Este debido llanto, nuevo libro de Jesús Mauleón

El sacerdote navarro, Jesús Mauleón acaba de publicar un nuevo libro de poesías. “Este debido llanto”, nombre del libro, está centrado en el fallecimiento de la madre del poeta, una pérdida dolorosa que se llena de resonancia mística, de un dolor que se agarra a la esperanza, y en el mismo espacio, a una poesía reveladora y firme.
El 16 de febrero de este año fallecía, a los 94 años, la madre de Jesús. Este doloroso hecho le sirvió para escribir “Este debido llanto”. “Fueron los versos de alguien que sufre la muerte de la persona querida desde la raíz misma de la soledad y desde la noche, a un tiempo oscura y luminosa, que la fe proporciona” señala Jesús Mauleón.
Según explica el propio autor, “nunca la muerte de alguien amado me había sumido en una especie de sosegada furia, o de éxtasis, que se prolongó durante mes y medio y me forzó a escribir, casi como un sonámbulo, uno y, en ocasiones, dos poemas diarios. Ese trance de dolorido sentido y de trabajada serenidad, a partes iguales, fue lo que me provocó la despedida de mi madre”.

¿De dónde le viene su afición a escribir?
Buena pregunta. ¿Y yo qué sé? Es algo que va con uno mismo. Es una vocación. Dios ha hecho el mundo de los hombres muy variado. Y a algunos nos ha dado esa miga de feliz “locura” para sentir el mundo y la vida y expresarlo en el arte. En este caso, a través de la palabra. Nunca me propuse ser poeta. Esto vino “solo”. Lo atisbé ya de niño y se me reveló con en la adolescencia. La biblioteca del Seminario Menor de Comillas (generosa en escritores clásicos y contemporáneos) me ayudó a gozar en la lectura y a descubrir que podía comunicar mi propio mundo en la belleza.

¿Cuál es su mayor fuente de inspiración a la hora de escribir poesía?
La vida misma. Lo que siento y lo que vivo. Mi mundo en torno. Todo lo que me sorprende, me conmueve, me alegra… o me irrita. Para un creyente y sacerdote, Dios es el último sentido de nuestra vida. El tema religioso cubre una parte importante de mi producción, tanto en prosa como en verso. Pero he cultivado también el tema solidario (“La luna del emigrante”), la sátira de los fatuos poderosos, el paso del tiempo y lo que los clásicos llamaban “la fugacidad de la vida”. El tema de la muerte, tan vecino al anterior, si no es el mismo, me ha llevado a escribir quizá mis mejores versos…

¿Cómo definiría su nuevo libro “Este debido llanto”?
Precisamente está aquí el tema de la muerte, partiendo de un ser tan querido como la propia madre. Tenía noventa y cuatro años largos. Yo la cuidé hasta el final. Di gracias a Dios por su vida larga y feliz. Pero eso no evita el dolor y la “mudez” iniciales. San Agustín habla de las lágrimas ante la muerte de su madre, Santa Mónica, aunque la sabe en el cielo… Como digo en el prólogo, la gestación del libro  “se prolongó durante mes y medio y me forzó a escribir, casi como un sonámbulo, uno y, en ocasiones, dos poemas diarios” en un trance de ´dolorido sentir´ y de trabajada serenidad a partes iguales. Dios está siempre al fondo… o en primer término, presente en mi vivienda y haciendo posible desde la fe la presencia luminosa de mi madre.

¿Qué podemos encontrar en este libro de versos que no hayamos encontrado en otro?
Los psicólogos hablan del “duelo” que todos tenemos que pasar tras la muerte de un ser muy querido. Este librito es el itinerario de un particularísimo duelo. Sus poemas, si son originales y, como modestamente espero, tienen algún valor, son nuevos y nadie los había escrito hasta ahora. Ésta es la grandeza del arte y la razón por la que los artistas hablan de “creación”. Pero como mi experiencia de partida es, por otro lado, absolutamente humana y común, estoy seguro de que mis palabras va a conmover a más de un lector.

¿Es verdad que los artistas crean más desde el dolor, desde la tristeza?
Seguramente. Y suele darse esta afirmación por obvia. Pero también el amor, la alegría, la gratitud, las mil pequeñas o grandes caras de la felicidad han motivado grandes obras en todas las disciplinas artísticas. Mira, por ejemplo, en los Salmos bíblicos (por cierto, cuánta gente en la Iglesia pasa por ellos si enterarse de que buena parte de ellos son piezas de altísima poesía). Junto al dolor, la súplica, la expresión de la menesterosidad humana, hay salmos llenos de alabanza, de acción de gracias, de luminosidad y de gloria. Y si nos trasladamos al mundo de la pintura, la escultura, la música…, hallaríamos toda clase de obras portentosas alzadas en la felicidad.

Breve biografía
El sacerdote Jesús Mauleón nació en el pueblo de Arróniz, en 1936. Es Licenciado en Filosofía y Letras y fue profesor de Literatura durante muchos años. Fue uno de los fundadores de la revista de poesía Río Arga e inició su obra poética en 1954, publicando en 1970 su libro más difundido y celebrado, “La luna del emigrante”. En 2005 publicó su “Obra completa” editada por el Gobierno de Navarra.