Arbol Urbasa

La “rusticatio”

arbol UrbasaLos sacerdotes y religiosos que realizan su labor pastoral en la zona de Tierra Estella se reunieron, en un encuentro fraterno, en la Sierra de Urbasa.

Todos los años, desde 1982, los sacerdotes y religiosos que tienen cargo pastoral en Tierra Estella finalizan algunas tareas de temporada (la atención permanente pastoral sigue siempre) con un encuentro fraterno, festivo, de esparcimiento en la Sierra de Urbasa. Le llaman con un neologismo latino “rusticatio”, que significa pasear por el campo.

Dice el decreto conciliar sobre los sacerdotes: “Reúnanse también gustosos y alegres para descansar, pensando en aquellas palabras con que el Señor invitaba, lleno de misericordia, a los apóstoles cansados: Venid a un lugar desierto, y descansad un poco” (Mc., 6, 31).

Es una actividad para poner en práctica el ideal de fraternidad y fomentar la unión. Cada uno vive su actividad pastoral trepidante, casi siempre en solitario, en una dispersión estresante de servicio a sus feligreses hasta la extenuación. Por eso la “rusticatio” hace mucho bien.

El paseo es mucho más que un ejercicio físico de personas normalmente sedentarias. Es el momento de una conversación amable y distendida con los hermanos. La naturaleza ayuda a la contemplación en las diversas rutas a las fuentes, “askas”, regatas, hayedos, majadas de pastores, peñeras, cárcavas y dólmenes.

De vuelta a la base de reunión, el canto del ángelus ante la gruta de la Virgen de Lourdes de los Capuchinos agradece al cielo el día espléndido que nos ha regalado. Finalmente la comida fraterna, que es la salsa de las reuniones humanas, completó una “rusticatio” perfecta el día 5 de junio.

Se hizo adrede el encontradizo un pastor sabio, filósofo, y siempre crítico, que no da puntada sin hilo: “Mis ovejas reconocen mis desvelos, no sé si las vuestras también…” Y la respuesta del venerable clérigo: “No buscamos inciensos, sino la aprobación de Dios”.

F. García de Eulate