Santa Teresa Jesus

Indulgencia plenaria en el Año Jubilar Teresiano

El Señor Arzobispo, Mons. Francisco Pérez, ha firmado un decreto por el cual, con motivo del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús y por mandato del Papa Francisco, se concede la gracia de un Año Jubilar Teresiano, con indulgencia plenaria para todas las diócesis de España.

En nuestra Archidiócesis de Pamplona y Tudela, se podrá ganar la indulgencia plenaria, una vez al día, durante el Año Jubilar Teresiano, aplicable también, en sufragio por los fieles difuntos, cumpliendo las condiciones acostumbradas (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por el Romano Pontífice), participando espiritualmente en funciones religiosas o peregrinaciones jubilares, rezando ante una imagen de Santa teresa de Jesús, por un espacio adecuado de tiempo, concluyendo con la oración del Padrenuestro, el Credo, la invocación a la Virgen María y a Santa Teresa de Jesús.

Los lugares designados en nuestra Archidiócesis para ganar la indulgencia son: Catedral de Pamplona, Catedral de Tudela, Colegiata de Santa María de Roncesvalles, iglesia del Convento de las Madres Carmelitas Descalzas de Corella, iglesia del Convento de las Madres Carmelitas Descalzas de Donamaría, iglesia del Convento de las Madres Carmelitas Descalzas de Olza, iglesia del Convento de las Madres Carmelitas Descalzas de Pamplona, iglesia del Convento de los Padres Carmelitas Descalzos de Corella, iglesia del Convento de los Padres Carmelitas Descalzos de Pamplona, parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Pamplona e iglesia del Convento de los Padres Carmelitas de Villafranca.

Los ancianos, enfermos y todos los que por causa grave, no puedan salir de casa, podrán ganar la indulgencia plenaria detestando cualquier pecado y teniendo intención de cumplir, cuanto antes sea posible, las tres condiciones habituales, y si participan espiritualmente en funciones o peregrinaciones jubilares, ofreciendo sus oraciones y sus dolores al Dios misericordioso.

Para que el acceso al divino perdón, que ha de conseguir por medio de las facultades de la Iglesia, resulte más fácil por caridad pastoral, se ruega encarecidamente que, el penitenciario, canónigos, sacerdotes de la Santa Iglesia Catedral y Rectores y Capellanes de las Iglesias designadas, se ofrezcan con espíritu diligente y generoso, para administrar el Sacramento de la Penitencia.