Fiesta del Corpus Christi en Pamplona

A pesar del tiempo fresco y de la posibilidad de tormenta, miles de personas se congregaron en las calles del Casco Antiguo de Pamplona para participar en la solemne procesión del Corpus Christi y honrar así al Santísimo. Balcones engalanados y suelos cubiertos de hierba y pétalos de rosas, niños vestidos de primera comunión, sacerdotes con alba y estola blanca… Ese fue el ambiente que se respiró el pasado domingo, 6 de junio, por las calles que formaban parte del recorrido de la procesión.
A las once de la mañana comenzaba la Eucaristía en la catedral de Santa María la Real de Pamplona. Como es tradición, los primeros bancos fueron ocupados con los niños que este año han celebrado su primera comunión y por las autoridades civiles. Mons. Francisco Pérez fue el encargado de presidir la Eucaristía en la que se destacó el valor de la fiesta del Corpus, una fiesta en la que recordamos que “Dios se hace presente con su cuerpo y sangre en el pan y el vino”. Además, se dirigió a los más pequeños, a los niños vestidos de primera comunión, y les recordó que tras recibir la primera comunión tenían que hacerse más amigos de Jesús.
La Capilla de Música de la Catedral, dirigida por Aurelio Sagaseta, fue la encargada de la parte musical de la celebración. Al término de la Misa, a la que se estima que acudieron más de 2.700 personas, se realizó ante el Santísimo el tradicional baile de los Seises, este año interpretado por ocho alumnos del colegio Carmelitas Vedruna de Pamplona: Miguel Morrás Pascual, Juan Sánchez de Muniáin Domínguez de Vidaurreta, Daniel Guisado Miguel, Álvaro Santamaría Echauri, Daniel Narro Albizua, Pablo Percas Larreta, Álvaro Pérez Eguizábal y Mikel Álvarez De Carlos.
Una vez terminada la celebración en el interior de la Catedral, comenzó la procesión. Al estar la fachada principal tapada por las obras de restauración a las que está siendo sometida, la procesión salió desde la puerta de San José. Mons. Francisco Pérez portó la Sagrada Forma, hasta que se depositó en una carroza con un templete. Miembros de diferentes hermandades y cofradías, niños de primera comunión, autoridades municipales, cruces parroquiales, sacerdotes, dantzaris de San Lorenzo y la banda de música de La Pamplonesa acompañaron al Santísimo por las calles Navarrería, Mercaderes, Plaza Consistorial, Zapatería, Pozo Blanco, Comedias, Paseo Sarasate, avenida San Ignacio, calle Fernández Arenas, García Castañón, Paseo Sarasate, Plaza del Castillo, Espoz y Mina, Estafeta, Mercaderes y Navarrería. La procesión concluyó con el regreso a la Catedral, a la una y media del mediodía.
Una de las novedades de este año fue la incorporación en la procesión de un zaldiko recuperado por los Amigos de la Catedral. Este caballo formaba parte, antiguamente, de la comparsa de la Catedral.