La Adoración Eucarística Perpetua:

Queridos diocesanos:

Como ya dije al comienzo de mi “toma de posesión” de la Diócesis, deseo que en la ciudad de Pamplona haya un templo dedicado a la Adoración Eucarística Perpetua, de día y de noche, a fin de que se ejercite la adoración a Dios, que es tan necesaria en nuestra época y en nuestros tiempos tan faltos de profundo sentido religioso. La misma experiencia personal, familiar y social nos lo está demandando. Por ello ya hemos escogido un lugar que es muy céntrico y que está bien situado para conseguir este gran fin, que es el gustar y saborear el amor de Dios en adoración a la Eucaristía: es la Basílica de San Ignacio, junto al templo de los PP. Redentoristas.

Estoy muy contento de la respuesta que se está dando y espero que se puedan cubrir todos los horarios. Los navarros tienen un corazón muy noble y unos sentimientos muy en coherencia con la vida cristiana. No permitamos que esto se pierda y para ello nos va a servir mucho este lugar de adoración a Cristo, el único Salvador del género humano.

Deseo que sea un Oasis de paz, de amor y de vocación, para que recemos y pidamos al Señor por estas tres intenciones fundamentalmente:

Una permanente súplica para que reine la paz en todos los ámbitos de la sociedad

Para que la fraternidad-unidad crezca con mayor intensidad entre todos y

Para que muchos jóvenes descubran la vocación al sacerdocio, a la vida consagrada o al santo matrimonio.

Espero que para el día del Corpus Christi podamos inaugurar la Adoración Eucarística Perpetua en Pamplona. Que este tiempo de Pascua nos ayude a seguir recreando entre nosotros el gozo de alabar, adorar y amar a Dios.

Con mi bendición.

+ Francisco Pérez González,

Arzobispo de Pamplona-Tudela