Día séptimo

Día séptimo: Dar testimonio por la esperanza y la caridad
“¿Por que os asustáis y por qué dudáis tanto en vuestro interior?”
(Lc 24,38)
Jb 19, 23-27 Yo mismo lo contemplaré
Sal 63 (62) Mi alma tiene sed de Dios
Hch 3, 1-10 Te daré lo que poseo
Lc 24, 36-40 Los discípulos estaban sorprendidos y muy asustados

Comentario

En su curso de vida y fe, todos los cristianos atraviesan momentos de duda. Cuando no llegan a reconocer la presencia de Cristo resucitado, el encuentro entre ellos puede a veces reforzar estas dudas más bien que reducirlas.

Los cristianos tienen el reto de seguir creyendo que, si no ven ni sienten la presencia de Dios, Dios está con ellos. Las virtudes de la fe, la esperanza y la caridad les dan poder testimoniar que con la fe, pueden ir más allá de sus propias capacidades.

El personaje de Job nos ofrece el ejemplo del que tiene de afrontar duras tribulaciones y pruebas y que pide tener un apretado debate con Dios. A pesar de todo, en la fe y la esperanza estaba convencido de que Dios permanecería con él. Encontramos esta confianza y esta convicción en las acciones de Pedro y Juan durante el relato del minusválido que es relatado en los Hechos. Su fe en el nombre de Jesús les permite dar un poderoso testimonio delante de todas las personas presentes.

El salmo de hoy es una oración que refleja nuestra profunda aspiración en el amor inquebrantable de Dios.

Nuestro encuentro durante esta Semana de oración por la unidad de los cristianos ofrece a nuestras comunidades la posibilidad de crecer juntos en la fe, la esperanza y el amor. Damos prueba del amor inquebrantable de Dios para todos los seres humanos y de su fidelidad hacia la Iglesia una que estamos llamados a ser.

Cuanto más testimonio demos juntos, mucho mas fuerte será nuestro mensaje.

Oración

Dios de la esperanza, haznos descubrir el proyecto que tienes para tu Iglesia y haz que superemos nuestras dudas. Refuerza nuestra fe en tu presencia para que todos los que profesen su fe en ti puedan celebrarte juntos en espíritu y en verdad. Te pedimos especialmente por todos los que dudan actualmente o cuya vida se obscurece por el peligro o el miedo. Permanece con ellos y dales tu presencia que es consolación.

Cuestiones para la reflexión

1. ¿Cómo afrontamos nuestros propios miedos y dudas?

2. ¿En qué medida nuestro comportamiento puede ser fuente de temor o ansiedad para otros?

3. ¿En qué circunstancias afrontamos nuestros propios miedos y dudas y damos testimonio de fe en Cristo superando estas dificultades?

4. ¿Cómo las comunidades cristianas pueden fomentar unas y otras la fe y la esperanza?