Colocación y bendición de una imagen del beato Juan Pablo II en San Miguel

Mañana, domingo, día 19 de junio, solemnidad de la Santísima Trinidad, se inaugurará el Busto del Papa Juan Pablo II en la parroquia de San Miguel de Pamplona. Este acto tendrá lugar en la eucaristía de la 13.00 h. y se colocará en la capilla de la Virgen de Fátima, para su veneración y culto de los fieles.
La capilla de la Virgen de Fátima de la parroquia San Miguel de Pamplona, será el escenario donde se coloque, bendiga y exponga el Busto del Papa Juan Pablo II para su veneración. El acto tendrá lugar el día 19 de junio, solemnidad de la Santísima Trinidad en la eucaristía de la 13.00 h. En el año 2010, el autor del monumento del Beato Juan Pablo II, que está colocado en la Avenida Juan Pablo II de Pamplona, comentaba el párroco, hizo un boceto interesante para colocar una imagen del nuevo Beato en el atrio de San Miguel. Mientras tanto, se ha aprovechado su beatificación para colocar este busto en la Capilla de Fátima.

El párroco de San Miguel, Luis Oroz explicó que el busto tiene 1 metro de altura mas la peana y que se realizó en los talleres Aznarez de Madrid. Además, indicó que su colacación en la capilla de Fátima es muy significativa, debido a la vinculación de Juan Pablo II con la Virgen de Fátima. Con respecto a su colocación en la parroquia añadió que “ es un Beato dentro de la Iglesia, y aquí entre nosotros tiene mucha devoción” Además, hizo una referencia a la vida de Juan Pablo II y recalcó que nos ha dejado como herencia “un testimonio de su fe inquebrantable – “No temáis, abrid de par en par las puertas a Cristo”- y un testimonio en el sufrimiento“

“El dolor por su pérdida era profundo, pero más grande todavía era el sentido de una inmensa gracia que envolvía a Roma y al mundo entero, gracia que era fruto de toda su vida y, especialmente, de su testimonio en el sufrimiento.
“Ya en aquel día percibíamos el perfume de su santidad, y el Pueblo de Dios manifestó de muchas maneras su veneración hacia él:…. Juan Pablo II es beato.”

“Nos recuerda con fuerza la vocación universal a la santidad, como afirma el Vaticanos II”

“Totus tuus” Ese icono bíblico de Cristo en la cruz, y a sus pies María, su madre. Un icono que sintetizó en su escudo. Soy todo tuyo y todo cuanto tengo es tuyo. Tú eres mi todo, oh María; préstame tu corazón’.
Juan Pablo II ayudó a no tener miedo de la verdad, porque la verdad es garantía de libertad. Más en síntesis todavía: nos devolvió la fuerza de creer en Cristo.
Defensa del hombre, que es el camino de la Iglesia. Cristo es el camino del hombre.

– Nos queda y estimula el ejemplo de su oración que impresionaba y edificaba: él se sumergía en el encuentro con Dios, aun en medio de las múltiples ocupaciones de su ministerio.
– Y después, su testimonio en el sufrimiento: el Señor lo fue despojando lentamente de todo, sin embargo él permanecía siempre como una ‘roca’, como Cristo quería. Siendo uno con aquel Jesús al que cotidianamente recibía y ofrecía en la Eucaristía.
– ¡Dichoso tú, amado Papa Juan Pablo, porque has creído! Te rogamos que continúes sosteniendo desde el Cielo la fe del Pueblo de Dios.