Entrevista a Don Francisco por los “Cooperadores Salesianos” de Pamplona

ENTREVISTA a Mons. Francisco Pérez González por “Cooperadores Salesianos” de Pamplona. 12 de diciembre 2008

1.- ¿Cómo es un día en su vida?

R.- Es muy sencillo. Me levanto pronto, a las 6’00 hs. de la mañana. Rezo y celebro la Eucaristía  y después del desayuno tengo visitas en el Despacho del Arzobispado. A veces tengo que viajar o celebrar acontecimientos diversos y entonces no estoy en el Despacho. Por la tarde, después de comer, suelo seguir recibiendo visitas. No me parece bien que retrase las visitas y procuro recibir lo antes posible a los que vienen a verme. Dedico bastante tiempo a responder cartas o E-mail y lo mismo dedico mucho a escribir o leer. Cuando tengo algún rato libre voy a visitar enfermos o personas que están en situaciones de sufrimiento.

 2.- Mensaje del Sr. Arzobispo a un educador cristiano.-

 R.- El mensaje fundamental que dirijo a un educador cristiano es muy concreto: Vivir la fe con ilusión y transmitirla sin miedo porque a Cristo siempre le hemos de proponer, nunca imponer. Que la propuesta cristiana sea para todos sin distinción. Muchas veces será con palabras y la mayoría con el testimonio. La fe se comunica en comunión con la enseñanza de la Iglesia; el educador cristiano que lo haga al margen de esta comunión está adulterando su fe y hace un mal enorme y a veces irreparable a los que le escuchan o educa. Por eso el creyente habla y vive en armonía y consonancia con Cristo que tiene su morada en la Iglesia; La Iglesia fundada por Cristo es la garantía de que su Reino crezca.

 3.- ¿Cómo ve a los jóvenes respecto con la Iglesia?.-

 R.-  Al ser hijos de este tiempo se encuentran con muchos interrogantes que la sociedad o los medios de comunicación les presenta. El joven es como una esponja, absorbe todo lo que se le eche. Por ello se ha de educar al joven en valores y a ser crítico pero bien formado. Por otra parte ellos quieren ver en nosotros autenticidad. Pongo el ejemplo de personas que viven a fondo su fe, esto atrae al joven; ahí tenemos muchas vocaciones jóvenes a la vida contemplativa o activa que es exigente. A ellos hay que presentarles un Cristo que invita a dejarlo todo para seguirlo, pero si le presentamos un Cristo edulcorado, poco exigente y socializante… no les atrae. Además al joven conviene presentarle bien la Palabra de Dios y los Sacramentos que son las fuentes de vida cristiana. En las celebraciones no hay que hacer teatro para atraerlos; ellos no quieren ser engañados. Los jóvenes cristianos han de ser los apóstoles de los jóvenes. Conviene prepararlos bien.

4.- ¿Cree usted que la Iglesia debería hacer algún cambio para acercarse a los jóvenes?

R.- La Iglesia debe ser fiel a la enseñanza de Cristo y al estilo de vida que él nos pide. Muchas veces la propuestas de la sociedad son divergentes y hasta contrarias a las indicaciones de la Iglesia. Lo moderno no quiere decir que sea verdadero. La Verdad brilla por sí misma y se ha de anunciar con firmeza. Cuando me hacen esta pregunta siempre suelo decir que la Iglesia no tiene otra misión ni otra pretensión sino la de hacer presente a Cristo con el amor, creer el Símbolo de la fe y practicar los Diez Mandamientos. Seguir a Jesucristo se debe concretar y estos  marcos han de estar presentes siempre. La Iglesia se acerca a los jóvenes como nos lo han mostrado el Papa Juan Pablo II y el Papa Benedicto XVI. Sin viveza evangélica no habrá forma de convencer. Muchos jóvenes están bien orientados y viven la experiencia de Iglesia con ilusión y alegría.

5.- ¿Qué les diría el Arzobispo a los alumnos de nuestro Colegio?.

R.- Que sean buenos estudiantes y trabajadores. Que no se dejen llevar por lo fácil y que huyan de los que les quieren manipular; pensemos en tantos jóvenes que se drogan o se dejan llevar por el sexo como si de un juego se tratara. Un joven sano es un joven que se plantea la vida con rectitud y buscando siempre hacerse el bien y hacer el bien. Como cristianos se ha de buscar vivir las virtudes propias que hacen al joven madurar humana, espiritual y moralmente. Seguir a Cristo es la mayor libertad y la mayor felicidad que uno se pueda imaginar.

6.- ¿En qué podemos ayudar los Salesianos cooperadores en la Iglesia de Navarra?

R.- Siendo fieles al carisma que habéis recibido y viviendo la fe con ilusión y alegría. Además unidos a las propuestas que emanen de las enseñanzas del Arzobispo y las concreciones de las mismas; este año celebrando bien el Jubileo Paulino, impulsando el Sacramento de la Confesión, apoyando para que se formen buenos cristianos forjándose en la oración y en la adoración a Cristo Eucaristía, ayudando a los pobres y necesitados con nuestra cercanía y nuestra solidaridad o bien con los cauces propios de Salesianos o con Cáritas Diocesana o parroquial. No tengáis miedo de llevar a los chicos a retiros, convivencias donde se hable de Jesús y se viva a Jesús en medio de ellos.  

7.- ¿Cómo potenciar la verdadera Navidad entre los jóvenes?

 R.- Enseñándoles a admirar al Niño que está en Belén. Cantando Villancicos. Pero sobre todo darles la oportunidad para celebrar una buena Confesión individual y personal para después gozar con el Sacramento de la Eucaristía. La Navidad es dar brillo a nuestras almas y esto para que Jesucristo brille. No olvidarse de los pobres y para ello no hacer gastos inútiles y colaborar con algún proyecto de Misioneros o de Manos Unidas…

8.- ¿Cómo podemos llevar el mensaje de Cristo a nuestra sociedad?

R.- Siendo cristianos que nos creemos lo que somos. Que no nos acomodemos a la forma de pensar del mundo y que vivamos la experiencia de la fe desde el amor a Dios hasta el amor al prójimo. Siendo Iglesia viva y sin dejarnos atrapar por la críticas negativas que sobre ella se hacen. Un gran amor a Cristo y a su Iglesia.