Larraga1

Novena al Sto. Cristo del Socorro

En Larraga vivimos con enorme gozo e intensidad la Novena al Santo Cristo del Socorro. Una de aquellas tradiciones populares, vivas, inmemoriales del pueblo de Dios que camina en Navarra. Se trata de la “Cruz de Mayo”, de arraigada devoción popular. En Larraga son días intensos ya que hablamos de una villa de enorme fuerza, juventud y vitalidad. No obstante, en cada lugar se representa con su peculiar carácter y personalidad, al calor de la vida cristiana: el Cristo de Aibar, Javier, Allo, Miranda de Arga, etc.

Celebramos el misterio de la Cruz de Cristo, pero visto desde la Pascua, desde la gloria del Cielo, la potencia resucitadora del Dios Vivo y Verdadero. Se bendicen los campos exultantes de vida. Y se pide el fruto prometido de la Pascua de Cristo: el Don del Espíritu Santo: “He aquí que vengo, YO HAGO NUEVAS TODAS LAS COSAS” (Ap 21,5). Así, todas las comunidades cristianas, hacen presente aquel cenáculo con María y los apóstoles, reunidos en oración a la espera del Don de lo Alto.

La vida de muchas parroquias, desde lo oculto “-Vuestra Vida está escondida con Cristo en Dios-” (Col 3,3) camina en torno al Año Cristiano. El Año Cristiano, -bien vivido-, actúa, por medio de la Iglesia, la Vida de Cristo en los fieles. En la velocidad y vacío de nuestro tiempo tan convulso y agitado resulta providencial volver una y otra vez al Señor, mirar a lo esencial. Y dejar que Dios sea Dios en nuestras vidas. Los innumerables eventos, jornadas, viajes, peregrinaciones, etc, pueden estar bien y resultar de provecho. Pero nada puede sustituir la fuerza y la potencia del Año Cristiano. Durante el invierno nuestras gentes podan los rosales: las innumerables ramas y ramitas restan fuerza vital al tronco verde, perenne, vigoroso. Y estalla la vida por pascua florida.

Diego Jiménez Salinas, párroco de Larraga y Miranda de Arga