Tú eres Pedro

En las Iglesias de España dedicamos un recuerdo especial al Papa en el domingo más cercano a la fiesta de San Pedro y San Pablo. Este año será el domingo día 1º de julio. En las parroquias y templos de Navarra habrá oraciones especiales por el Papa, por su ministerio y sus intenciones, y haremos una colecta para colaborar con las ayudas que el Papa envía continuamente a los más necesitados del mundo.

En estos tiempos los cristianos necesitamos tener una idea clara de la función de Pedro y de sus sucesores en la constitución de la Iglesia y en nuestra vida personal de fe. El Obispo de Roma es el sucesor de Pedro, el Apóstol a quien Jesús eligió para ser el apoyo firme de la fe y de la vida religiosa de sus discípulos. “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mt 16, 18-19). “He rezado por ti para que tu fe no desfallezca. Cuando estés fuerte confirma a tus hermanos” (Lc 22, 31) “Si me quieres cuida de mi rebaño” (Cf Jn 21, 17). Los Apóstoles reconocieron a Pedro la función de la presidencia de todos ellos. Cuando Jesús subió al Cielo, Pedro presidía la vida y las actividades de los Doce.

En la tarea de anunciar el evangelio, Pedro pasó de Jerusalén a Antioquia, en Asia Menor, y luego de Antioquia a Roma. Roma era el centro del mundo conocido. Situarse en Roma era una manera de manifestar la universalidad del evangelio de Jesús y de impulsar la difusión de la fe cristiana por toda la amplitud del mundo.

Hay testimonios muy antiguos de que los Obispos de todo el mundo se sentían vinculados a la tradición cristiana de Roma. La huella de Pedro ha dado a la Iglesia de Roma ese papel de ser referencia para todas las demás Iglesias, garantía de la autenticidad y de la unidad católica de la fe y de la vida de todos los cristianos.

Ahora, para creer en Jesucristo de verdad y ajustar nuestra vida a las enseñanzas de su evangelio, no basta con creer cada uno a su manera. Hay que creer con la fe de los Apóstoles, la única que descansa directamente en la palabra y en vida de Jesús. La comunión con el sucesor de Pedro, la unión espiritual con la fe de la Iglesia universal, expresada por el magisterio del Papa, garantiza la autenticidad de nuestra fe personal y el contacto real de nuestra vida personal con la vida y el espíritu de Jesús resucitado. El ministerio del Papa es un servicio a la unidad de la Iglesia y a la autenticidad de la fe personal de todos los cristianos católicos. Sólo juntos podemos estar de verdad con Cristo, que es el Señor de todos.

Con su magisterio el Papa nos ayuda a ver con claridad lo que tenemos que pensar sobre las cuestiones de nuestro mundo, y nos garantiza la posibilidad de vivir hoy como verdaderos discípulos de Jesús, unidos a El en la tradición y la comunidad de su Iglesia. Gracias a este ministerio, hoy, por medio de la Iglesia, Cristo es el verdadero pastor y guardián de nuestras almas, al que seguimos de cerca, con fidelidad, amor y alegría.

Hoy, el Papa Benedicto XVI ejerce esta función de ser el punto de referencia de todos los cristianos católicos, él anuncia con autoridad y sencillez el evangelio de Jesús al mundo entero. El cuenta con la ayuda de Jesús para fortalecer la fe de los cristianos y para hacer brillar el camino de la verdad y de la salvación en nuestro mundo. Anuncia y explica el evangelio de Jesús, relacionándolo con las cuestiones más vivas de nuestro mundo, con extraordinaria sencillez y firmeza. A la vez, en sus formas y en sus gestos se muestra extraordinariamente humano, amable, respetuoso, acogedor.

Los católicos navarros queremos acoger y apoyar el ministerio del Papa en nombre de Cristo y para el bien del mundo. Por eso : 1) Oramos por el Papa y por sus intenciones. 2) Participamos en la colecta del domingo día 1 de julio para colaborar con el Papa en favor de los más pobres de la tierra. 3) Tratamos de conocer los escritos y las exhortaciones del Papa para fortalecer en la fe y crecer en nuestra vida cristiana. Que el Señor bendiga a nuestro Papa y nos bendiga a todos en la unidad y la comunión de la Iglesia apostólica y católica.

 

+ Fernando Sebastián Aguilar,

Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela