catedral de pamplonaLa actual Catedral de Santa María la Real de Pamplona se levanta sobre un solar cargado de historia desde la fundación de la ciudad por Pompeyo Magno el año 74 a.C. Las excavaciones de la década de los 90 sacaron a la luz cimentaciones de la época romana, pero no hay seguridad sobre la existencia de templos cristianos, anteriores al que fue demolido en el año 924 por Abd-al -Rahman 111.

Sancho el Mayor lo levantó de nuevo entre 1004-1035. Durante el episcopado de Pedro de Roda fue demolido, de 1083 a 1097, para dar lugar a una Catedral románica, edificada entre 1100 y 1127 con un claustro terminado en 1137. Hacia 1280 se dio comienzo a la obra de un suntuoso claustro gótico que se terminó hacia 1375. Anejos a este claustro se edificaron por entonces la capilla Barbazgna, el refectorio y la cocina. En 1391 se derrumbó la Catedral románica quedando en pie únicamente la fachada y la cabecera. Casi de inmediato, en 1394, se comenzó la construcción del actual edificio gótico, prolongándose las obras, con diverso ritmo, durante todo el siglo XV, hasta 1501. El siglo XVIII terminó con la gran obra de levantamiento de la fachada: se derribó la vetusta románica y se construyó otra neoclásica, añadiendo además, por los pies, un tramo a la Catedral, todo ello entre 1783-1803.

Visita guiada a la Catedral de Pamplona

Breve recorrido artístico por la Catedral de Santa María la Real de Pamplona.

Los exteriores
El templo gótico queda eclipsado por delante con la gran fachada neoclásica. Los exteriores góticos, bien severos, solo se adivinan desde la Plaza de San José, la ronda Barbazana o el interior del Arcedianato. La fachada occidental fue diseñada por Ventura Rodríguez en 1783 y es un soberbio ejemplar del estilo neoclásico. Catedral de PamplonaSe abre en el centro un pórtico con frontis tetrástilo de columnas pareadas con capiteles corintios, rematado por frontón decorado con el escudo del cabildo. Las terrazas del centro y las torres en los extremos, completan un conjunto severo y grandioso. La torre del norte alberga la campana María, de doce toneladas, la mayor de España en uso. El constructor de la fachada, costeada por el Cabildo, fue Santos A. Ochandategui.

El interior configura un templo gótico con planta de cruz latina, de tres naves, más otras dos de capillas, siendo la central la más alta, y girola en la cabecera. El edificio ostenta una completa unidad de estilo, con sencillas bóvedas de crucería, complicadas con terceletes sólo sobre el crucero y ábside. La restauración última ha puesto a la luz una rica ornamentación policroma en torno a las claves, realizada en el siglo XV.

El exorno de la catedral ha sufrido muchos cambios a lo largo de los siglos. En la actualidad, un recorrido nos muestra lo siguiente: empezando por los pies del templo y por el lado del evangelio o del norte, se ve ante todo, la pila bautismal de jaspe, del siglo XIX, con una tabla del bautismo de Cristo, del S. XVI. La Capilla de San Juan Bautista, donde funcionaba la parroquia de la catedral, alberga ahora el crucifijo de Ancheta, obra maestra del Mausoleo real con las estatuas yacentes de los Reyes de Navarra, Carlos III el Noble y Leonor de TrastamaraRenacimiento español, de 1577. El retablo, de los escultores Juan de la Hera y Gaspár Ramos, es de 1610, con policromía de Fermín de Huarte y Sebastián de Zárate en 1617 y representa escenas de la vida del santo Precursor. La siguiente, antigua capilla de Santa Cristina, muestra ahora un retablo realizado en torno a 1500 con una talla gótica de Crucificado y tablas representando personajes del Antiguo Testamento con sus profecías. Sigue la capilla de San José con un retablo barroco, de 1685, pero conservando las imágenes de otro anterior de 1570. La última de este lado, antigua capilla de San Martín, guarda un retablo barroco, de 1642, con otro pequeño en su centro, italiano del siglo XVI, de cuadritos pintados sobre cobre con multitud de reliquias.

Santa María la Real. S. XIILa urna de la parte inferior es de 1731, como otras tres de otros retablos, que guardan reliquias de mártires. Desplazándose desde aquí a la nave central, puede admirarse el mausoleo real con las estatuas yacentes de los Reyes de Navarra, Carlos III el Noble y Leonor de Trastamara, su esposa. Obra señera de la escultura europea del siglo XV, fue realizada entre 1413-1419 por Jehan Lome de Tournai y colaboradores. Son especialmente notables las figuras de los implorantes, ejecutadas en alabastro como el resto de la escultura. Cierra el presbiterio y coro una reja gótica, forjada en 1517 por Guillermo de Evernat, una de las primeras de España en su estilo. Su diseño y ejecucion con su abundante escultura, son de un gusto exquisito. En el presbiterio, bajo un baldaquino neogótico, preside la imagen de Santa María la Real, bello ejemplar de la escultura románica. Tallada en madera, fue recubierto de plata ya en el mismo.siglo XII; el Niño se rehizo en el siglo XVII y la silla en el XVIII. La sillería coral renacentista, ejecutada entre 1531-1541, es obra de los mejores escultores de la zona: Esteban de Obray, Guillén de Holanda, Juan de Beauvais y otros.

Crucero norte
Sobre el muro occidental se ven dos tallas del siglo XVII, de San Ignacio de Lovola y San Francisco Javier. Frente a ellas, el retablo de San Jerónimo, de 1683, con las imágenes de San Francisco ‘ Javier y San Fernando y arriba, san Francisco de Asís, franqueado de San Fermín y San Saturnino. Por encima de la puerta se sitúa el organo, el mayor de Navarra.

Mausoleo real con las estatuas yacentes de los Reyes de Navarra, Carlos III el Noble y Leonor de TrastamaraGirola
Avanzando por ella, queda a la izquierda la capilla del Santísimo, costeada en el siglo XVII por el obispo Sandoval: el retablo ostenta un lienzo de San Benito, atribuido a Ricci. Sigue el retablo de San Agustín, de 1642. Después de la puerta de la sacristía de Beneficiados, con tracerías del siglo XV, hay dos retablos de 1713. El primero, de Santa Bárbara, alberga el Cristo de los Capellanes, del siglo XVII. El segundo está dedicado a San Fermín. Entre ambos retablos, dos grandes cuadros de 1839, que se encargaron a Juan Gálvez para el trascoro. Representan la última Cena y la Oración en el huerto. Por una puerta, de finales del siglo XV, se entra a la Sacristia mayor o de Canónigos. Fue edificada gracias al mecenazgo del Obispo Zapata en 1599. Su actual decoración en estilo barroco-rococó se llevó a cabo en el siglo XVIII gracias a la generosidad del canónigo D. Fermín de Jaúregui.

La obra artística de pinturas y dorados se debe a Pedro de Rada y se ejecutó entre 1760-1770. El mobiliario completa el conjunto barroco: cajonería, armarios, consolas, reloj, espejos, lavabo y demás detalles revisten un espléndido recinto sobre planta de T, que se continúa con dos capillas y la sala capitular. Los cuadros son lienzos y cobres y sus temas, las vidas de Cristo y de la Virgen, y algunos santos y santas. De nuevo en la girola, sigue el retablo llamado de Caparroso, fechado en 1507. Ocupa el centro el grupo de Santo Tomás y el resto, tablas con escenas de la vida de la Virgen y de la pasión de Cristo. A su lado, el retablito de La Piedad, obra de Bidarte y Claver en 1600.

Crucero sur
Aquí se colocó la reja renacentista que cerraba el coro, forjada hacia 1540. El retablo de San Gregorio es gemelo del de San jerónimo. Acompañan al titular, San Sebastián y San Antonio Abad. En el piso superior, San Agustín con Santa Mónica y otra Santa. Sobre el muro del fondo, el lienzo de San Blas del siglo XIX.

Delante del paso claustro, se adosa a un pilar la Virgen de las Buenas Nuevas, talla del siglo XV en piedra. Por encima de la puertita de acceso al sobreclaustro, se encajó una lápida sesulcral con escultura, del siglo XIV. El enorme cuadro San Cristóbal es obra de Pedro de Rada en 1773.