El euskera en la vida de la diócesis

Desde mi llegada a Navarra, he ido constatando con gozo la fidelidad de sus habitantes a las raíces religiosas, históricas y culturales de ésta, nuestra tierra.

La Iglesia católica está vinculada al destino de los navarros desde los albores de nuestra memoria. La fe en Cristo ha iluminado nuestra vida y le ha dotado de una hondura y una esperanza que, hoy, seguimos encarnando y queremos llevar a las nuevas generaciones.

Es mi deseo que la voz de Cristo, universal y concreta, se escuche con fuerza en nuestra tierra. Es preciso que nadie sienta el Evangelio como ajeno a su identidad. La Iglesia es, y promueve, un permanente Pentecostés, en el que toda lengua proclama la alabanza del Señor. Por eso, en castellano y en euskera, es preciso anunciar “Kristo bizi da: Cristo vive”.

A mi llegada a la Diócesis, confirmé la doctrina de mis predecesores con respecto del uso y aprecio del vascuence en la vida eclesial. Hoy, quiero refrendar aquello y volver a recordar a todos la responsabilidad común de ser iglesia verdaderamente católica, universal y, a la vez, encarnada en su lugar y tiempo.

Deseo que nuestra ancestral lengua siga teniendo su presencia adecuada allí donde ya, de forma natural, se usa como vehículo ordinario. Y, junto con ello, quiero que allí donde la presencia del euskera es una realidad, reciba por parte de los sacerdotes y agentes de pastoral una adecuada atención. Es creciente la realidad de quienes requieren ser atendidos en los sacramentos, en la catequesis y en la vida eclesial en general. Son muchos los niños y jóvenes que estudian en modelos bilingües. No podemos quedar al margen de esta nueva realidad social; también, ahí, es preciso un anuncio explícito y esperanzado del Evangelio.

A lo largo de estos años, se ha hecho un gran esfuerzo para que la asignatura de religión se imparta con calidad en euskera. Por mi parte, he impulsado el Secretariado de la Pastoral en Euskera, dirigido por el Vicario Episcopal Territorial de la Zona de Mendialde. Este grupo de trabajo, desde hace años, se encarga de las traducciones, convocatorias, materiales…. para animar nuestra pastoral. Por todo ello, os exhorto y animo a que: Delegaciones y Secretariados utilicéis el euskera en las convocatorias diocesanas. En las parroquias, se atienda a las demandas en la liturgia y en los sacramentos y se viva en una clave de evangelización esta realidad. Se promocione y se anime la clase de religión en euskera. Secundéis las iniciativas del Secretario de Pastoral en Euskera, y os sirváis de los materiales que elaboran.

Que Dios nuestro Señor nos aliente con su Espíritu para que todos vivamos el mensaje de Jesucristo, y para que la Iglesia, maestra en humanidad, sea la Madre de todos.

Con mi bendición,

+ Francisco Pérez González

Arzobispo de Pamplona-Tudela