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INTERNACIONAL
Benedicto XVI bautiza a trece recién nacidos para
abrirles el cielo. En la Capilla Sextina
ZENIT
Benedicto XVI presidió este domingo una misa en la que
bautizó a trece recién nacidos para abrirles el cielo,
como él mismo explicó. Entre el llanto de las ocho niñas
y de los cinco niños que resonaba en la Capilla Sixtina,
el Papa confesó su «alegría» al impartir el primer
sacramento de la vida cristiana a los pequeños, «uno de
los momentos más expresivos de nuestra fe».
En
la homilía de la misa en la solemnidad del Bautismo del
Señor, el Santo Padre reflexionó sobre el «misterio de
la vida»: de la «vida humana» representa por los recién
nacidos, y el de la «vida divina» que Dios ofrece a los
bautizados. Le escuchaban los padres de los niños,
trabajadores en la Ciudad del Vaticano, acompañados por
los padrinos y madrinas, así como por los familiares.
Inspirándose en los mismos frescos de Miguel Ángel de
esa Capilla contrapuso «la experiencia de la vida con la
opuesta, es decir, la realidad de la muerte».
«En le Bautismo, el pequeño ser humano recibe una vida
nueva, la vida de la gracia, que le hace capaz de entrar
en relación personal con el Creador, y esto para
siempre, para toda la eternidad», indicó. «Por
desgracia, el hombre es capaz de apagar esta nueva vida
con su pecado, cayendo en una situación que la Sagrada
Escritura llama "muerte segunda"», lamentó. «Mientras
en el caso de las demás criaturas, que no están llamadas
a la eternidad, la muerte sólo significa el final de la
existencia sobre la tierra, en nosotros el pecado crea
un torbellino que corre el riesgo de engullirnos para
siempre, si el Padre que está en los cielos no nos da la
mano».
En
esto consiste el misterio del Bautismo, explicó: «Dios
ha querido salvarnos bajando él mismo hasta el abismo de
la muerte para que todo hombre, incluso quien ha caído
tan bajo que ya no puede ver el cielo, pueda agarrar la
mano de Dios y salir de las tinieblas, volviendo a ver
la luz para la que ha sido creado».
«Todos experimentamos, todos percibimos interiormente
que nuestra existencia es un deseo de vida, que invoca
una plenitud, una salvación. Esta plenitud de vida se
nos da en el Bautismo», dijo.
Dirigiéndose a los padres de los recién nacidos,
Benedicto XVI reconoció que «para crecer santos y
fuertes estos niños necesitarán cuidados materiales y
muchas atenciones; pero lo que más necesitarán, es más,
lo que les será indispensable, es conocer, amar y servir
fielmente a Dios para tener la vida eterna». El Papa
celebró la misa con dos obispos que le han ayudado en el
rito bautismal: el vicecamarlengo, monseñor Paolo Sardi
y el limosnero pontificio, monseñor Félix del Blando
Prieto.
Este año no ha sido instalada en la Capilla Sixtina la
peana de madera sobre la se apoyaba un altar provisional
para celebrar esta Eucaristía. El Papa ha preferido que
se utilizara el antiguo altar de la para no alterar la
belleza y la armonía de esta joya arquitectónica y
pictórica, según ha aclarado una nota vaticana. Por
este motivo, en algunos momentos de la Eucaristía, el
Papa dio las espaldas a los fieles. La Santa Sede ha
querido aclarar, sin embargo, que siguió el Misal
ordinario, y no el anterior al Concilio Vaticano II.
A
mediodía, antes de rezar el Ángelus, Benedicto XVI
volvió a meditar sobre el sentido del bautismo
explicando que «toda la misión de Cristo se resume en
esto: bautizarnos en el Espíritu Santo para liberarnos
de la esclavitud de la muerte y "abrirnos el cielo", es
decir, el acceso a la vida auténtica y plena». Ésta,
aclaró, consistirá en «sumergirse siempre de nuevo en la
inmensidad del ser, a la vez que estamos desbordados
simplemente por la alegría». Concluyó pidiendo
oraciones para que los cristianos «puedan comprender
cada vez más el don del Bautismo y se comprometan a
vivir con coherencia, testimoniando el amor del Padre y
del Hijo y del Espíritu Santo».
Italia discute si debe incluir el aborto en la moratoria
sobre la pena de muerte. La Iglesia católica y políticos
de centro derecha coinciden en apoyar la iniciativa.
ABC
El
director del diario «Il Foglio» ha hecho un llamamiento
contra el aborto y pide que se deje de aplicar en
Italia. Cuando a principios del otoño el ministro de
Asuntos Exteriores italiano, Massimo D'Alema, aunaba
apoyos para su propuesta de que Naciones Unidas
solicitara una moratoria en la aplicación de la pena de
muerte, no se imaginaba que esta iniciativa podría
desencadenar una crisis política en su país. Aunque la
Asamblea General de la ONU aprobó la iniciativa y buena
parte de la opinión pública internacional aplaudió la
decisión, en Italia la medida sirvió para abrir otro
debate que va más allá de las fronteras de la pena
máxima.
Pocos días después de que Naciones Unidas hiciera
pública su decisión, el director del diario conservador
«Il Foglio», Giuliano Ferrara, escribió un editorial en
el que equiparaba la pena de muerte con el aborto y
hacía un llamamiento a la sociedad italiana para acabar
con esta práctica e imponer una moratoria en su
aplicación. El guante lanzado por Ferrara fue
rápidamente recogido por el cardenal Camillo Ruini,
vicario del Papa para la diócesis de Roma. Ruini
advirtió de la necesidad de «darse cuenta de que el niño
en el seno de la madre es verdaderamente un ser humano y
que su supresión es inevitablemente la supresión de un
ser humano». Por ello, una moratoria serviría para
«despertar las conciencias» de los ciudadanos y darse
cuenta de que existen alternativas al aborto, afirmó
Ruini.
También el Papa, en su audiencia del lunes a los
embajadores acreditados ante la Santa Sede, hizo una
declaración que ha sido interpretada por algunos como un
respaldo a la iniciativa. Después de celebrar la
moratoria sobre la pena de muerte aprobada por la ONU,
Benedicto XVI declaró que debía abrirse «un debate
público sobre el carácter sagrado de la vida humana».
Los partidos de centro derecha también se han sumado a
la propuesta de «Il Foglio». Forza Italia, la formación
liderada por Silvio Berlusconi, propuso una moción en el
Parlamento para revisar la ley 194, dedicada al aborto.
El Gobierno de centro izquierda ha respondido por boca
de la ministra de Sanidad, Livia Turco, quien defendió
la 194 aduciendo que «ha reducido el número de abortos
en un 45%», contribuyendo además a acabar con los
abortos clandestinos y con la mortalidad materna.
Walter Veltroni, alcalde de Roma y líder del Partido
Democrático (PD), también ha entrado en el debate
escribiendo una carta al director de «Il Foglio». «La
ley 194 es una conquista que debe ser defendida»,
aseguró Veltroni, quien no obstante reconocía que «el
aborto no es un derecho absoluto, sino un drama que hay
que prevenir». Según el futuro candidato del centro
izquierda a las elecciones, es lícito abrir un debate
sobre esta cuestión, aunque siempre respetando la actual
legislación, que, según él, ha servido para acabar con
los abortos clandestinos y asegura la salud de las
mujeres. La opinión de Veltroni no es compartida con los
sectores católicos del PD que, como la senadora Paola
Binetti apoyan la idea de establecer la moratoria.
Cardenal Lozano, contra el SIDA: "Perdí dos años con el
Fondo Global". Para no ser manipulado por el Fondo
Global o el 'Leadership Fund', la Iglesia creó 'El Buen
Samaritano'
ForumLibertas - Zenit
Dos millones y medio de niños afectados de Sida en todo
el mundo (el 90% se concentran en África subsahariana)
esperan una respuesta que les permita vivir. La
Fundación «El Buen Samaritano», con sede en el Vaticano,
trabaja como promotor y puente de ayudas que necesitan
con carácter permanente y urgente. Los fármacos que les
dan esperanza de vida cuestan 12,5 euros al mes. Así lo
confirma su presidente, el cardenal Javier Lozano
Barragán, en esta entrevista concedida a Zenit, en la
que recuerda el origen de la fundación, constituida por
el Papa Karol Wojtyla en 2004 -y confirmada por
Benedicto XVI- con personalidad jurídica pública,
canónica y civil.
La
finalidad de «El Buen Samaritano» es el sostenimiento
económico de los enfermos más necesitados, con
particular atención a los de Sida [en todo el mundo la
cifra estimada se aproxima a los 36 millones de casos].
La fundación está confiada al Pontificio Consejo para la
Pastoral de la Salud -la gobierna un Consejo de
Administración según sus respectivos estatutos- y ambas
realidades están presididas por el cardenal Lozano
Barragán.
Alienta la labor de la Fundación el llamamiento que
lanzó Benedicto XVI en vísperas de la Jornada Mundial
-del pasado 1 de diciembre- contra el Sida, en el que
exhortó «a todas las personas de buena voluntad a
multiplicar los esfuerzos para detener la difusión del
virus HIV, para contrarrestar el desprecio que
frecuentemente golpea a los afectados y para atender a
los enfermos, especialmente cuando aún son niños».
--¿Cómo se gestó «El Buen Samaritano»?
--Javier Lozano Barragán (JLB): Preguntaron hace
bastante tiempo a Juan Pablo II: «¿Qué está haciendo la
Iglesia por los enfermos de Sida?». Entonces Juan Pablo
II me dijo: «Encárguese usted de responder a ese
interrogante». Existe un fondo mundial, el Fondo Global
para combatir las enfermedades del Sida, la
tuberculosis, la malaria; en aquella época su presidente
era un católico, Thomas Thompson. Me dijo que promovían
una campaña en todo el mundo, que contaban con unos 15
mil millones de dólares para resolver estos problemas, y
propuso que nos ayudáramos recíprocamente. Me pareció
adecuado. Dos años después -incluso se había cambiado ya
de presidente- me di cuenta de que el Fondo Global
quería todo menos ayudar a la Iglesia católica.
Comprobé que el 27% de las instituciones que se dedican
en todo el mundo a atender a los enfermos de Sida son
católicas -con el dinero de la caridad-; el 44%
pertenece a los gobiernos -instituciones financiadas con
los impuestos-, el 11% a Organizaciones No
Gubernamentales y un 8% a otras confesiones religiosas.
Las instituciones católicas forman, digamos, el
principal «socio», pero no se quiere reconocer, entre
otras cosas porque se dice que la Iglesia católica es
«promotora» del Sida -una acusación banal- porque no
permite el preservativo. Perdí el tiempo dos años detrás
del Fondo Global. No conseguía absolutamente nada, a
pesar de la buena voluntad de Thomson.
Después recibí otra propuesta: del «Leadership Fund», de
parte de los EE. UU., que también se presentaba con unos
15 mil millones de dólares para ayudar a los enfermos de
Sida en el mundo. Cuando acudí a Nueva York a ultimar
las cosas constaté que se pretendía subordinar en cierta
forma la Santa Sede a tal Fondo, no tanto para ayudar a
los enfermos como para tener cierto control sobre ese
27% integrado por instituciones católicas. Fue una
tergiversación de lo que se me había propuesto
anteriormente. Ahí terminó todo.
--¿La Fundación «El Buen Samaritano» canaliza toda la
ayuda de la Iglesia por los enfermos del Sida?
--JLB:
En absoluto. La Fundación «El Buen Samaritano» promueve,
orienta y coordina -hasta cierto punto-- las ayudas que
se dan en toda la Iglesia y que brindan diversas
organizaciones. Pensemos en el caso de Mozambique, donde
está trabajando la Comunidad de San Egidio; allí no
entramos. Actuamos donde nadie lo hace. Por eso
animamos a las organizaciones de ayuda a los enfermos de
Sida; les pedimos que se activen, incluso hasta hacer
inoperante «El Buen Samaritano». Y si las organizaciones
cubrieran todo, sería magnífico. Nuestra función es
subsidiaria. Donde las instituciones no llegan, entonces
sí entra la Santa Sede con la Fundación «El Buen
Samaritano».
--¿Cómo concreta la Fundación sus objetivos? ¿Cómo
detecta las necesidades más apremiantes?
--JLB:
Tenemos una forma peculiar para detectar las necesidades
que existen en el mundo. Por un lado contamos con las
estadísticas y conocemos los países que registran más
enfermos de Sida y sus recursos, también de tipo
gubernamental. Y así podemos dirigirnos a los países más
pobres. En estos, nuestros interlocutores son los
obispos, la Conferencia Episcopal. Les ofrecemos nuestra
ayuda y nos confirman cuáles son las necesidades más
apremiantes.
Puesto que tenemos pocos fondos, se deben administrar
con mucha cautela. Cuando un obispo, por ejemplo, nos
propone un caso concreto, le pedimos que se dirija al
nuncio: éste debe aprobar la petición y ponerse en
contacto con nosotros. Ello facilita mucho el proceso de
ayuda; carecemos de burocracia. Los fondos los
ingresamos en el «Instituto para las Obras de Religión»,
el I.O.R. [de la Santa Sede. NdR]. Los nuncios a su vez
tienen sus fondos en el I.O.R. Si llega de Ghana la
petición de una suma determinada, simplemente hacemos la
transferencia de la cuenta de «El Buen Samaritano» a la
del nuncio de Ghana. Basta con avisarle por teléfono de
que se le ha enviado la suma para utilizarla en la
necesidad que indicamos.
De igual forma, al carecer de una cantidad sustancial
de fondos, nos dedicamos a suministrar antirretrovirales,
o sea, medicinas. En alguna ocasión me han criticado
diciendo que lo más importante es la prevención. Y estoy
de acuerdo. Pero si, por ejemplo, encuentro a alguien
muriéndose en la carretera, no le voy a leer el Código
de la Circulación; lo que tengo que hacer es llevarle al
hospital inmediatamente. Es lo que procuramos: atender
al que está muriéndose; es la máxima prioridad. En el
orden lógico, es prioritaria la prevención. En el orden
real, es ayudar al que está en situación urgente. Y por
eso nos centramos en los antirretrovirales. Si llegado
un punto tenemos tales fondos que podemos hasta
construir centros para enfermos de Sida, para los
huérfanos, será estupendo; pero en este momento nuestros
fondos no nos permiten llegar a esas necesidades.
--¿Qué aportaciones integran los fondos de «El Buen
Samaritano»?
--JLB:
La fuente es toda la Iglesia católica; solicitamos a
todos los países, a todos los episcopados, a todos los
fieles, que nos ayuden. Y damos los datos necesarios
para hacer llegar sus donativos. Nosotros somos un
puente. De acuerdo con el precio inferior que hemos
podido conseguir de un laboratorio -cuyo nombre evito,
por razones comerciales-, 217 dólares estadounidenses
[unos 150 euros. NdR] por paciente al año, una persona
nos hace llegar determinada suma a nuestra cuenta del
I.O.R. o la transferimos ahí.
Cuando recibimos una petición de determinado lugar
--especialmente de África-, esa cantidad la enviamos
para cubrir la necesidad específica a través del nuncio;
la ayuda se convierte inmediatamente en medicina. El
laboratorio del que hablé tienen filiales en muchísimas
partes del mundo y el compromiso de darnos el
tratamiento por paciente y año. En el lugar de que se
trate enviamos a la persona que lo requiere al
laboratorio designado o al punto farmacéutico
correspondiente. Pedimos a los beneficiados el recibo y
comprobamos el uso adecuado de los fondos.
--En líneas generales, ¿en qué se traducen los
antirretrovirales para el enfermo?
--JLB:
En la prolongación de la vida. El nuncio en Ghana nos
hablaba hace unos meses de un pequeño hospital donde
había cincuenta muertos al mes; después de la ayuda de
«El Buen Samaritano» con los antirretrovirales se
registran solamente dos decesos al mes. Se potencian las
defensas del organismo y se gana vida hasta donde el
avance de la medicina lo permite.
--En lugar de una Jornada o de una Campaña especial de
recogida de donativos, «El Buen Samaritano»
sencillamente aprovecha el tiempo de Adviento y de
Navidad para una sensibilización. Este año ha alertado
especialmente del caso de los niños: ¿son los grandes
olvidados del drama del Sida?
--JLB:
Nos estamos fijando en los enfermos de Sida más
necesitados, y los más necesitados son los niños. Es
tremenda la tragedia de los pequeños huérfanos o ya
afectados por el Sida. Recientemente en Uganda, en
Kilongo, en la frontera con Sudán, me reuní con una
cantidad enorme de personas enfermas de Sida. El
superior de la misión del hospital de Kilongo me
presentó a cincuenta niños -todos de menos de diez años
de edad, todos huérfanos del Sida- para que les hablara,
para infundirles confianza, para enviarles nosotros los
medicamentos y que así puedan ir a la escuela y llevar
una vida más o menos normal.
El problema de los huérfanos es horrible: los jóvenes
padres de estas nuevas generaciones han muerto; ahora
los niños pasan a la casa de los abuelos, y estos no
tienen capacidad física ni emocional para mantenerlos en
todas sus necesidades. No es raro encontrar en una
familia diez o quince niños por lo menos. Y los abuelos
renuncian a ocuparse más que de dos o tres. «¿Y los
demás qué hacen?», pregunté; «¿a la selva?». Pues sí:
como los animalitos, y ya se verá qué les sucede.
Estamos ante una tragedia inminente: hay cerca de dos
millones y medio de niños huérfanos y afectados de Sida
en África en este momento.
Los donativos que recibimos proceden de católicos;
también se suman personas de buena voluntad. Tampoco
nosotros preguntamos a un enfermo cuál es su credo para
ayudarle. No se trata de campañas con un plazo
determinado. Igual que, desgraciadamente, no hay una
fecha para contagiarse de Sida, tampoco hay una fecha
para recibir ayudas. El contagio es crónico, permanente.
Así que la ayuda también debería ser crónica,
permanente.
El
Papa celebra misa de espaldas por primera vez desde el
Vaticano II
ABC
En
un nuevo paso de «rehabilitación» de la antigua
liturgia, el Papa celebró ayer misa de espaldas al
pueblo por primera vez desde el Concilio Vaticano II,
siguiendo un ritual plenamente reconocido pero que se
practica sólo en capillas pequeñas. Benedicto XVI
escogió para el «estreno» precisamente la Capilla
Sixtina, y ofició la Eucaristía del bautismo de 13 niños
mirando a los frescos del «Juicio Final», la obra
maestra de Miguel Ángel.
Las «novedades» litúrgicas o, mejor dicho, las
reapariciones de modalidades litúrgicas antiguas, fueron
varias. Además de la clásica pregunta «¿Qué queréis?» a
la que los padres responden «El bautismo», Benedicto XVI
añadió una segunda caída en desuso. «¿Y qué os da el
bautismo?», a la que respondieron: «La vida eterna».
Por otra parte, el Santo Padre pronunció la homilía
desde un antiguo trono instalado en el lugar
tradicional, la pared izquierda de la Capilla Sixtina.
Altar antiguo. El gesto del Papa va en la misma línea
que la liberalización de la misa en latín, aprobada el
pasado año, para los sacerdotes que celebren en privado
o ante comunidades pequeñas, o para grupos de fieles que
lo pidan en las parroquias. Como el número de
solicitantes no quedó en esa ocasión definido, el
Vaticano tiene previsto publicar varias normas
complementarias dentro de algunos meses, incorporando
las sugerencias y comentarios recibidos hasta el
momento.
La
primera impresión al ver al Papa leyendo el canon de
espaldas al pueblo era la de un salto en el tiempo a la
época de Pablo VI, pues Juan Pablo II siempre celebró de
cara al pueblo en ese lugar utilizando un altar portátil
de madera que se instalaba sólo para la misa. De
antemano, la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del
Sumo Pontífice explicó en un comunicado que «se ha
decidido celebrar en el altar antiguo para no alterar la
belleza y la armonía de esta joya arquitectónica». El
comunicado anunciaba que, por lo tanto, «en algunos
momentos de la ceremonia, el Papa dará la espalda a los
fieles mientras mira a la Cruz, orientando de ese modo
la actitud y la disposición de toda la asamblea».
La
reforma litúrgica promovida por el Concilio Vaticano II
invitó a celebrar la misa en el idioma local en lugar
del latín, y a hacerlo en torno al altar, de modo que el
sacerdote y los fieles «rodean» la mesa que recuerda la
última cena de Jesús, en la que instituyó la Eucaristía.
A diferencia de otras reformas litúrgicas, la posterior
al Vaticano II restringió mucho el ritual anterior.
Más libertad para elegir. En muchas ocasiones y en dos
de sus grandes libros, el cardenal Ratzinger comentó que
una reforma no debería prohibir en la práctica el rito
anterior, y abogaba por permitir a los sacerdotes que lo
deseasen, especialmente los mayores, continuar con el
rito antiguo, utilizado durante toda su vida.
El
cambio litúrgico de ayer no significa que el Papa deje
de celebrar las grandes ocasiones de cara a los fieles,
pues el altar principal de la basílica de San Pedro,
situado sobre la tumba del Apóstol y bajo el baldaquino
de Bernini, es un altar cara al pueblo, rodeado de
fieles por todas partes. Benedicto XVI celebró ayer la
misa en italiano, como hace en la mayor parte de las
ocasiones, excepto en las grandes festividades.
Su
gesto dará mas libertad a los sacerdotes que celebran en
capillas pequeñas o que prefieran celebrar en el altar
antiguo de las iglesias, pues casi todas han mantenido
el ara tradicional, donde suele estar el sagrario,
cuando instalaron el nuevo altar cara al pueblo en los
años setenta y ochenta.
El
Papa recupera el antiguo altar de la Capilla Sextina
La
Razón
Benedicto XVI celebra algunas partes de la misa «de
espaldas a los fieles» para no alterar «la belleza y la
armonía» de este lugar. El gesto no supuso retornar al
rito tridentino. El Papa utilizó el misal ordinario y
celebró la Eucaristía en italiano.
Lo
que no pasa de ser una mera anécdota litúrgica se
convirtió ayer en un acontecimiento que algunos
quisieron juzgar histórico. Por primera vez desde la
reforma litúrgica emprendida por Pablo VI tras el
Concilio Vaticano II, un Papa celebraba algunas partes
de la misa «de espaldas a los fieles y con la mirada
puesta en la Cruz». En realidad, lo ocurrido es que
Benedicto XVI había decidido celebrar la eucaristía en
el antiguo altar de la Capilla Sixtina -adosado a la
pared que acoge los frescos del Juicio Final de Miguel
Ángel- para «no alterar la belleza y la armonía de esta
joya arquitectónica». La misa fue en italiano y de
acuerdo al misal ordinario.
Desde la reforma postconciliar, para celebrar la misa en
la Capilla Sixtina se utilizaba un altar portátil de
madera, que se colocaba unos metros por delante del
Juicio Final. Así ocurrió con Juan Pablo II, y en los
dos últimos años con Benedicto XVI, que continuó con la
tradición de celebrar en ese lugar el bautismo de los
hijos de los trabajadores del Vaticano, en el día en que
la Iglesia conmemora el bautismo de Cristo.
Sin embargo, este año, y según explicaba en una nota la
Oficina para las Celebraciones Litúrgicas, se «ha
decidido celebrar en el altar antiguo para no alterar la
belleza y la armonía de esta joya arquitectónica,
preservando su estructura desde el punto de vista
celebrativo y usando una posibilidad contemplada por la
normativa litúrgica». Y añadía que esto suponía que «en
algunos momentos el Papa se encontrará de espaldas a los
fieles y con la mirada en la Cruz, orientando de esta
forma la atención y la disposición de toda la asamblea».
Y es que la ubicación de este altar, totalmente pegado a
la pared, hace imposible otra posición del celebrante en
aquellos momentos en que el misal prescribe su uso, como
es a lo largo de toda la plegaria eucarística.
En
la misma nota, la Oficina -que habitualmente informa de
los detalles de los actos litúrgicos en que preside el
Santo Padre- dejaba claro que se utilizaría «el Misal
ordinario», que la celebración sería en italiano, y que
los padres y padrinos de los niños que iban a ser
bautizados tendrían una participación activa en la
ceremonia. Dadas las circunstancias, extraer de este
gesto de Benedicto XVI su intención de retornar a las
antiguos usos litúrgicos supone una afirmación sin
fundamento. Paradójicamente, mientras que desde algunos
sectores se afirma que el Papa pretende que la Iglesia
católica vuelva a la «misa en latín y de espaldas al
pueblo», él mismo -que desde el pasado 14 de septiembre
ha liberalizado la celebración de la Eucaristía de
acuerdo al misal de San Pío V - no ha utilizado en
ninguna ocasión este canon litúrgico.
De
hecho, la posición ante la reforma litúrgica de
Benedicto XVI era conocida incluso antes de ser elegido
Papa. En varios de sus escritos como cardenal dejaba
clara su positiva valoración del misal aprobado por
Pablo VI en 1970, aunque mostraba su sorpresa de que el
uso del anterior, aprobado por Juan XXIII siguiendo las
disposiciones emanadas del Concilio de Trento, se
hubiera casi proscrito. De igual forma se era favorable
a la introducción de las lenguas vernáculas en la
liturgia, aunque pensaba que era recomendable el uso del
latín en las celebraciones internacionales, por ser esta
la lengua común de toda la Iglesia católica.
«Versus populum» En el libro «El espíritu de la
liturgia. Una introducción» publicado en 2000, el
entonces cardenal Ratzinger manifestaba sus dudas con
respecto a la posición del sacerdote «versus populum»
-hacia el pueblo- . De acuerdo a su criterio, con esta
ubicación, el celebrante «se convierte en el verdadero
punto de referencia», de manera que todo parece terminar
«en él» y, de esta forma, «la atención se dirige menos a
Dios».
La
reforma litúrgica realizada durante el pontificado de
Pablo VI no establece en ningún momento cual debe ser la
posición del sacerdote en el altar. Fue el propio
Pontífice quien, entonces, al celebrar por primera vez
dirigido hacia la asamblea, se convirtió en modelo para
toda la Iglesia. Sin embargo, esta reforma en lo
litúrgico necesitaba otra en lo arquitectónico. Así, la
mayoría de los altares, que habitualmente se encontraban
pegados a la pared del presbiterio, se avanzaron unos
metros para permitir la ubicación del sacerdote de cara
a la asamblea. En algunos casos, como en la Sixtina,
esto no fue posible para no alterar la composición
arquitectónica.
«Los padres son los primeros modelos de Fe para sus
hijos» En su homilía, Benedicto XVI defendió que los
padres deben ser los primeros modelos de fe para sus
hijos. Al bautizar a trece hijos de trabajadores del
Vaticano explicó que en este sacramento «podemos casi
ver, a través de los signos de la liturgia, el misterio
de la vida». Una vida más allá de la terrena, pues «en
el Bautismo el pequeño ser humano recibe una vida nueva,
la vida de la gracia, que lo hace capaz de entrar en
relación personal con el Creador, y esto para siempre,
para toda la eternidad». «Todos sentimos -agregó el
Pontífice-, todos percibimos interiormente que nuestra
existencia es un deseo de vida que invoca una plenitud,
una salvación. Esta plenitud de vida nos es dada por el
Bautismo». Dirigiéndose a los padres, Benedicto XVI
destacó que «mientras les ofrecéis aquello que es
necesario para su crecimiento y su salud, vosotros,
ayudados por los padrinos, estáis comprometidos a
desarrollar en ellos la fe, la esperanza y la caridad,
las virtudes teologales que son propios de la vida nueva
a ellos dada en el sacramento del Bautismo». Al
finalizar la homilía de la misa de ayer, el Papa, con
energía, les pidió a los padres que sean para sus hijos
«los primeros testigos de una fe auténtica en Dios».
El
Papa analiza la situación de Benin
La
Razón
El
Papa Benedicto XVI recibió ayer en el Palacio Apostólico
Vaticano al presidente de la República de Benin, Thomas
Yayi Boni, con quien analizó la difícil situación
económica que atraviesa este país africano tras las
inundaciones del pasado octubre. Benedicto XVI y el
mandatario africano hablaron a solas durante quince
minutos, en un ambiente de «cordialidad», precisó la
Santa Sede, que informó de que Thomas Yayi Boni se
reunió después con el secretario de Estado, el cardenal
Tarcisio Bertone, y el secretario para las Relaciones
con los Estados, Dominique Mamberti. «En el curso de
estos cordiales coloquios se ha analizado la difícil
situación socio-económica que el país está viviendo,
agravada por las inundaciones del pasado mes de
octubre», señaló el Vaticano en un comunicado. La nota
subraya que en las reuniones también se destacaron las
buenas relaciones entre la Santa Sede y Benin.
El
presidente beninés agradeció al Papa -como con
anterioridad ya había hecho al presidente del Pontificio
Consejo «Cor Unum»-por la «significativa contribución»
que los católicos ofrecen para el desarrollo del país en
los campos de la educación, la salud y la promoción
humana, precisó el Vaticano. Thomas Yayi Boni acudió al
Vaticano junto a su esposa y un séquito de diez
personas.
Como recuerdo de su visita al Vaticano, el mandatario
africano regaló al Santo Padre dos esculturas en ébano,
una de una mujer y la otra de un hombre, y Benedicto XVI
le correspondió con la medalla en oro de su pontificado.
Científicos estadounidenses crean el primer corazón 'bioartificial'
con células madre adultas
Forumlibertas-Josu
de la Varga
Investigadores belgas y españoles muestran también que
es viable tratar la enfermedad isquémica periférica con
células del propio paciente. Un equipo de investigadores
estadounidenses suman un hallazgo más a la lista de
éxitos obtenidos con la utilización de células madre
adultas y consiguen hacer latir el primer corazón 'bioartificial'
creado en un laboratorio a partir de este tipo de
células.
Han demostrado la eficacia de sus investigaciones
partiendo del tejido cardiaco y las células de ratas,
pero "el objetivo sería desarrollar vasos sanguíneos u
órganos completos que se generarían con las células del
propio paciente", asegura Doris Taylor, investigadora
principal del grupo de científicos de la Universidad de
Minesota que han realizado el trabajo.
A
esta investigación se suma otra llevada a cabo en la
Clínica Universitaria de Navarra, pionera en este tipo
de estudios, en colaboración con la Universidad Católica
de Lovaina, en Bélgica. Dos grupos de investigadores de
estas universidades han demostrado que la aplicación de
células madre adultas es eficaz en el tratamiento de la
enfermedad isquémica periférica.
Las embrionarias, contracorriente. Mientras tanto, a
pesar de éstos y otros hallazgos obtenidos y de la
eficacia demostrada con el uso de células madre adultas,
de las que ya se pueden obtener células pluripotenciales,
no parece que los defensores de manipular y destruir
embriones para obtener células madre estén dispuestos a
admitir que 'nadan contracorriente'. Un buen número de
investigadores y responsables políticos, con el ministro
Bernat Soria a la cabeza, siguen defendiendo los
estudios con células madre embrionarias, pese a que
nunca han demostrado ser viables terapéuticamente. Se
quedan sin argumentos, pero en lugar de aplaudir los
avances de la ciencia en este campo parecen más
preocupados por defender su estatus profesional que por
potenciar la investigación con células madre adultas.
En laboratorio... y late. El método de trabajo empleado
por los científicos de la Universidad de Minesota,
bautizado como 'descelularización' y publicado en la
revista Nature Medicine, consistió en extraer todas las
células del corazón de una rata muerta y obtener un
'andamio' cardiaco al que preservaron usando agentes
limpiadores. Posteriormente, el equipo investigador
inyectó células cardiacas de roedores recién nacidos en
esa estructura cardiaca y las cultivó en el laboratorio
en condiciones que simulaban la fisiología de un corazón
con normal funcionamiento.
Cuatro días después de sembrar el tejido del corazón
muerto con las células neonatales, éstas se habían
multiplicado y diseminado por el órgano bioartificial,
que empezó a contraerse, y ocho días más tarde latía con
normalidad, para sorpresa de los investigadores. "Lo que
hemos logrado es utilizar los ladrillos biológicos de la
naturaleza para construir un nuevo órgano [...] Cuando
vimos los primeros latidos nos quedamos estupefactos",
afirmó por su parte el doctor Harald C. Ott, coautor del
descubrimiento.
Los investigadores estadounidenses reconocen que su
hallazgo es tan sólo un primer avance experimental y que
se necesitarán muchos años para aplicar esta técnica en
pacientes humanos, pero lo cierto es que su trabajo es
la antesala a la fabricación de todo tipo de órganos
bioartificiales para trasplantes. "De momento, lo hemos
logrado con corazones, pero pensamos que en el futuro
podremos obtener cualquier órgano que necesite un
enfermo [...] Abre la puerta a una noción de que se
puede fabricar cualquier órgano: riñones, hígado,
pulmones, páncreas, cualquiera... y esperamos poder
hacerlo", asegura la doctora Taylor.
La médula ósea, fuente regenerativa. Al mismo tiempo,
las células madre adultas multipotentes derivadas de la
médula ósea, denominadas MAPC, han demostrado su
eficacia en la regeneración del tejido vascular y
también del muscular en el tratamiento de la enfermedad
isquémica periférica, según una investigación en la que
participa la Clínica Universitaria de Navarra. La
enfermedad vascular periférica aguda consiste en la
obstrucción de la circulación sanguínea en una
determinada zona del organismo, como consecuencia de la
oclusión de la arteria que lo irriga, con la
consiguiente disminución del flujo de sangre.
Si no se trata a tiempo, la isquemia puede traer
consigo complicaciones de diversa índole que, en el peor
de los casos, pueden dar lugar a necrosis de tejidos,
gangrena, incluso pérdida de la extremidad afectada. Dos
grupos de investigadores han desarrollado un trabajo en
esta materia con modelos de ratón. Uno de los equipos de
investigación procede de la Clínica Universitaria de
Navarra y del Centro de Investigación Médica Aplicada de
la Universidad de Navarra (CIMA), y otro del Centro de
Biología Molecular y Vascular de la Universidad Católica
de Lovaina (Bélgica). Los resultados del estudio se han
recogido en un artículo publicado recientemente en la
revista The Journal of Clinical Investigation, del que
es autor el doctor en Biología de la Clínica
Universitaria de Navarra y del CIMA Xabier López
Aranguren.
Los directores de la investigación han sido los
doctores Felipe Prósper, por la Clínica Universitaria y
el CIMA, y Aernout Luttun y Catherine M. Verfaille, por
la Universidad Católica de Lovaina. El trabajo de
investigación analiza el papel y potencial de dos tipos
celulares diferentes en el tratamiento de la enfermedad
isquémica periférica. El estudio se ha basado en la
utilización de modelos experimentales de ratón a los que
se ha tratado de esta dolencia vascular, mediante el
implante de células MAPC o de células mononucleadas de
la médula ósea.
"En definitiva, el estudio ha tratado de comparar la
eficacia de ambas poblaciones celulares en el
tratamiento de la isquemia periférica ya que en la
actualidad se plantea la utilización de células de la
médula ósea para el tratamiento de pacientes. En
consecuencia, es importante determinar si puede haber
diferencias en la eficacia de distintos tipos de
células", apunta el doctor Felipe Prósper.
Resultados satisfactorios. El hallazgo más importante
obtenido de la investigación radica en que las células
madre adultas MAPC aportan mayor eficacia cuando se
inyectan sin prediferenciar. "Y son eficaces no sólo
porque contribuyen a aumentar la cantidad de arterias y
venas que se generan en el nuevo territorio, sino
también porque consiguen mejorar la regeneración del
músculo, tanto directa, como indirectamente", asegura el
doctor Prósper. No obstante, "el músculo se regenera
principalmente gracias a un fenómeno indirecto, no
porque las células madre se diferencien en células
musculares, sino porque contribuyen a que el músculo
crezca más y mejor como consecuencia de la liberación de
una serie de sustancias", añade.
El estudio se ha efectuado, además de con poblaciones
celulares procedentes de ratón, con células humanas. Del
análisis de los dos modelos ha resultado que ambos tipos
celulares tienen el mismo grado de eficacia, "de forma
que los experimentos practicados con células MAPC de
ratón y con el mismo tipo de procedencia humana son
solapables, es decir, consiguen idénticos beneficios
unas que otras", concluye.
Kolvenbach se despide como Prepósito General de los
Jesuitas. La Congregación reunida en Roma elige el
sábado a su sustituto
La
Razón
Después de 24 años y cuatro meses al frente de una de
las congregaciones más influyentes y poderosas de la
Iglesia católica, Peter-Hans Kolvenbach ha dejado su
cargo de Prepósito General de la Compañía de Jesús. El
holandés presentó la pasada semana su renuncia, que fue
aceptada ayer por los 225 participantes en la 35
Congregación General que se celebra estos días en Roma.
En su despedida como máxima autoridad de los jesuitas,
Kolvenbach afirmó que pese a la «fragilidad creciente»
de la Compañía, ésta «tiene la capacidad de dialogar
apostólicamente con los desafíos del mundo moderno para
anunciarle la única Buena Noticia».
En
su discurso de despedida, el ya ex Superior de los
jesuitas volvió a hacer gala de su humor y dio gracias a
los delegados por «el modo tan elegante» que habían
escogido «para destituirme». Recuperando la seriedad,
agradeció luego «al Señor» porque pese a la
«desconcertante diversidad de personas y de culturas, de
aspiraciones y de obras, la unión de los espíritus y de
los corazones no nos ha faltado nunca». Finalmente,
Kolvenbach quiso unirse a la oración con la que el
fundador de la Compañía de Jesús, san Ignacio de Loyola,
terminaba sus cartas: «Quiera el Señor, por su infinita
y soberana bondad, dignarse concedernos su gracia
perfecta, para que sintamos siempre su santísima
voluntad y enteramente la cumplamos».
Los 225 participantes en la Congregación dedicaron una
cálida despedida al Prepósito saliente y en nombre de
todos, el moderador, el asturiano Valentín Menéndez, dio
las gracias a Kolvenbach por su trabajo en este último
cuarto de siglo. Menéndez destacó la labor del holandés
durante el «difícil momento» por el que pasó la Compañía
después de «la intervención Pontificia de 1981»,
refiriéndose a la decisión tomada por Juan Pablo II al
nombrar, sin consultar a los jesuitas, a dos delegados
que se hicieron cargo de la orden, debido a los
problemas de salud del entonces Prepósito, Pedro Arrupe.
Dos años después se celebró la 33 Congregación General,
en la que Kolvenbach fue elegido nuevo Superior de la
orden.
Menéndez también reconoció el «carisma de unidad que ha
representado» el holandés y su forma de gobierno en una
Compañía «cada vez más plural y multicultural». En este
contexto de «diversidad de culturas, maneras de sentir y
de pensar», Kolvenbah «ha sabido mantener la unión del
cuerpo» de la congregación «con la atención respetuosa a
todos». Tras la dimisión del Prepósito General, los 217
jesuitas que tienen derecho a voto (de los 225 que junto
a Kolvenbach participan en esta Congregación), elegirán
el próximo sábado a su nuevo Superior, que será el
encargado de guiar a los 19.216 miembros que en la
actualidad tiene la Compañía de Jesús.
Web oficial para los cien años de oración por la unidad
de los cristianos
ZENIT
Para festejar el primer centenario de la semana de
oración para la promoción de la unidad entre los
cristianos, los Frailes Franciscanos del Atonement
(Expiación) con recursos para celebrar esta semana
dedicada a impulsar el ecumenismo. Hace 100 años, en
1908, estos mismos religiosos y religiosas empezaron a
rezar durante una semana para alentar la unión entre los
cristianos y superar sus divisiones.
En
la web --sólo en inglés-- ofrecen 10 proyectos, 10
ocasiones, 10 libros, 10 webs y otros materiales para
poder festejar este acontecimiento. La página está
ideada para compartir experiencias. Un forum recoge las
llamadas «mejores prácticas», es decir, experiencias que
hayan tenido éxito a nivel parroquial, familiar,
diocesano... como concursos, cenas o algún tipo concreto
de oración.
La
página también ofrece ocasiones durante el año para
reforzar la oración ecuménica como Pascua, Pentecostés,
el Día de los Difuntos o el Día Mundial contra el Sida.
Este año, el lema es «No ceséis de orar», y en la página
web se proponen varios libros y artículos sobre esta
temática. También hay una cronología en la que se
constata cómo el Papa León XIII en 1894 ya exhortó a la
celebración de una semana de unidad entre los
cristianos, que se realizaba entorno a Pentecostés.
La
semana, que inició por voluntad del padre Paul Wattson,
cofundador de la Sociedad del Atonement (que pasó a ser
católica en 1909 y hoy tiene el nombre de Frailes
Franciscanos del Atonement ( http://www.atonementfriars.org),
se trasladó a las fechas actuales, iniciando con el día
de la cátedra de Pedro y terminando en el día de la
conversión de san Pablo, es decir, del 18 al 25 de
enero. Fue el Papa Benedicto XV el que extendió la
práctica de esta semana a la Iglesia universal
"Limpieza religiosa en Irak": Hasta nueve coches bomba
contra iglesias en 4 días
Forumlibertas.com
Ayuda a la Iglesia Necesitada denuncia una estrategia
para "erradicar el cristianismo de las zonas clave
iraquíes" . En tan sólo cuatro días, entre el 6 y el 9
de enero, hasta nueve coches bomba estallaron contra
iglesias católicas en Irak. Ayuda a la Iglesia
Necesitada (AIN) denuncia una estrategia de "limpieza
religiosa" puesta en marcha por extremistas musulmanes
que busca "erradicar el cristianismo de las zonas clave
de Irak", como las ciudades de Bagdad, Mosul y Kirkuk.
El
pasado 9 de enero, tres coches bomba atentaron contra
iglesias de la ciudad iraquí de Kirkuk. Los ataques
tuvieron lugar tres días después de que otras seis
iglesias y conventos católicos fueran objetivo del mismo
tipo de atentados con coches bomba, según publicó ZENIT
el mismo día de los hechos. El arzobispo de Kirkuk,
monseñor Louis Sako, explicó a AIN que estos ataques
encierran un claro "mensaje político".
"Los ataques simultáneos contra iglesias cristianas en
Irak constituyen un esfuerzo de fundamentalistas
musulmanes para lograr una limpieza religiosa en el
país", coincidió John Pontifex, representante de la
organización internacional de AIN. La información,
facilitada por Aciprensa, se puede consultar también en
un vídeo colgado en You Tube por Aci TV.
Fuentes de la Iglesia en Irak, que permanecen anónimas
por razones de seguridad, indicaron a AIN que si bien
"los ataques sólo han causado que una persona resulte
herida" y que las bombas fueron colocadas "después de
que las personas salieran de las iglesias tras el
servicio del domingo", el tiempo de los ataques resulta
preocupante: "en la noche de Navidad para las
comunidades de las iglesias ortodoxas y en la Epifanía
para los católicos. Muchos bautizos se realizan ese
día".
"Expulsar a los cristianos" Estas mismas fuentes, señala
Pontifex, explicaron que "como parte de la incesante
división del país entre los distintos grupos musulmanes,
sunitas y chiitas, están buscando expulsar a los
cristianos de sus respectivas esferas de control".
Asimismo, un obispo de la Iglesia en Irak no
identificado por AIN, indicó que "la gente se había
vuelto optimista pero ahora se han dado cuenta que las
cosas no están muy claras. Todos estaban en shock, claro
está".
Este prelado comentó también que con estos ataques se
busca desalentar a los cristianos que pensaban retornar
a Bagdad y Mosul, así como alentar que se sigan yendo,
cosa que se sigue dando incluso desde antes de los
ataques. "Lo mejor que podemos hacer es estar con
nuestra gente. He estado con muchas familias en los
últimos días, tratando de alentarlos. Necesitamos además
el consuelo de las oraciones de todos los cristianos. A
través de ellas, podemos alentarnos unos a otros",
añadió el obispo.
Silencio informativo. Por su parte, Marie-Ange Siebrecht,
Jefa de Proyectos de AIN para Irak, declaró que "en
muchas de las noticias sobre Irak no escuchamos nada
sobre los cristianos. Los cristianos iraquíes pertenecen
a Irak. Son parte de una comunidad, viviendo codo a codo
con personas de otra fe. Sería un desastre que los
cristianos sean forzados a ser segregados y apartados de
aquellos que de la misma manera han vivido allí por
tanto tiempo".
AIN ayuda actualmente a los cristianos iraquíes,
especialmente a las decenas de miles que están en Siria,
alrededor de la capital, Damasco, Turquía, Jordania y en
el norte de Irak. Se calcula que más de la mitad de
cristianos iraquíes han dejado el país desde 2003 y que
casi todos los que estaban en Bagdad han tenido que
escapar de allí.
Kolvenbach se despide como Prepósito General de los
Jesuitas
La
Razón
Después de 24 años y cuatro meses al frente de una de
las congregaciones más influyentes y poderosas de la
Iglesia católica, Peter-Hans Kolvenbach ha dejado su
cargo de Prepósito General de la Compañía de Jesús. El
holandés presentó la pasada semana su renuncia, que fue
aceptada ayer por los 225 participantes en la 35
Congregación General que se celebra estos días en Roma.
En su despedida como máxima autoridad de los jesuitas,
Kolvenbach afirmó que pese a la «fragilidad creciente»
de la Compañía, ésta «tiene la capacidad de dialogar
apostólicamente con los desafíos del mundo moderno para
anunciarle la única Buena Noticia».
En
su discurso de despedida, el ya ex Superior de los
jesuitas volvió a hacer gala de su humor y dio gracias a
los delegados por «el modo tan elegante» que habían
escogido «para destituirme». Recuperando la seriedad,
agradeció luego «al Señor» porque pese a la
«desconcertante diversidad de personas y de culturas, de
aspiraciones y de obras, la unión de los espíritus y de
los corazones no nos ha faltado nunca». Finalmente,
Kolvenbach quiso unirse a la oración con la que el
fundador de la Compañía de Jesús, san Ignacio de Loyola,
terminaba sus cartas: «Quiera el Señor, por su infinita
y soberana bondad, dignarse concedernos su gracia
perfecta, para que sintamos siempre su santísima
voluntad y enteramente la cumplamos».
Los 225 participantes en la Congregación dedicaron una
cálida despedida al Prepósito saliente y en nombre de
todos, el moderador, el asturiano Valentín Menéndez, dio
las gracias a Kolvenbach por su trabajo en este último
cuarto de siglo. Menéndez destacó la labor del holandés
durante el «difícil momento» por el que pasó la Compañía
después de «la intervención Pontificia de 1981»,
refiriéndose a la decisión tomada por Juan Pablo II al
nombrar, sin consultar a los jesuitas, a dos delegados
que se hicieron cargo de la orden, debido a los
problemas de salud del entonces Prepósito, Pedro Arrupe.
Dos años después se celebró la 33 Congregación General,
en la que Kolvenbach fue elegido nuevo Superior de la
orden.
Menéndez también reconoció el «carisma de unidad que ha
representado» el holandés y su forma de gobierno en una
Compañía «cada vez más plural y multicultural». En este
contexto de «diversidad de culturas, maneras de sentir y
de pensar», Kolvenbah «ha sabido mantener la unión del
cuerpo» de la congregación «con la atención respetuosa a
todos».
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