Entrevista a Monseñor D. Francisco Pérez González en el “Debate de Navarra”

Entrevista a Monseñor D. Francisco Pérez González, Arzobispo de Pamplona y Tudela en el “DEBATE DE NAVARRA” 27 de diciembre 2008

  1. Hace 35 años que fue ordenado sacerdote, ¿cómo ha evolucionado la Iglesia a lo largo de estos 35 años?

La Iglesia tiene que evolucionar siempre en la medida en que transmite la verdad y la santidad y, por lo tanto, la evolución no puede ir a ritmos de las ideologías o de las propuestas que a veces vienen dadas por filosofías humanistas ateas, por filosofías que contradicen la antropología cristiana. Si no que la Iglesia siempre defiende el evangelio de Jesús, un evangelio de libertad y de paz, es un evangelio de amor y, por tanto, la Iglesia lo único que quiere es ser fiel a Jesucristo y a su mensaje. La evolución fundamental no está centrada en progresos superficiales sino en el progreso interior al que estamos llamados, es decir, a la perfección en el amor.

  1. Pero hay mucha gente que se lamenta de que la Iglesia no haya evolucionado en los últimos tiempos por estar en contra de la eutanasia, del aborto y del uso del preservativo.

Pero, es que todo eso no es evolución eso es todo lo contrario, porque rompe con la verdadera dignidad humana. Así está señalado en la doctrina de la Iglesia y está esencializado por el Evangelio. Y, por otra parte, como referencia de la actuación y de la experiencia del ser humano están los Diez Mandamientos. Estas propuestas siempre van en contra del ser humano y de su dignidad.

  1. ¿Qué reflexión hace el Arzobispo de Pamplona y Tudela sobre el suicidio asistido, sobre el aborto y sobre el fomento del uso del preservativo?

Respecto al suicidio asistido es un acto que va contra el quinto Mandamiento: “No matarás”;  por lo tanto, la Iglesia no puede ir en contra de este Mandamiento. La ley fundamental de la Iglesia es la ley del amor a Dios y el amor al prójimo y, por tanto, está enmarcado en esta concreción, en los tres primeros mandamientos que hacen referencia a Dios y los otros siete restantes que hacen referencia al prójimo.

En cuanto al aborto, es la mayor torpeza que está cometiendo la sociedad actual porque desde el primer momento que hay un ser vivo es ya una persona. Yo no sería persona si me hubieran segado la vida al comienzo. Esas filosofías extrañas que hay que elucubran en qué momento hay persona son contrarias al sentido común y al mensaje del evangelio, la persona existe desde el primer momento de la concepción. Si se conserva los huevos de águila porque se sabe que hay vida y quién va en contra y los destruye puede estar penalizado por la ley, ¿qué pasa con el ser humano? ¿está desprotegido? ¿por qué hay falta de protección con el ser humano? La Iglesia está a favor no de la cultura de la muerte sino a favor de la cultura de la vida, como decía el Papa Juan Pablo II. Y el aborto es una de las mayores aberraciones y un cristiano que cometa un aborto, por sí mismo, está excomulgado y el que colabora lo mismo; rompe con Dios y es una amenaza para la sociedad. Después de un millón de abortos en España desde que se legalizó por los tres supuestos, la Iglesia debe acoger a aquellas mujeres que necesiten, en un momento de angustia, gente que le ayude. Aquí en Pamplona tenemos un centro, Cosplan, donde se anima y se ponen los medios para que las mujeres tengan otra salida que no sea la del aborto.

Por otro lado, decir que al joven se le ayuda con preservativos o con la píldora del día después es un error y es la postura cómoda ante ciertos problemas de nuestra sociedad. Necesitamos que se haga una reflexión profunda de lo que es y significa el sentido moral y la ética en la vida. La promiscuidad no hace personas, al contrario. Por eso hay que fomentar otras formas de vivir más sanas y menos hedonistas. Cada año hay más adolescentes y preadolescentes embarazadas esto indica que no es el camino que se debe seguir. Conviene educar en el sentido de la castidad y ya se está iniciando en Estados Unidos para que el ser humano no se deje llevar por la irracionalidad de la concupiscencia apasionada y salvaje.

Para la Iglesia la eutanasia no es símbolo de progreso, el aborto no es símbolo de progreso y las relaciones sexuales desmedidas y la promiscuidad tampoco es símbolo de progreso. Y, por tanto, la Iglesia aboga por la cultura de la vida, aboga por la cultura de la caridad hasta el último momento de la vida y aboga por la castidad según el estado de vida.

  1. Tenemos parte de culpa los educadores, sobre todo, los padres, en no haber educado bien a nuestros hijos, ¿qué estamos haciendo mal?

Si la familia se devalúa, si la familia se deprecia y se pospone a otros modos de vida podemos decir que la sociedad sin la fuerza de la familia se dirige a un precipicio terrible; miremos un poco alrededor cada vez hay más separaciones, divorcios, abortos y a esto hay que poner remedio. Ante el hedonismo tan fuerte que existe y ante la comodidad y hacer lo que me gusta y lo que me apetece es difícil fomentar en los jóvenes el amor, porque exige sacrificio. Cuando no se encuentra sentido al sacrificio, cuando no hay sentido de que el amor exige dar vida en el sentido positivo de la vida, el hedonismo nos lleva a un mayor riesgo y a que nos encontremos con muchos fracasos. El Papa Benedicto XVI nos lo recuerda permanentemente usando los argumentos del Evangelio y es que tenemos que fomentar el amor como experiencia profunda del ser humano, como experiencia de entrega, de donación. Pero al devaluarse este amor se devalúa todo: formación en el amor en familia, educación en los hijos que necesitan puntos de referencia, educación en la austeridad y en el esfuerzo…Se ha de potenciar la “cultura de la superación” y ahí es donde debemos educar a los hijos, sin caer en la “infracultura de lo cómodo y lo apacible”.

  1. D. Francisco lleva como Arzobispo de Pamplona y Tudela algo más de un año, ¿cómo se encuentra en nuestra tierra?

Estoy muy contento. Tengo mucho trabajo porque me agrada estar con la gente, me siento feliz visitando los pueblos, a las celebraciones tan distintas que hay, me gusta estar con los fieles, ayudarles, animar, alentar y consolar. Esta es mi labor como pastor que atiende a su rebaño, siempre tomando ejemplo del Buen Pastor que es Jesucristo. Por oto lado, he observado que aquí en Navarra hay un sustrato o unas raíces de experiencia de vida cristiana y se demuestra no sólo por la cantidad de edificios religiosos con los que cuenta esta tierra sino también en la experiencia íntima de la familia, si bien es cierto que también hay muestras de materialismo. Existe una llama viva de la fe que ha caracterizado tanto a Navarra y no se ha de perder pues es lo que identifica a esta tierra.

  1. Se ha dicho de usted que es un Obispo del pueblo.

Bueno, no es una virtud es más bien una forma de ser y, por otro lado, se corresponde con mi misión  que me lleva a no estar fuera de la realidad sino al lado de todos, de los enfermos, de los mayores, de los que sufren soledad, etc.

  1. En su toma de posesión le oímos decir que usted venía a Navarra a ser el Arzobispo de todos, también de los nacionalistas, ¿se ha sentido querido desde su llegada a Pamplona?

Mi labor fundamental es la de llevaros a todos al cielo, por tanto, se incluye a todos, otra cosa es que esa salvación a la que nos invita Jesucristo se acepte o no se acepte. Pero yo tengo la obligación y el deber de ser Obispo para todos, que mis puertas están abiertas para quien lo necesite. Jesucristo también vino al mundo para salvar a todos, incluso a la oveja perdida, y mi labor es la misma. Es una misión que no es fácil porque yo también soy frágil, débil y pequeño en el sentido de que soy humano pero quiero llevar a todos el mismo mensaje que nos mandó Jesucristo. Mi deseo es ser fiel a Cristo y fiel a la misión encomendada.

  1. También dijo cuando llegó a Navarra que le gustaría celebrar una Misa en euskera, ¿lo ha conseguido ya?

Por supuesto, casi desde que llegué a esta tierra. Hace pocos días estuve  celebrando una Misa en Areso y fue toda en euskera. Claro, tengo que leer porque todavía no tengo la facilidad de expresar y la espontaneidad para hablarlo fácilmente, pero celebrar si lo hago ya. La primera misa que celebré en euskera fue en Lesaca y después, lo he hecho en Elizondo, en Leiza, etc.

  1. Entre los años 2003 y 2007 fue usted Arzobispo Castrense, ¿sigue manteniendo usted el rango militar?

No, el rango militar que adquieres cuando eres Arzobispo Castrense sólo se mantiene hasta que dejas de ser Arzobispo Castrense. He sido General de División. Dentro del ámbito religioso católico castrense hay capellanes que tenían grados de militares, lo que llamamos la graduación de condición,   que desapareció y entonces se quedó en consideración. Yo era General de consideración pero no de condición. En el momento en que el Papa nombra a un Arzobispo Castrense el Estado le considera y le concede  un rango militar que deja de tenerlo cuando deja de ser Arzobispo Castrense.

  1. ¿Estaba contento durante su cargo como Arzobispo Castrense?

Sí, porque detrás de cada uniforme de militar hay una persona, y así me insistió el Papa Juan pablo II que lo tuviera presente, y por lo tanto, como persona que es tiene que ser querida y evangelizada. Las manifestaciones y las siglas no hacen a la persona sino la cercanía, el cariño y el afecto y por eso yo estaba muy contento en el sentido de poder ayudar a mucha gente. Pasamos también por momentos duros, sobre todo, cuando tenía que consolar a los familiares de fallecidos, como sucedió con los 16 militares que fallecieron en Afganistán y también, por supuesto, en los momentos de felicidad y de gozo.

  1. A lo largo de este año en que usted está en tierras navarras han pasado algunas cosas que me gustaría recordar. En su momento usted dijo acerca de la Ley de Memoria Histórica “que podría reabrir heridas que el tiempo ha ido curando”, ¿realmente cree que esas heridas se han curado?

Lo que deseo es que vivamos unidos y nos perdonemos, consciente de que cuando hay situaciones duras no hay ni vencidos ni vencedores, todos somos perdedores. Considero que en este caso, en concreto, la Iglesia ha colaborado aquí en Navarra durante unos años sacando gente de las cunetas donde estaban enterrados, celebrando funerales y llevándoles al cementerio. La Iglesia ha procurado ser conciliadora y comprendiendo que, efectivamente, en el corazón existe un dolor que muchas veces se cura partiendo de la reconciliación y del perdón. La Iglesia ha pedido perdón en este sentido, ya lo hizo Juan Pablo II en el año 2000. Por otra parte comprendo  que hay situaciones en las que se quiera que las cosas queden en justicia claras, porque se tiene derecho a ello.

  1. ¿Va a seguir dependiendo el Seminario de Pamplona de la Universidad de Salamanca?

Las cosas siguen igual, no va a cambiar la situación. Me da la impresión de que hubo en un momento dado un interrogante ante una situación como era la de abrir un nuevo Seminario, como ha sido el Seminario Misionero “Redemptoris Mater”, y de ahí pudo haber alguna preocupación, pero para nada ha cambiado la situación. El Centro Superior de Estudios Teológicos de la mañana sigue dependiendo de la Facultad de Teología de Salamanca y el Centro de Ciencias Religiosas de la tarde sigue dependiendo de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra.

  1. El Opus Dei ha formado parte de la vida navarra desde hace muchos años aunque mucha gente no lo quiera ver así, al fin y al cabo, ¿no es todo Iglesia?

Claro que el Espíritu Santo envía carisma y uno de ellos fue el Opus Dei, como hay otros: Las comunidades neocatecumenales, el movimiento de Comunión y Liberación, el movimiento de los Focolares…etc. En la Iglesia siempre ha habido movimientos o carismas dinámicos y seguirá habiendo porque la Iglesia está viva. Y todos estos carismas dinámicos nos los envía Dios para que los hombres sigan encontrando la salvación en Cristo.

  1. Salió una Plataforma que acusa a la Iglesia de registrar en propiedad parte de edificios que dicha plataforma afirma que son del pueblo, ¿qué nos puede decir de estas acusaciones?

Es algo propio y que la misma ley nos ampara, porque toda institución puede tener sus propiedades. Es verdad que es propiedad de todos los cristianos y es de todo el pueblo cristiano. No se nos ha rechazado que tengamos nuestro Registro de la Propiedad y si hubiera habido algo que fuera contra la ley, me imagino que nos lo hubieran rechazado. Pero, no hay que confundir porque no es una propiedad personalista porque cada iglesia de Navarra pertenece al pueblo y son los cristianos de ese pueblo los encargados de cuidar de esa iglesia. No es propiedad de otra institución sino de la institución Iglesia que, además, ampara la ley. En otros momentos de la historia no ha amparado como sucedió con la desamortización de Mendizábal y entonces la Iglesia no pudo hacer nada.

  1. Los últimos datos que tenemos de la gente que está pasando una pobreza extrema en Navarra ha descendido, ¿se debe también a las aportaciones que ha hecho la Iglesia?

Navarra es una tierra muy rica y, por tanto, se ha acogido a mucha gente que ha venido de fuera porque si vienen a trabajar es señal de que en Navarra hay trabajo. Ante esto lo que hace la Iglesia es que si hay situaciones de pobreza, gente que está en paro, inmigrantes que no tienen papeles, etc trabaja para ayudarles a través de Caritas. Caritas es el brazo abierto de la Iglesia dirigido a los pobres, a los más pobres de los pobres que muchas veces están tirados en la calle. Es verdad que las instituciones civiles también trabajan para poder paliar la pobreza de esta gente, pero la Iglesia tiene un sentido de caridad que impulsa que aquellos que menos tienen sean ayudados.

  1. ¿Tenemos los navarros ese sentido de caridad?

El navarro es generoso por naturaleza. Cuando se hacen colectas al percibir esta necesidad de la Iglesia para los que menos tienen los navarros son generosos. Con esta crisis que además estamos pasando en todo el mundo, si hay personas que están pasando por problemas no sólo está Caritas, también hay otras instituciones religiosas que están trabajando con inmigrantes, con personas necesitadas. Esta Navidad no olvidemos a aquellos que pasan necesidad, con ellos nos tenemos que volcar porque Jesús vino al mundo para eso, para darnos el sentido del amor, de lo que significa la caridad.

  1. Ha lanzado usted una campaña para esta Navidad que se llama “Una Navidad con símbolos cristianos” que fomenta el poner símbolos cristianos en los balcones que recuerde porque celebramos la Navidad, ¿nos hemos olvidado de que estas fechas son mucho más que recibir regalos y comer turrón?

Es el mercantilismo de la Navidad que en muchos momentos nos hace perder el sentido de la Navidad; es el momento en que celebramos el nacimiento de Jesús y a veces se puede confundir con otros símbolos celebrando la Navidad sin acordarnos de que lo importante es el nacimiento de Jesús. El párroco de Peralta fue el precursor de esta idea que ha terminado extendiéndose, no sólo por toda Navarra, sino también por España, incluso nos han llamado de Hispanoamérica para que les enviemos estos símbolos que consiste en vender unos reposteros con la imagen del Niño Jesús o de la Sagrada Familia para colgarlos en los balcones. Yo creo que se venderán alrededor de 20.000 reposteros o postres durante este tiempo de Adviento y Navidad.

  1. Con el dinero que se saca de la venta de los reposteros se está ayudando al Fondo de Nueva Evangelización, ¿en qué consiste este Fondo?

Es un Fondo que iniciamos los Obispos españoles para ayudar a gente que vive en otros países del mundo y que se encarga de evangelizar esos países. Nos piden dinero para terminar de construir una iglesia, comprar un coche para trasladar a niños sin posibilidad económica, para ayudar a los catequistas…

  1. ¿Qué les ha pedido a los Reyes Magos?

Que aquello que se me ha confiados, que es la Diócesis de Pamplona-Tudela, crezcamos en fe, en esperanza y en caridad. Es lo único que pido. De lo demás no necesito nada. Y que nos preocupemos de los más pobres.

  1. ¿Qué mensaje quiere dar a los navarros en estas fechas?

Estamos en momento en que tenemos que apuntar mucho más alto. Muchas veces estamos angustiados y perdidos porque nos sustentamos mucho en lo material y estamos llamados para otras cosas mucho mejores, estamos llamados al cielo. A mucha gente le puede parecer esta manera de hablar algo extraña, pero yo hablo con sencillez y sinceridad. Mi labor fundamental es la de llevaros a todos al cielo y tengo que recordar que nos examinarán del amor y eso es lo que pido para todos los navarros, que tengan mucho amor hacia Dios y hacia los demás.

Feliz Navidad, Monseñor.