Concapa Fiesta De La Familia

Fiesta de las Familias en la Ciudadela

Un año más, y ya es la trigésimo tercera edición, la Federación Católica de Padres de Alumnos y Padres de Familia, CONCAPA Navarra, celebró la Fiesta de la Familia, una jornada festiva para resaltar el valor fundamental de la familia tradicional.

El pasado 14 de junio, tuvo lugar en la Ciudadela de Pamplona la XXXIII Fiesta de la Familia organizada por CONCAPA Navarra. Al igual que otros años, la jornada dio comienzo con el acto central del día, la celebración de la Santa Misa, que aunque en un principio iba a ser presidida por el Señor Arzobispo, finalmente fue presidida por el delegado de la Pastoral Familiar, Santiago Arellano, debido a que se encontraba de visita pastoral. Pero don Francisco quiso estar presente y dejó escrita una carta en la que animaba a los asistentes a estar abiertos a la vida y a ser testimonio vivo del Señor. También el nuevo Vicario Episcopal para la Vida Religiosa, don Abel Arrieta, quiso mandar un mensaje a todos los asistentes, ante la imposibilidad de acudir. Don Abel recordó la importancia de la educación por parte de los padres, un derecho que tienen y que deben llevar a cabo. “Los padres deben tener el derecho de elegir el tipo de educación que quieren para cada uno de sus hijos” señaló.

La Santa Misa tuvo lugar al exterior y contó con la participación de un grupo de joteros. Durante la homilía, don Santiago quiso dejar claro que el amor de la familia es lo más grande que hay. “Dios ha querido manifestar su amor al mundo, y en primer lugar lo ha hecho con la familia. Ha querido que entendamos que Él nos ama como un esposo enamorado y para eso necesita esposos que se quieran. Ha queridos decirnos que nos ama con amor paterno y materno y para eso necesita que haya padres y madres que se quieran” recordó. Además, habló de los difíciles tiempos que les está tocando vivir a las familias cristianas, pero les recordó que siempre podían confiar en el Señor. “Nos toca ser valientes y vivir para el martirio” señaló el delegado de Familia.

Tras la Eucarística, dieron comienzo las actividades programadas: juegos, talleres, pintacaras, hinchables, música, actuaciones y diversos concursos en los que pudieron participar todas las familias. Como en anteriores celebraciones, se distribuyó una paellada popular, para todos los asistentes.