Entrevista sobre el Sínodo de Obispos

Entrevista a Mons. Francisco Pérez González, Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela y Director de Obras Misionales en España, con motivo del Sínodo de Obispos de Octubre de 2008. Una entrevista de Juan Suárez-Lledó


1-De cara al próximo Sínodo (octubre) sobre Sagrada Escritura, ¿qué se espera? ¿Qué se pretende?

Respuesta: “Tal vez una de las preocupaciones que tiene el Papa Benedicto XVI es la evangelización que hoy necesita toda la sociedad. El ser humano está sediento de Dios y espera que la Iglesia transmita, como siempre, las verdades que no pasan. En la sociedad se necesita una gran “cura de Evangelio” pues las propuestas humanas no han dado el fruto que se esperaba. El relativismo es un veneno que destruye la trascendencia y la esperanza. Sólo la Palabra de Dios puede curar los males que afligen a la sociedad. Este Sínodo ha de mostrar que la Palabra de Dios nos hace ser libres y auténticos”.

2-¿Debemos los cristianos, los católicos, leer más la Biblia e intentar conocerla mejor?

Respuesta: “San Juan Crisóstomo contaba que mujeres y hombres del pueblo fiel llevaban, atado al cuello, un pequeño libro de los Evangelios de tal forma que siempre lo tenían consigo. Era tal la importancia que se daba a la Palabra de Dios que no se podía prescindir de ella. Y San Jerónimo, gran conocedor de la Sagrada Escritura, decía que San Antonio en el desierto con la lectura asidua y con prolongada meditación había hecho de su corazón la biblioteca de Cristo. Un cristiano auténtico pone en el centro de su actuar la voz de Dios y su Palabra. La Palabra de Dios es “viva y eficaz” (Hb 4, 12). Es necesario leer, meditar y practicar la Sagrada Escritura si queremos ser cristianos de verdad”.

3-¿Es la Biblia un libro actual?

Respuesta: “Siempre será actual y moderna la Biblia porque sus palabras trascienden hasta la eternidad. Es el libro más leído y el más ansiado por los que buscan dar respuestas a su existencia. El mundo no se entiende sin la Biblia y ella misma no se entendería sin lo creado y sin el ser humano, obra maestra de Dios”.

4-¿Por qué pone el Papa Benedicto XVI hoy tanto énfasis en la Biblia?

Respuesta: “Porque la Iglesia ha nacido de la Palabra que es Cristo vivo y presente y en ella la Iglesia se sustenta y da luz. Hay en ella tanta eficacia y fuerza que da vigor a la Iglesia y para los hijos de la Iglesia la Palabra da fuerza a su fe, alimenta el alma y es surtidor puro y permanente de vida espiritual. El Papa Benedicto XVI sabe que la sociedad necesita esta Palabra que da vida y por ello nos invita constantemente a beber de esta fuente”.

5-¿Son actuales los libros que hablan de Jesús? ¿Qué interés tienen?

Respuesta: “Hay muchas ‘Vidas de Jesús’ y ciertamente que pueden ayudar a acercarnos más a él. Pero transmitir la experiencia de un Hijo de Dios hecho hombre tal y como nos muestran los Evangelios exige muchas horas de profunda oración. A Cristo no se le puede presentar como si se tratara de un personaje excepcional. Lo más importante es seguir las huellas de sus discípulos que profesaron: ‘Tú eres el Hijo de Dios vivo’. Cuando se anuncia este Cristo que ha padecido, muerto y resucitado se presenta al auténtico, pues de lo contrario ‘vana sería’ nuestra fe. La historia de Jesús se ha hecho historia en las historias de todo el género humano. Es el único Salvador de la humanidad. Esto es lo que nos fascina y admira”.

6-¿Puede el mensaje de la Biblia ser entendido por las demás culturas?

Respuesta: “Tenemos las experiencias de los misioneros que se han hecho presente en diversas y distintas culturas. No conozco a nadie que haya tenido que volverse por considerarlo como algo extraño, al contrario todos entienden el lenguaje de la Palabra de Dios que es un idioma de amor (de solidaridad, de fraternidad y de dignidad humana) y este modo de hablar lo comprenden todos. La Biblia es universal y por ello vale para todas las culturas. Quien hace vida de las enseñanzas de la Biblia se convierte en una persona universal”.

7-¿Qué importancia tiene la Biblia para un cristiano-católico? ¿Y para un no cristiano?

Respuesta: “La importancia de la Biblia es de primer grado para un cristiano y más si es católico. Sin la Palabra de Dios el cristiano se encontraría indefenso y al mismo tiempo perdería su propia identidad. El idioma que habla el cristiano es el de la Biblia. Para un no cristiano creo que la Biblia es un interrogante y hay muchos que recurren a ella ya no sólo por lo que de literario pueda darse sino por las enseñanzas que ella entraña”.

8-¿Cómo valora la actual situación de la familia en España? ¿Considera ha “madurado” esta institución? ¿Está lo suficientemente valorada esta institución en nuestro país? ¿En Europa?

Respuesta: “La familia está pasando por un trance muy delicado. La identidad de la familia no la debemos perder y aquí tienen mucho que trabajar las ‘familias cristianas’. En España hay unas raíces muy fuertes en lo que se refiere a la valoración de la familia pero las tormentas mediáticas, ideológicas y la orquesta de una concepción errónea de la familia está provocando una desconfianza a la institución familiar. Creo que conviene movilizarse con el testimonio y con la defensa de lo que es la familia. Una sociedad devaluada es una sociedad donde la familia ha perdido su identidad. El cuerpo está sano si existen las células y si éstas se desintegran el mismo cuerpo se deteriora y fenece. Lo mismo en la sociedad si la familia falla la sociedad se arroja por un precipicio mortal con consecuencias muy dramáticas”.

9-¿Cuál cree que sería el mejor modo de llevar el mensaje de Jesucristo o el Cristianismo a los jóvenes europeos? ¿Y a los españoles?

Respuesta: “Los jóvenes se sienten atraídos por personas que creen lo que viven. Tenemos a San Agustín que viendo la forma de vivir la fe de unos amigos suyos, él sintió seguir los mismos pasos que ellos vivían de tal forma que pronunció aquella frase que ya se ha hecho famosa: “Si istis ¿cur non ego?”(Si estos lo hacen ¿por qué yo no?). A los jóvenes les hemos de llevar a Jesucristo; si nos ven a nosotros enamorados de él y nuestro testimonio es gozoso, ellos se sentirán atraídos, no tengamos miedo de mostrarles que somos felices. Esto vale para todos. La ‘nueva evangelización’ o está anclada en este amor a Cristo o de lo contrario se convertirá en una teoría más. Pablo VI decía que el hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, o si escucha a los que enseñan es porque dan testimonio. La vida de la Palabra corresponde a una vida profundamente sacramental, es decir, a una íntima unión con Jesucristo. Hoy son decisivos los signos de la santidad”.

10-¿Cómo lograr que aumente la práctica de la religión-Fe en los jóvenes españoles? ¿Y europeos? ¿Quién puede fortalecer ésa Fe o práctica?

Respuesta: “Sin la oración no resplandece la fe. Sólo desde el amor a Cristo y obedientes a su Palabra se puede vivir como cristianos”

11-¿Nos puede decir algo del “Compendio”?

Respuesta: “El Compendio del Catecismo es muy importante pues es la guía de ruta de los que creen en Cristo y su Iglesia. Hemos de promoverlo mucho entre nosotros e incluso ofertarlo a los que puedan tener inquietudes religiosas sean de la condición que sean. Los catequistas de forma especial han de tener la Biblia y el Catecismo juntos. Toda la enseñanza de la Iglesia se basa en los dos libros”.

12-¿Qué retos tienen los católicos de hoy en Europa a la hora de transmitir la fe a sus hijos, amigos…? ¿ Es como en otras épocas?

Respuesta: “La sociedad está sedienta de felicidad, fraternidad y paz. Por otra parte se encuentra amenazada por el materialismo, el hedonismo y el pansexualismo que erosionan la experiencia espiritual. En este ambiente se hallan los católicos los cuales han de ser transmisores de los valores esenciales del Evangelio que son como medicina que restauran a la persona humana. Es importante la labor de los padres en el cuidado de sus hijos a los que educan y forman en la fe, sabiendo que a veces les resulta difícil por los obstáculos que les hace vadear contra corriente. La Palabra de Dios y la fe nunca pasan de moda”.

13-¿Qué puede hacer la Iglesia para presentar de modo más atractivo y asequible la Persona y el mensaje de Jesucristo, el Cristianismo?

Respuesta: “Ser fiel a lo que Cristo le ha encomendado y transmitir con sencillez y sin fisuras a Cristo. Que sea una propuesta clara y sincera. Esto atrae. Lo veíamos en el Papa Juan Pablo II que atraía a los jóvenes porque les hablaba con claridad y con convicción”.

14-¿Qué sentido tiene el Magisterio? ¿Hasta qué punto se respeta la libertad del teólogo?

Respuesta: “El carisma del Magisterio nadie lo puede suplantar. Jesucristo fue quien dio tal autoridad a Pedro y los Apóstoles y posteriormente a sus sucesores. El teólogo tiene como carisma ponerse al servicio y ayudar al Magisterio del Papa y de los Obispos, pero en el momento que quisiera suplantar o ponerse por encima del Magisterio se saldría de su propia función y haría un mal servicio a la teología, a la Iglesia y a la sociedad”.

15-¿Cómo valora estos años de Pontificado de Benedicto XVI? ¿Qué nos puede decir de su libro “Jesús de Nazaret”?

Respuesta: “Creo que Juan Pablo II y Benedicto XVI se complementan. Basta constatar los peregrinos que van a visitar la tumba de Juan Pablo II (diariamente más de 20.000 personas) y los que acuden a la Plaza de San Pedro en el Vaticano para oír al Papa Benedicto XVI. Esto indica que la fuerza del Espíritu Santo sigue actuando en medio de su Iglesia. Benedicto XVI atrae con sus reflexiones y profundas meditaciones que las hace asequibles para todos. Me ha alegrado que el libro sobre Jesús de Nazaret haya tenido tantos lectores y de modo especial personas alejadas de la Iglesia; estoy seguro que está haciendo mucho bien”.