Beatificación

“Estamos en manos de Dios, Él sabe que estamos aquí”: Entrevista de la Agencia SIC a Sor Josefa Castillo, Postuladora General de la Congregación de las Siervas de María.

BeatificaciónSor Josefa Castillo, Sierva de María y Postuladora General de la Congregación de las Siervas de María Ministras de los Enfermos, ha sido la encargada de llevar adelante el proceso de la Causa de “Madre Aurelia Arambarri y tres compañeras Mártires”.

En una entrevista concedida a Agencia SIC, Sor Josefa destaca la existencia “vivida día a día en plena fidelidad al Señor, tras consagrarse generosamente al servicio de los enfermos en una asistencia atenta y cuidadosa en sus domicilios” de estas Siervas de María que forman parte de los 522 mártires que serán beatificados en Tarragona el próximo 13 de octubre.

Estas cuatro religiosas fueron asesinadas por odio a la Fe en la persecución religiosa que sufrió la Iglesia en España en 1936. Su Martirio tuvo lugar en las inmediaciones de Pozuelo de Alarcón (Madrid) y es en esta Archidiócesis donde se ha llevado a cabo el Proceso. Un proceso relativamente sencillo gracias a la presencia de personas que convivieron con las futuras beatas y la conservación de la memoria dentro de la propia congregación.

 P- ¿Cuál ha sido el proceso seguido para llevar a cabo esta causa? ¿Cómo se inició?

Dada la fama de martirio, que de estas hermanas se conserva a través del tiempo, se decide introducir la Causa de Madre Aurelia Arambarri y tres compañeras Mártires de la persecución religiosa en España.

Solicitada la apertura del proceso al Cardenal de Madrid don Antonio María Rouco Varela con fecha del 20 de mayo de 2000, el señor Cardenal solicita a su vez, a la Congregación para las Causas de los Santos el “Nihil obstat” de la Santa Sede, el que le es comunicado con fecha del 15 de septiembre de 2000.

El 28 de octubre tiene lugar en la capilla de la Casa Madre de las Siervas de María la sesión de apertura del proceso. El 21 de abril de 2001, tendrá lugar la sesión de clausura, precedida de 29 sesiones. Tras elaborar la correspondiente Positio para probar el Martirio por odio a la Fe, el 2 de febrero de 2013 los Teólogos emitían su voto positivo reconociendo el Hecho del martirio, que era confirmado así mismo por los Cardenales en fecha 21 de mayo. Por fin el 3 de junio del año en curso, el Santo Padre Francisco autorizó a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar ocho Decretos de Beatificación entre los que se encontraba el de Madre Aurelia (Clementina) Arambarri y tres compañeras mártires.

P-¿Cuáles han sido las dificultades más importantes que han tenido que superar?

Dada que la fama de martirio se conserva muy viva en la Congregación y dado que ya desde 1938 se conservaban documentos escritos sobre el martirio, así como vivían hasta hace muy poco personas que habían vivido con las Hermanas los últimos días que precedieron al Martirio, el Proceso no ha encontrado mayor dificultad para llevarlo a cabo.

P-Si tuviera que resumir en una idea el ejemplo de estos mártires, su respuesta ante la muerte ¿cómo lo describiría?

El don del Martirio en estas Hermanas, corona una existencia vivida día a día en plena fidelidad al Señor, tras consagrarse generosamente al servicio de los enfermos en una asistencia atenta y cuidadosa en sus domicilios.

Madre Aurelia y Sor Aurora en el momento del Martirio estaban muy imposibilitadas para cualquier movimiento, Sor Daría y Sor Agustina, más jóvenes, se mantuvieron junto a ellas siendo en todo momento su apoyo fraternal. Sirvieron hasta el final y su Martirio continua siendo un gesto de entrega y una referencia válida en nuestro tiempo.

P- ¿Qué supone, para los cristianos de hoy en día, una beatificación de alguien tan cercano en el lugar incluso en el tiempo?, ¿Y en especial para su congregación?

La Beatificación de este nutrido grupo de Mártires es todo reto para la Iglesia en general y en especial para la Iglesia que peregrina en España, llamada a reavivar sus raíces cristianas y recuperar esos valores evangélicos que la distinguieron como testigo y misionera en todos los tiempos.

Para las Siervas de María en concreto, a las puertas de un Capítulo General, estas Hermanas Mártires, son una llamada a confrontar nuestras vidas con las de estas testigos que vivieron su fe hasta las últimas consecuencias y las que a pesar de limitaciones físicas, supieron vivir abandonadas en las manos del Señor. En los últimos momentos Madre Aurelia gustaba repetir: “Estamos en manos de Dios, Él sabe que estamos aquí”.

P-Además de estas cuarto beatificaciones, en la actualidad, ¿siguen investigando en otras futuras beatificaciones en las Siervas de María?

Sí, tenemos la Causa de Madre Soledad Sanjurjo Santos, pero esta es una Causa de Virtudes. Causa de por Martirio solo tenemos estas Cuatro Hermanas.

(Agencia SIC)