Visita de Mons. Francisco Pérez al Papa Benedicto XVI

Como colofón de la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Madrid este verano, Mons. Francisco Pérez visitó al Papa Benedicto XVI para agradecerle personalmente su entrega hacia a los jóvenes.

Los días 11 y 12 de octubre, el Señor Arzobispo Mons. Francisco Pérez acudió al Vaticano para reunirse con el Papa Benedicto XVI. Esta visita fue el colofón de la Jornada Mundial de la Juventud, una visita en la que Mons. Francisco Pérez agradeció al Papa, de forma personal, las muestras de cariño que tuvo con los jóvenes en Madrid.

Don Francisco, que viajó hasta Roma junto con el matrimonio formado por Roberto Kutz y María, le hizo entrega al Santo Padre de los trabajos que un grupo de niños de la diócesis había realizado, así como una réplica del Cristo de Javier y una carta escrita por Mons. Francisco Pérez que reproducimos a continuación.

Santidad,

Quiero expresarle el agradecimiento de los más de Dos Mil Quinientos jóvenes de esta Diócesis de Pamplona-Tudela que estuvieron en Madrid, con motivo de su Visita Apostólica, para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud. ¡¡¡Muchísimas gracias por su entrega generosa y por todo lo que nos comunicó con sus gestos y sus palabras!!!

Los jóvenes vinieron dispuestos a seguir trabajando por la Nueva Evangelización. Todos los primeros viernes de cada mes celebro con ellos, acuden unos Cuatrocientos, una Vigilia de Oración en la Capilla del patrón de Pamplona: San Fermín, mártir). ¡¡¡Cuente con nosotros Santo Padre!!! Este curso, por grupos, hemos pensado promover “La Escuela de la Palabra” para adentrarnos en la Palabra de Dios siguiendo sus consejos que nos los ha regalado en la Exhortación Apostólica “Verbum Domini”.

Como expresión de nuestra comunión le entregamos un donativo para ayudar al Cuerno de África en estos momentos de gran sufrimiento. Esta carta va acompañada por una serie de firmas de jóvenes que, como representantes de todos, quieren expresarle su disponibilidad, oración y cariño.

Bendíganos para que sepamos mostrar la grandeza de pertenecer a Cristo y la belleza de ser hijos de la Iglesia.