Celebración de Día del enfermo en el hospital ‘San Juan de Dios’

Con el lema: “juventud y salud” la Iglesia española ha querido recordar, que la salud es uno de los bienes fundamentales del ser humano y a su vez, nos invita a reflexionar sobre los jóvenes y la salud a la luz de la fe en Jesucristo y a participar en la misión evangelizadora de la Iglesia siendo servidores de la vida. En nuestro Hospital, como viene siendo habitual, preparamos la jornada del “Día del Enfermo”. Con este motivo, el viernes anterior, día 27 a las 18,00 h. tuvimos en la Capilla un encuentro de Oración con la asistencia de enfermos, familiares y algún hermano de la Comunidad, en el que Hno. Gabino nos trajo a la memoria unos puntos de reflexión sobre la actitud de Jesús ante los enfermos jóvenes o mayores, remarcando, que Jesús no pasó de largo ante ellos, se acercó, se conmovió ante la situación que estaban viviendo y les dedicó una atención preferente. El sábado, en la Unidad de Cuidados Paliativos, celebramos la Eucaristía en la que la asistencia, tanto de enfermos, como de familiares fue numerosa. Durante la misma se administró el Sacramento de la Unción a varios enfermos y a algunas personas venidas de fuera. En la Homilía Gabino destacó que la presencia saludable de Dios, que se expresa de forma especial en el Sacramento, se prolonga también en el inmenso mosaico de gestos de hospitalidad, de atención solícita y de acompañamiento solidario, que día a día hacemos ante el enfermo. En relación al Sacramento de la Unción precisó, que últimamente se está realizado una renovación del mismo por parte de la Iglesia, al resaltar se trata de un Sacramento para recibirlo, por lo general, de forma consciente, aunque a veces, se sigue asociando dicho Sacramento a los momentos finales de la vida. Remarcó también, que la Unción es un “mensaje de amor de Dios a la persona enferma” que le ayuda a vivir cristianamente su enfermedad y su situación de sufrimiento. Fue una celebración sencilla pero emotiva; a la mañana siguiente aún se oían expresiones de contento y de agradecimiento por lo vivido. Finalmente, el día 29, celebramos la Eucaristía solemne en la Capilla en la que también se tuvo muy presentes a los enfermos, familiares y personal asistencial. No olvidemos, que a todos, mayores y jóvenes, nos incumbe la tarea y la responsabilidad de cuidar y curar la vida en sus grandes acontecimientos y trasmitir formas sanas de vida. Como testigos de Cristo vivamos cuidando la vida y aliviando el sufrimiento. Servicio de Atención Espiritual y Religiosa. Hospital San Juan de Dios.