Sobre la visita pastoral

He sabido que tiene previsto comenzar la Visita Pastoral. Nos han dicho los párrocos que comenzará, a mediados de noviembre, por la zona de la Ribera y la primera parroquia será una de Tudela. Podremos hacerle partícipe de nuestras inquietudes, alegrías, gozos y sufrimientos que nos embargan. Pero me pregunto ¿qué sentido tiene la Visita Pastoral? ¿Por qué se le denomina así?

La Visita Pastoral que iniciaré en la Diócesis, después de los tres años que llevo en ella, es muy importante puesto que me debo a todos y de modo especial a aquellos que profesan la fe católica y a aquellos que desean acercarse a la Iglesia. Esto significa que debo visitar a las comunidades cristianas para confirmarlas en la fe, animarlas en la esperanza y alentarlas para mejor vivir la caridad. Mi deber es estar al lado de los que caminamos unidos en la misma fe en Jesucristo y ayudar a todos para que seamos agradecidos por el mejor de los regalos que hemos recibido: la salvación en Cristo.
El sentido de la Visita Pastoral nos lo explica muy bien la historia de la Iglesia al afirmar que es uno de los modos más singulares, por los que el Obispo cultiva el encuentro personal con los sacerdotes y con los fieles del Pueblo de Dios, a él encomendado, para que los conozca y dirija, los exhorte a una vida de fe y de práctica cristiana y vea en primera persona las realidades de su Diócesis.
Se denomina Visita Pastoral porque el Obispo va como representante de Jesucristo (es el vicario de Cristo en la Diócesis) y de ahí que sea el que preside desde la caridad a toda la comunidad cristiana-eclesial de la Diócesis, que anuncia con su palabra el evangelio y enseña el mensaje que en él se contiene y además tiene la misión de ayudar a crecer en el conocimiento del Catecismo, en la vivencia de los sacramentos, en el amor a los pobres y necesitados procurando que todo el Pueblo de Dios avance en la santidad. La palabra “pastoral” significa que el Obispo que realiza tal visita lo hace en nombre del Buen Pastor que es Jesucristo: la visita del Pastor.
Es un momento muy importante para la Diócesis puesto que el Obispo debe ejercer, de la mejor forma posible, la misión encomendada por Jesucristo: cuidar, enseñar y santificar al Pueblo de Dios. También es un momento importante para todos puesto que de esta manera se le puede conocer más de cerca: hablando personalmente con él, abriendo las casas para que visite a los enfermos, invitándole a los Centros Docentes para mantener una relación directa con los alumnos que estudian religión, conociendo a los que trabajan en las empresas, conviviendo con los agentes de pastoral y catequistas los trabajos que implican el anuncio del evangelio, compartiendo con los movimientos apostólicos y con aquellos que, aún no creyendo, deseen mantener un diálogo sincero y amigable. Confío que, con la ayuda de Dios y el estímulo y la oración de todos, este encuentro mutuo nos ayude para vivificar la vida cristiana.
De este modo la Visita Pastoral será un acontecimiento de gracia, no un momento frío de pura formalidad o de mera administración. Gozaremos de la presencia de Jesucristo entre nosotros si estamos unidos en su nombre y valoraremos la grandeza y belleza de lo que es la vida de fe. Viviremos los unos por los otros, en la caridad mutua, que es lo que distingue al auténtico discípulo de Jesucristo. Analizaremos nuestra realidad poniendo el acento en la vida evangélica que nos ha de caracterizar y nos daremos ánimos para seguir construyendo el reino de Dios.