Visita A Villafranca

Monseñor Francisco Pérez visitó Villafranca el pasado mes de abril

Visita de cercanía y cordialidad la realizada por Mons. Francisco Pérez los días 20, 21 y 22 de abril a la localidad de Villafranca.

Mons. Francisco Pérez llegó a la casa parroquial donde fue recibido por el párroco, José Mª Jáuregui, por el Vicario parroquial, Víctor Goicoechea y por Joaquín Mª Maquirriain, quienes le ofrecieron su convento carmelita para comer y descansar. Don Francisco revisó los libros parroquiales, los aprobó y los firmó.

Tres fueron las líneas principales del programa: visita, reuniones y celebración de las eucaristías.

Visitas:

La primera visita fue a los ancianos de la residencia Virgen del Portal, donde “Paquita” le leyó un discurso, que dio paso a un diálogo con todos los internos. Después visitó el Ayuntamiento de la localidad. Allí fue recibido por la alcaldesa y una concejal, con las que charló.

No podía faltar la visita a las escuelas. Los niños se sintieron muy cercanos y durante los días siguientes era normal encontrarse con grupos de niños que preguntaban: ¿Dónde está el obispo?, porque queremos hablar con él. También visitó el club de jubilados, donde recibió el saludo de Andrés Segura, en representación de todos los que allí se encontraban.

Las visitas personales a los enfermos en sus propias casas fueron, sin duda, las más emotivas y agradecidas. La anciana que, a poco de visitarle el obispo, falleció, nos hizo recordar el “nunc dimittis” de Simeón.

Reuniones:

La primera fue el día 20 con la Junta Parroquial de Cáritas, donde le presentaron los problemas y los servicios que prestan. Ya por la tarde se reunió con los diversos grupos que colaboran en la parroquia: animadores de liturgia, visitadores de enfermos, equipo de limpieza, rosarieras, organista y administrador. Además, no faltó la reunión con los catequistas, con los que conversó sobre los problemas de los padres jóvenes y de los niños para seguir acudiendo a la iglesia después de la primera comunión.

También se reunió con un nutrido grupo de emigrantes ecuatorianos, interesándose por su situación, lo mismo que hizo con la Comunidad Neocatecumenal, a la que animó a seguir en el estudio de la Palabra. Con el encuentro con la Asociación de Mujeres de Villafranca pudo conocer los problemas sociales de la mujer. Finalmente, tuvo una reunión con el Consejo de Pastoral, escuchando los problemas actuales con los que se encuentran.

Eucaristías:

El primer día concelebró, con los tres sacerdotes, la “Misa estacional”. Pero las eucaristías más solemnes y concurridas fueron las del sábado, a las siete de la tarde, y la del domingo al mediodía. En la del sábado confirmó a 16 jóvenes, a los que animó a “ejercer” de cristianos y a las familias a crear en el hogar un ambiente cristiano en el que puedan crecer los hijos en la fe. En la del domingo, coincidiendo con la de los niños, se dirigió primero a ellos, invitándoles a la generosidad con Dios y con los demás; luego, volvió a recordar a los mayores la importancia de la familia y del clima cristiano que debe presidirla. En un momento de la celebración, la alcaldesa le regaló, en nombre del Ayuntamiento, un pañuelo de fiestas y una pequeña imagen de nuestra patrona Santa Eufemia. La armonización de las misas corrió a cargo del Coro y Rondalla y del coro habitual de los niños.

La despedida:

Tuvo lugar tras los responsos en la visita al cementerio antes de partir a Madrid para asistir al Pleno de la Conferencia Episcopal. Entre las gentes de Villafranca ha quedado un regusto de sencillez, cercanía y cordialidad de nuestro Arzobispo. Según sus palabras enviadas en un correo desde Madrid, “la experiencia de Villafranca ha sido muy gratificante. Me he encontrado muy bien y muy bien acogido”. Nos sentimos contentos y le agradecemos su visita. Ya sabe: ésta también es su casa. J.M.M