SEMINARIO

La delegación diocesana de Enseñanza dio comienzo a su curso 2013-2014

sEMINARIOEl pasado sábado 5 de octubre, en el Seminario Conciliar de Pamplona, se llevó a cabo la inauguración oficial de la delegación diocesana de Enseñanza para este nuevo curso 2013-2014.

Es ya tradicional que a este acto inaugural, convocado por el delegado don Abel Arrieta Azpilicueta, y presidido por el Señor Arzobispo, Mons. Francisco Pérez González, y con la presencia del Consejero de Educación, don José Iribas.

En esta jornada inaugural se convocan a todos los profesores de religión de la escuela pública, más de 200, que hacen que con su labor educativa los niños y jóvenes navarros tengan una visión integral del hombre y de la vida, además se invita a participar a todos los centros concertados en esta jornada inaugural.

La mañana dio comienzo con un encuentro en torno al altar. Una Eucaristía presidida por el Arzobispo en la que ensalzo y agradeció la gran misión que tienen estos profesores, hombres y mujeres enviados desde la Diócesis a una tarea educativa y formativa de los niños y jóvenes navarros. En este contexto de celebración tuvo lugar el “envío”, acto mediante el cual los profesores se ponen en presencia de Dios, invocan la fuerza del Espíritu para ser evangelizadores y transmisores del mensaje revelado por Dios, depositado en su Iglesia. Además se comprometen a profundizar, mediante el estudio, la oración, conocimiento de la Palabra y ser fieles testigos con la vida del mensaje de Cristo.

Después de este momento tan importante, como es el envío del profesor de religión, se hizo un pequeño descanso, un momento de compartir entre todos alrededor de un café, un intercambio de intenciones, experiencias, que a todos ayuda a crecer y a seguir adelante en esa tarea que se les encomienda. Es una formidable ocasión para conversar con las autoridades que allí les acompañaron. Agradecer en especial la cercanía y el calor de nuestro Arzobispo, como pastor de nuestra Iglesia Navarra y también agradecer la cercanía del Consejero, D. José Iribas y sobre todo su agradecimiento a la labor que desempeñan estos profesionales.

Una vez terminado este espacio de tertulia más informal, se pasó al salón del Seminario donde se inició el propio acto inaugural, donde las palabras tanto de Mons. Francisco Pérez como de D. José Iribas fueron un empuje, un aliento, un reconocimiento público de la gran labor que se está desarrollando por este colectivo. Agradecer a ambos sus reflexiones y palabras de reconocimiento.

A continuación la Delegación de Enseñanza tomó la palabra, en donde el Delegado D. Abel Arrieta, Mertxe Reta y Eduardo Mayor expusieron a grandes rasgos lo que va a ser la programación para este nuevo curso 2013-2014.

Para finalizar la mañana se hizo un pequeño homenaje a las cinco personas que este año, tras 14 o incluso 31 años de dedicación a la educación de los niños y jóvenes se han jubilado. Por lo tanto agradecer a Mª Victoria Eza Marco, Mª Carmen Gorosquieta López, Juan Andrés Fernández Gil, Mª Carmen Mozas Pascual y Milagros Catalán Gómez sus años de dedicación y queremos concluir esta pequeña crónica con las palabras que Mertxe Reta, secretaria de la Delegación Diocesana de Enseñanza les brindó:

“En esta mañana en que despedimos como profesores de Religión a, estos, nuestros hermanos, muchos sentimientos se agolpan en nuestros corazones. Sentimientos de alegría y satisfacción por la ilusión que habéis puesto en vuestro trabajo, por vuestra entrega y esfuerzo para que vuestros alumnos/as crecieran como personas y como cristianos.

Sentimientos también de logros y dificultades compartidas. Tantas reuniones y tantos encuentros de formación y reflexión. Momentos laborales difíciles (los que llevamos tiempo sabemos que se han vivido situaciones duras, sin contratos, sin seguridad social y cobrando cada tres meses una gratificación, que no un sueldo. Tiempos en que quitaron la alternativa a la Religión y sufrimos, todavía, ese vacío legal que merma la dignidad de nuestra asignatura. Pero vosotros habéis sido fieles a la tarea encomendada trabajando con esperanza y dando cada uno lo mejor de vosotros. Todo ello es para nosotros un ejemplo de generosidad y de amor hacia vuestra profesión de Educadores, al Evangelio y a la Iglesia.

Pero el sentimiento que hoy predomina en todos nosotros es el de gratitud. Gracias por haber caminado juntos en esta tarea. Por tener el privilegio de haberos conocido y ser parte de esta gran familia que somos los profesores de Religión. Porque curso a curso, encuentro tras encuentro, habéis logrado ser parte muy importante en nuestros corazones y no os vamos a olvidar. Queremos daros las gracias de corazón por el ejemplo que nos habéis dado de compromiso, disponibilidad, entereza, serenidad, coraje. Hoy cogemos el testigo que nos pasáis para que un día nos jubilemos con la cabeza tan alta como hoy lo hacéis vosotros. ¡¡¡Gracias Mariví, Marí Carmen, Juan Andrés, Mari Carmen y milagros!!! Que el Señor os premie con una jubilación plena y feliz.

A todos ellos nuestro sincero agradecimiento”.