“Peregrinos hacia la luz”, encuentro de jóvenes en Santiago

“Con el lema del año Jubilar Jacobeo 2010: ‘Peregrinos hacia la Luz’, se ha celebrado en Santiago de Compostela del día 5 al 8 de agosto las Jornadas de la Juventud. La asistencia ha sido masiva: 12.000 jóvenes llegado de toda España, acompañados de sus obispos (45) y más de trescientos sacerdotes. Las Catequesis fueron presentadas por los mismos Obispos.

D. Francisco Pérez, Arzobispo de Pamplona-Tudela, impartió su Catequesis en la Iglesia de Santa Clara llena de jóvenes que procedían de Pamplona, de Jerez, de Las Palmas de Gran Canaria, de Málaga, de Córdoba, de Almería y de Santiago de Compostela. El Arzobispo partió de su propia experiencia personal para después hilarlo con el pasaje evangélico en el que Jesús afirma que hay que “amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”. Con la mirada puesta en cada joven afirmó que Cristo “es el Amigo que nunca falla” y que en los momentos de crisis, “cuando la crisis más preocupante es la del sinsentido de la vida, es Cristo quien puede darte la respuesta, porque Cristo es la Respuesta”. Repasó también episodios de actualidad en los que se vende lo ‘políticamente correcto’ que es en muchos casos ‘evangélicamente incorrecto’. Es en los ‘evangélicamente correcto’ donde debemos fijarnos y hemos de seguir si se quiere ser libres y felices. Posteriormente fue dando claves fundamentales para superar las crisis que nos pueden llegar. “Nunca desconfiemos de Dios puesto que Él nos ama y nos perdona si hemos desviado el camino”. Invitó finalmente a seguir la entrega de los Santos. “Ninguno hubiera llegado a la meta de la santidad si hubiera vivido en mediocridad; seguir el camino de la santidad es de valientes y de generosos para con Dios y para servir a los demás con caridad” y así concluyó.”

La jornada de clausura tuvo lugar en el estadio de San Lázaro de la capital gallega, con una eucaristía de Clausura, presidida por el Cardenal Rylko, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, y concelebrada por cuarenta y ocho obispos y medio millar de sacerdotes y obispos, en torno a la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud.
Durante la celebración, el arzobispo de Santiago, Mons. Julián Barrio, ha hecho mención a la “referencia” del Camino para “generación tras generación” durante los últimos “mil años”, al tiempo que ha invitado a los jóvenes a responder “a la llamada de la vocación sacerdotal”.
En este sentido, ha remarcado que la capital de Galicia es “la meta de llegada para el hombre viejo, y punto de partida para el hombre nuevo”, a la vez que ha destacado la preparación para próxima visita a Compostela del Papa Benedicto XVI, que tendrá lugar el 6 de noviembre.
En su homilía el cardenal Stanislaw Rylko ha valorado la importancia del Camino de Santiago en la formación de Europa, que no se entiende sin sus raíces cristianas, para lo cual ha recordado las palabras que pronunció Juan Pablo II durante su visita a Compostela en el año 1982, en las cuales invitaba a la “Vieja Europa” a “revivir sus orígenes históricos” y a “descubrir” sus raíces.
Durante su homilía, ha destacado también que “Dios es la luz del mundo” en una sociedad que, a su juicio, vive “un tiempo confuso y tenebroso”. Así, ha criticado la “cultura posmoderna que domina la escena” en detrimento de la fe, y ha recriminado que hoy en día “no hay lugar para Dios en la vida pública”. Por ello, el presidente del Pontificio Consejo para los Laicos ha invitado a los jóvenes a “no tener miedo” del evangelio, a lo que ha agregado que “no hay nada más falso” que la identificación del cristianismo con “un cúmulo de prohibiciones”. Junto a esto, ha citado unas breves palabras del Papa Benedicto XVI en las que ha subrayado que “el gran problema del hombre de hoy es la cuestión sobre Dios”, así como “tantos problemas que no se resolverán sin él”.
“Patrono sigue protegiéndonos siempre”, ha finalizado Rylko a la vez que emplazaba a los asistentes a tomar parte de la Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en Madrid el año que viene. Un envite que ha sido respondido desde las tribunas con un: “sí, sí, sí, nos vamos a Madrid”.