Nuevo Capellán de la Orden de Malta

José Luis Morrás-Etayo, ha sido nombrado Capellán Magistral de la Soberana Orden de Malta, Orden religioso-militar que nació en el S. XI para cuidar a los peregrinos que iban a Tierra Santa y defender la fe.

¿Cómo se siente con su nombramiento?

Es un honor y una responsabilidad formar parte de la Orden de Malta como Capellán Magistral, ya que tengo que ayudar a los miembros a mi encomendados a que hagan realidad en sus vidas la misión de la Orden que no es otra que alimentar, presenciar y proteger la fe y servir a los pobres y a los enfermos que representan al Señor.

¿La Orden de Malta es una orden religiosa, militar o de Caballería?

Es las tres cosas a la vez. En su origen fue una orden religiosa que nació como comunidad monástica inspirada en San Juan Bautista, sus miembros administraban una hospedería para cuidar y albergar a los peregrinos que iban a Tierra Santa. En 1113 fue reconocida formalmente como orden religiosa por el Papa Pascual II. La Orden tuvo que convertirse en militar para proteger a los peregrinos y a los enfermos y para defender los territorios cristianos en Tierra Santa. Después de la pérdida de Malta (1789) la Orden dejó de ejercer esta función y hoy en día solamente mantiene las tradiciones militares. Igualmente, sigue siendo una orden de caballería porque ha mantenido los valores de la caballería y la nobleza.

¿Hay que proceder de la nobleza para pertenecer a la Orden de Malta?

Hoy en día no. Tradicionalmente, los caballeros de la Orden provenían de las familias caballerescas y nobles del Mundo Cristiano. Hoy, aunque la mayoría de sus miembros ya no provienen de antiguas familias nobles, son admitidos en la misma por manifiestos méritos con respecto a la Iglesia y a la Orden de Malta.

¿Qué compromisos adquieren los Caballeros y Damas con la Orden?

Algunos Caballeros son miembros religioso profesos, habiendo profesado los tres votos de pobreza, castidad y obediencia, otros han pronunciado solamente la promesa de obediencia. La mayor parte de los 13.500 Caballeros y Damas de la Orden son miembros laicos y aunque no hayan profesado ningún voto religioso, todos están dedicados al ejercicio de las virtudes de la caridad cristianas, comprometidos a desarrollar su espiritualidad en el ámbito de la Iglesia y dedicar sus energías a servir al prójimo.

¿Cuáles son las actividades de la Orden?

La Orden de Malta trabaja en el campo de la asistencia médica y social y de la ayuda humanitaria, en más de 120 países, apoyada por las relaciones diplomáticas que mantiene actualmente con 104 Estados. La Orden tiene hospitales, centros médicos, residencias para la tercera edad y discapacitados, y centros para enfermos terminales. En muchos países prestan primeros auxilios, servicios sociales, e intervienen en acciones humanitarias en emergencias. También lleva a cabo diversas actividades en el ámbito de la cultura. En Navarra tiene encomendado un alberge de peregrinos y la Iglesia de San Juan en Cizur Menor. Cada año atiende a cientos de peregrinos que caminan a Santiago de Compostela.

¿Cómo se llevan a cabo las actividades diplomáticas de la Orden?

De acuerdo con el Derecho Internacional Público, la Orden mantiene relaciones diplomáticas plenas con 104 países. Tiene el estatus de Observador Permanente ante Naciones Unidas y la Comisión Europea, y ante 17 organizaciones internacionales tales como la FAO y la UNESCO. Las relaciones diplomáticas permiten que la Orden pueda intervenir con rapidez y eficacia en casos de desastres naturales y conflictos bélicos. Debido a su neutralidad, imparcialidad y carácter apolítico la Orden puede actuar como mediadora cuando un Estado requiera su intervención para resolver la disputa.

¿Cómo se organiza y se financia la Orden de Malta?

La Orden está presente con sus organizaciones en 54 países. Esta compuesta por 6 Grandes Prioratos, 6 Subprioratos y 47 Asociaciones Nacionales. Las actividades son financiadas principalmente por sus miembros y por donativos privados de benefactores. En algunos países cuenta con ayudas concedidas por los gobiernos, la Comisión Europea y otras organizaciones internacionales.

¿Quiere añadir algo?

Solamente mostrar mi agradecimiento a todos los miembros de la Orden en Navarra por la acogida que me han dispensado y agradecer a mi antecesor en el cargo, Jesús Labiano, todo el bien que ha hecho como capellán de la misma.