Virgen

Fiesta de la Virgen de Urkupiña en la parroquia de Santa Vicenta María de Pamplona

VirgenEl pasado mes de agosto, el sábado 24, se celebró en la parroquia Santa Vicenta María de Pamplona, la fiesta de Nuestra Señora la Virgen de Urkupiña, Patrona de Cochabamba, Bolivia.

Los actos comenzaron a las cinco de la tarde con la celebración de una Eucaristía que fue celebrada por el párroco, don Valentín Eguílaz.

Durante la homilía, Valentín Eguílaz animó a los allí presentes a estar alegres por seguir la tradición de su tierra, por ser fieles a la devoción a la Virgen, a la fe cristiana. También recordó que la Virgen tiene un papel esencial en la fe cristiana porque nos lleva a Jesucristo, el único Salvador. Finalmente, recordó que “necesitamos de vuestro testimonio. Haced lo posible para evangeliza a los navarros”.

Tras la homilía se leyó una breve historia de la Virgen de Urkupiña.

Al término de la Eucaristía, Víctor Murga y Gabi Ribero, propietarios de la imagen y patrocinadores de la fiesta, ofrecieron unas palabras de agradecimiento hacia la parroquia y hacia todos lo que habían colaborador en la celebración. “Que esta fiesta sirva para mostrar nuestras tradiciones, nuestra cultura y nuestra devoción tan arraigada a la Virgen de Urkupiña. Que sirva igualmente para cultivar unas relaciones de amistad entre nosotros los bolivianos y los españoles; lo mismo que una buena convivencia con cuantas personas vivimos aquí en Navarra, hayamos nacido o no en esta tierra. Que la Virgen nos anime a relacionarnos con todos y a crear encuentros de fraternidad” afirmaron.

Tras la celebración se sacó la imagen de la Virgen a la calle, donde en una plaza cercana a la parroquia, un grupo de bolivianos la esperaban para ofrecerle unos bailes y danzas tradicionales.

Según Valentín Eguílaz, “fue una fiesta entrañable, vivida con un buen espíritu religioso y de amistad. Una fiesta que también a los navarros nos ayuda a conocer y apreciar otras tradiciones y culturas, a querer a nuestra Madre la Virgen: compartimos la misma fe en Dios y el mismo cariño y devoción a la Virgen”.