Residencia

Centenario de la Residencia de Ancianos San Jerónimo de Estella

La residencia de ancianos San Jerónimo de Estella celebró el pasado 27 de diciembre sus cien años de vida con la celebración de una Santa Misa presidida por Mons. Francisco Pérez y un acto, en el que se homenajeó a todos los sacerdotes y religiosas que han trabajado en el centro.

El pasado 27 de diciembre tuvo lugar el centenario de la residencia de ancianos San Jerónimo de Estella, atendida por la congregación de las Hermanas de Santa Ana. Para conmemorar este centenario se celebró un acto al que acudió, entre otros, el Señor Arzobispo Mons. Francisco Pérez, los párrocos de de Estella y la presidenta del Gobierno de Navarra Yolanda Barcina.

Los actos comenzaron con la recepción de autoridades y la celebración de una Santa Misa presidida por Mons. Francisco Pérez, quien agradeció la labor de las Hermanas, que cada día cuidan con cariño a los ancianos, y la ayuda recibida por parte del Gobierno de Navarra. Tras la Misa tuvo lugar el acto oficial del aniversario, que consistió en el homenaje a los sacerdotes y religiosas que han trabajado en la residencia durante estos cien años, a los cuales se les hizo entrega de una réplica en miniatura de la residencia. Además, se descubrió una placa conmemorativa en recuerdo de su fundadora Jerónima Uriarte.

Historia del centro

La residencia “San Jerónimo” es una fundación que nació en Estella el 27 de diciembre de 1911 para cuidar a las personas más desfavorecidas. El edificio se construyó gracias al dinero que Jerónima Uriarte heredó de unos familiares y con la idea de proporcionar albergue y asistencia, especialmente, a las personas mayores desvalidas y desprotegidas.

Los primeros años fueron económicamente duros debido a que no se cobraba cuota alguna al no existir todavía el sistema de pensiones. El Ayuntamiento de la ciudad aportaba aquellos medicamentos que podía y la huerta y los animales del centro abastecían las necesidades primarias de los mayores.

Jerónima Uriarte confío en la congregación de las Hermanas de Santa Ana para dirigir y cuidar la fundación y dejó establecido en su testamento la composición del patronato, formada por el párroco y el coadjutor de la parroquia de San Juan, el párroco de San Miguel y la superiora de la congregación.

Desde julio de 2009, la comunidad religiosa, encabezada por su superiora Rosario Busto, decidió dedicarse íntegramente al cuidado de los residentes y dejar la dirección. Desde entonces el director es David Cabrero, que anteriormente había trabajado como terapeuta ocupacional en el centro.

En la actualidad este centro, situado en la calle Andía de Estella, tiene concertadas 14 plazas, a través del programa CONCERDEP, (programa destinado a personas con alta dependencia, que puso en marcha el Gobierno de Navarra a través de la Agencia Navarra para la Dependencia en 2009. El Gobierno de Navarra asume parte del coste de estas plazas residenciales, costeándose una parte los usuarios, en función de su capacidad económica. Todas son para grandes dependientes o dependientes severos de nivel 2 y cada una supone un importe mensual de 1.873,70 euros. Asimismo, la residencia ofrece otras 41 plazas para personas mayores y estancias diurnas, de ocho horas al día de lunes a viernes, para personas no dependientes.

La residencia cuenta con una gran terraza, peluquería, huerta y jardines para pasear, servicios de cocina, lavandería, fisioterapia, terapia ocupacional, peluquería, enfermería, servicio religioso, médico y ATS, podología, gimnasio y opción de TV en cada habitación.

La residencia San Jerónimo ha recibido este año el Premio a la Calidad de los Servicios Sociales en su modalidad de “Atención a las personas usuarias”. El Gobierno de Navarra ha reconocido así su proyecto de eliminación de sujeciones que, además, puede ser replicado en otros centros y que afecta a la mejora en el desarrollo de las relaciones interpersonales.