Entrevista a Don Francisco con motivo de la Adoracion Perpetua en Pamplona. Septiembre de 2008

ADORACION PERPETUA EN PAMPLONA

ENTREVISTA A DON FRANCISCO PÉREZ GONZÁLEZ, ARZOBISPO DE PAMPLONA Y OBISPO DE TUDELA (Navarra-España)

En su Exhortación Apostólica post-sinodal “Sacramentum Caritatis”, Benedicto XVI centra la enseñanza de la Iglesia en el carácter fundamental de la adoración eucarística en la vida eclesial, a través de una llamada a la adoración perpetua, dirigida a los pastores, obispos y sacerdotes y al pueblo de Dios: “… juntamente con la asamblea sinodal, recomiendo ardientemente a los Pastores de la Iglesia y al Pueblo de Dios la práctica de la adoración eucarística, tanto personal como comunitaria. A este respecto, será de gran ayuda una catequesis adecuada en la que se explique a los fieles la importancia de este acto de culto que permite vivir más profundamente y con mayor fruto la celebración litúrgica. Además, cuando sea posible, sobre todo en los lugares más poblados, será conveniente indicar las iglesias u oratorios que se pueden dedicar a la adoración perpetua…” (Sacramentum Caritatis, n° 67)

Con motivo de la Solemnidad del Corpus Christi, secundando este llamamiento del Papa Benedicto XVI, previa e intensa campaña de sensibilización y presentación de la iniciativa, el recién nombrado Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, Don Francisco Pérez González, procedía a la apertura de la histórica Capilla de San Ignacio de Pamplona, en pleno centro de la ciudad para un fin: la Adoración al Santísimo de una forma permanente. Tal es así que, desde entonces, Navarra cuenta con un lugar donde el creyente es elevado en la fe y el amor, y donde toda la existencia del adorador se vuelve luz que ilumina, sana y abraza a todo el mundo.

R. Don Francisco. El Papa Benedicto XVI, en su reciente viaje a Francia con motivo del 150 aniversario de las apariciones en Lourdes, decía textualmente que “las ciudades se han quedado sin altares; Dios, se ha convertido en un Desconocido para muchas personas”. ¿Qué supone la Adoración al Santísimo o qué puede aportar al hombre, pueblos y ciudades que buscan, han perdido o se han encontrado con Dios?

A. Es una Luz en medio de la “noche cultural y epocal” que estamos padeciendo. Hoy el ser humano necesita sentirse amado y la Eucaristía es el amor concreto y cercano de Dios. La vida necesita que tengamos coraje para afrontar ciertas realidades que son muy dolorosas. La Eucaristía da fuerza y alivia.

R. En una de sus pastorales, ya como Arzobispo de Pamplona, y con motivo del establecimiento de la Adoración Perpetua, nos recordaba que “en la Eucaristía radica el secreto de su santificación” ¿En qué aspecto o cómo puede contribuir el “estar a solas con el Señor”, que diría Santa Teresa de Jesús, para un perfeccionamiento de la vida cristiana?

A. La santidad se construye desde la caridad y ésta se conquista cuando el corazón se pone en el costado de Cristo. La Eucaristía nos hace gozar del amor de Dios que se nos entrega generosamente. La perfección no se consigue a base de puños ni de ideas sino junto al amor de Cristo. Por ello no amamos por nosotros sino por Cristo en nosotros.

R. En la sobremesa del Concilio, y aunque muchos no vivimos aquella época, los templos se convirtieron en lugares, casi y exclusivamente de celebración. Es decir; quedaron en un segundo lugar el encuentro personal con el Señor, el silencio, la adoración personal al Santísimo…. ¿Responde la Adoración Perpetua a un intento de recuperar el “cara a cara” o el “bis a bis” con Dios a través de la oración?

A. Tal vez se perdió bastante el estar en adoración ante Jesucristo Eucaristía porque se difuminó la contemplación del “Dios con nosotros”, de la presencia real de Cristo en el Sacramento. Se subrayó más la vida comunitaria y si bien esto es importante no cabe duda que ésta no se alimenta si no es por la Eucaristía. Dios se hace presente en su Iglesia porque la Eucaristía es la garantía de la vida comunitaria. Sin la Eucaristía la comunidad pierde su verdadero valor. Gozar de Cristo en medio de la Iglesia es gozar de su entrega generosa en la Eucaristía que es el Sacramento por excelencia.

R. ¿Cómo está siendo la respuesta de los fieles en general, sacerdotes y religiosos/as de la Iglesia que peregrina en Navarra ante su propuesta?

A. Me ha sorprendido la respuesta tan masiva que está provocando la Adoración Perpetua. La gente está encantada y feliz. Pensar que a cualquier hora del día o de la noche se puede ir a visitar al Señor ¡es maravilloso! Además están asistiendo muchos jóvenes. Me siento muy orgulloso de los navarros.

R. Dado su experiencia y, puesto que Pamplona pasa a ser una de las ciudades “más jóvenes” en cuanto a la institución de la Adoración Perpetua. ¿Qué les diría, o qué mensaje les brindaría, a otras Diócesis que aspiran a esta realidad sacramental en su dinámica pastoral, pero que no se atreven por prejuicios o, simplemente, por temor al fracaso?

A. . Ya he hablado con varios Obispos y ya han abierto Capillas de Adoración. Estoy seguro que si somos fieles a esta realidad las conversiones cada día serán más. Sólo Cristo convierte, no son nuestras palabras sino la Palabra Viva que habla al corazón. Hemos de eliminar los complejos que propicia el secularismo y el materialismo. ¡Cuánto nos iría mejor si dejáramos de ver la TV y dedicáramos más tiempo a la adoración! ¡Cuánto nos iría mejor si dejáramos marginadas tantas superficialidades y escucháramos la voz de Cristo! ¡Cuánto nos iría mejor si fuéramos más solícitos a la voluntad de Dios que a la nuestra!

R. En un tiempo de avanzada secularización, con excesivas iglesias cerradas (por seguridad o por un falso criterio pastoral) ¿No es arriesgado y hasta intrépido aventurarse o embarcarse en una decisión que requiere una estructura organizativa, muchísimo personal, seguimiento, etc?

A. El único punto de referencia que señala la presencia de Dios son nuestros templos. Recuerdo que hace años, siendo seminarista, paseaba por las calles de Zurich (Suiza) y un compañero mío me dijo refiriéndose a los Bancos: ‘Estos son los templos de hoy’. El díos del materialismo quiere marginar a Dios pero no podrá mientras esté presente entre nosotros la Eucaristía. De ahí que hemos de abrir más las Iglesias para adorar y confesar.

R. Si una Diócesis, después de leer esta entrevista, se decidiera a establecer la Adoración Perpetua al Santísimo. ¿Qué primeros pasos tendría que dar?

A. Lo primero de todo ponerse al habla con los responsables de las Capillas que ya se han abierto y después organizar una campaña de mentalización y concienciación a los cristianos para que saliendo del letargo de la comodidad se comprometan a hacer turnos de adoración a Cristo Eucaristía.

R. ¿Qué estructura organizativa conlleva el funcionamiento de la Adoración Perpetua? ¿Cómo funciona exactamente?

A. Conviene buscar una Capilla, Oratorio… que esté céntrico. Después se hace una campaña a la ciudad donde se va a instalar la Adoración Perpetua y posteriormente se organiza los horarios de tal forma que en ninguna hora del día o de la noche haya ausencia de adoradores. En nuestro caso el Delegado de Liturgia junto al P. Lefeudo de la Congregación “Misioneros de la Eucaristía” lo organizaron tan bien que los frutos se están viendo.

R. Nos consta que Vd, es un gran entusiasta y admirador de Juan Pablo II. En el año 1996, el Papa fallecido dirigía una carta a Mons. Houssiau en los siguientes términos: «Por la adoración, el cristiano contribuye misteriosamente a la transformación radical del mundo y a la germinación del evangelio. Toda persona que ora al Salvador atrae a sí todo el mundo y lo eleva a Dios. Los que están ante el Señor cumplen por ello un servicio eminente…» ¿A tanto nos puede llevar la Adoración Eucarística en una sociedad de tantas prisas y de fácil pragmatismo?

A. Nunca olvidaré las veces que recé al lado del Papa Juan Pablo II. Era un experto de la adoración a Cristo Eucaristía. Sólo la Eucaristía puede cambiar el corazón y sólo la Eucaristía puede ser fuente de vocaciones. Es verdad que transforma a la persona y a la sociedad.

R. Si tuviera Vd, como Arzobispo, que ofrecer una pequeña valoración de los primeros meses de andadura de la Adoración Perpetua en Pamplona ¿a qué conclusiones o análisis llegaría?

A. Es tan impresionante lo que está haciendo la Adoración Perpetua que no hay día en el que la gente me deje de dar las gracias por haber propiciado esta experiencia. En Pamplona se está fortaleciendo la “nueva evangelización” y la fuente es la Eucaristía.

R. ¿Cuál sería el siguiente punto de actuación, una vez establecida la Adoración Perpetua en Pamplona? ¿Tal vez la promoción de la Adoración Eucarística en las parroquias?

A. Conviene hacer una red en la que todos estemos informados de horarios de adoración tanto en Parroquias, Comunidades religiosas, Monasterios, Oratorios… Que a nadie se le prive de poder estar al lado del Señor.

R. Para finalizar, Sr Arzobispo, de cara a la Nueva Evangelización alentada por Juan Pablo II y secundada por el Papa Benedicto XVI, ¿puede contribuir la Adoración Perpetua a un fortalecimiento de la fe y, por lo tanto, a una pastoral más entusiasta de los sacerdotes, laicos o religiosos?

A. Si todos unidos nos ponemos a trabajar y educamos a los niños, jóvenes, familias… a adorar a Dios se disiparán muchos males. ¡Estoy seguro! Lucharemos contra el pecado que se ha institucionalizado como oferta de libertad (que es falsa), lucharemos contra la pobreza que deprime a tantas personas, fortaleceremos a la comunidad cristiana y viviremos más felices.