Cartas Pastorales
Jornada para la Vida Consagrada
La frase “Ven y sígueme” escogida para centrar el mensaje de la jornada de este año encierra en su brevedad los aspectos más esenciales que definen la vida consagrada: Llamada, seguimiento y misión. Así reza el lema de la “Jornada para la Vida consagrada” de este año 2012.
Una carta desde la esperanza
La Virgen María es Madre de la unidad. Ella, obediente, humilde y fiel, Reina de la paz acompaña a la Iglesia en el camino de la unidad. Con ella estaremos unidos en oración pidiendo un nuevo Pentecostés para que el Espíritu Santo nos conceda la unidad.
Con los niños de América… hablamos de Jesús
Todos los años a finales de enero celebramos la Jornada de la Infancia Misionera. Esta jornada nace de La Obra Pontifica de la Santa Infancia que fundó Mons. Forbin Janson (Francia, 1843) y que el papa Pío XII hizo universal (1950).
Salir al encuentro y abrir las puertas
En la Jornada Mundial de las Migraciones, quiero unir mi palabra a la del Papa y Obispos españoles para manifestar el compromiso de que la Iglesia de Navarra siga al lado de los inmigrantes, prestándoles un apoyo leal y ayudándoles a integrarse entre nosotros.
“El Amor es el Mensaje de la Navidad”
Hay que estar muy atentos, para que los reclamos de la publicidad, la propaganda fácil y deslumbrante del consumo, no [...Leer más]
Felices y santas fiestas de Navidad
Al llegar las Fiestas de Navidad, deseo enviar a todos los diocesanos un saludo entrañable de felicitación y sincera fraternidad. [...Leer más]
Carta abierta desde la esperanza: Las lágrimas del rostro de la Iglesia
Si el “Dios manifestado en carne” (1Tm 3, 16) lloró; si “Jesús lloró” por su amigo Lázaro (Jn 11,35) y [...Leer más]
El acompañamiento espiritual, camino para encontrar la misericordia divina
El Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, Monseñor Francisco Pérez, ha querido establecer como objetivo pastoral para nuestra diócesis el crecimiento espiritual de los fieles, que se fudamenta en tres pilares: la adoración, la confesión y el acompañamiento espiritual.
¿Cómo mantiene esa disponibilidad para atender a tantas cosas? ¿Tiene tiempo para rezar?
Tengo tiempo para rezar, como lo tengo también para comer o para dormir. No puedo pasar un día sin estar un buen rato cara a cara con Dios, además de celebrar la Eucaristía, el rezo de la Liturgia de las Horas, la visita a Jesucristo en el Sagrario y el rezo del Santo Rosario.
¿Alargar la vida excesivamente con medios supersofisticados es también lícito?
La Iglesia ha defendido siempre la vida. Y nadie tiene potestad de usar la vida a su antojo. La razón fundamental: la vida depende y es pertenencia de Dios.













