|
Reportajes
Entrevistas
Reportajes
gráficos
Documentos
Testimonios
Cartas
desde la fe
|
ENTREVISTAS
Y SEMBLANZAS
«Ciertos medios de comunicación albergan
un propósito ideológico que incluye la eliminación de la Iglesia»
Con motivo de las Jornadas del Pueblo de Dios visitó Pamplona, la periodista Cristina López Schlichting, Directora del programa radiofónico de la cadena COPE «La tarde con Cristina». Ella aporta una visión peculiar, desde la óptica cristiana, a su labor como periodista ¿Qué significa para usted la expresión «comunicador cristiano?
No hay un modo específico de la comunicación cristiana, quiero decir que los rudimentos profesionales, las formas que uno tiene de disponer una noticia, de cubrir un reportaje, de recabar información son específicos de la profesión, por lo tanto no hay un periodismo cristiano. Ahora bien, lo que sí que hay es personas con distintas filiaciones, con distintos puntos de vista, con distintas pertenencias culturales y esto evidentemente se manifiesta en su labor de comunicador. Pero me gustaría recalcar que no difiere en las técnicas, sino en la aproximación a la realidad y allí ya tendríamos que hablar de las ventajas que el propio cristianismo supone con respecto a otras posiciones culturales, porque el
cristianismo es esencialmente realismo; realismo y razón. Y en esto, el periodista cristiano está particularmente dotado a causa de su fe, en el realismo y en la positividad. Por eso buena parte del periodismo contemporáneo es fantasioso, es manipulador y es negativo, porque no es cristiano, pero sobre todo porque no es fiel a la verdad, a la única verdad existente para todos. ¿Cuáles son los temas propios de un medio de comunicación cristiano?
Yo creo que no hay temas cristianos porque la vocación del cristiano es la realidad, la vocación del cristiano abarca la creación entera. Por lo tanto, el periodista cristiano está mucho más llamado a todo que cualquier otra persona, precisamente además porque no tiene un proyecto
ideológico sobre la realidad que obligaría a censurar determinados aspectos, sino que tiene una acercamiento alegre y confiado a la totalidad de la realidad, porque el corazón de la realidad es Cristo. Por eso yo en mi programa toco todos los temas, a mí me parece que todos los problemas y todos los asuntos tienen que ser abordados en el periodismo cristiano, por así decir. Incluso aquellos que se refieren a los aspectos más dolorosos de nuestra limitación o de la limitación de la Iglesia, porque no hay que tener miedo de la verdad. ¿Qué actitud tiene la jerarquía eclesiástica y las diversas instituciones eclesiásticas ante los medios de comunicación?
Constato que hay bastante desconfianza hacia los medios de comunicación, y mucha desilusión. Pero me parece lógico, porque al menos en España los medios de comunicación han constituido unos de los arietes en la lucha contra la Iglesia y han tergiversado muchísimos aspectos del mensaje cristiano y de las posiciones de los obispos y de la Iglesia en general, pero creo que no puede uno permanecer agazapado y encogido por ese temor, sino que debe
contraatacar, en el sentido, de que hecho en falta en la Iglesia española, entre los obispos, los sacerdotes y
también en todo el pueblo de Dios, una capacidad para sacar el mayor partido de sus propios recursos periodísticos, en el sentido de echar mano de los comunicadores a la hora de expresar un mensaje, formarse un poco en lo que son los rudimentos de la comunicación, lo mismo que hace cualquier partido político y que hace cualquier político, ellos son conscientes de que se trata de optimizar el mensaje que quieren expresar, y que a veces la comunicación falsea algo que tú has querido decir de una manera muy distinta. Aprender esos rudimentos y confiar mucho en los profesionales de la comunicación es una necesidad que todavía nuestra Iglesia no sé si ha comprendido del todo en general. ¿Qué visión tienen los medios de comunicación de la Iglesia?
Yo creo que los medios de comunicación, como reflejo y expresión que son de una sociedad, son tan plurales como la sociedad misma con relación a la Iglesia. Quiero decir, que hay profesionales cristianos que comprenden a la Iglesia y expresan lo que ella dice en términos justos; hay profesionales que no son cristianos y que aún así reproducen con veracidad su mensaje; y luego hay desgraciadamente un amplísimo sector de gente manifiestamente contraria a la Iglesia, que manipula los contenidos eclesiales, que elige las noticias para presentar a la Iglesia mal, y que incluso sesga los contenidos. Es muy fuerte decirlo, pero yo sé que se llega incluso a la mentira. Hay ciertos medios de comunicación que albergan un propósito ideológico que incluye la eliminación de la Iglesia. ¿Qué actitud tienen los cristianos ante los medios de comunicación de masas?
Yo creo que los cristianos tienen que ser conscientes de lo que he explicado anteriormente, por lo tanto no pueden fundamentar su conocimiento de la Iglesia exclusivamente en lo que los medios de comunicación dicen de la Iglesia. Tienen que ir a las fuentes, tanto del magisterio papal como del magisterio de los obispos, como de la realidad eclesial, y mantenerse muy apegados día a día a la realidad del pueblo de Cristo. A partir de esta seguridad que les da la Iglesia, tienen que consumir con responsabilidad los medios de comunicación. Eso significa, en la medida de lo posible, evitar aquello que es inútil, aquellos programas que pueden perjudicarles o que pueden ser malos para sus hijos, etc. Por el contrario, en lo que se refiere a prensa escrita o a otros medios de comunicación que pueden ser útiles, picar un poco de todas las posturas, de manera que todo el abanico político le sea familiar, porque la mejor manera de conocer la realidad de una noticia es verla desde todos los puntos de vista. Esto sería un criterio que yo daría para cualquier consumidor, cristiano o no. En el caso del público cristiano es muy importante saber que cuando ciertos medios dicen que el Papa ha dicho esto o aquello, hay que pensar que puede haber una diferencia entre lo que se está contando y la verdad. ¿Crees que sería legítimo que los comunicadores cristianos manipularan, tergiversaran o seleccionaran las noticias para hacer quedar bien a la Iglesia, del mismo modo que hacen algunos medios de comunicación, pero al contrario?
A mí eso me parece un principio muy maligno, yo creo que eso está reñido con la ética de cualquier periodista, cristiano o no, la manipulación de la noticia. De lo que se trata es de reflejar la realidad en sus justos términos, y dejar al lector que juzgue adecuadamente al respecto. Entonces, hay que ser veraces en la transmisión de las noticias en lo que se refiere al periodismo de información. Y cuando se hace periodismo de opinión, yo siempre agradezco la claridad en la exposición de los criterios, y en la confianza de que un mercado plural te dará también una pluralidad de posibilidades, pero algo así como una propagandística de la Iglesia me parecería inmoral.
¿Se ajusta la práctica actual de la Cadena COPE a su concepto de radio generalista cristiana, tal como afirma su ideario? Yo creo que COPE como cualquier negocio, como cualquier empresa que depende de sus beneficios, tiene una limitación a la hora de aplicar estrictamente su ideario, limitación que se deriva de la necesidad de mantener ciertos niveles de audiencia. Es preciso, para hacer una radio comercial, tener excelentes
comunicadores, y a lo mejor no siempre esos comunicadores están insertos en la comunidad cristiana. En tanto que la comunidad cristiana no genere comunicadores tan capaces como los que el mercado está generando, COPE tiene una limitación evidente. Por lo tanto, el juicio sobre nuestra cadena tiene que ser misericorde. Si se hiciese una planificación idealista de la cadena, la cadena cerraría. Si la calidad de la comunicación desde el punto de vista profesional no estuviese acorde con el mercado, los potenciales oyentes se irían a la competencia. De forma que yo creo que COPE está haciendo desde hace muchos años un esfuerzo por ir dando paso paulatinamente a comunicadores capaces de identificarse claramente con el ideario de la casa, pero sin por ello dejar de lado el espacio debido a aquellos comunicadores que por su talento garantizan también un nivel de audiencia imprescindible para hacer viable la
empresa. Publicado
en LA VERDAD, el 11-10-2003
|