Publicado el volumen 30 del Catálogo del Archivo Diocesano

El Archivo Diocesano de Pamplona tiene la satisfacción de comunicar a sus amigos y a los historiadores en general, que en los meses pasados ha editado los volúmenes 31 y 32 de su Catálogo, y en los últimos días el tomo 30 del mismo.

Los tomos 31 y 32 son una continuación de la serie general que comenzó a publicarse el año 1.988. Cada uno de ellos contiene la recensión de unos 1.750 procesos actuados ante el Tribunal Diocesano de Pamplona en la segunda mitad del s. XVIII; su temática es muy variada, aportando noticias de personas e instituciones de la antigua diócesis de Pamplona, que comprendía también la mayor parte de la Provincia de Guipúzcoa y la Valdonsella de Aragón.

El tomo 30 merece una atención especial. Su gestación ha sido larga y trabajosa, de tres años de duración, naciendo a destiempo. Tiene un volumen menor, 335 páginas, pero la documentación que representa abarca un total de 254.870 páginas manuscritas. Su tema es monográfico, dedicado en su totalidad a estudiar los Planes Beneficiales, es decir, la reforma-que en la segunda mitad del s. XVIII se hizo de cada una de las 800 parroquias que tenía la Diócesis. Estas parroquias estaban en situación muy delicada, pues funcionaban con la misma estructura que tuvieron en la Edad Media.

Su reforma fue promovida por la Monarquía Borbónica, influenciada por el espíritu de la Ilustración. En la Diócesis de Pamplona fue llevada a cabo por aquel gran obispo que fue Dn. Juan Lorenzo de Irigoyen y Dutari. El obispo nombró para cada parroquia un sacerdote que actuase como delegado suyo. El delegado episcopal desarrolló un proceso informativo que recogió toda la trayectoria y la realidad de la parroquia: habitantes (por edades), lugares de culto, desolados, ministros, patronos, rentas, diezmos, primicias, escuelas, fundaciones, cofradías. Fueron citadas y expusieron su postura todas las instituciones interesadas en la parroquia Con todo ello se redactó el Plan Sucesivo, que fue enviado a la Real Cámara, donde fue estudiado, aprobado o, en su caso, reformado. Validado con la firma de S.M. el Rey, fue devuelto a la Diócesis para su puesta en vigor.

Este rico material, que ha permanecido intacto e ignorado hasta nuestros días, sirve de tema para el tomo 30 del catálogo, y no dudamos, será de gran utilidad para la historia de la iglesia diocesana y cada una de sus parroquias, sin excluir las parroquias de Guipúzcoa que durante siglos pertenecieron al Obispado de Pamplona.