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Cáritas se vuelca con los afectados por las inundaciones en los Balcanes

caritasLa red internacional de Cáritas y Cáritas Española se han movilizado para ayudar a los damnificados por las inundaciones que la pasada semana arrasaron Serbia y Bosnia-Herzegovina. Estas intensas lluvias son las peores que han sufrido los Balcanes en más de un siglo y han provocado, hasta la fecha, el desplazamiento de 40.000 personas y el fallecimiento de 44, aunque se teme que esta cifra podría ser mucho mayor cuando descienda el nivel del agua.

1,7 millones de damnificados en Serbia y Bosnia

Las fuertes lluvias que azotan esta región desde el pasado 13 de mayo y que equivalen a tres meses de precipitaciones regulares, han desbordado ríos, anegado casas, arrasado cultivos y provocado deslizamientos de tierra que han destruido pueblos enteros. Se estima que 1,2 millones de personas se han visto afectadas por las inundaciones en Bosnia y otras 500.000 en Serbia. Las lluvias también han llegado a Croacia, aunque sus consecuencias, afortunadamente, han sido mucho menos graves.

Las Cáritas de Serbia y de Bosnia se han volcado con los damnificados de esta grave emergencia desde el primer momento, distribuyendo alimentos y artículos de higiene personal. Al mismo tiempo, lanzaron una petición urgente de ayuda, a la que Cáritas Europa respondió de forma inmediata con una primera aportación económica de 160.000 euros para cada país.

Apoyo de Cáritas Española

Estos días, además, Caritas Internationalis está cerrando los detalles del programa de respuestas a la emergencia que se va a desarrollar durante los dos próximos meses.  Cáritas Española ya ha anunciado su contribución a ese programa con 100.000 euros, además de seguir acompañando a las Caritas afectadas, como ha venido haciendo desde la crisis causada por la guerra de los Balcanes a través del apoyo a diferentes proyectos de ayuda humanitaria puestos en marcha en la región.

Varios equipos de expertos, llegados desde diferentes Cáritas europeas, ya están trabajando en las zonas más afectadas por las inundaciones para identificar las necesidades prioritarias de la población, que, por ahora, son agua potable, desinfectantes,mantas, ropa y artículos de puericultura para bebés, además de los ya mencionados alimentos y artículos de higiene.

El refugio, de momento, no es una de las prioridades más urgentes, dado que la mayoría de las personas que han tenido que dejar sus hogares están alojadas en centros comunitarios y en casas de familias o amigos.

Riesgo de epidemias

Los informes meteorológicos indican que las temperaturas subirán bastante en los próximos días, un factor que, sumado al estancamiento de las aguas contaminadas y la acumulación de animales muertos, eleva el riesgo de que aparezcan y se propaguen enfermedades infecciosas, como la diarrea, la enterocolitis o el tifus. Por esa razón, las Cáritas de Serbia y de Bosnia también han alertado de la necesidad inmediata de medicamentos y materiales –palas, botas de goma, bombas de agua, unidades de secado…– para la limpieza de las zonas inundadas.

Pero mientras en algunas regiones comienzan las labores de limpieza, en otras zonas –como el norte de Bosnia– las autoridades siguen evacuando a la población ante una eventual crecida de los ríos y el deslizamiento de tierras, dado que se espera que las lluvias continúen hasta la semana que viene.

Además, existe el temor de que algunas de las 120.000 minas antipersona que todavía siguen enterradas en Bosnia desde la guerra de los Balcanes se hayan movido debido a las riadas y a los desplazamientos de tierra, y estén lejos de los lugares donde habían sido detectadas y estaban controladas.