutua confianza, gracias a una facilidad de contactos y de honestidad en las discusiones, y creo que nos encontramos en una fase muy buena de relaciones».

 

Por lo que se refiere a la Conferencia de Lambeth, que se celebra cada diez años, el prelado espera que «nos dé una sacudida sobre algunos aspectos de la vida de la comunidad y empuje para examinar si las estructuras son las que necesitamos». En la conferencia participarán observadores católicos. «Sé que según muchas personas lo que sucederá en Lambeth tendrá que dar forma a nuestras futuras relaciones  --constata--. Tenemos la obligación de ser lo más claros posibles sobre nuestras esperanzas para la Comunión. Por tanto, la dimensión ecuménica es crucial, pues pone a prueba nuestra capacidad para hablar honesta y coherentemente a las demás Iglesias».

 

En la víspera del juramento de los nuevos alabarderos, Benedicto XVI exhorta a los guardias suizos a “Servir a Dios, sirviendo ‘al siervo de sus siervos’, al Reino de amor y de paz y a la Santa Sede

RV

 

Como es tradicional, Benedicto XVI ha recibido esta mañana al comandante, al capellán y a los miembros de la Guardia Suiza, acompañados de sus familiares. En la víspera del juramento de los nuevos alabarderos - que este año son 33 – esta audiencia papal estaba enriquecida además por la alegre presencia de numerosos niños:

 

«En particular me alegra acoger a tantos niños, que son las flores más bellas de vuestras familias y nos recuerdan el amor y predilección de Jesús para con los más pequeños».

 

En su discurso, que como suele ser ha sido en italiano, alemán y francés, el Papa ha puesto de relieve las importantes manifestaciones del quinto centenario de fundación del Cuerpo de Guardias Suizas, hace dos años: «Circunstancia propicia para observar, en perspectiva, vuestra historia, percibiendo los profundos cambios del contexto social en el que, a través de los siglos, la Santa Sede ha estado llamada a vivir y obrar, según el mandato encomendado por Cristo al apóstol Pedro, al Papa».

 

Haciendo hincapié en que esta evolución «pone de relieve lo que no cambia», como la identidad de este mismo Cuerpo destinado a vigilar sobre la seguridad del Romano Pontífice y su residencia y su compromiso de servir a Dios, sirviendo ‘al siervo de sus siervos’, Benedicto XVI ha destacado que «después de cinco siglos, permanece inmutado el espíritu de fe que impulsa a algunos jóvenes suizos a dejar su bella tierra para venir a prestar servicio al Papa en el Vaticano».

 

El Santo Padre, ha puesto de relieve que también «permanece igual el amor a la Iglesia Católica», que testimonian «más que con las palabras», con su persona, gracias también a su característico e histórico uniforme.

 

Luego, en francés, Benedicto XVI se ha dirigido, en particular, a los nuevos alabarderos, alentándolos a asimilar, cultivar y apreciar su espíritu cristiano y eclesial, la oración y la vida espiritual y el aprecio de toda persona en su servicio al Reino del amor y de la paz: «Sabed ante todo asimilar este espíritu cristiano y eclesial, base y motor de toda actividad que desarrollaréis. Cultivad siempre la oración y la vida espiritual, valorizando la valiosa presencia del Capellán. Sed siempre abiertos, sencillos y leales. Sabed apreciar también las diferencias de personalidad y de carácter que hay entre vosotros, porque debajo del uniforme cada uno es una persona única e irrepetible, llamada por Dios a servir su reino de amor y de paz».

 

Antes de reiterar su profunda gratitud por el servicio que prestan al Papa, Benedicto XVI ha destacado que la Guardia Suiza es también una escuela de vida, en la que muchos de ellos han podido descubrir – durante su experiencia en el Vaticano – su propia vocación. Al matrimonio cristiano, al sacerdocio o a la vida consagrada.

 

1.300 chicos y chicas dan su disponibilidad al sacerdocio o la consagración. En el II Encuentro de Jóvenes de Centroamérica del Camino Neocatecumenal

ZENIT

 

Un total mil muchachos dieron su disponibilidad a seguir a Cristo en el sacerdocio y 300 chicas en la vida consagrada durante el resultado del II Encuentro de Jóvenes de Centroamérica del Camino Neocatecumenal celebrado en Managua, Nicaragua.

 

El pasado 2 de mayo, en un descampado al lado de la Catedral de Managua, unos veinte mil jóvenes centroamericanos y caribeños, que siguen un camino de vida cristiana en el Camino Neocatecumenal, se reunieron para sostener un encuentro vocacional, informa Lilian Angélica Martínez

 

Tras proclamar una lectura del profeta Isaías y un Evangelio, el iniciador de este itinerario de formación cristiana, Kiko Argüello, preguntó a los jóvenes si se sentían llamados a servir a Jesucristo como presbíteros y los invitó a ponerse de pie. 

 

Ante la invitación, mil muchachos se levantaron y caminaron hacia la tarima donde el arzobispo de Managua Leopoldo Brenes, el arzobispo emérito de esa diócesis, cardenal Miguel Obando y Bravo, y el obispo de la diócesis salvadoreña de Zacatecoluca, Elías Bolaños, les impusieron las manos orando para que el Espíritu Santo les ayude en el combate que les espera.

 

Luego, Kiko Argüello llamó a las jóvenes a ponerse de pie si se sentían llamadas a convertirse en esposas de Cristo como religiosas contemplativas o solteras en misión. A este llamamiento respondieron 300 jóvenes que igualmente caminaron hacia la tarima para que los obispos rezaran por ellas y les impusieran las manos.

 

El encuentro vocacional es el segundo que las Comunidades Neocatecumenales de Centroamérica organizan ante las dificultades que los jóvenes de la región tienen para asistir al Encuentro Mundial de Jóvenes que Benedicto XVI realizará en Sydney durante julio próximo.

 

Las delegaciones más numerosas que asistieron a  Managua fueron la nicaragüense con diez mil y la de los salvadoreños con 3.500. A ellos se sumaron cientos de costarricenses, hondureños y guatemaltecos. 

 

Todos los jóvenes asistentes ondeaban sus banderas y cantaban salmos desde su llegada al descampado ubicado a un costado de la Catedral de Managua dedicada a la Purísima, patrona de Nicaragua. Pero quienes destacaron por su entusiasmo y ritmo pegajoso fueron las delegaciones menos numerosas de República Dominicana y Puerto Rico. Los jóvenes que llegaron del extranjero se alojaron en escuelas y con familias de Managua, León, Chinandega y otros municipios del interior del país. 

 

En los pueblos y ciudades donde fueron acogidos también celebraron la eucaristía y, a pesar de las altas temperaturas, caminaron por las calles portando pancartas con imágenes de la Virgen María, cantando salmos al ritmo de guitarras, panderetas y tambores y ondeando sus banderas.

 

Caritas internacional está lista para responder a emergencia de ciclón en Myanmar

ACI

 

Tras el paso del ciclón Nagris por el país asiático de Myanmar, Cáritas Internacional está lista para ayudar en la emergencia a las decenas de miles de afectados que han visto sus hogares seriamente dañados el sábado 3 de mayo en la ciudad de Yangon (Rangoon).

 

Dolores Halpin-Bachmann, jefa del equipo de respuesta a emergencias de Caritas Internationalis, indicó que "hay una urgente necesidad para el acceso de personal de ayuda a las áreas afectadas para evaluar los daños, comenzar a proporcionar alimentos, vivienda, agua potable y asistencia médica. Myanmar es un país pobre y seguramente necesitará ayuda para responder a este desastre en esta escala".

 

"Solo hemos recibido informes generales, pero no son suficientes para conocer bien la situación humanitaria. Nagris golpeó a una ciudad grande con una población de cinco millones de personas. Así sabemos que es muy importante para las personas tener acceso al agua potable para detener la extensión de las enfermedades", explicó.

 

"Caritas sabe, por su experiencia, que los primeros días son cruciales para salvar vidas. Tras el tsunami en Asia en 2004, cientos de miles de vidas fueron salvadas por la rápida y efectiva respuesta de la comunidad internacional en la primera fase de la emergencia. El gobierno tiene que hacer todo lo que pueda para que el personal de ayuda responda".

 

Caritas Internationalis está coordinando los esfuerzos de ayuda desde sus 162 miembros nacionales y está trabajando con el personal en la región. Las comunicaciones en Myanmar han sido severamente afectadas y todavía no se tiene una idea clara de los daños.

 

Subió a los cielos: la Ascensión en la pintura

Joaquín Pallás  - Forum Libertas

 

Mientras la pintura en Occidente presenta a un Jesús humano, con llagas, en Oriente se le muestra ya en su divinidad.

 

Las representaciones de la Glorificación de Cristo son abundantes y se basan en cinco grandes temas, que recorren una parte del año litúrgico, concentradas en pocas fechas, y son: el descendimiento de Cristo al limbo, para redimir a los justos anteriores a su venida, la Resurrección, tema central de la vida cristiana, las diferentes apariciones, como demostración de su cuerpo glorioso, resucitado, y la Ascensión a los cielos, la Venida del Espíritu Santo, Pentecostés, a la que hay que añadir la fiesta de la Santísima Trinidad y el Corpus Christi.

 

La Ascensión es la última de las apariciones, independiente de la Resurrección y dogma de fe para los creyentes. Las fuentes doctrinales se encuentran en el Evangelio de San Lucas, Lc, 24, 50-53; y en los hechos de los Apóstoles, Hc 1, 9-12. San Lucas es breve en su narración, pero contundente, dice que después de la aparición a los Once, Jesús se separó de sus discípulos y se elevó a los cielos.

 

El texto clave para la doctrina y para la iconografía en la Edad Media, son los Hechos de los Apóstoles en los que se narra que una nube escondió a Cristo a los ojos de los Apóstoles mientras subía a los cielos.

 

También nos relatan que mientras miraban hacia lo alto, dos ángeles con vestiduras blancas se les aparecieron y les dijeron: “Galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este Jesús que separándose de vosotros ha subido al cielo vendrá de la misma manera que lo habéis visto marchar”. Ya se anuncia la segunda venida de Cristo.

 

Tradiciones e iconografía

Los textos sagrados han inspirado las obras, porque la Resurrección y la Ascensión se narran con estilo parecido, en ambas escenas aparecen los dos ángeles con vestiduras blancas, y en los primeros tiempos se creía que Resurrección y Ascensión eran una misma escena, un hecho simultáneo, hasta que se definieron con claridad y cada dogma cobró su propio protagonismo.

 

Una tradición legendaria afirmaba que la Ascensión se produjo en lo alto del monte de los Olivos y que Cristo dejó grabadas las imprentas de las palmas de los pies en la roca.

 

La Ascensión aparece como iconografía en el siglo IV, con dos representaciones, una en la que Cristo es elevado al cielo por los ángeles, y otra, elevándose y encontrando la mano de Dios Padre, que lo eleva desde la nube.

 

A menudo, los apóstoles y los discípulos suelen ser de doce a catorce, y la figura de San Pablo ya ha sustituido a Judas Iscariote. Se trata de una composición en dos planos, al estilo de la Transfiguración y de la Asunción.

 

Se representa a Cristo de cuerpo entero, glorioso, como en la Transfiguración, pero desde el siglo VI, se representa a Cristo con media figura, hasta que en el Renacimiento se vuelve a la representación de la figura completa. En los siglos XVII y XVIII, el tema de la Ascensión queda en segundo plano ante el tema mariano de la Asunción de la Virgen.

 

En Oriente, el Cristo divino; en Occidente, el humano

En la Edad Media, las reliquias de Cristo y el culto a la Ascensión, son muy abundantes. Es un tema con varias representaciones y detalles en Oriente, una representación estática, mayestática, “divina”, en medio de la mandorla o almendra mística; en Occidente, se muestra la “humanidad” de Cristo, ascendiendo y mostrando las heridas de la Pasión.

 

Es una constante en todas las manifestaciones del arte religioso, que se corresponde con las dos concepciones, más divina e inmutable en Oriente, y más humana y en constante evolución en el arte occidental.

 

En el Renacimiento, estas escenas serán la Glorificación, el triunfo de Cristo. Por esta razón, se trabaja en miniaturas y marfiles desde el siglo IV al siglo XII; más tarde, en Bizancio, se representara en los mosaicos y en las pinturas murales; también encontramos buenos ejemplos en los Evangeliarios ingleses y franceses, sobre todo en las vidrieras; y más tarde, en el siglo XIV, en el arte italiano con una larga serie de artistas como Giotto, fra Angélico, Mantegna, Melozzo da Forli, Perugino, Correggio.

 

Benedicto XVI recuerda que la «oración» es el motor del ecumenismo

La Razón

 

En una nueva muestra de su voluntad por impulsar el ecumenismo, Benedicto XVI declaró ayer durante su audiencia de los miércoles que «la oración» es el motor que mueve el diálogo entre las distintas Iglesias cristianas. El Papa hizo esta afirmación ante la presencia de Karekin II, patriarca supremo y Cathólicos de los Armenios, quien se encuentra estos días de viaje oficial a la Santa Sede. La visita del patriarca Karekin II, a quien Benedicto XVI recibió «con gozo», reaviva «la esperanza de llegar a la plena unidad de todos los cristianos».

 

Durante la audiencia, el Papa recordó que en su reciente viaje a Estados Unidos ya había hecho referencia a la importancia del ecumenismo. «En este tiempo de globalización y fragmentación, sin oración las estructuras, instituciones y programas ecuménicos estarían privadas de su corazón y de su alma», dijo el Pontífice. Además de la delegación de Karekin II, y a falta de un partido para que finalice la liga italiana, también estuvieron presentes en la audiencia los jugadores del club de fútbol Inter de Milán, cuyo capitán, Javier Zanetti, le regaló una camiseta del equipo al Pontífice con su nombre, «Benedicto XVI», escrito en la espalda.

 

«La de Cuba es una Iglesia que renace»

La Razón

 

Tras ser recibidos por Benedicto XVI la semana pasada en visita «ad limina», los obispos cubanos han aprovechado su viaje a Europa para realizar un itinerario mariano como preparación al IV centenario del hallazgo de la patrona de la isla, la Virgen de la Caridad del Cobre. De hecho, ayer estuvieron en Illescas, Toledo, donde se inicia esta advocación. Antes habían pasado por el Pilar de Zaragoza y en los próximos días visitarán Lourdes, en Francia. En medio de los viajes, el arzobispo de Santiago de Cuba, Dionisio García, analizó para LA RAZÓN la situación de la Iglesia en el país caribeño.

 

-En el discurso que les dirigió durante la visita «ad limina», el Papa describió una Iglesia viva, a pesar de las adversidades...

-La de Cuba es una Iglesia que renace. Una Iglesia que llegó casi a la mínima expresión, pero que en el Encuentro Nacional Eclesial de 1986, tomó como opciones prioritarias ser una Iglesia orante en un país que declaraba ateo; ser una Iglesia encarnada en esa situación difícil; y ser una Iglesia misionera cuando se vivía encerrada en los templos. A pesar de esas condiciones la Iglesia proclama entonces que sería orante, encarnada y misionera. Al principio no sabíamos cómo llevar a cabo esto, pero el Espíritu sopló y fue posible.

 

-¿Cuánto contribuyó la visita de Juan Pablo II en 1998 a esa labor?

-La visita de Juan Pablo II fue un punto de inflexión y supuso recoger todo el trabajo que se venía haciendo. Muchas personas redescubrieron sus orígenes católicos y también descubrieron una visión del mundo diferente, la visión desde la fe y del sentido de la vida. En estos momentos el ochenta por ciento de las personas que van a misa y participan, han entrado en la Iglesia en los últimos 15 años. Somos una Iglesia vital que continuamente tiene que estar recreándose. Porque la circunstancias cambian, los agentes pastorales son muy pocos, e incluso hay muchos que están bien preparados y cualificados, pero se marchan del país.

 

-En su reciente visita al Vaticano el Papa les pedía que procurasen que todos los católicos tuviesen acceso a los sacramentos...

-Eso es lo que queremos, que la vida de la Iglesia en Cuba sea una vida normal, que el cristiano pueda practicar su fe como lo puede hacer cualquier ciudadano del mundo.

-Sin embargo se enfrentan a grandes dificultades, ¿cómo resuelven la imposibilidad de construir nuevos templos impuesta por el Castro a su llegada al poder?

-En los lugares donde ya existían, se han reparado muchos templos, algunos desde los cimientos, a pesar de las dificultades económicas. Ahora estamos tratando que se nos permita construir nuevos templos, en zonas donde nunca han existido o en lugares que han crecido mucho y las iglesias actuales quedan muy lejos. Además existe un fenómeno de la Iglesia cubana que son las muchas comunidades que han surgido en las casas. En lugares donde no hay templos, una familia deja su casa y allí va un sacerdote o un laico misionero y se inicia una pequeña comunidad que comienza con la palabra de Dios, en una evangelización muy primaria. Después llega el momento en que se constituyen en parroquias, lo que se llama parroquias sin templos. Es una iniciativa que denota ese ir descubriendo lo que el Espíritu nos pide del que hablaba antes.

-Y, ¿a qué desafíos se enfrenta ahora la Iglesia cubana?

 

-Nuestro plan pastoral habla de espiritualidad cristiana, de misión evangelizadora y de identidad laical. Queremos conseguir un laicado comprometido con su vida en el mundo, que es su principal campo de misión, pero también en la vida de la Iglesia. Todo eso con una espiritualidad centrada en Cristo.

 

Una vocación tardía

Dionisio García Ibáñez nació en Guantánamo en enero de 1945. Ingresó en el seminario después de graduarse como Ingeniero de Telecomunicaciones y fue ordenado sacerdote, cuando ya había cumplido los cuarenta años. A finales de 1995 Juan Pablo II le nombró obispo y le puso al frente de una diócesis, la de Bayamo-Manzanillo, que acababa de crear. Tras asentar la labor pastoral en esta joven diócesis, hace poco más de un año, Benedicto XVI lo nombró arzobispo de Santiago de Cuba. Su primera homilía tuvo un alto contenido social, al condenar que aquella región tenga «el índice de desarrollo humano más bajo» de la isla, lo que provoca una gran emigración.

 

Experto explica criterios de la Iglesia para confirmar una aparición mariana

ACI

 

El P. Salvatore M. Perrella, experto profesor de dogmática y mariología en la Pontificia Facultad Teológica Marianum, en Roma, explica los criterios que utiliza la Iglesia para determinar la legitimidad de las apariciones marianas, a raíz del reconocimiento de las apariciones de Nuestra Señora de Laus, en Francia.

 

En un artículo aparecido en L'Osservatore Romano, el sacerdote cita al jesuita Giandomenico Mucci, para explicar la diferencia entre visión y aparición. La primera es de índole espiritual; mientras que la segunda es de orden físico; es decir que existe la experiencia real y sensible de quien se aparece.

 

Tras explicar que el proceso para la verificación eclesiástica de las apariciones marianas se trató en el Concilio Lateranense y en el de Trento; el P. Perrella precisa que actualmente se les pide "al obispo diocesano, al arzobispo metropolitano –en tiempos más recientes a las conferencias episcopales del territorio– y al Papa el discernimiento sobra la veracidad de los hechos presentados".

 

Asimismo indicó que "recientemente la Congregación para la Doctrina de la Fe, después de cuatro años de estudio desde noviembre de 1974, ha redactado, el 25 de febrero de 1978, un documento interno y sobre secreto, con la firma del Cardenal Prefecto Franjo Šeper, para ser utilizados por las autoridades eclesiásticas competentes que lleva por título: Normae S. Congregationis pro Doctrina Fidei de modo procedendi in iudicandis praesumptis apparitionibus ac revelationibus (Normas de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre el modo de proceder para juzgar las presuntas apariciones y revelaciones)".

 

Seguidamente, el experto italiano señala que este dicasterio vaticano, establece que para proceder con las verificación, se obtenga "información precisa sobre los hechos bajo observación y la reunión de testimonios de los signos de fe, examen del mensaje sujeto en el evento sobrenatural, que no debe estar en contraste con la fe cristiana, diagnóstico médico-psicológico para garantizar la salud y normalidad del vidente, y también para descartar la posibilidad de fenómenos alucinatorios; grado de instrucción del vidente, su conocimiento de la doctrina, su vida espiritual, su grado de comunión eclesial, frutos espirituales, como el retorno de la fe de los alejados; moralidad y eclesialidad de la existencia, cooperación en la evangelización del mundo, cultura y costumbre, eventuales curaciones milagrosas que se reciben en razón de la referida revelación privada, el juicio de la Iglesia".

 

Tras un minucioso examen de los hechos referidos a una aparición, prosigue el sacerdote, la Iglesia "ha aprobado durante el curso de la historia 11 apariciones de 295 propuestas para su indagación – entre las cuales la duodécima es la referida a Nuestra Señora de Laus, aprobada públicamente el 4 de mayo de 2008".

 

"Una vez verificadas y autenticadas por la autoridad eclesiástica, las manifestaciones extraordinarias consienten la libertad de adhesión, en cuanto la fe se presta solo a la Revelación pública de Dios concluida con la muerte del último de los Apóstoles", precisa el experto italiano.

 

"En cualquier caso, las verdaderas mariofonías, las que han sido aprobadas por las autoridades competentes de la Iglesia, declinan adecuadamente la presencia materna y la misión evangélica de la Virgen gloriosa en la historia de la Iglesia, de los pueblos y del binomio hombre-mujer: presencia y misión que consisten en ayudar a todos a encontrar el itinerario de fe en el Señor Jesús hacia la casa del Padre".

 

Luego de explicar que las apariciones son una gracia "donada gratuitamente 'del Cielo'", el P. Perrella recuerda que si bien éstas ayudan a incrementar la fe de las personas, "no amplifican la Revelación dada con la Sagrada Escritura a la Iglesia, sino que ayudan a hacerla actual en un determinado tiempo".

 

 

Benedicto XVI vuelve a alentar la adoración eucarística. Como promovió sor María Magdalena de la Encarnación, recién beatificada

ZENIT

 

Benedicto XVI exhorta a promover el amor por la Eucaristía para que surjan grupos de «adoradores» de Jesús Sacramentado. Es un llamamiento que ha renovado el Papa este miércoles, al término de la Audiencia General celebrada en la Plaza de San Pedro -en el Vaticano--, al saludar a la peregrinación que dirigen las Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento por la beatificación de su fundadora.

 

La basílica papal de San Juan de Letrán acogió el sábado el rito por el que fue elevada a los altares María Magdalena de la Encarnación (en el siglo, Caterina Sordini). Originaria de Porto Santo Stefano --provincia italiana de Grosseto--, donde nació en 1770, la nueva beata ingresó a los dieciocho años en el monasterio franciscano de Ischia di Castro; allí permaneció dos décadas. Después se trasladó a Roma, donde, por inspiración del Señor, fundó el monasterio de la Orden de las Adoratrices Perpetuas el Santísimo Sacramento. Falleció en la Ciudad Eterna en 1824. La Santa Sede había reconocido en 1818 el Instituto, cuya cifra de monasterios rondan el centenar en el mundo.

 

Al dirigir un «pensamiento especial» a la peregrinación que promueven las religiosas por esta beatificación -a quienes también saludó el domingo, tras el "Regina Caeli"--, el Papa añadió: «Animo a promover cada vez más el amor por la Eucaristía para que surjan, junto a cada monasterio de la Orden, grupos de "adoradores"». «Se realizará así el anhelo de vuestra beata fundadora -añadió--, que amaba repetir: "Que Jesús sea de todos conocido, amado, adorado y depositario de agradecimiento en cada momento en el Santísimo y Divinísimo Sacramento"». Ni fuga ni evasión de la realidad: el alma «fuertemente contemplativa» de la beata Sordini es «una provocación» «dirigida a nosotros, al máximo compromiso en comportarnos como creyentes siempre y en todo lugar», «para realizar en nuestro interior y en el mundo el Reino de Dios, que es reino de paz, justicia santidad y amor», dijo el sábado, en su homilía, el cardenal José Saraiva Martins.

 

Como delegado del Papa, el prefecto de la Congregación vaticana para las Causas de los Santos celebró la beatificación de la religiosa italiana en la basílica lateranense, en víspera de la solemnidad de la Ascensión del Señor. «Jesús no nos abandona, sino que está siempre con nosotros», como Él mismo promete; y «el grado máximo de intensidad de su permanencia con nosotros se realiza en el sacramento de la Eucaristía en su doble aspecto de celebración y de permanencia», subrayó el purpurado portugués.

 

Y «creyó firmemente en las palabras de Jesús» María Magdalena de la Encarnación, una mujer que «vuelve a presentarnos su testimonio de fe en la presencia del Hijo de Dios en la vida de la Iglesia, centrada en la Eucaristía», siguió. «Fascinada por el Misterio Eucarístico», la religiosa hizo de su vida «un acto de adoración»; «su misión -recibida del Señor mismo- fue la de proponer» «a toda la Iglesia la experiencia de una adoración que fuera "perpetua"» --recordó el cardenal Saraiva--.

 

Y es que «igual que Jesús permanece en el sacramento también después de la celebración, es necesario que nosotros nos quedamos con Él» en una «adoración que se prolongue en el tiempo» --continuó-- de forma que la Eucaristía sea «memoria perenne del Amor de Dios por los hombres, un fuego capaz de incendiar todo rincón de la tierra». De acuerdo con el purpurado, el testimonio de la nueva beata es un impulso «para no perder jamás la convicción de la importancia fundamental e insustituible de la oración y, sobre todo, del reconocimiento de la Eucaristía en su papel de fuente y culmen de nuestra vida de fe».

 

La religiosa recuerda que «del corazón de Jesús-Eucaristía brota misteriosamente una vida nueva capaz de renovar al pueblo cristiano». «La beata Madre Sordini pensaba en sus monasterios como centros de irradiación espiritual para toda la humanidad -apuntó el cardenal prefecto--. En efecto, la adoración del Pan Eucarístico partido debe impulsar al cristiano, a su vez, a "repartir" su propia persona y a revolucionar su propio estilo de vida para ofrecerse a los hermanos».

 

El CELAM promueve en el Vaticano la gran Misión Continental. El presidente y el secretario del órgano colegial episcopal en Roma

ZENIT

 

Desde el martes 6 de mayo se encuentran en la ciudad de Roma monseñor Raymundo Damasceno Assis y monseñor Víctor Sánchez, presidente y secretario General del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), respectivamente, quienes han sido invitados a participar en la celebración de los 50 años de fundación de la Comisión Para América Latina (CAL). Los prelados están aprovechando la visita para contactar a diferentes entidades de la Santa Sede para entregarles información sobre la Misión Continental, que comenzará el próximo 17 de agosto con el envío que se hará en la clausura del Tercer Congreso Misionero Americano CAM 3 (CAM 3) en la ciudad de Quito.

 

La primera visita fue a la Comisión para América Latina, donde fueron recibidos por monseñor Octavio Ruiz, vicepresidente de la comisión. En la conversación, monseñor Damasceno y monseñor Sánchez presentaron el plan global del CELAM para el cuatrienio 2007 - 2011, entregaron el material impreso de la Misión Continental, y consignaron el video conmemorativo de Aparecida que ha sido realizado por la Oficina de Prensa.  Según informa un comunicado de prensa emitido por el CELAM, «monseñor Ruiz se mostró muy complacido de los avances alcanzados por la comisión preparatoria de la Misión Continental y compartió inquietudes que desde la Comisión Para América Latina se le plantean al CELAM para que continúe su labor pastoral en el continente».

 

«El vicepresidente de la CAL también informó sobre los preparativos adelantados para la celebración el próximo viernes 9 de mayo de los 50 años de la fundación de la Comisión para América Latina en concomitancia con la conmemoración de los 25 años de la declaración de Santo Toribio de Mogrovejo como patrono del Episcopado Latinoamericano, por parte del recordado papa Juan Pablo II». Finalizado el encuentro en la CAL, la siguiente etapa fue la visita al arzobispo Fernando Filoni, sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado.

 

Esta dependencia de la Santa Sede tiene, entre otras, la finalidad de despachar los asuntos concernientes al servicio cotidiano del Sumo Pontífice, tanto en la solicitud por la Iglesia universal como en las relaciones con los Dicasterios de la Curia Romana. En el encuentro, «monseñor Filoni destacó la necesidad que desde el CELAM se planteen estudios y reflexiones que ayuden a entender el papel de la Iglesia en distintos órdenes que son particularmente importantes en los actuales momentos, como lo son el campo político, económico y social».

 

La mañana de visitas finalizó en el Consejo Pontificio para los Laicos, donde los representantes del CELAM fueron recibidos por el presidente, el cardenal Stanislaw Rylco, quien recordó con agrado su participación en la Conferencia de Aparecida y los congresos de movimientos y nuevas realidades eclesiales que se han realizado en el continente organizados por las dos instituciones.  «El cardenal Rylko también elogió el trabajo realizado durante la Conferencia General para llegar al documento conclusivo, que refleja la comunión entre los obispos del continente, e hizo énfasis en la importancia que tanto la Conferencia General como el documento conclusivo de la misma hacen del laicado católico».

 

Por su parte, el cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Comisión para América Latina, presentó los actos que en estos días se celebran para conmemorar los 50 años de la Comisión para América Latina. Señaló que los actos conmemorativos girarán en torno a la Eucaristía, que se celebrará en una Iglesia de Roma el próximo viernes 6 de mayo por la tarde, y en el acto académico que en horas de la mañana del mismo viernes se realizará en la Pontificia Universidad Urbaniana.

 

En el acto se tendrán ponencias de monseñor Octavio Ruiz, vicepresidente de la CAL, quien disertará sobre los 50 años de la CAL, y el cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima, a quien le corresponde la ponencia sobre Santo Toribio de Mogrovejo en la conmemoración de los 25 años de la declaración del santo como patrono de los obispos de América Latina. En el mismo acto académico será presentado un libro sobre el acontecimiento de Aparecida, a un año de la realización de esa Conferencia General. La visita del presidente y del secretario general del CELAM se prolongará tres días más y se espera que el día jueves 8 de mayo sean recibidos por su Santidad Benedicto XVI.

 

Promocionan en México película "Bella", que rescata valores morales

ACI

 

Eduardo Verástegui, productor y protagonista de la película pro-vida "Bella", invitó a los mexicanos a llenar las salas de cine para garantizar "que el mensaje de amor y de vida" de la cinta llegue a todo el país.

 

"Bella, una historia de amor que va mas allá del romance, es una historia sobre la vida, la amistad, la familia y la capacidad humana para amar en las circunstancias más inesperadas", afirmó Verástegui al momento de invitar a los mexicanos; e indicó que el éxito de la película en Estados Unidos se debió a que "organizaciones que trabajan promoviendo los valores de la familia" se dedicaron a promover la cinta.

 

En ese sentido, propuso como medios para lograr el lleno de los cines, adoptar las salas en grupos a través de la precompra de boletos. "Es importante ponerse en contacto con los gerentes de los cines de tu área para precomprar los boletos de toda una sala de cine y llevar a tus invitados", señaló.