Reconocimiento de la Orden de Malta

Orden de maltaSiguiendo las celebraciones del 900 aniversario del Reconocimiento de la Orden de San Juan, el pasado 15 de febrero, día en que se promulgó la Bula Papal “Pie Postulatio Voluntatis”, varios miembros y voluntarios de la delegación Navarra de la Orden de Malta se reunieron en Zizur. Pese a ser una pequeña delegación estubieron presentes 3 Damas, 8 Caballeros y 10 voluntarios.

Los actos comenzaron con una Misa en la parroquia de San Andrés, de la que es párroco el Capellán de la Delegación, D. José Luis Morrás, que presidió la celebración. El Delegado dirigió unas breves palabras al comienzo de la Santa Misa, recordando la conmemoración que estában viviendo.

Durante la homilía, se recordó la importancia de seguir desde un espíritu cristiano el lema de la Orden, sin dejar de ver en el Señores a los enfermos, los ancianos, los pobres, los peregrinos… la oportunidad de mostrar y defender la Fe. Además, se pidió por el Santo Padre, la Iglesia Católica, el Gran Maestre y para que la Orden continúe su labor fiel a sus principios.

Tras la celebración, se reunieron en un breve retiro espiritual-cuaresmal con una meditación sobre el Padre Nuestro. El día culminó con una cena de miembros y voluntarios.

Alocución del Papa a la Soberana y Militar Orden de Malta

Me es grato recibirles y saludarles a todos, Caballeros y Damas, Capellanes y voluntarios de la Soberana y Militar Orden de Malta. (…) Desde sus comienzos, vuestra Orden se ha distinguido por la fidelidad a la Iglesia y al Sucesor de Pedro, así como por su irrenunciable perfil espiritual, caracterizado por el elevado ideal religioso. (…) En el siglo XIX, la Orden se abrió a nuevos y más amplios campos de actividad en el ámbito asistencial y de servicio a los enfermos y los pobres, pero sin renunciar nunca a los ideales originarios, especialmente el de la intensa vida espiritual de cada uno de sus miembros. (…) Para dar amor a los hermanos, es necesario tomarlo del fuego de la caridad divina, mediante la oración, la escucha asidua de la Palabra de Dios y una vida centrada en la Eucaristía. (…) Seguid actuando en la sociedad y en el mundo por las vías maestras indicadas por el evangelio: la fe y la caridad, para reavivar la esperanza. La fe, como el testimonio de adhesión a Cristo y de compromiso con la misión evangélica, (…) la caridad, como expresión de fraternidad en Cristo, mediante las obras de misericordia con los enfermos, los pobres, los necesitados de amor, de consuelo y ayuda, con los afligidos por la soledad, la desorientación y las nuevas formas de pobreza material y espiritual. Estos ideales están bien expresados en vuestro lema: “Tuitio fidei et Obsequium pauperum”. (…)