Saludo y oración en la Capilla de Santa Ana,

Saludo

Alteza, excelentísimo Señor,

Si el Altar es el centro litúrgico de la Catedral, esta Capilla de Sta. Ana es el rincón de los sentimientos y de los afectos más íntimos de los católicos tudelanos. Aquí vienen a rezar en cualquier momento de necesidad, aquí encuentran consuelo y fortaleza para soportar las penalidades, grandes o pequeñas, de la vida, y renuevan la alegría y la esperanza necesarias para construir entre todos la frágil y hermosa convivencia de cada día.

Sed bienvenidos en este lugar santo y entrañable. Es para mí un honor y una alegría daros la bienvenida en nombre de los católicos tudelanos. Visitando la Catedral, recorriendo ese itinerario de siglos resumido en la selecta exposición que habéis podido contemplar, habéis entrado en lo más íntimo de nuestra Ciudad, os habéis asomado al horizonte de su historia. Ahora, en la Capilla de Sta. Ana estáis tocando las raíces más hondas y más sensibles de la piedad popular, del patrimonio espiritual y del alma religiosa de los cristianos y vecinos de Tudela. Santa Ana es la Patrona de Tudela, y es la Madre, casi más la “abuela” de los tudelanos. Esta es su peculiar manera, entrañable y certera, de sentirse miembros de la familia de Jesús, de la familia de Dios que es la Iglesia.

Vuestra presencia nos honra y fortalece nuestras convicciones y nuestros afectos. Aquí, en la Catedral celebramos nuestras fiestas más importantes, aquí escuchamos la palabra de Dios y alimentamos nuestra fe, aquí manifestamos y fortalecemos nuestra identidad cristiana y la voluntad de ser fieles a la fe de nuestros padres.

Por eso ningún otro lugar mejor para agradeceros de corazón vuestra presencia, ningún otro momento más oportuno para pedir la bendición de Dios, por la mediación de Sta. Ana para vuestras Altezas y vuestros hijos, ninguna oportunidad más propicia para elevar juntos una oración por sus Majestades los Reyes, Don Juan Carlos y Doña Sofía, por los Príncipes Don Felipe y Doña Leticia y por toda la Familia Real.

Oración

Oh Dios y Padre nuestro, que diriges con infinita sabiduría y amor misericordioso la vida de las naciones y de los pueblos, reunidos en torno a la memoria de Sta. Ana, Madre de la Virgen María y abuela de tu Hijo Jesucristo, te pedimos confiadamente que bendigas a Navarra y a España entera con los dones de una fe firme y segura, de una caridad efectiva y generosa, de una convivencia pacífica. Bendice especialmente a S.M. el Rey don Juan Carlos I, y a la Reina doña Sofia, y a toda la Familia Real. Ayúdales a cumplir la misión que han recibido en favor de la unidad, la paz y la prosperidad. Concédenos Señor que, guiados por los dones de la sabiduría y del buen consejo, seamos capaces de armonizar la defensa de la unidad y el respeto a las legítimas diferencias, la fidelidad a nuestra identidad espiritual y el auténtico progreso material y espiritual, para que podamos recorrer con serenidad y firmeza los caminos de la historia con la ayuda poderosa y segura de tu Gracia. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, Amén.