Virgen

La Virgen Peregrina de Schoenstatt

VirgenEl pasado 9 de marzo tuvo lugar en la parroquia de Nuestra Señora de la Esperanza de Doniantzu, en Zizur Mayor, el 2º Encuentro de las Familias de la Virgen Peregrina de Schoenstatt de Navarra. En una tarde primaveral, los congregados alrededor de ese apostolado pudieron reavivar las gracias que éste aporta para la vida de la Iglesia. La Hermana María del Mar, del Secretariado Nacional de la Virgen Peregrina en España, recordó sus tres aspectos esenciales.

Es un apostolado Mariano: María visita a nuestras familias, a nuestro pueblo, Ella quiere salir al encuentro de sus hijos, de los más necesitados y también de los alejados de Dios. En cada familia, Ella quiere enseñar a dialogar con Dios y llenar de paz y armonía los hogares, quiere orientar a los padres a reconocer en la vida la voz y el amor de Dios, quiere ayudar a los jóvenes a encauzar sus vidas en el mundo de hoy, lleno de tantos caminos y alternativas.

Es un apostolado parroquial: una Evangelización. Quiere ayudar a acercar a la parroquia a muchos bautizados que están alejados, pasivos de la vida en la Iglesia. Contribuir a la educación de muchos cristianos para que asuman una actitud misionera en su “entorno”, que se comprometan con la tarea de la nueva evangelización, a partir de la experiencia personal del amor de María, la primera cristiana y primera evangelizadora.

Es un apostolado Popular: “… ser sal y luz del mundo”. Abarcar a todos los que “pueblan” y habitan a nuestro alrededor. Este apostolado nace y vive de la Alianza de Amor entre María y nosotros: “Nada sin Ti, nada sin nosotros”. Se sostiene con nuestra oración y esfuerzos por la santidad de la vida diaria y con la acción intercesora de María que reparte las Gracias que necesitan las personas y familias que ella visita.

Cada familia recibe la visita de la Virgen durante 3 días al mes. En nuestra diócesis ya son 77 familias, la gran mayoría en Zizur Mayor; y también algunos niños de la catequesis parroquial, después de la Primera Comunión, la llevan cada uno, por una semana a sus casas.

A continuación tuvimos la oportunidad de asistir al video de la Coronación de la Sma. Virgen como Reina de la nueva Evangelización de Europa. En el Santuario Original de Schoenstatt, localizado en Vallendar, lugar donde en 1914 nació el Movimiento Apostólico de Schoenstatt, fundado por el Siervo de Dios, Padre José Kentenich, tuvo lugar el pasado 8 de septiembre de 2012, fiesta del Nacimiento de María, la ceremonia de coronación de la Virgen Peregrina, presidida por el Arzobispo Rino Fisichella, presidente del dicasterio para la Nueva Evangelización. En su homilía dijo: “Justamente aquí, en este santuario de Schoenstatt donde el P. Kentenich quiso abrir su corazón, ofreciendo a tantas personas la posibilidad de encontrar en María la fiel compañera de la vida… venimos a pedir al Señor por intercesión de su Madre, la fuerza y la gracia para ser en el mundo testigos creíbles y fieles de su amor, y anunciadores de su evangelio. Y también hay otro motivo importante que nos trae a este santuario: queremos entregar a María el próximo sínodo sobre la Nueva Evangelización y el año de la Fe. Entregamos estos momentos tan importantes para la vida de la Iglesia a la Madre de la iglesia, que Juan Pablo II ha invocado también como ‘estrella de la nueva evangelización’. Y nos unimos espiritualmente al Santo Padre Benedicto XVI, que pondrá bajo la protección de la Virgen el Año de la Fe y la Nueva Evangelización”.

En esa tarde de encuentro en Zizur Mayor, algunos feligreses asumieron su tarea de Misioneros de la Virgen Peregrina, sumándose al grupo que inició este apostolado en tierras zizurtarras en el año 2006. El encuentro siguió con el rezo de Rosarioy participación en la Santa Misa. Y culminó con una convivencia familiar en el salón parroquial.

María llega hasta nosotros para: invitarnos a rezar en familia, promover nuestra transformación interior, despertar la conciencia de que por el bautismo todos somos llamados a ser apóstoles, y activar nuestra pertenencia a la Iglesia.

Alexandra Díaz y Carlos Abram